Jordi Amat

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de enero de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Laboratorio cooperativo

No vayamos a pensar que somos únicos atrapados en nuestra fatigosa querella de siempre. Ha ocurrido en India o Argentina, en Alemania o Estados Unidos. A la hora de determinar a quién correspondía tomar las medidas para combatir la pandemia, si al Estado o a las unidades subestatales, en medio mundo se han replicado discrepancias y tensiones. Y mientras equipos de científicos punteros están coordinados en busca de vacunas para inmunizarnos contra el virus o experimentan con fármacos para paliar la enfermedad, a los gobernantes les ha tocado investigar sobre la marcha los mecanismos a su disposición para intentar dar la mejor respuesta a un desafío para el que nadie podía estar bien preparado.…  Seguir leyendo »

Hace prácticamente dos años, primero de manera informal y luego de manera más sistemática, un grupo de personas procedentes de la izquierda catalanista expresamos nuestra preocupación por las consecuencias personales, políticas y sociales que estaba provocando la crisis territorial catalana. Siendo críticos con el desarrollo del procés, la disconformidad con la situación de prisión preventiva de los líderes independentistas nos llevó a formular nuestra primera opinión colectiva. Una opinión de protesta con la dinámica de judicialización en marcha. Frente a la querencia por el empeoramiento, en la que parecían estar instalados los Gobiernos de Madrid y Barcelona, nos pareció que muy modestamente podíamos abrir canales de diálogo y aportar argumentos mejoradores.…  Seguir leyendo »

Medio año después del torbellino, con el nomenclátor de la ciudad ya modificado (la Plaça de la Constitució hoy es la Plaça de l'1 d'Octubre), la Càtedra Ferrater Mora de la Universitat de Girona organizó un debate para imaginar cómo en 2050 el Uno de Octubre se explicaría en las aulas. Allí estaban dos historiadores de prestigio y en la mesa me colé como un intruso. Lo significativo de aquella tarde no fue lo que se dijo desde la tribuna, sino la intensidad sentimental expresada por el poco público que se acercó a escucharnos. Dos señoras recordaron conmocionadas su vivencia de las cargas policiales en el Col·legi Verd.…  Seguir leyendo »

Llego a las 7 en punto. Ya no cabe nadie en el auditorio de la biblioteca Centelles. 194 personas en las sillas, 30 en las escaleras. Ignacio Martínez de Pisón, que es el presentador, lo dice al empezar y lo repetirá para clausurar el acto. Cuando acabas Patria, de Fernando Aramburu, lo sabes. Has leído un clásico.

La novela cuenta la historia de dos familias en un pueblo del País Vasco. El hijo de una de ellas –terrorista– matará al padre de la otra –un empresario harto de pagar el impuesto revolucionario–. Hacía tiempo que la amistad estaba carcomida. Pero la grandeza de Patria, más que el argumento, es que el planteamiento, nudo y desenlace enganchan porque a lo largo del tiempo el narrador despliega la humanidad de nueve personas atrapadas en la telaraña de una sociedad sometida al terror.…  Seguir leyendo »

Había transcurrido un mes desde la aprobación de la resolución rupturista del 9-N y el letrado mayor del Parlament lo advirtió. El Estado había reciclado la doctrina para proseguir con su estrategia de anestesiar el desafío soberanista judicializándolo. Cuando el abogado del Estado quisiera cortocircuitar el despliegue de la hoja de ruta, recurriría a la sentencia del Tribunal Constitucional que anulaba la resolución. El letrado lo advirtió. Las leyes del proceso constituyente serían vulnerables. Se ha cumplido su advertencia.

El conflicto, con la inquietante amenaza de inhabilitación de la presidenta Forcadell, lo ha activado la Comissió d’Estudi del Procés Constituent. Ya que el verano es tiempo de lecturas plácidas, he extendido la toalla en la web del Parlament para tragarme el papeleo de una comisión que, para decirlo rápido, ha establecido el procedimiento que se seguirá para elaborar la Constitución de la República Catalana.…  Seguir leyendo »

