Javier Castro-Villacañas (Continuación)

Decía Borges que hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos. Algo de lo anterior ha sucedido con la Tribuna de Guillermo Gortázar “Solo el parlamentarismo puede salvarnos” que replica una anterior mía “Delenda est parlamentarismo” en donde, por mi parte, se criticaba la forma de gobierno de los regímenes parlamentarios, aspecto éste que Gortázar entiende equivocado. El artículo de Gortázar se centra en cuestiones que, la mayoría de ellas, no han sido planteadas por mí. También da la razón, sin embargo, a alguna de mis tesis. Siendo, finalmente, yo quien está de acuerdo con determinadas reflexiones suyas.…  Seguir leyendo »

El objetivo de la democracia es resolver el problema del poder: ¿quién gobierna? ¿cuáles son los límites del poder? ¿cómo se garantizan los derechos y libertades de los ciudadanos frente al poder? De ahí que su fundamento sea la idea de libertad: garantizar la libertad personal (derechos y libertades) y establecer la libertad política (libertad colectiva que resuelve el problema del poder mediante la elección del gobierno).

Desgraciadamente los resultados de las elecciones del pasado 21 de diciembre en Cataluña no han resuelto el problema del poder en esta comunidad autónoma. El pueblo ha votado, pero debido a nuestras reglas políticas y electorales, su mayoritaria participación no ha dado respuesta a esta pregunta: ¿quién debe gobernar?…  Seguir leyendo »

La hegemonía del consenso frente al disenso ha sido el axioma que ha marcado el desarrollo de nuestra vida política durante los últimos 40 años. Y todavía hoy, son muchos los que consideran que este principio debe seguir guiando el devenir de nuestro futuro colectivo. El último en apelar a su importancia fue el rey Juan Carlos I, el pasado martes durante el transcurso de una cena de gala en el Círculo de Empresarios.

Ante más de 400 patronos el Rey emérito volvió a insistir, sin hacer mención expresa a la crisis catalana, en que “el consenso es un elemento imprescindible para la estabilidad del sistema político y social”.…  Seguir leyendo »

La partida ha terminado. Suceda lo que suceda de aquí al 1-O, nada ni nadie podrá reconstruir la legalidad ni la situación política tal y como la hemos conocido hasta este momento.

El hecho político de la derogación del Estatuto y la Constitución por el Parlamento de Cataluña supone un punto final a nuestro sistema institucional. Esta es la única certeza que tenemos ante un futuro plagado de incertidumbres. Ese inevitable 2 de octubre en el que nuestros políticos quieren ya situarnos. Se mire como se mire, se ha cruzado el Rubicón de un final de régimen.

Hace unos días, José Manuel García-Margallo exculpaba a la clase política y a nuestro sistema institucional de lo sucedido en Cataluña y esparcía la responsabilidad sobre el conjunto de los españoles: “La situación en Cataluña se explica por el silencio de los españoles”, sentenciaba categórico el ex ministro de Asuntos Exteriores de Rajoy.…  Seguir leyendo »

"Soberano es quien decide sobre el estado de excepción. Carl Schmitt

Ahora que el filósofo alemán Carl Schmitt (1888-1985) ha sido rehabilitado por el populismo de izquierdas -ahí están los trabajos de Íñigo Errejón sobre las obras schmittianas de sus maestros, Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, y, como símbolo, la foto tomada en el Congreso de los Diputados donde un sonriente Pablo Iglesias sostiene, cual declaración de principios, el libro Teoría del Partisano del jurista alemán-, no está de más acudir a este autor, uno de los grandes teóricos del constitucionalismo, aunque marginado por ser un pensador tabú -Carl Schmitt fue acusado de ser el jurista del Tercer Reich e investigado en Núremberg después de la Segunda Guerra Mundial para, finalmente, ser exonerado de toda responsabilidad- para, a través de sus planteamientos, obtener un análisis diferente respecto a la crisis creada por el gobierno de la Generalitat y su intención de celebrar un referéndum de independencia al margen de la Constitución.…  Seguir leyendo »

La invocación de la distinción entre el político burocratizado y el vocacional le ha servido a Roberto R. Aramayo para intervenir en la polémica abierta en Podemos. Esta distinción es relevante para juzgar la situación previa a Vistalegre II, pero no en el sentido de Aramayo. Él cree que Podemos tiende a convertirse en una corporación de políticos profesionales y no de políticos vocacionales. A su parecer eso es malo porque estrecha el margen de incorporación a la política de profesionales de otros ámbitos. En su opinión, estos profesionales libres, al no vivir de la política, serían ya políticos vocacionales.

Por supuesto, el artículo de Aramayo es rico en sugerencias.…  Seguir leyendo »

La investigación policial abierta para aclarar la existencia de una presunta trama delictiva organizada por altos cargos policiales, a las órdenes de Alfredo Pérez Rubalcaba durante su etapa al frente del Ministerio del Interior, vuelve a poner sobre la mesa del debate público uno de los problemas permanentes de nuestro régimen político: la organización, control y responsabilidad de los Servicios de Inteligencia.

Llueve sobre mojado en este terreno, porque no han sido dos, ni tres, y sí más de cuatro, los escándalos en los que se han visto implicados agentes, policías, políticos, directores y hasta ministros, relacionados con organismos de Inteligencia o servicios de seguridad de nuestro Estado.…  Seguir leyendo »