Javier Menéndez Ros

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Desde los albores de la humanidad y por pura supervivencia el hombre ha necesitado desplazarse a otras tierras distintas a las suyas originales, buscando alimento, bebida, protección, cobijo y otras muchas necesidades básicas. La falta de recursos materiales, las guerras, el afán de poder y dominio han originado la necesidad de buscar regiones y zonas donde se pueda vivir en justicia y paz, y con la dignidad que merece el ser humano.

Según datos de Acnur, desde la II Guerra Mundial no se había producido una crisis de refugiados de las dimensiones actuales, pasando de más de 13 millones de personas a las más de 60 millones de ahora, principalmente provenientes de Siria, Afganistán, Somalia, Sudán, Sudán del Sur, República Democrática del Congo, República Centroafricana y Nigeria.…  Seguir leyendo »

La última Navidad en Irak

Hay pueblos y personas a las que parece que siempre les caen todas las desgracias. Sin duda la comunidad cristiana iraquí es una de ellas. Desde la caída de Sadam Husein en el año 2003 hasta ahora han sido el objetivo prioritario de Al Qaida, que sólo pretendía amedrentarlos con chantajes, secuestros, matrimonios forzados, atentados contra iglesias y asesinatos brutales que han dejado tras de sí un rastro difícilmente imaginable.

Ante esta violencia son muchos los cristianos iraquíes que se han visto obligados a abandonar sus tierras, tierras de Abraham y de Jonás, tierras mucho antes cristianas que musulmanas. De los más de 1,6 millones de cristianos que se calcula que había en 2003 ahora posiblemente serán menos de 200.000, sin contar los muchísimos que han tenido que desplazarse, dejándolo todo, al Kurdistán iraquí, una de las pocas regiones teóricamente seguras para ellos.…  Seguir leyendo »

Desde sus inicios el cristianismo ha sido una religión perseguida. Ya en la antigüedad el pueblo de Israel fue una comunidad marginada y explotada por los egipcios, que tuvo que huir al desierto y vivir en el destierro hasta encontrar la tierra prometida. Jesucristo, que vino a dar continuidad a todas las profecías del Antiguo Testamento, sufrió en sus carnes no sólo el no conseguir ser profeta en su propia tierra, sino también experimentó las envidias, las maledicencias, las traiciones y el odio más feroz hasta ser ajusticiado de la manera más ignominiosa que podía serlo un ser humano en aquellos tiempos.…  Seguir leyendo »