Iñaki Ezkerra (Continuación)

En España pasamos sin transición de la movilización a la apatía, de la manifestación diaria al ‘síndrome de no hablar de ETA para no crispar’, cuando precisamente la única manera de no caer en el exceso es la constancia en la lucha contra el terrorismo así como, por parte de la ciudadanía y de los medios de comunicación, la demanda serena pero a la vez sistemática del papel que deben jugar en esa lucha todas las instituciones del Estado democrático de Derecho. La crispación viene cuando no hay constancia, sino impulsos emocionales y cuando se observan esos impulsos en jueces y políticos de los que cabe esperarse otra cosa.…  Seguir leyendo »

La frase se la espetó Aintzane Ezenarro, la representante de Aralar, a Patxi López durante el pleno de investidura y quedó impune en la marea del debate: «Los partidos no están para representar ideas sino a personas, y aquí hay cien mil personas que no están representadas». Sin duda, trataba de ser una de esas frases redondas, definitivas, incontestables, un axioma para la Historia, que se esquiva porque no hay argumento que pueda rebatirlo sino la praxis política de una ilegalización que tendría efectos deseados para una parte, pero no justificación moral ni filosófica. Y, sin embargo, aunque todavía no lo tenga claro nuestro Tribunal Constitucional, que acaba de legalizar a Iniciativa Internacionalista, si algo tiene la ilegalización de los partidos de ETA es justificación filosófica y moral.…  Seguir leyendo »