Joaquim Coll (Continuación)

El reciente acuerdo sobre el cupo, calificado de "excelente" por el consejero vasco de Hacienda, Pedro Azpiazu, ha supuesto un duro mazazo en el camino hacia un nuevo modelo de financiación autonómica que sea más claro, mejore la solidaridad entre territorios y la responsabilidad fiscal de los gobiernos. El pacto entre PP y PNV desborda el legítimo acuerdo puntual para sacar adelante unos Presupuestos Generales del Estado porque se propone consagrar, mediante una nueva ley quinquenal del cupo, un incremento de la sobrefinanciación de Euskadi.

Aunque las comunidades forales disponen de un sistema de recaudación de impuestos con plena autonomía amparándose en los "derechos históricos" recogidos en la Constitución, una reliquia del Antiguo Régimen que logró sobrevivir a las guerras carlistas y al franquismo, en ningún caso eso puede dar lugar a privilegios económicos.…  Seguir leyendo »

Mientras para algunos no hay solución posible al “problema de Cataluña” que no pase por celebrar un referéndum de secesión, y otros proponen abordarlo en términos de “encaje”, concepto de resonancias ortopédicas que, en cualquier caso, nos conduce a una apuesta por una vía singular y específica, a mi modo de ver, la respuesta ha de ser otra, muy diferente, sobre la que más adelante hablaré. Vayamos por partes. Las dos anteriores propuestas son rutas equivocadas porque, entre otras razones, parten de un análisis erróneo de lo que ha sucedido en Cataluña en la última década. Contrariamente a la afirmación bastante extendida de que el independentismo es un fenómeno social de una gran transversalidad, en realidad lo que vemos cuando estudiamos los microdatos que suministra la propia Generalitat, a través del Centre d'Estudis i Opinió (CEO), es diferente.…  Seguir leyendo »

Resulta curioso que sobre lo único que no se pregunta en las variadísimas encuestas oficiales que se efectúan en Catalunya es sobre la lengua en la escuela. Jamás se consulta a la ciudadanía catalanes si preferimos un modelo trilingüe, bilingüe o monolingüe. La inmersión lingüística, que sitúa al catalán como la única lengua vehicular, se ha convertido en un tótem por el que ni tan siquiera se puede preguntar. El primer mito sobre el que se sostiene la inmersión, tal como explica Mercè Vilarrubias en 'Sumar y no restar. Razones para introducir una educación bilingüe en Cataluña' (2012), es que existe un amplísimo consenso social que la avala.…  Seguir leyendo »

La escasa penetración popular del federalismo en España, tras décadas de enconados debates territoriales, dice mucho de su débil fuerza propagandística frente a la enorme carga emocional de los nacionalismos. El discurso federal aparece demasiado frío, racionalista, un sesudo asunto solo al alcance de catedráticos de derecho constitucional, y por ello incapaz de ganar la partida a las pasiones identitarias que sacuden la política española. Sin embargo, algunos creemos que podría ser diferente si se articulase con eficacia una narrativa federal que incluyera también los valores, emociones y sentimientos del proyecto común español.

Las razones de ese fracaso son achacables a muchos motivos.…  Seguir leyendo »

Si en algo estamos todos de acuerdo es que el debate sobre la inmersión lingüística está cargado de propaganda. Hoy por hoy se ha convertido en una trinchera política infranqueable que hace imposible entablar un debate racional y sosegado, como ya expuso hace meses Ignacio Martín Blanco (Per un debat racional sobre la immersió, 9/09/2016). El último artículo de Rudolf Ortega sobre esta cuestión, publicado el pasado 17 de noviembre en Quadern, constituye un ejemplo más de esta dificultad para ponernos de acuerdo, ya no solo sobre lo que sus diversos defensores pretenden con este modelo, sino incluso sobre la definición de lo que es la inmersión lingüística.…  Seguir leyendo »

