Javier Cercas

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Octubre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Resumen de los capítulos precedentes. El 1 de agosto, el buque español Open Arms rescata en el Mediterráneo a 55 personas que huyen a la desesperada de distintos países de África, 20 de las cuales son menores. A la mañana siguiente rescata a otras 69, 10 de las cuales son niños. Ocho días más tarde, cuando Malta e Italia, los puertos más cercanos, han rechazado de manera reiterada e inequívoca, con argumentos falaces, tramposos o abyectos, acoger a esos desesperados —algunos de ellos enfermos—, su número asciende a 160, y la situación a bordo del barco se complica cada vez más: hay discusiones, incidentes violentos, amenazas de motín.…  Seguir leyendo »

Pesadilla en Barcelona

Repitámoslo una vez más, a ver si repitiéndolo acabamos de creerlo: Joaquim Torra, flamante presidente de la Generalitat, es un entusiasta de Estat Català, un partido fascista o parafascista y separatista que en los años treinta organizó milicias violentas con el fin de lanzarlas a la lucha armada; también es un entusiasta de sus líderes, en particular de los célebres hermanos Badia, dos terroristas y torturadores a quienes, como recordaba Xavier Vidal-Folch en este periódico, el señor Torra calificó como “los mejores ejemplos del independentismo”. La palabra “entusiasta” no es, como se ve, exagerada. Hace apenas cuatro años, en un artículo titulado Pioneros de la independencia y publicado en el diario El Punt Avui, el señor Torra escribía refiriéndose a Estat Català y a Nosaltres Sols!,…  Seguir leyendo »

Durante los últimos días ha habido protestas de la opinión pública alemana contra la detención en Alemania del expresidente catalán Carles Puigdemont. Ahora bien, me parece imposible entender esa detención sin preguntarse qué ocurrió el otoño pasado en Cataluña. La respuesta más corta es la siguiente: que el Gobierno nacionalista de la comunidad intentó romper un Estado democrático a fin de separar una parte del mismo mediante un golpe de Estado (o, para ser más precisos, mediante lo que yo llamaría “un intento frustrado de autogolpe civil posmoderno”). A continuación, intento una respuesta más larga.

A finales de los años setenta, al terminar el franquismo y empezar la democracia, España se estructuró en 17 comunidades autónomas —el equivalente aproximado a los Länder alemanes— y en la actualidad es, según la mayoría de los estudiosos, uno de los Estados más descentralizados del mundo.…  Seguir leyendo »

Cuando en 1970 se inauguraron los “Op-Ed” (abreviatura de Opposite Editorial) en The New York Times, la idea era agregar una página que ofreciera un contrapunto a los comentarios del comité editorial del periódico, incorporar voces nuevas y diversas. Desde entonces, la consigna fue invitar a escritores, pensadores, analistas, artistas y activistas con perspectivas variadas y a menudo contrastantes que contribuyeran a la creación de un punto de reunión, un espacio para la conversación plural, abierta, clara e inteligente.

Es eso lo que hacemos en The New York Times en Español: promover en nuestro idioma una conversación de interés público que sea provocadora, muchas veces controvertida y siempre fundamentada en hechos.…  Seguir leyendo »

En 1987, recién cumplidos los 25 años, me fui a vivir a Estados Unidos con el propósito de convertirme en un escritor posmoderno estadounidense, pero durante los dos años que pasé allí realicé un descubrimiento extraordinario: que yo era español. En consecuencia, empecé a hacer lo que solemos hacer los españoles: hablar a grito pelado, almorzar a las tres de la tarde y dormir la siesta.

