Iván de la Nuez

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de enero de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

En el año 2005, Alexei Yurchak publicó un libro sobre los años finales del comunismo: Everything Was Forever Until it Was No More. The Last Soviet Generation (Todo era para siempre hasta que no lo fue más. La última generación soviética). Allí rastreaba los latidos de la vida cotidiana que acompañaron la hecatombe del sistema socialista; una catástrofe que, paradójicamente, se fue desencadenando en medio de una calma extraña. En lo grande y en lo pequeño —en Chernóbil y en los chistes—, tanto la gente corriente como la nomenklatura se acercaron al precipicio con el convencimiento de que las cosas “no cambiarían jamás”.…  Seguir leyendo »

Aunque su descalabro es muy grave, la primera víctima de las elecciones catalanas no ha sido el presidente Artur Mas sino la idea, extendida en los últimos tiempos, de que la tierra —en particular la de Catalunya— era plana.

“¡Segundos, fuera!”, decidieron los partidos dominantes, que llegaron a pedir votos prestados. “¡Se ha acabado la ambigüedad!”, clamaron los intelectuales orgánicos para dibujarnos el plano a cartabón de una política bipolar sin medias tintas. Y resulta, que al final, más que un western a dirimir entre héroe y villano, hemos vivido uno de esos thrillers sorpresivos en los que resulta imprescindible esperar hasta el final para que todas las piezas encajen.…  Seguir leyendo »

Al principio fue leve. Más tarde fue ganando en intensidad hasta que, por fin, alcanzó la categoría de huracán. Batista —Fulgencio Batista y Zaldívar— ha resurgido como hashtag cubano; un trending topic que ha apuntalado su presencia de ultratumba, probablemente con la mayor fuerza del último medio siglo. Con motivo del 60 aniversario de su golpe de Estado, y a través de entrevistas, artículos, ensayos e hipótesis, varios intelectuales cubanos han resucitado al general que interrumpió, en 1952, el último gobierno votado en la isla bajo un sistema pluripartidista. Una figura de entre-revoluciones, a quien la de 1930 se lo dio todo y la de 1959 despojó de todo.…  Seguir leyendo »

Uno. Un fantasma se cierne sobre Europa... es el fantasma del comunismo. Han pasado más de 20 años desde de la debacle del imperio soviético. Siglo y medio largo desde que Marx y Engels lanzaran esta alarma, nada más empezar el Manifiesto Comunista, la madre de todos los panfletos. Pero es precisamente ahora -cuando se da por muerto y enterrado- que el comunismo sale de ultratumba y consigue afianzar la frase en su sentido más estricto.

Si lo propio de los fantasmas, según los diccionarios, es aparecer después de la muerte, entonces no es antes del comunismo -época en la que Marx y Engels despliegan la metáfora- cuando podemos hablar, en propiedad, de ese espíritu amenazante, sino a posteriori.…  Seguir leyendo »

Guantánamo se ha convertido en un género artístico. También en un vertedero real y al mismo tiempo metafórico por el que se precipitan, en escasos kilómetros cuadrados, los vestigios del comunismo y una base naval de Estados Unidos con todas las reminiscencias neocoloniales. Allí están el terrorismo islamista y las torturas de la democracia liberal. Guantánamo está en el premio Nobel de Literatura (que lo aloja en el discurso de Harold Pinter) y en el León de Oro del Festival de cine de Berlín (que premia Camino a Guantánamo, de Michael Winterbottom y Mat Whitecross). En el arte radical de Banksy (que lo coloca en una parodia de Disney World con su instalación Big Thunder Mountain Railroad) y hasta en el thriller de espías (El afgano, de Frederick Forsyth; El prisionero de Guantánamo, de Dan Fesperman).…  Seguir leyendo »

Durante los últimos años, desde que se consumó la desintegración del imperio comunista, un cubano ha sido una especie de oráculo andante. En cualquier lugar, le esperaba siempre la misma pregunta enfilada al futuro: ¿en Cuba, qué va a pasar? Pues bien, ahora, por fin, en Cuba las cosas están pasando. Por decirlo de algún modo, los cubanos hemos vuelto al presente. La secuencia de los hechos recientes, y el primer desenlace de estos, indica que tal vez no estemos ante un manojo de síntomas desconectados: unos estudiantes que ponen contra las cuerdas al presidente del Parlamento, unos disidentes liberados sin previo aviso, y ahora, de súbito y sin que lo hubiera imaginado un solo analista ni filtrado agencia alguna, Fidel Castro renuncia.…  Seguir leyendo »