Más Tarradellas, menos Companys

En el libro colectivo de homenaje al historiador José Álvarez Junco (Pueblo y nación,2013), el escritor Jorge M. Reverte observa que “sin la existencia del franquismo, sin su actualización permanente por quienes elaboran algunos relatos, los discursos nacionalistas en Cataluña tendrían una importancia mucho menor, una eficacia muy disminuida”. Mientras el denominado franquismo sociológico se va difuminando, a medida que sumamos más años ya de democracia que de dictadura, paradójicamente donde reaparece de forma desacomplejada es en las interpretaciones de la historia de las fuerzas separatistas, que han hecho suyo el argumento de asociar España con Franco. Se lo escuchamos decir con total naturalidad, en la investidura de Mariano Rajoy, al diputado Joan Tardà cuando habló del “dolor que los catalanes” (se refería en realidad solo a los independentistas) están dispuestos a soportar para alcanzar la libertad porque tienen “conciencia y memoria” de su difícil historia, citando como ejemplo el fusilamiento del presidente Lluís Companys “por parte del Ejército español”.…  Seguir leyendo »

El mayor problema que tienen ahora mismo los líderes independentistas es que empieza a ser muy difícil tomárselos en serio. No lo entiendan mal, el desafío sigue siendo grave. En Cataluña tenemos unas instituciones autonómicas, y no pocas municipales, volcadas a favor de un objetivo secesionista, convertidas en Administraciones de parte. Ahora bien, los políticos separatistas no son de fiar sobre todo cuando anuncian pasos definitivos y trascendentes.

El desarrollo de la implosión socialista ha podido ocultar el sorprendente giro en la hoja de ruta efectuado por JxSí y la CUP. En la moción de confianza, de finales de septiembre, con la que Carles Puigdemont quiso recomponer sus apoyos en la Cámara catalana tras la crisis de los presupuestos, el president hizo suyo el deseo de los anticapitalistas de celebrar un referéndum unilateral.…  Seguir leyendo »

'El nuevo curso político acelerará el choque entre Catalunya y España' es un titular repetido desde hace semanas, y un ejemplo de cómo el conjunto de los medios, indistintamente de cuál sea su posición, simplifica el problema que sufrimos desde el 2012. El titular, unas veces adrede y muchas no, condensa el relato que interesa al soberanismo. La idea que se trata de un conflicto político entre dos entidades, Catalunya y España, condenadas a enfrentarse o, en el mejor de los casos, a dialogar y entenderse. Lo que resulta censurable de este tipo de afirmaciones, que solo en parte se justifican por la llamada economía del lenguaje periodístico, es la identificación sistemática de la parte con el todo.…  Seguir leyendo »

Olvidado Rey Católico

Resulta chocante el silencio que envuelve la celebración del V Centenario de la muerte de Fernando el Católico, que recibió importantísimos elogios de sus contemporáneos y se convirtió en un modelo a imitar en toda Europa. Nicolás Maquiavelo afirma, en el capítulo 21º de El Príncipe (1530), que por “fama y gloria” puede ser considerado como “el primer rey de los cristianos”. Frente a los éxitos parciales de César Borgia y el papa Julio II, el “nuevo rey de España” es para el florentino una personalidad diferente: el triunfador que fue capaz de hacer algo que en Italia era imposible, la unión de reinos, de Castilla y Aragón, a los que añade otros territorios (Granada, Nápoles, Navarra) para crear un Estado moderno que interviene en Europa frente a la hegemonía del Papado y el Sacro Imperio.…  Seguir leyendo »

