Javier Redondo Jordán (Continuación)

John Pocock es uno de los más destacados filósofos políticos del siglo XX. En 1975 escribió su obra capital, El momento maquiavélico, basada en la influencia de Nicolás Maquiavelo, que publicó en 1513 El Príncipe, el primer tratado político moderno. Maquiavelo y su Príncipe –que la mayoría de expertos analizan conjuntamente con Los discursos sobre la primera década de Tito Livio– han sido objeto de numerosas interpretaciones, también desde el marxismo, lo que no ha de resultar extraño, pues Maquiavelo aborda la crisis de un sistema y prevé el advenimiento de otro, el de las monarquías modernas y centralizadas.…  Seguir leyendo »

Son los tres grandes problemas de España. El cuarto sería el localismo -o autonomismo-, que es transversal a los otros. El nacionalismo es su manifestación más perversa; una construcción ideológica del parroquialismo endogámico basada en la exclusión. Igualmente, la educación es concebida desde el localismo y no desde la universalidad. Por último, el localismo es el caldo de cultivo idóneo para que afloren prácticas de clientelismo, amiguismo y favoritismo. Cada uno de los problemas exigiría un análisis detenido. Pero lo que pretendo es subrayar su imbricación, de tal suerte que ya no es posible abordar su solución por separado.

Respecto del nacionalismo, hablemos de Cataluña.…  Seguir leyendo »

Es la tercera versión del mismo artículo. O el tercero que sale del mismo hilo narrativo. Cada una de las dos argumentaciones pensadas para abordar la conclusión adquirió entidad y extensión propia. La primera sostenía que la crisis estaba larvada cuando Zapatero llegó al poder; tanto es así que Zapatero fue un producto de una cultura social y política que mantiene a España en una crisis casi permanente que trasciende la economía.

Zapatero se nutrió del sustrato de la crisis y contribuyó a engordarla: politizó a la sociedad, privatizó el Estado y, al margen de sus contados aciertos, echó sal en las heridas más profundas de nuestro modelo de convivencia: la ideologización y la organización territorial.…  Seguir leyendo »

Los viajeros del tiempo aterrizan desconcertados en un mundo que no reconocen. No es el caso de Unamuno, que como todos los clásicos sobrevive a su contexto y explica el futuro. Salamanca celebra durante todo 2012 el año de Unamuno, transcurridos 75 años de su muerte -en realidad, casi 76, pues falleció en diciembre de 1936, al tiempo que la República dejaba de serlo y murió, se exilió, asfixió o silenció a la España dispuesta a escuchar-. Bien está que se rememore, porque pocas figuras hay en nuestra Historia fuera del alcance de los tentáculos ideológicos de cualquier signo.

El caso es que Unamuno ha regresado.…  Seguir leyendo »

Según el tópico, España es un país de contrastes. Habríamos de añadir: de contrastes morales, de contradicciones y emocionalmente compulsivo. No es algo nuevo. La corrección política y el pensamiento único han agravado la situación, pero no la crearon. Simplemente han encontrado un clima idóneo para su cultivo. Los españoles nos agarramos a los clichés para sortear el razonamiento incómodo. Como durante siglos nos aferramos a los refranes para no fatigar los sesos. Instalados en la placidez del pensamiento precocinado, la libertad sale casi siempre mal parada.

La libertad no es una concesión, es una conquista. Hay principios que se permiten prescindir de la dignidad, aunque se devalúen.…  Seguir leyendo »

Pasemos por alto aspectos de la sentencia del Tribunal Constitucional que permite a la coalición Bildu presentarse a las elecciones que aun no siendo menores ya han sido profusamente comentados, tales como que el TC -que no forma parte, técnica y constitucionalmente, del Poder Judicial- se haya excedido en sus funciones; o que un partido condicionase al resultado de la sentencia su apoyo parlamentario al Gobierno, hecho harto revelador del estado de la división de poderes en España.

Aproximémonos a lo que nos interesa. El TC restablece en su sentencia el derecho a la participación de Bildu. Cuando el amparo llega al Constitucional, éste debe dilucidar entre el derecho -o los derechos- que el Tribunal Supremo estima proteger en detrimento del que el demandante pretende hacer valer.…  Seguir leyendo »

La reciente concesión del Nobel a Vargas Llosa ha reactivado el debate sobre el papel de los intelectuales en el espacio público. Reúne todos los ingredientes para centrar la discusión: Llosa es un escritor de prestigio, no es de izquierda, ha incursionado en la política activa y sobre todo su obra, también la de contenido político, se analiza al margen de su filiación política. Es decir, su yo escritor no tiene, al menos formalmente y para el lector medio, implicaciones ideológicas. A pesar de ello es un escritor profundamente comprometido. Dicho esto, quizá sea el momento de continuar con el asunto desde otros prismas: plantearnos una reflexión general sobre la función de los intelectuales en la sociedad, la distancia y el desencuentro entre el intelectual y el político y la relación de mutua necesidad entre los intelectuales y los medios.…  Seguir leyendo »