Es falso, es solo una broma. Como cualquier broma pasable, esta contiene una parte de verdad: uno no sabe quién es hasta que no se ha ido de donde es. Lo cierto es que en 1987 ya casi nadie en España hablaba a grito pelado, casi nadie comía a las tres de la tarde y, por supuesto, nadie dormía la siesta (salvo yo, que sigo durmiéndola).…  Seguir leyendo »

J’écris depuis l’un des endroits les plus privilégiés au monde, la Catalogne. Cet endroit, les deux derniers mois, semble parfois décidé à se suicider, flirtant avec l’affrontement civil et la ruine économique. La cause immédiate de cette folie est un coup ou auto-coup d’Etat, prémédité avec soin et effectué au Parlement catalan, les 6 et 7 septembre. Violant toutes les règles démocratiques, négligeant le rejet des propres juristes de ce Parlement et des partis d’opposition, qui laissèrent l’hémicycle à moitié vide, les politiciens indépendantistes ont promulgué plusieurs lois qui, non seulement prétendaient bouleverser l’ordre juridique démocratique afin de proclamer la République catalane, mais aussi nous laisser, nous les Catalans, «à la merci d’un pouvoir sans limites» – pour reprendre les mots par lesquels le Tribunal constitutionnel a qualifié la première de ces lois, en même temps qu’il l’annulait.…  Seguir leyendo »

Il est étonnant que personne, pour ce que j’en sais, n’ait à ce jour invoqué le philosophe britannique Isaiah Berlin (1909-1997) pour tenter de comprendre ce qu’il se passe ces temps-ci en Catalogne. De fait, le penseur a étudié avec une grande lucidité le nationalisme, et la vision qu’il en a éclaire largement notre situation. Pour Isaiah Berlin, le nationalisme est avant tout une réponse à une attitude de dédain envers les valeurs traditionnelles d’une société, la réaction à une blessure d’orgueil et à une humiliation ressentie par ses membres socialement les plus conscients, qui déboucherait, le moment venu, sur la colère et l’affirmation de soi.…  Seguir leyendo »

Es raro que, hasta donde alcanzo, nadie apele a Isaiah Berlin para tratar de entender lo que ocurre de un tiempo a esta parte en Cataluña, porque el pensador ruso razonó con gran lucidez sobre el nacionalismo y su visión de este vale en gran parte para nosotros. Según Berlin, el nacionalismo es antes que nada una respuesta a la actitud de menosprecio hacia los valores tradicionales de una sociedad, el resultado de un orgullo herido y de un sentimiento de humillación en sus miembros socialmente más conscientes, que llegado el momento produce rabia y autoafirmación.

Esta herida infligida en el sentimiento colectivo de una sociedad no es una condición suficiente para el surgimiento del nacionalismo (además, esa sociedad debe contar con un grupo de personas que buscan un foco para la lealtad o la autoidentificación, o una base para su poder y, al menos en la cabeza de sus miembros más sensibles, con una imagen de sí misma como nación sustentada en algún factor de unificación general, como una lengua o una historia común, real o inventada); no es pues una condición suficiente, esa herida colectiva, pero sí necesaria, o al menos lo ha sido históricamente.…  Seguir leyendo »

Cuentan que en una ocasión el Rey Alfonso XIII concedió un premio a don Miguel de Unamuno y que, durante la ceremonia de entrega, una vez hubo recibido el galardón, el escritor le espetó al Monarca: «Gracias, Majestad, me lo merezco». Quizá más divertido que perplejo, el Rey contestó: «Caramba, don Miguel, es la primera vez que uno de los premiados me dice algo así, todos me han dicho más bien lo contrario: “Gracias, Majestad, es un honor que no merezco…”». Entonces Unamuno le interrumpió: «Y tenían razón».

La verdad es que a mí me encantaría exhibir hoy la magnífica soberbia de Unamuno, pero la lista de galardonados con el Romero Murube me lo impide; así que me veo obligado a decir la pura verdad: que para mí es un gran honor recibir este premio.…  Seguir leyendo »

La mort d’Adolfo Suárez, le 23 mars, a provoqué plus d’une surprise. Je ne pense pas au fait, prévisible, que certains de ceux qui le traitèrent avec le plus de brutalité lorsqu’il était Président le couvrent aujourd’hui d’éloges. Ce qui est surprenant, en revanche, c’est qu’on entende souvent que, depuis le coup d’Etat manqué du 23 février 1981, nous sommes tous reconnaissants à Suárez d’avoir démontré, tandis que les balles des putschistes sifflaient autour de lui dans l’hémicycle du Congrès espagnol, qu’il était tout disposé à devenir le héros de la démocratie. C’est surprenant, parce que c’est faux : quand le coup d’Etat eut lieu, personne n’accorda la moindre importance au geste de Suárez – l’un des trois à rester debout face aux putschistes, tandis que tous les autres élus s’allongeaient.…  Seguir leyendo »