En la política catalana parece que no hay lugar para otros debates históricos que no pasen por dos fechas totémicas: 1714 y 1936-1939. De la primera el separatismo ha abusado para intentar legitimar una ruptura que tuviera como mínimo 300 años de historia. Para ello ha buscado convertir una guerra de origen internacional sobre la sucesión a la corona española en una insufrible afrenta a Catalunya. Mientras que a la segunda recurre de forma insistente el conglomerado de Podemos y los comunes, sobre todo en el Ayuntamiento de Barcelona con su política de memoria histórica, como si la ominosa dictadura que se implanta tras la derrota republicana siguiera ejerciendo hoy algún peso o nada se hubiera hecho después de 1978 para reparar sus injusticias.…  Seguir leyendo »

Sorprende mucho que, en los últimos meses, sobre todo fuera de Cataluña, se considere que el proceso secesionista haya perdido gravedad. No se sabe qué tipo de análisis permite llegar a la conclusión de que ahora mismo es posible sacar a los partidos soberanistas del limbo para que sean actores útiles en la formación de nuevas mayorías parlamentarias, como dejó caer Pedro Sánchez en una reunión a puerta cerrada del grupo socialista. El guante fue recogido poco después por el portavoz del PP, Rafael Hernando, que desveló el pacto “secreto” que se había producido para la elección de la nueva mesa del Congreso.…  Seguir leyendo »

Me encuentro entre el medio millón de catalanes que ha seguido apoyando al PSC en unos años en los que ha sufrido un duro descalabro electoral como consecuencia de factores externos e internos. En Catalunya se desencadenó una tormenta perfecta cuando, en paralelo a la crisis general de la socialdemocracia europea y a la pérdida de credibilidad del PSOE, tras amargo final de Rodríguez Zapatero, irrumpió una ola de separatismo populista que puso al PSC contra las cuerdas.

No pocos oráculos vaticinaron su desaparición. El socialismo catalán tuvo que hacer frente a fuertes disensiones internas que giraron siempre en torno al debate territorial e identitario.…  Seguir leyendo »

Quien contraste los programas electorales de las dos fuerzas que se disputan el liderazgo de la izquierda el próximo 26-J encontrará enormes diferencias. Sucede en muchos ámbitos, pero hay uno particularmente central en el debate político de estos últimos años: la organización territorial. El PSOE hace una apuesta definida por una reforma federal como fórmula para fortalecer simultáneamente "la unidad del Estado, la autonomía territorial, la convergencia y el compromiso con la UE, así como la igualdad básica de toda la ciudadanía en sus condiciones de vida". Se puede reprochar a los socialistas que hayan tardado demasiado tiempo en llegar al federalismo, pero no que sus propuestas estén ahora vacías de contenido.…  Seguir leyendo »

Félix Ovejero describe, en el documental dirigido por Fran Jurado, Disidentes. El precio de la discrepancia en la Cataluña nacionalista (2016), los llamados años de plomo, cuando “hace 10 o 15 años la crítica al nacionalismo catalán estaba aislada e intimidada intelectualmente”. Sin embargo, prosigue, “ahora tenemos las razones de siempre, y de pronto a la gente ya no le cuesta discrepar porque al lado hay otro que ha dicho lo mismo antes”. En efecto, si bien el proceso soberanista, iniciado en 2012, ha quebrado la sociedad catalana y dañado la convivencia, la tensión sociopolítica ha servido para romper la espiral del silencio en la que muchos ciudadanos estaban instalados, algunos cómodamente, otros sin ser conscientes de ello.…  Seguir leyendo »

Se jugó el partido, ganó el mejor y, por fortuna, no hubo que lamentar incidentes violentos. Con razón se ha criticado la torpeza de la delegada gubernativa en Madrid, Concepción Dancausa, de intentar prohibir la bandera “estelada” en la final de la Copa del Rey. Una vez más se ha demostrado que la justicia en España no actúa de correa de transmisión del poder político. El juez Jesús Torres desautorizó una decisión arbitraria en base al pluralismo y al respeto a la discrepancia, a los derechos de los demás y a la libertad en general. Nuestro país no es esa cárcel que a los independentistas les gusta pintar, ni ese vertedero al que arrojan todas las cosas que no les gustan.…  Seguir leyendo »