Suárez y Calvo Sotelo fueron los presidentes de la Transición e institucionalización de la democracia, González el de la modernización y europeización, Aznar el de la prosperidad y Zapatero es el del postmaterialismo. Si González concretó el contenido del Estado social y Aznar garantizó su viabilidad, Zapatero se presentó como el promotor de su ampliación: derechos de nueva generación, cuarto pilar del Estado de bienestar, extensión de derechos civiles, buenismo, ayuda al desarrollo, Alianza de Civilizaciones…

En las sociedades europeas de la abundancia, la izquierda se reinventa cada día hasta el oxímoron porque parece ya obsoleto reivindicar la lucha de clases y también porque no está demostrado que sus Gobiernos garanticen mejor que otros la equidad social y la redistribución de la renta.…  Seguir leyendo »

Observamos con inquietud que si no ponemos remedio la política va camino de convertirse en una actividad pública orientada al beneficio privado. Parece una exageración y de cualquier modo es una contradicción, pero el círculo vicioso que se crea en torno a la corrupción alimenta esta idea: la corrupción provoca frustración en el ciudadano, desafección y finalmente su alejamiento de la política, pues los individuos proyectan su visión desencantada sobre el conjunto del sistema. La sociedad contempla desde la distancia a la clase política, que goza de unos privilegios inalcanzables para el común de los mortales. El sufragio constituiría, en última instancia, el homenaje, el ancla y el símbolo irreductible de una democracia debilitada.…  Seguir leyendo »

El liberalismo tiene muchas ventajas sobre otros ismos. Entre ellas, hay dos que merecen ser destacadas por un doble motivo: una de las ventajas nos permite entender su primacía y su esencia, la otra nos ayuda a centrar nuestro argumento y aclarar alguna confusión.

La primera ventaja es que el liberalismo no es fundamentalista, de modo que no sólo admite la discrepancia sino que es capaz de integrar lo escasamente aprovechable de otras doctrinas sin abjurar de sus principios motrices: la defensa de la libertad individual, la limitación del poder y la igualdad ante la ley.

No en vano, cuando el socialismo se liberó de las cadenas del marxismo y los partidos socialistas se tornaron en socialdemócratas, los regímenes liberales añadieron a su receta el más sabroso ingrediente del socialismo democrático (que comparte con la democracia cristiana): la justicia social.…  Seguir leyendo »

El PSOE ha readmitido al doctor Negrín 63 años después de su expulsión y transcurrido medio siglo desde su muerte. Que Juan Negrín fuera uno de los dirigentes republicanos más odiados y difamados por el franquismo entra dentro de la lógica y no desmerece necesariamente su figura. Que su partido le haya tratado con semejante desdén y mantuviera en el limbo su memoria requiere una explicación sobre lo que fueron el socialismo durante todo ese periodo y la República en la Guerra Civil. Y quizás era eso lo que no convenía remover demasiado. De modo que Negrín, que cometió muchos y abultadísimos errores, cultivó amistades poco recomendables y prolongó la agonía de la República innecesaria e inútilmente, fue víctima de un doble exilio: uno por su condición de perdedor de la contienda; el otro, por disidente en un partido que buscó en el exilio la unidad de la que había carecido en los años precedentes.…  Seguir leyendo »

Han pasado nueve meses desde las últimas elecciones generales y seis desde el Congreso de Valencia y no parece que el Partido Popular haya resuelto felizmente, a pesar de los esfuerzos realizados, algunos de sus problemas. Me refiero principalmente a dos: el de la comunicación y el del liderazgo. Sitúo deliberadamente en primer lugar el de la comunicación porque es el que vamos a tratar aquí y porque solventándolo primero facilitaría a su vez la resolución del segundo más que a la inversa. También porque, para muchos, el verdadero problema es que comienza el año I después de Rajoy pero con Rajoy.…  Seguir leyendo »

Argumenta Ignatieff que al tratar de convertir por inercia demandas en derechos corremos el riesgo de debilitar los ya existentes y, sobre todo, los fundamentales. La razón es sencilla: lo menos se equipara con lo más; lo accesorio se iguala a lo prioritario. Algo similar, aunque en otro plano, ocurre con la democracia. Recurrir al verbo democratizar para referirse a todo buen propósito, por difuso y etéreo que sea, y al adjetivo democrático como cualidad adhesiva a cualquier sustantivo que se precie, oscurece el verdadero significado de la democracia y la vacía de contenido.

El afán por democratizarlo todo pervierte la esencia de la democracia, provoca una mutación semántica y la consecuente pérdida de perspectiva respecto de lo que es y significa en las sociedades libres.…  Seguir leyendo »

Han pasado nueve meses desde las últimas elecciones generales y seis desde el Congreso de Valencia y no parece que el Partido Popular haya resuelto felizmente, a pesar de los esfuerzos realizados, algunos de sus problemas. Me refiero principalmente a dos: el de la comunicación y el del liderazgo. Sitúo deliberadamente en primer lugar el de la comunicación porque es el que vamos a tratar aquí y porque solventándolo primero facilitaría a su vez la resolución del segundo más que a la inversa. También porque, para muchos, el verdadero problema es que comienza el año I después de Rajoy pero con Rajoy.…  Seguir leyendo »