Henry I. Miller

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

En los sesenta, cuando el biólogo Paul Ehrlich predecía que el veloz crecimiento de la población iba a provocar hambrunas masivas, un genetista llamado Norman Borlaug estaba desarrollando nuevos cultivos y métodos de agricultura que se han convertido en pilares de la Revolución Verde. Se atribuye a esos avances (y otras innovaciones en tecnología agrícola) haber evitado más de mil millones de muertes por hambre y mejorado la nutrición de miles de millones de personas. Pero hay gente que parece ansiosa por revertir esas mejoras.

Además de salvar vidas, la Revolución Verde evitó una destrucción medioambiental a gran escala. Según un estudio de la Universidad Stanford, de 1961 a hoy la tecnología agrícola moderna permitió una considerable reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, aumentando al mismo tiempo el rendimiento neto de los cultivos.…  Seguir leyendo »

En septiembre, Estados Unidos ratificó el Tratado Internacional sobre Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura, conocido como el Tratado Internacional sobre Semillas. Al igual que tantos acuerdos internacionales redactados bajo los auspicios de las Naciones Unidas, está plagado de errores. En efecto, el Tratado sobre Semillas es un fiasco políticamente correcto en contra de la tecnología.

Sin duda, el tratado, que entró en vigencia en 2004, nace de algunas intenciones loables. Pero básicamente es un embrollo de aspiraciones quiméricas, traducido en restricciones legales draconianas sobre el intercambio de recursos genéticos (principalmente semillas) entre países. La falta de realidad de las metas del tratado se hace evidente en la declaración oficial de sus objetivos: “la conservación y el uso sustentable de todos los recursos fotogenéticos para la alimentación y la agricultura y la distribución justa y equitativa de los beneficios que surjan de su uso, en armonía con la Convención sobre Diversidad Biológica, para la agricultura sustentable y la seguridad alimenticia”.…  Seguir leyendo »

Por lo general, las enfermedades raras son ignoradas, simplemente porque son como su nombre lo dice: raras. Sin embargo, en su conjunto afectan a un gran número de personas. En Estados Unidos, las enfermedades raras se definen como aquellas que afectan a menos de 200.000 personas. No obstante, existen más de 6.800 de estas condiciones, y en todo el mundo ellas afectan a cientos de millones de personas. Y, aun así, sólo se disponen de unos 250 tratamientos para hacerles frente.

Una de las razones para esto es que la pequeña cantidad de pacientes dificulta el estudio de dichas enfermedades, así como las pruebas de fármacos.…  Seguir leyendo »

Desde el desarrollo de la ciencia de la toxicología en el siglo XVI, su principio rector ha sido que “la dosis hace el veneno”. Es una regla que se aplica a las medicinas utilizadas por pacientes en todo el mundo muchos miles de millones de veces por día. La dosis correcta de aspirina puede ser una bendición terapéutica, pero consumirla en exceso puede resultar letal. El principio incluso se aplica a los alimentos: grandes cantidades de nuez moscada o regaliz son notoriamente tóxicas.

El riesgo que plantea una sustancia depende ampliamente de dos factores: su capacidad inherente para causar daño y nuestra exposición a ella.…  Seguir leyendo »

La obtención de medicinas a partir de plantas no es algo nuevo. La aspirina se obtuvo por primera vez de la corteza del sauce en el siglo XVIII y muchas otras substancias farmacéuticas comunes, incluidas la morfina, la codeína y el suplemento de fibra Metamucil, son purificaciones procedentes de flora mundial.

Más recientemente, los científicos han creado técnicas que hacen avanzar aún más ese proceso recurriendo a la ingeniería genética para inducir a los cultivos agrícolas a sintetizar substancias farmacéuticas muy valiosas. La gran promesa de esa tecnología, conocida como “agricultura biofarmacéutica”, surgió hace unos quince años con ensayos clínicos de vacunas y medicamentos producidos en plátanos, tomates y tabaco.…  Seguir leyendo »

Cada vez más consumidores supuestamente conscientes de la salud están eligiendo productos con rótulos que dicen “libres de”, desde plásticos “libres de bisfenol A” hasta alimentos “libres de organismos modificados genéticamente”. Pero este tipo de rótulos no aumentan la seguridad pública. Por el contrario, muchos de los ingredientes que asustan no sólo son perfectamente seguros, sino que los fabricantes, en su apuro por satisfacer la demanda de los consumidores, a veces utilizan ingredientes o procesos de inferior calidad -o inclusive nocivos.

