Ignacio Camacho

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2007. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Una remodelación que mantiene la desmesurada estructura de ministerios y deja intacta en número y titulares la cuota de Podemos no puede llamarse crisis de Gobierno en el sentido más dinámico o creativo del término. Se trata más bien de un reajuste interno, una permuta puntual de puestos aunque el presidente haya aprovechado el relevo para armar una verdadera escabechina entre sus colaboradores de mayor peso. La masacre de San Cristóbal, cabría denominarla: el día en que la escolta de confianza que acompañó a Sánchez en su asalto al poder, tanto en el partido como en las instituciones, fue liquidada de golpe para dar paso a una especie de Joven Guardia que a partir de ahora actuará como brigada pretoriana.…  Seguir leyendo »

Los españoles se levantaron ayer pendientes de una serie de decisiones institucionales con efectos tangibles sobre su futuro inmediato: la movilidad en Semana Santa y el puente de marzo, el permiso de entrada a los turistas, el ataque informático a un SEPE en pleno colapso, el destino de once mil millones de euros para el rescate de empresas, los turnos de vacunación afectados por el atasco en la recepción del fármaco. De repente, a mediodía, esa agenda quedó sepultada bajo un turbión de mociones de censura encadenadas, informativos especiales repletos de altisonantes reproches de traición y engaño y una convocatoria electoral exprés en Madrid sobre cuya viabilidad legal deberán pronunciarse los tribunales como un VAR encargado de revisar las jugadas susceptibles de chequeo reglamentario.…  Seguir leyendo »

El estado de alarma es una previsión constitucional para crisis graves que, como cualquier instrumento, por sí mismo no resulta malo ni bueno. Lo que lo ha convertido en un tabú político es el abuso manifiesto de su aplicación que durante la primavera cometió el Gobierno al utilizarlo para anular la transparencia, ningunear al Parlamento y amparar caprichos como el de colocar a Pablo Iglesias en el comité de los servicios secretos. Esa borrachera de arbitrariedad, que llegó a extremos pintorescos, irritó a una población sometida a un largo encierro en el que se le habían confiscado sus derechos, y que sintió como un lógico agravio que las razones de fuerza mayor sirvieran de pretexto a una exhibición de poder sin barreras ni contrapesos.…  Seguir leyendo »

La Constitución no se interpreta sólo desde la letra sino desde el espíritu. Así lo establece la doctrina del Tribunal Constitucional, que existe precisamente para evitar que ninguna actuación del Estado en sus tres poderes entre en contradicción con los principios constituyentes. Y por eso el TC avaló en su momento la ley de 1985 que residenciaba en el Parlamento la potestad de elegir el órgano de gobierno de los jueces: porque la mayoría requerida de tres quintos acreditaba un consenso de masa crítica suficiente.

El consenso es la base de la Carta Magna, como los legisladores se aseguraron de determinar al establecerlo como requisito imprescindible para reformarla mediante el procedimiento de mayoría agravada.…  Seguir leyendo »

En el proyecto de poder de Sánchez, basado en la hegemonía de la propaganda y en la política de las emociones y del espectáculo, la irrupción de la pandemia no sólo constituye, como para cualquier gobernante, un contratiempo inesperado: se ha convertido en el cisne negro que puede echar todos sus planes abajo. Por eso desde el primer momento, y tras desoír las alertas tempranas que los organismos de seguridad le hicieron llegar antes de marzo, se ha empeñado en tratar la crisis con un enfoque mucho más político que sanitario. Siempre ha ido por detrás de los acontecimientos, atento solamente a la creación de un «relato» que pudiese imponer sobre las críticas de sus adversarios y la decepción de los ciudadanos: una rescritura de la realidad que evite la sensación del fracaso.…  Seguir leyendo »

La voluntad de liquidar las bases del régimen del 78, en todo o en parte según los casos, parece cada vez más evidente en la trayectoria del sanchismo y sus aliados, pero entre la incompetencia administrativa y los prejuicios sectarios ese proyecto ha adquirido un ritmo tan rápido que incluso se les puede estar escapando de las manos. El ataque simultáneo a la Corona, al poder judicial y a los consensos básicos de la Transición responde a un designio premeditado; sin embargo, la torpeza en el manejo del poder comienza a causar estragos funcionales involuntarios que amenazan con echar abajo algunas vigas maestras del edificio del Estado.…  Seguir leyendo »

Cuando el ministro Juan Carlos Campo habló en las Cortes de «crisis constituyente», el pasado mes de junio, pudo cometer un lapsus lingüístico pero no político. Al titular de la cartera de Justicia conviene escucharlo porque prepara a fondo sus intervenciones y no habla a humo de pajas, además de porque es el instrumento ejecutivo de la estrategia jurídica del sanchismo. (La fiscal Dolores Delgado lo es de la judicial, que siendo paralela y complementaria se desarrolla en un plano distinto). Si Campo anuncia el trámite de indulto a los presos independentistas, con un «por cierto» como de arranque imprevisto, no estamos ante una ocurrencia baladí ni un estrambote repentino: es que se trata exactamente de lo que había ido a decir, del núcleo del mensaje en sentido estricto.…  Seguir leyendo »

