Íñigo Henríquez de Luna Losada

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No corren buenos tiempos para las primarias. Tan denostadas y desprestigiadas últimamente por las cúpulas de los aparatos de algunos partidos en España y, en cambio, tan esperadas y reclamadas por sus bases. Podría parecer, no sin una buena dosis de verdad, que entre éstos y aquéllos hubiera una distancia de cierta cautela, una guerra fría en la que convivieran o sobrevivieran dos almas en desigualdad de condiciones: la cúpula dictamina el sistema para la elección de sus líderes, generalmente bautizando al propio de “más democrático” que el de los adversarios, y a los militantes no les queda otra alternativa que esperar, como el coronel de Gabriel García Márquez, a recibir el reconocimiento al que tienen derecho: poder elegir directamente y sin intermediarios al líder o al candidato de su partido.…  Seguir leyendo »

En las pasadas elecciones europeas, los ciudadanos nos han mandado un claro mensaje a los dos grandes partidos nacionales. Y lo han hecho cuando España atraviesa hoy no sólo una crisis económica, sino sobre todo una profunda crisis política e institucional, en medio de un escenario que encaja a la perfección en la ya clásica definición de crisis: «Cuando lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer».

Nuestro sistema político, nacido de la Transición y consagrado en la Constitución de 1978 se diseñó sobre la base de unos partidos fuertes y cohesionados que dieran estabilidad a nuestra joven democracia.…  Seguir leyendo »

La delicada situación que atraviesa España requiere de un análisis sereno y profundo. Afrontamos una crisis económica, pero también política e institucional sin precedentes en nuestra historia reciente, que alcanza a todos: partidos políticos, sindicatos, instituciones del Estado y medios de comunicación. Unas crisis que tienen su origen en una considerable pérdida de valores éticos y morales que afecta no sólo a la clase política sino a la sociedad en su conjunto.

Una muestra inequívoca de esta crisis de valores es la proliferación de casos de corrupción que, precisamente a causa de la crisis económica, actúan de acelerador de la creciente desafección de los ciudadanos hacia los partidos políticos.…  Seguir leyendo »