Los sondeos de la Universidad del País Vasco, el Euskobarómetro, confirman una pronunciada tendencia a la baja de quienes persiguen la secesión. Del 41% en 1995, al 37% en 2000, hasta el actual 24% frente a un 63% de los ciudadanos que, por el contrario, tienen poco o ningún deseo secesionista. El independentismo está en mínimos históricos. Durante décadas, sin embargo, tanto el nacionalismo vasco como una parte de la izquierda española insistían en la existencia de un “conflicto político” que solo podría resolverse mediante el ejercicio de la autodeterminación. Visto en perspectiva, qué lejos queda hoy el desafío soberanista encabezado por Juan José Ibarretxe.…  Seguir leyendo »

La Catalunya agraviada

Días atrás, la que se autocalifica como «escritora-payasa», Empar Moliner, quiso llamar la atención con la quema de un ejemplar de la Constitución en un programa matinal de TV-3. Por fortuna, la libertad de expresión permite este tipo de gestos incendiarios. Otra cosa es que se hagan en un canal público y con la complicidad de sus responsables, que en este caso tuvieron que pedir disculpas y retirar el vídeo. Para empezar porque violenta la ley catalana de la comunicación audiovisual que exige a los medios «la promoción de la convivencia cívica» y el «respecto por las diversas opciones políticas». Pero lo grave no fue la gestualidad en sí, sino todo el discurso que Moliner desarrolló en su indignada intervención reclamando, además, la atención del público infantil.…  Seguir leyendo »

Visiblemente emocionado tras conocer el resultado de la reñida votación, Josep Maria Álvarez declaró la madrugada del domingo pasado que «es la primera vez en España que la catalanofobia no ha ganado» y que la UGT es «la primera organización estatal donde la catalanofobia no funciona». Unas apreciaciones que, primero, son falsas, por cuanto da a entender que es el primer catalán que accede al liderazgo de una entidad a nivel español, olvidando por ejemplo que ahora mismo Juan Rosell preside la patronal CEOE. La lista de catalanes que son o han sido dirigentes asociativos españoles sería muy larga. Segundo, la alusión a la catalanofobia es grave y, sin embargo, no ha merecido por su parte mayor concreción cuando ha sido preguntado posteriormente.…  Seguir leyendo »

De plebiscitarias a constituyentes

El resultado de las elecciones catalanas del pasado 27 de septiembre no solamente acabó forzando la salida de Artur Mas de la Generalitat, sino que ha situado a Junts pel Sí y la CUP ante una grave contradicción argumental que los demócratas no deberíamos dejar de subrayar. Con un 47,8% de los votos ningún Gobierno del mundo compraría la afirmación de que existe en Cataluña un apoyo mayoritario a la secesión. Al grave problema del choque con la legalidad constitucional española y el derecho internacional, se añadiría la falta de legitimidad para validar una separación unilateral. El Financial Timesconcluyó que el resultado en las urnas estuvo “muy por debajo de lo que se necesitaría moralmente para justificar una ruptura con España”.…  Seguir leyendo »

El primer consistorio barcelonés tras la dictadura devolvió el nombre a muchas calles y plazas que el franquismo había usurpado. Desde entonces se han ido incorporando nuevos referentes culturales, sociales y políticos al espacio público. A diferencia de Madrid, Barcelona se anticipó a los contenidos de la ley de memoria histórica décadas antes de que esta se aprobase en el 2007. Ada Colau llegó a la alcaldía con la voluntad de revisar el nomenclátor y llevar a cabo un plan de memoria histórica. Pero como representa a una izquierda que sufre adanismo, es decir, cree que la historia empieza con ella, y actúa de forma sectaria, el equipo de Barcelona en Comú ha decidido que la ciudad, aunque libre de referencias franquistas, sufre en cambio un exceso de símbolos monárquicos.…  Seguir leyendo »