Jon Juaristi

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Extracto del texto cuya lectura pública impidieron los reventadores del acto inaugural del curso universitario, el pasado lunes 3 de septiembre, en la Universidad Autónoma de Madrid.

Comienza este nuevo curso en las circunstancias más difíciles que haya atravesado nuestro país desde la Transición. No sólo seguimos inmersos en una gravísima crisis económica cuyo final no atisbamos todavía, sino que vemos además arreciar las críticas desabridas contra la Constitución Española en vigor. En parte, el desconcierto que la crisis ha suscitado en la ciudadanía es comprensible. Ninguna constitución es perfecta, y la nuestra, que plasmó un pacto entre fuerzas marcadas por profundos antagonismos del pasado próximo, exigió a todas ellas renuncias y concesiones recíprocas.…  Seguir leyendo »

Ante todo, creo que no sería honesto por mi parte ocultar que lo que ETA diga o deje de decir me parece irrelevante para la erradicación del terrorismo nacionalista, un fenómeno que está en clara recesión desde hace varios años, a través de los cuales ha quedado suficientemente demostrado que los únicos medios para terminar con semejante lacra son la acción policial y la de los tribunales de justicia, ajustadas ambas a las leyes del Estado de Derecho. Como la propia banda afirma en su comunicado, no hay atajos practicables. Es obvio que ETA entiende esta expresión en los términos de su propio delirio congénito, que la hace creerse un Estado virtual, pero cabe esperar que el Gobierno la interprete a partir de la funesta serie de experiencias acumuladas por el socialismo español en su tratamiento del problema terrorista desde la primera legislatura de Felipe González a la primera de Rodríguez Zapatero.…  Seguir leyendo »

Que ETA siga matando o intentándolo, como ayer en Mallorca y el pasado miércoles en Burgos, despierta sentimientos extendidos de indignación y hastío que no facilitan precisamente la apreciación de matices y discontinuidades, inevitable -y hasta, diría yo, necesaria- cuando se aborda un fenómeno histórico que se ha perpetuado durante medio siglo. El comunismo soviético o el franquismo, por ejemplo, son totalidades cerradas y felizmente concluidas, en las que no sólo los historiadores reconocen transformaciones internas a lo largo de su existencia, pero, antes de la caída del muro o de la muerte de Franco, la mayoría de sus partidarios y enemigos tendían a percibirlos como permanencias o reiteraciones de unos acontecimientos originarios y arquetípicos, la Revolución de Octubre y el Alzamiento Nacional, respectivamente.…  Seguir leyendo »