Héctor E. Schamis

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Tenía un aire a repetición. La prepotencia y la falta de respeto del Gobierno venezolano eran como antaño. También el abuso del tiempo, la maniquea clase de historia, las conspiraciones imaginarias y el insulto presto, ahora al secretario general de la OEA. Todo ello en reunión del Consejo Permanente. Ya no estaba Chaderton en la mesa, pero la puesta en escena y el script eran como entonces.

Pero entonces el barril de crudo estaba por encima de 100 dólares y la OEA era un ministerio de Hugo Chávez. Hoy el petróleo está en 40 y en la OEA está Luis Almagro, dedicado a revitalizar el histórico compromiso de la organización con los derechos humanos.…  Seguir leyendo »

Es el remanido tema del legado de los presidentes. Mandato no escrito pero gigantesco: dejar una marca, ponerle nombre propio a la historia por escribirse. A veces se analiza como si hubiera un plan maestro. En general, todo presidente llega al poder con una hoja de ruta, sin duda, pero la realidad los desvía de ella y, a menudo, esa mítica herencia se define de manera accidental.

Bush, padre, por ejemplo, se encontró con la caída del muro de Berlín y la guerra del Golfo. Le puso su nombre al fin de la Guerra Fría, la unificación alemana y el multilateralismo en la política exterior, una anomalía entre los Republicanos.…  Seguir leyendo »

Las democracias de la tercera ola fueron caracterizadas como delegativas, iliberales y grises, entre otros términos. Se las consideró regímenes “híbridos”. Ello en función de que, si bien la mayoría de los países en transición calificaba como democracia, en el sentido de un gobierno que se forma a través de elecciones libres, una vez en el poder muchos de ellos no respetaron estándares consistentemente democráticos. De ahí los adjetivos.

Dicha lente analítica rara vez fue usada para examinar las democracias viejas. Tal vez haya que hacerlo ahora que el mundo entero parece haberse unido con el objetivo de detener a Donald Trump.…  Seguir leyendo »

Horas antes de la instalación de la nueva Asamblea Nacional venezolana, los partidos políticos españoles firmaron una declaración en apoyo al resultado electoral del 6 de diciembre, el cual otorgó a la oposición una mayoría calificada. Tal documento sería una redundancia para cualquier democracia normal. No lo es para Venezuela.

Ello por el intento del gobierno de ignorar la elección por la vía de la impugnación judicial, el boicot y las intimidaciones diversas, incluyendo la disputa acerca de la autenticidad del rostro de Bolívar en los retratos oficiales, absurda en un sentido pero cargada de significación simbólica. Si, con frecuencia, el gobierno dividido y la cohabitación son el origen de disfuncionalidades—como tradicionalmente ocurre en Estados Unidos o en Francia, por ejemplo—las mismas pueden adquirir rasgos patológicos con el chavismo a cargo del Ejecutivo.…  Seguir leyendo »

Cerca de las elecciones los clichés se repiten ad nauseam. Las interpretaciones enlatadas contienen la piedra filosofal de la política argentina, un producto que se encuentra hasta en los estantes de The Economist. Es la explicación parsimoniosa por excelencia, la variable que explica todas las desgracias. Es la calamidad que no pudo haber surgido allí —país tan europeo, educado y de clase media— sino tal vez de alguna mitología. Monstruo al cual cada vez que la historia le cortó una cabeza, le nacieron dos.

Hidra omnipresente, es el peronismo. Y, claro, hay peronistas en el oficialismo, peronistas en la oposición —“Cambiemos”— y peronistas en el cambio a medias.…  Seguir leyendo »

Según muchos, Reagan derrotó al comunismo y terminó con la Guerra Fría, afirmación siempre acompañada por aquella imagen de 1987 en la puerta de Brandeburgo, cuando urgió a Gorbachov a derribar el muro. “Mr. Gorbachev, tear down this wall”, le exigió imperativamente.

La escena es un ícono de aquellos tiempos, pero la inferencia causal es exagerada. Casi una década antes—y antes que Reagan fuera presidente—el cardenal polaco Karol Wojtyla, convertido en Juan Pablo II en 1978, ya había comenzado esa tarea. El nuevo Pontífice viajó a Polonia en junio de 1979, justamente, produciendo el igualmente icónico gesto de besar su tierra natal.…  Seguir leyendo »

La juez Susana Barreiros ha pasado a la historia: condenó a Leopoldo López a 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas de reclusión en la prisión de Ramo Verde. Para muchos era previsible, no les sorprende. Pero ello es así solo en las últimas dos semanas, no antes. Es que nada es hoy como era hace tres semanas.

