Jason Stanley

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El nacionalismo blanco de Donald Trump

¿Qué sabemos sobre la filosofía de la presidencia de Trump después de haber presenciado dos campañas? ¿Nos enseñan algo sobre el país que lo eligió? La campaña de Trump en 2016 prestó una atención casi obsesiva a la inmigración y las fronteras. La campaña de 2020 se ha centrado en los disturbios raciales. ¿Cómo interpretar ese alejamiento aparente de una estrategia que le dio el triunfo? La respuesta consiste en identificar el elemento común entre las dos campañas y el tiempo transcurrido entre las dos. Y ese factor es el nacionalismo blanco, la idea de que EE UU es un país definido por el dominio numérico y social de su población blanca.…  Seguir leyendo »

Durante toda la presidencia de Donald Trump ha habido preocupación por sus tendencias antidemocráticas. Pero este verano, en plena crisis de EE UU, se está hablando cada vez más abiertamente de una variante especialmente peligrosa de autoritarismo ya conocida por la historia de Europa en el siglo XX. Después de estos años de violento sentimiento antiinmigración, en los que ha habido cambios en las leyes para prohibir a los residentes de numerosos países musulmanes la entrada en EE UU, diatribas contra la prensa libre y, en las últimas semanas, el envío de fuerzas federales a diversas ciudades para contrarrestar unas manifestaciones mayoritariamente pacíficas en favor de la justicia racial, cada vez son más los políticos y periodistas que emplean el término “fascismo” para calificar la amenaza que representa el Gobierno de Trump.…  Seguir leyendo »

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, y Donald Trump, presidente de Estados Unidos, en la Casa Blanca en marzo de 2019.Credit Doug Mills/The New York Times

Asistimos a una suerte de paradoja central en la política. Líderes autoritarios como Jair Bolsonaro y Donald Trump han contribuido a desacreditar a las instituciones del gobierno que ellos mismos encabezan. Bolsonaro —el presidente de Brasil, a quien se le ha llamado el “Trump de los trópicos”— ha mostrado preocupantes tendencias dictatoriales y, en cierta medida, fascistas. Y, al igual que el presidente de Estados Unidos, denuncia frente a sus seguidores a los órganos del Estado que lidera.

La paradoja se profundiza cuando se recuerda que ambos líderes se postularon a la presidencia de sus países con una plataforma de ley y orden.…  Seguir leyendo »

En marcado contraste con el eficaz liderazgo mostrado por la canciller alemana Angela Merkel, el presidente surcoreano Moon Jae-in y la tecnocracia autocrática de Singapur, en todo el mundo los nacionalistas de ultraderecha han respondido a la crisis de la COVID‑19 con algo que no se había visto en décadas: la política fascista de la enfermedad. Y el mejor ejemplo es el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

Es verdad que otros pocos líderes mundiales (entre ellos el presidente nicaragüense Daniel Ortega y los dictadores de Bielorrusia, Turkmenistán y Corea del Norte) siguen negando que el coronavirus suponga algún riesgo. Pero entre los negacionistas del coronavirus, Bolsonaro es un caso aparte.…  Seguir leyendo »

Over the past few years, far-right nationalist political leaders around the world have been using harsh rhetoric against minority groups, particularly immigrants. We know from history that acts of genocide, ethnic cleansing and terrorism have been preceded by periods in which political and social movements employed such rhetoric. In Nazi Germany, Jews were described as vermin, and Nazi propaganda outlets claimed that Jews spread diseases. The recent ethnic cleansing of the Rohingya people of Myanmar was preceded by propaganda associating Rohingya men with rape.

In the United States, we had the “superpredator” theory. Violent-crime rates in the country started dropping in 1993 and continued dropping throughout the decade.…  Seguir leyendo »

Manifestantes de derecha reunidos en Chemnitz, Alemania, después del presunto asesinato de un hombre alemán a manos de refugiados. Credit Sean Gallup/Getty Images

Gran parte del mundo pareció sorprenderse por los disturbios que surgieron en Alemania a finales del mes pasado, cuando miles de simpatizantes nazis y neonazis salieron a las calles de Chemnitz a cazar inmigrantes, sin que la policía pudiera hacer casi nada para detenerlos.

Mientras tanto, el apoyo para el nuevo partido alemán de extrema derecha, Alternativa para Alemania (AfD, por su sigla en alemán) ha seguido en aumento: en una encuesta realizada después de las revueltas en Chemnitz, la AfD superó a los socialdemócratas alemanes para convertirse en el segundo partido más popular en el país. AfD dice luchar contra la “cultura de la memoria” en Alemania y hace un llamado a favor de dejar de disculparse por el pasado.…  Seguir leyendo »