Implantar la República, tumbar el régimen monárquico. Ésa es para el vicepresidente Pablo Iglesias una de las «tareas fundamentales» (sic) de su plan de trabajo, tal como expresó ayer en un discurso dirigido a sus militantes y cuadros. En un momento en que la mayor pandemia del último siglo se expande por el país a una velocidad media de casi cinco mil nuevos infectados diarios; cuando los colegios viven un debate de padres y profesores sobre la seguridad frente al contagio; cuando en una docena de provincias hay algún tipo de restricción de la movilidad de los ciudadanos; cuando la economía se desploma y se multiplica exponencialmente el paro; cuando en Madrid hay casi un millón de habitantes obligados a permanecer en sus casas o imposibilitados de salir de sus barrios; cuando los profesionales de la medicina denuncian a voz en cuello la inminencia de un nuevo colapso en el sistema sanitario, el colíder de la alianza que gobierna el país considera una prioridad esencial el cambio de la forma de Estado.…  Seguir leyendo »

Cualquier análisis histórico objetivo ha de reconocer a Mariano Rajoy el inmenso mérito de haber estabilizado y recuperado la economía española tras el naufragio de Zapatero. Pero en su balance constará también la débil reacción ante el desafío del separatismo insurrecto, la falta de visión para valorar el alcance de la irrupción de nuevos partidos como Ciudadanos y Podemos, su calamitoso desprecio por la opinión pública y, sobre todo, la permisividad con la corrupción de colaboradores más o menos directos; factores todos ellos que dilapidaron su amplísima mayoría y terminaron por sacarlo del Gobierno en una moción de censura que ni vio venir ni combatió con suficiente denuedo.…  Seguir leyendo »

Sólo un Gobierno de izquierdas podía autorizar la fusión de Caixabank y Bankia sin exponerse a una devastadora tormenta política. Una operación que, siendo positiva y hasta imprescindible para la solidez del tejido bancario, afecta de lleno al soporte financiero de la burguesía nacionalista catalana, entraña la probable amortización de unos diez mil empleos y supone la renuncia definitiva a recuperar los miles de millones -alrededor de 16.000- pendientes del rescate de la entidad madrileña, con su correspondiente impacto en el déficit del Estado. En resumen: el epítome de todos los fetiches ideológicos demonizados por el populismo «progresista» en los últimos diez años.…  Seguir leyendo »

El Rey solo

Era una medida irremediable que difícilmente servirá de remedio. Si acaso, como una forma de comprar tiempo, una tregua para facilitar a la Corona, como dice el comunicado oficial, un cierto sosiego. Pero el exilio, que de eso se trata, no detendrá la montería política porque la pieza que los cazadores quieren cobrar no es el Rey Emérito. Y tampoco va a colar que se trata de una decisión propia porque el Gobierno se ha encargado de difundir sus presiones a los cuatro vientos. Es un desahucio que el propio Gabinete ha vinculado, con inaceptable frivolidad, a su necesidad de aplacar a los socios republicanos en la negociación de los presupuestos.…  Seguir leyendo »

En el calendario de la pandemia, los nombres de los meses son un engaño. Los españoles esperan la llegada de agosto para empezar -los que puedan tomarlas- sus vacaciones de verano sin reparar que en términos epidemiológicos estamos en cifras similares a las de finales de febrero o principios de marzo. El repunte esperado para octubre se está adelantando por una mezcla de relajación colectiva y de ausencia de política sanitaria de Estado. El Gobierno de la propaganda no es capaz -o no tiene voluntad- de utilizar sus enormes recursos publicitarios para que los ciudadanos tomen conciencia del riesgo de contagio, quizá por miedo de que un exceso de prevención provoque que la temporada turística, y con ella la esperanza de una mínima reactivación de la demanda interna, acabe en fracaso.…  Seguir leyendo »

Hay dos tipos de fracaso en la multiplicación y probable pérdida de control de los rebrotes. Uno es de mentalidad social, de sentido de la responsabilidad colectiva. El otro es de índole política, de falta de mecanismos de respuesta no excepcionales, de optimismo suicida y quizá sobre todo de falta de pedagogía. Toda la propaganda desplegada en la estéril confrontación partidista ha escaseado a la hora de crear una narrativa que, si no miedo, inspirase a la población el necesario respeto a los miles de vidas perdidas. La conducta relajada de muchos ciudadanos, su egoísmo, su dejadez, su déficit de conciencia cívica o simplemente su peligrosa creencia de que la epidemia estaba extinguida tiene mucho que ver con la ausencia de verismo en la estrategia informativa de un Gobierno que pretendió establecer un relato indoloro de la etapa crítica.…  Seguir leyendo »