El hombre que mató a Francisco Franco

La muerte de Adolfo Suárez ha deparado más de una sorpresa. No me refiero al hecho previsible de que algunos de los que con más brutalidad le trataron cuando era presidente lo hayan abrumado ahora de elogios. Sí es sorprendente, en cambio, que hayamos oído a menudo cosas como que, después del 23 de febrero de 1981, todos le quedamos agradecidos para siempre a Suárez por haber demostrado sin posibilidad de duda, mientras las balas de los golpistas zumbaban a su alrededor en el hemiciclo del Congreso, que estaba dispuesto a jugarse el tipo por la democracia; es sorprendente porque es falso: a raíz del golpe casi nadie dio importancia al gesto de Suárez, la mayoría lo interpretó como la última vaciedad de un presidente oportunista, amortizado y gestero, y a no pocos casi les molestó, quizá porque delataba por contraste el comportamiento general: la prueba es que, apenas año y medio después de la asonada, Suárez se presentó a las elecciones y su partido obtuvo la friolera de dos diputados.…  Seguir leyendo »

Es posible que en los últimos tiempos estemos viviendo en Cataluña una suerte de totalitarismo soft; o, por usar de nuevo el término de Pierre Vilar, una suerte de “unanimismo”: la ilusión de unanimidad creada por el temor a expresar la disidencia. El instrumento de esta concordia ficticia no es la violencia, sino el llamado derecho a decidir: quien está en favor del derecho a decidir no es sólo un buen catalán, sino también un auténtico demócrata; quien está en contra no es sólo un mal catalán, sino también un antidemócrata. Así las cosas, es natural que, salvo quienes sacan un rédito de ello, en Cataluña casi nadie se atreva a dudar en público de un derecho fantasmal que no ha sido argumentado, hasta donde alcanzo, por ningún teórico, ni reconocido en ningún ordenamiento jurídico; también es natural que nadie se resuelva a decir que, aunque parezca lo contrario, no hay nada menos democrático que el derecho a decidir.…  Seguir leyendo »

La crise économique espagnole n’est pas espagnole, elle est européenne. Elle n’est pas économique mais politique. L’Europe doit se décider une fois pour toutes : veut-elle s’unir ou préfère-t-elle retourner à ses sempiternels affrontemets ? Les crises espagnole, chypriote, grecque, etc., ne sont que des épiphénomènes, des minicrises dans la grande. Va-t-on une bonne fois pour toutes en assumer les conséquences ? Il faut choisir.

L’Europe a produit quantité d’utopies politiques sinistres, de paradis théoriques convertis en enfers pratiques, mais une seule utopie politique raisonnable : l’Europe unie. Nous avons tendance à l’oublier. Le sport européen par excellence n’est pas le football, mais la guerre.…  Seguir leyendo »

One of the questions I’m asked when travelling abroad is what remains of Franco’s Spain today. My answer is: our splendid tradition of intolerance and the organisation Eta, which is the most visible manifestation of our splendid tradition of intolerance.

This tradition will take generations to disappear, if it ever does. As for Eta, the strange thing is not that it may disappear but that it’s still alive, converted into a ferocious anachronism. It’s practically the last terrorist group in Europe, a splinter group that demands at gunpoint the independence it cannot achieve through the ballot box – and what’s more, demands it for the Basque country, one of the most privileged territories of the continent, with extremely broad political, economic and administrative autonomy.…  Seguir leyendo »

Una frase: «Exigimos una campaña legal contra quienes propagan mentiras políticas deliberadas y las diseminan a través de la prensa». ¿Quién escribió eso? Adolf Hitler, en 1920. ¿Qué significa eso? Significa, al menos, que hay que desconfiar de los cruzados contra el embuste, porque el énfasis en la verdad delata casi siempre al mentiroso. En el periodismo también ocurre: nunca faltan los paladines del oficio que tratan de esconder sus mentiras indudables denunciando las falsas mentiras de otros. La argucia suele funcionar. Tanto que ha habido quien, embalado por el éxito de sus anatemas, ha llegado a exigir que incluso lo que se cuenta en las novelas sea verdad; fantástico: dado que, como dice Vargas Llosa, escribir novelas consiste esencialmente en mentir -en mentir con la verdad, claro está, en contar una mentira factual para decir una verdad moral-, exigirle a un novelista que no mienta viene a ser como exigirle a un delantero centro que no meta goles.…  Seguir leyendo »