Entonces, Maduro estaba solo, casi aislado regionalmente. La sociedad civil latinoamericana estaba en la calle. En Sao Paulo y Rio, Quito, Guatemala o Tucumán el grito era el mismo: el hartazgo con la corrupción, la perpetuación en el poder y el autoritarismo.…  Seguir leyendo »

Tan cerca de las elecciones catalanas del 27 de septiembre y las generales del otoño, Podemos cae en las encuestas. Lo que al comienzo fue su gran activo ahora resulta ser su debilidad. Aquello que explicó su crecimiento de ayer —ser de izquierda y situarse a la izquierda del PSOE— es lo que hoy da cuenta de su pendiente. Tal vez haya alcanzado su techo y rebotado en él.

El caso ilustra con nitidez la teoría del votante medio, según Anthony Downs. La misma postula que la agregación de las preferencias de los votantes tiende a converger hacia el centro del espectro ideológico.…  Seguir leyendo »

En griego, la palabra más escuchada es corralito. Es un argentinismo que resumía las restricciones a los retiros bancarios que impuso el gobierno de De la Rúa a fines de 2001. El siguiente gobierno declaró el default, para luego convertir los depósitos en dólares a moneda argentina y devaluar. Ello porque los dólares ya no estaban, los bancos no podían hacer frente a sus obligaciones sin la pesificación. Habrían quebrado.

Algo parecido está sucediendo en Grecia, que ya tiene corralito y técnicamente esta en cesación de pagos, aunque no puede devaluar por no contar con moneda propia. Tampoco declaró el default con un gran espectáculo político, como fue el caso de Rodríguez Saá en Argentina, un presidente de siete días.…  Seguir leyendo »

Había un partido de izquierda, Corriente Democrática, luego PRD. Surgió en 1988 bajo el liderazgo de Cuauhtémoc Cárdenas, hijo de Lázaro, prócer histórico del nacionalismo revolucionario. Fracción disidente del PRI, le desafió en las elecciones de aquel julio. Ganó, dice la historia, pero el fraude le impidió llegar a Los Pinos.

Ese partido casi no existe hoy. Agobiado, su fundador renunció, un concluyente señalador de su crisis terminal. Ocurre que el alcalde de Iguala, electo por el PRD, fue quien dio la orden de reprimir a los normalistas y entregarlos al cartel Guerreros Unidos. Es difícil regresar de ese lugar.

Había otro partido, de centro-derecha, surgido en los años sesenta.…  Seguir leyendo »

La diferencia entre los equipos virtuosos y aquellos que son pura pierna fuerte se empareja en el terreno fangoso, donde las sutilezas se hacen más difíciles. Las imprecisiones se multiplican y en las pelotas divididas el más rudo aprovecha. A menudo esos equipos mojan la cancha cuando enfrentan a un equipo superior, o sea, la embarran. En el barro, el que juega sucio tiene ventaja.

Algo similar ocurre en la política, tanto de una nación como internacional. Así fue el último discurso inaugural de sesiones legislativas de Fernández de Kirchner. Último porque abandona el poder en diciembre. Todo iba dentro de una cierta normalidad, incluidas sus acostumbradas referencias a interminables estadísticas de dudosa veracidad.…  Seguir leyendo »

Y ahora también se sumó el Papa al debate, colocándose decididamente del lado de las palomas de la libertad de expresión. Ello por medio de una serie de polémicas y atípicas apreciaciones acerca de no provocar ni insultar la fe de los demás. “No puede uno burlarse de la fe de los demás”. “En la libertad de expresión, hay límites”, afirmó el Pontífice, admitiendo que “no se puede reaccionar violentamente», pero considerando “normal” que pudiera haber una respuesta ante ciertas provocaciones. Completó la idea con una analogía; si alguien dice una mala palabra en contra de su madre, bien podría “esperarse un puñetazo”.…  Seguir leyendo »

Curiosamente, el miércoles del atentado en París sobraba indignación en el mundo en defensa del principio inalienable de la libertad de expresión. El jueves ya empezaron los peros, los sin embargos y los no obstantes, según muchas voces, justificados para no ofender la sensibilidad religiosa de los musulmanes. Algunos pasaron rápidamente del Je suis Charlie al “yo no soy Charlie”, expresando oposición a la sátira por irresponsable e innecesariamente provocativa. Fue como si de pronto surgieran los halcones y las palomas de la libertad de expresión.

Sea por temor o por ser políticamente correctas, surgió entre las palomas la desafortunada noción que la provocación en cuestión promovió el ataque.…  Seguir leyendo »

Podemos estuvo por América Latina. En Ecuador, Pablo Iglesias participó en el Encuentro Latinoamericano Progresista, foro organizado por el partido del gobierno, PAIS. No solo expuso sus ideas en el evento y ante la prensa. También se explayó con elogios para la llamada Revolución Ciudadana, enfatizando la “notable estabilidad política” lograda por Rafael Correa. Más aun, Iglesias expresó su deseo de aprender de los procesos de participación masiva que se ven en América Latina hoy, admitiendo que Podemos tiene un estilo latinoamericano. Ello sin importarle el mote de populista que ese estilo conlleva.

El evento fue una buena radiografía latinoamericana, con algunas implicaciones para España y, consecuentemente, para Europa en general.…  Seguir leyendo »