Todos somos iguales ante la ley, recordó hace unos años don Juan Carlos a propósito de su yerno Urdangarin, aunque el entonces monarca reinante gozaba del privilegio de inviolabilidad constitucional y por tanto era un poco menos igual que el resto de los ciudadanos. Pero la premisa sigue siendo válida como principio esencial de la democracia. Y esa igualdad ante la ley incluye la presunción de inocencia, por mucho que la opinión pública la haya abolido de facto con veredictos anticipados y por más que ciertos actos o conductas merezcan, al margen de su consideración penal, una censura ética. Por eso sorprende que el presidente del Gobierno se olvidase esta semana de reclamar dicha cautela para el Rey emérito cuando (des)calificó con dos duros adjetivos -«inquietantes y perturbadoras»- las informaciones sobre sus ciertamente turbios manejos financieros.…  Seguir leyendo »

El poder para quien lo trabaja

La principal ventaja de tener el poder consiste en impedir que lo tengan otros. Esta verdad de Perogrullo adquiere especial relevancia cuando el poder personal se convierte en el centro de un proyecto político y se ejerce con la inescrupulosa determinación de que hacen gala Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, dos dirigentes a los que une un concepto autoritario del mando y la manera resuelta en que lo utilizan como escudo protector de sus flaquezas.

La tesis plagiada o sus continuas mentiras y contradicciones, en el caso del primero, y en el del segundo la falta de coherencia con su programa de supuesta regeneración ética serían motivos suficientes para la caída en desgracia de un dirigente en cualquier democracia europea.…  Seguir leyendo »

En el país que nos gustaría -y que quizá no merecemos-, el Gobierno y la oposición estarían negociando una reforma legal válida para contener los rebrotes víricos sin necesidad del estado de alarma. En el país que tenemos, y que tal vez merezcamos, los portavoces oficiales dedican las sesiones parlamentarias a insultar a los adversarios negándoles legitimidad democrática. En el país que deseamos, el ministro Illa -más educado que competente, pero de buena voluntad contrastada- y Ana Pastor alcanzarían en una semana un acuerdo para manejar sin conflictos cualquier repunte de la emergencia sanitaria. En el país donde realmente vivimos, el vicepresidente se finge víctima de una trama de cloacas policiales mientras la Fiscalía lo ampara ante el juez que ha descubierto la trampa.…  Seguir leyendo »

Mientras un significativo número de españoles siente nostalgia del felipismo sin haberlo votado, el partido al que aún pertenece González -«soy militante pero no simpatizante», dijo hace ya algunos años- le niega su respaldo ante los ataques radicales y en cierta medida parece avergonzarse de su antiguo liderazgo. Teniendo en cuenta que el expresidente apenas ha cambiado de posición, el significado de esta paradoja es que la sociedad y la política viven un drástico desplazamiento de sesgo binario. Y por supuesto, que el PSOE de Sánchez ha renunciado a su carácter integrador de mayorías sociales para acercarse a un modelo frentista y polarizador de una dialéctica de bandos que pulveriza cualquier espacio moderado.…  Seguir leyendo »

Una constitución no es sólo un texto normativo. Es la expresión epocal de un conjunto de valores compartidos sobre los que una nación define su soberanía y organiza su convivencia a través de un gran acuerdo social y político. El gran mérito del constitucionalismo democrático consiste en acoger bajo ese gran compromiso una serie de paradigmas ideológicos y morales distintos y construir con ellos un escenario de entendimiento colectivo. Las constituciones son reglas de juego para arbitrar conflictos mediante el mutuo reconocimiento de respeto a unos mismos principios cuya importancia no radica tanto en la letra, siempre revisable, como en el espíritu.…  Seguir leyendo »

La democracia no es sólo el sufragio. Es el imperio de la ley (Estado de Derecho), la separación de poderes, el respeto a las minorías, la autonomía de la sociedad civil. Son las instituciones independientes y los mecanismos de control y contrapeso que impiden el ejercicio unívoco de la autoridad del Ejecutivo. Es una ética del comportamiento y de la responsabilidad en la función pública. Son las libertades individuales y las reglas que las garantizan. Es, en conjunto, la protección del ciudadano frente a un poder que siempre -como sabían los padres fundadores americanos- tiende a expandirse de modo arbitrario. Por eso regímenes como el de Putin, el de Erdogan o el de Maduro, cuyos gobernantes han sido elegidos en las urnas, carecen del estándar de calidad necesario para que puedan considerarse democráticos.…  Seguir leyendo »

Velitas incendiarias

Cuando Pedro Sánchez ganó por segunda vez, en mayo de 2017, las primarias socialistas, uno de los dirigentes que apoyaban a la derrotada Susana Díaz me dijo en privado que era «lo peor que ha pasado en la política española desde la recesión». Aunque algunos socialistas relevantes expresaban su desconfianza en el personaje con la frase de que «Pedro está en el PSOE pero no es del PSOE», el pesimismo de aquella sentencia me chocó al punto de preguntarle a mi interlocutor -hoy alejado de la escena pública- si la victoria del resucitado líder le parecía peor noticia que la irrupción de Podemos un trienio antes.…  Seguir leyendo »