La responsabilidad de esta situación recae principalmente en los activistas y los medios de información por alimentar temores públicos injustificados.…  Seguir leyendo »

Caution about risk is part of our vernacular. In the ongoing discussions about the precautions needed to prevent more U.S. cases of Ebola, you often hear the phrase “in an abundance of caution,” usually invoked to justify a high level of government intrusion, such as a quarantine. In a recent NBC News/Wall Street Journal poll, 71% of the respondents supported mandatory quarantines for health professionals who have treated Ebola patients in West Africa, even if they are asymptomatic.

But we don’t — or at least we shouldn’t — make public policy decisions by referendum. Addressing risk, whether it derives from infectious diseases, pharmaceuticals or hurricanes, should have a scientific basis and be proportional to the probability and degree of harm.…  Seguir leyendo »

The World Health Organization is nothing if not opportunistic, impulsively jumping on every public health issue that makes the front page. And, of course, it always calls for lots more money to throw at the disease-of-the-month. The latest on WHO’s radar is the Ebola virus outbreak in West Africa, which has tallied about 1,500 cases. To address it, WHO wants more than $430 million — from governments, development banks, the private sector and in-kind contributions.

The plan, outlined in a document to be published soon and reported on by Bloomberg News, purportedly seeks to reverse the trend in new cases within two months and to stop all transmission in six to nine months.…  Seguir leyendo »

Las Naciones Unidas han calificado a la sequía como “el desastre natural más costoso del mundo”, tanto financieramente, al imponer un costo anual de 6.000-8.000 millones de dólares, como en términos humanos; desde 1900, ha afectado a dos mil millones de personas y causado más de 11 millones de muertes. Eso es porque una gran parte del mundo es vulnerable; las zonas actualmente afectadas incluyen a Australia, el África subsahariana, el sur de Asia, Norteamérica y Sudamérica, y Oriente Medio.

Si consideramos que la agricultura representa el 70% del consumo de agua, en promedio, en todo el mundo, parece lógico que este sector sea el foco de las medidas de conservación.…  Seguir leyendo »

Cada año, enfermedades transmitidas por mosquitos matan a millones de personas y causan sufrimiento a muchas más. Se estima que en 2012 hubo 207 millones de casos de malaria, de los que unos 627.000 fueron fatales. En tanto, el dengue es una de las principales causas de enfermedad y muerte en las regiones tropicales y subtropicales; cada año, hasta 100 millones de personas resultan infectadas. Y se estima que en todo el mundo se producen unos 200.000 casos de fiebre amarilla por año, de los que 30.000 son fatales.

Una sola picadura de un mosquito infectado basta para transmitir una infección debilitante o mortal; y la rapidez con que se reproducen los mosquitos es sorprendente.…  Seguir leyendo »

En agosto, en el Instituto Internacional de Investigación del Arroz en Filipinas, un grupo de activistas saqueó los campos de ensayo del llamado “arroz dorado”, que ha sido modificado genéticamente para que contenga beta-caroteno, un precursor de la vitamina A. Algunos de los vándalos estuvieron incluso respaldados por la Agencia Internacional de Cooperación para el Desarrollo del gobierno sueco, a través de su financiamiento del grupo radical filipino MASIPAG.

Para la gente pobre cuya dieta está compuesta básicamente de arroz -una fuente de calorías rica en carbohidratos pero pobre en vitaminas-, las variedades “biofortificadas” son invaluables. En los países en desarrollo, entre 200 y 300 millones de niños antes de la edad escolar corren el riesgo de sufrir una deficiencia de vitamina A, que pone en peligro los sistemas inmunológicos, aumentando la susceptibilidad del organismo a enfermedades como el sarampión y trastornos diarreicos.…  Seguir leyendo »

Los productos orgánicos -desde los alimentos hasta las panaceas para el cuidado de la piel y los cigarrillos- están muy en boga. Supuestamente, sólo el mercado global de alimentos orgánicos hoy supera los 60.000 millones de dólares anuales. La Comisión Europea parece compartir las opiniones de los devotos orgánicos: su visión oficial de la agricultura y los alimentos orgánicos es “Si es bueno para la naturaleza, es bueno para usted”. Pero no existen pruebas persuasivas de ninguna de las dos cosas.

Un meta-análisis de datos realizado en 2012 a partir de 240 estudios concluyó que las frutas y las verduras orgánicas, en promedio, no eran más nutritivas que sus pares convencionales más económicas; tampoco tenían menos probabilidades de estar contaminadas por bacterias patógenas como la E.…  Seguir leyendo »

Siempre que se habla de raza pueden surgir dificultades; la menor mención de diferencias genéticas entre grupos raciales (más allá de características superficiales como el color de la piel) puede suscitar recuerdos del movimiento eugenésico del siglo XIX y el lugar que posteriormente tuvo dentro de la ideología nazi. La cuestión de la genética racial fue tabú mucho tiempo, pero ha vuelto a aparecer ahora que la industria farmacéutica está buscando desarrollar medicamentos dirigidos a grupos raciales particulares.