El fracaso del título no es el inédito fracaso electoral del Partido Socialista en las últimas elecciones catalanas: es un fracaso más amplio y anterior a él, y que en parte lo explica; no es un fracaso político: es un fracaso ideológico. Este fracaso podría resumirse así: desde hace muchos años la izquierda catalana ha entregado la hegemonía ideológica al nacionalismo, de tal manera que a veces se diría que en Cataluña, en la práctica, no es posible no ser nacionalista: o se es nacionalista catalán o se es nacionalista español; también puede resumirse así: asombrosamente, en Cataluña es posible ser a la vez nacionalista y de izquierdas.…  Seguir leyendo »

A principios del verano pasado me llamaron de La Moncloa para invitarme a realizar un viaje oficial a China y Japón en compañía del presidente del Gobierno. Me explicaron que el presidente deseaba darle un cariz cultural a su visita a Japón y que, para ello, habían decidido organizar en Tokio un diálogo entre creadores japoneses y españoles en el que yo participaría con otros tres creadores españoles después de viajar hasta Oriente en el avión presidencial. Una vez me hube cerciorado de que no se habían confundido de persona y de que de verdad estaban dispuestos a correr el riesgo de que un friki peligroso como yo acompañase al presidente, pensé aceptar la propuesta; luego pensé rechazarla; al final la acepté.…  Seguir leyendo »

El mercado de las ideas es como el otro: hay productos que de golpe se ponen de moda y de golpe, tras envejecer rápidamente y demostrar su inoperancia o su tosquedad, desaparecen; lo curioso es que, a veces, algunos vuelven a aparecer, igual que si se hubieran hecho un lifting y su juventud artificial ocultara su olvidada tosquedad, o su inoperancia. Es lo que puede pasar ahora mismo, en el mercado de las ideas estéticas, con lo que yo llamaría la falacia política, un error que circuló con profusión a mediados del siglo pasado y que parece prosperar de nuevo.

Pocos la habrán formulado últimamente con mayor claridad que Slavoj Zizek.…  Seguir leyendo »

Ahora que han pasado unos días desde la concesión del Nobel a Mario Vargas Llosa ya podemos decir lo obvio: el premio tiene la importancia que tiene, pero nada más. Nada más, claro está, para la obra de Vargas Llosa, a la que ni quita ni añade una coma, no quizá para sus lectores ni para la Academia Sueca, que a juicio de muchos lo necesitaba con urgencia: al fin y al cabo, desde el punto de vista estrictamente literario este premio solo es, como ha dicho Rodrigo Fresán, un retorno a la cordura. Así que, aunque el Nobel no cambie en nada lo esencial, al menos hay que celebrar ese retorno; un retorno que, además, ha provocado interesantes efectos secundarios.…  Seguir leyendo »

¿Qué es un friki? La Real Academia no se ha pronunciado todavía al respecto, pero Wikipedia sostiene que un friki es un tipo raro, de comportamiento o apariencia inusual, que vive obsesionado por asuntos como la ciencia-ficción, los videojuegos, los cómics o la informática, y que a menudo persigue llamar la atención con indumentarias y comportamientos anómalos; asimismo sostiene que, a causa de su extravagancia y sus gustos, la gente de provecho considera al friki un tipo inmaduro, si no infantil.

La definición me parece pobre, además de lamentablemente restrictiva. No digo que no sean frikis los tipos que cada 25 de mayo salen a celebrar el Día del Orgullo Friki disfrazados de personajes de La guerra de las galaxias, ni siquiera los tipos que, vestidos con tangas de color fucsia, persiguen a los ciclistas del Tour de Francia por las cumbres de los Alpes; solo digo que, aunque yo particularmente sienta una simpatía infinita por esas manifestaciones de frikismo, se trata de manifestaciones veniales, inofensivas, poco serias.…  Seguir leyendo »