El debate actual gira en gran medida en torno de la cuestión de si la pertenencia racial debería usarse como criterio de inclusión en ensayos clínicos (y por extensión, si los prospectos medicinales deberían hacer mención explícita de la raza).…  Seguir leyendo »

Las personas tienen derecho a ser ignorantes. Así como podemos optar por dañar nuestra salud comiendo excesivamente, fumando cigarrillos y dejando de tomar las medicaciones prescritas, así también podemos optar por seguir sin informarnos sobre cuestiones normativas.

A veces la ignorancia quizá tenga sentido. Según los economistas, la “ignorancia racional” entra en juego cuando el costo de obtener una comprensión suficiente de un asunto para adoptar una decisión con conocimiento de causa relativa a ella supera el beneficio que se podría esperar racionalmente haciéndolo. Por ejemplo, muchos que están preocupados por la familia, la escuela, el trabajo y las hipotecas pueden no considerar rentable examinar detenidamente una masa de datos, con frecuencia contradictorios, para entender –pongamos por caso– los riesgos y beneficios de la energía nuclear, los plastificantes en juguetes infantiles o la dieta mediterránea.…  Seguir leyendo »

A finales de los años noventa 1990 apareció un fenómeno singular en los países de todo el mundo. Las empresas de alimentos y bebidas, una tras otra, se rindieron ante los activistas que se oponían a una tecnología nueva y prometedora: la ingeniería genética de las plantas para la producción de ingredientes. Hasta la fecha aún continúan rindiéndose ante dichos activistas.

La cervecería japonesa Kirin y la cervecería danesa Carlsberg eliminaron de sus cervezas ingredientes genéticamente modificados. En los Estados Unidos, el gigante de comida rápida McDonald’s ha prohibido incluir dichos ingredientes en sus menús, los fabricantes de alimentos Heinz y Gerber (en ese momento una división de Novartis, una empresa con sede en Suiza) retiraron dichos ingredientes de sus líneas de alimentos para bebés, y Frito-Lay exigió que sus productores agrícolas dejen de sembrar maíz que había sido genética modificado con el objetivo de hacerlo resistente ante el ataque de insectos.…  Seguir leyendo »

Durante las últimas décadas, el tratamiento de una variedad de enfermedades comenzó a pasar de un enfoque de “la misma talla para todos” a una estrategia más personalizada. En consecuencia, hoy son muchas más las veces en que los pacientes reciben la mejor droga para su constitución genética o la subcategoría exacta de su dolencia. Esto les permite a los médicos no prescribir una medicación (o una dosis) que podría causar efectos colaterales graves en ciertas poblaciones.

En otras palabras, incluso entre aquellos pacientes que aparentemente tienen la misma enfermedad y los mismos síntomas, el tratamiento para cada uno de ellos estaría determinado por varias pruebas predictivas o diagnósticas.…  Seguir leyendo »

Constantemente nos bombardean con información sobre los supuestos riesgos o efectos protectores de algún alimento, suplemento dietario, sustancia química, droga o actividad. En julio, por ejemplo, un artículo de The Annals of Internal Medicineinformaba que la gente que trabaja por lo menos 11 horas por día tiene un 67% más de riesgo de sufrir un ataque al corazón o de morir de una enfermedad cardíaca que quienes trabajan 7-8 horas por día.

Sin embargo, el estudio no puede concluir que trabajar muchas horas cause enfermedades cardíacas. De hecho, uno de los malentendidos más comunes sobre los estudios científicos es la diferencia crítica entre correlación y causalidad.…  Seguir leyendo »

El terremoto –y los problemas relacionados con el tsunami en la planta de energía nuclear Daiichi Fukushima de Japón- han inspirado una infinidad de comentarios y especulaciones. Desafortunadamente, gran parte del debate sobre el desastre y sus implicancias ha sido problemático y estuvo caracterizado por la desinformación.

Los niveles de radiación han aumentado hasta 40 veces el nivel normal a 20 kilómetros de la planta de Fukushima; se ha detectado una mayor radioactividad en leche, pescado y una variedad de verduras cultivadas en la región; y el agua potable en Tokio, a 225 kilómetros de Fukushima, ha sido declarada no apta para el consumo por parte de los niños.…  Seguir leyendo »