Sólo tenía 31 años. Había nacido en Túnez, pero hacía diez años que vivía en Francia. Había trabajado de repartidor y estaba en paro. Se había casado, tenía tres hijos, pero se había separado. Parece que a Mohamed Lahouaiej Bouhlel, el asesino de Niza, los problemas se le acumulaban. Psíquicos, legales y sociales. En su barrio, si era conocido, lo era por su conducta violenta; lo habían detenido en alguna ocasión, de hecho, por maltratar a su mujer. Le gustaba jugar, bebía más de la cuenta. En la prensa más o menos sensacionalista se publicó que consumía drogas y comía cerdo, que es una forma de hacer ver al lector que no se comportaba como un buen musulmán.…  Seguir leyendo »

Hace 80 años, cuando estalló la guerra, Manuel Amat –mi abuelo– tenía 26 años y 11 meses. No sé, de entrada, cómo pudo afectarle. Vivía entre Barcelona y Vilanova i la Geltrú, estaba prometido con una chica de Terrassa –cada vez más enferma, más y más dudas sobre si se casarían– y su padrastro, a quien estimaba, le había forzado a comprar parte de su modesto negocio –un almacén de complementos de calzado– que iba a menos desde hacía demasiado. Era un pequeñoburgués, dicen que su rasgo de carácter más destacado era un humor bondadoso y anhelaba sincronizar su cotidianidad con las palpitaciones del tiempo.…  Seguir leyendo »

Tal vez era inevitable. La crisis que ha corroído las élites del Estado, además de resquebrajar el bipartidismo ha desembocado en la imposibilidad de formar gobierno. Ha sido la aritmética, el afán de poder consustancial al liderazgo, pero el desafío, en realidad, era y es más profundo. Frente a él la memoria del consenso del 78, mitificado como un episodio de Cuéntame, actúa más bien como una coartada para pasarse el marrón los unos a los otros y no asumir que se han incumplido contratos esenciales que eran inherentes a ese pragmático consenso fundacional. Roto está el pacto social, desde la aplicación de las políticas de austeridad.…  Seguir leyendo »

En el centro de los Jardines de Luxemburgo, uno de los corazones del París de siempre, hay un estanque elegantísimo. Allí avanzan a los patos, si hay suficiente viento, unos veleros de juguete. De colores intensos, nunca estridentes, en sus velas están impresas unas letras y unos números identificadores. Junto al estanque la taquilla donde se alquilan unos bastones largos con la punta imantada. Con estos palos la chiquillada corre de la taquilla hacia el agua para pescar esas pequeñas embarcaciones con la complicidad de unos padres que parecen cumplir así con un ritual antiguo. Es un entretenimiento para los críos de un barrio acomodado.…  Seguir leyendo »

Fue otro 20-N. No el de 1975 sino el del 2015. Es verdad que esta vez no lo comunicó, conmovido, el presidente del Gobierno, pero lo presentó, con aparente asepsia, la vicepresidenta del Gobierno. En ambos casos la noticia era el anuncio de un final y la lectura de un testamento. En el que nos ocupa no era un testamento redactado como tal, pero tácitamente sí representaba una desaparición. Una defunción que, como la del general Franco, tendrá trascendencia en la relación de unos españoles con las instituciones que los representan. El viernes día 20, mientras se diseminaban por los medios los recuerdos del día de la muerte del dictador –un patriota reaccionario, en esencia un criminal de guerra–, el ministro de Hacienda certificaba la liquidación del Estado de las autonomías tal como fue consensuado durante la transición entre el reformismo franquista, el socialismo español y los nacionalismos democráticos.…  Seguir leyendo »

Una semana después de la aprobación en el Parlament de la Proposta de Nou Estatut, Víctor Ferreres y cuatro profesores de varias ramas del Derecho más Josep Ramoneda publicaron un artículo importante. Se titulaba “Discutamos el Estatuto” (El País, 7/10/2005). No recuerdo si provocó controversia y, sin embargo, releído, más valor adquiere la advertencia final que pocos atendieron. “Los ciudadanos nos merecemos un debate más serio, centrado en las cuestiones que son propias de un Estatuto de Autonomía, sin generar falsas expectativas acerca de las transformaciones que es posible introducir a través de una reforma estatutaria”. Estas expectativas se derivaban del movimiento que había activado el motor de la reforma: la convicción que a través de ella se podría resolver el insatisfactorio encaje institucional de la nación catalana en el Estado español de modo más o menos equitativa y definitiva.…  Seguir leyendo »

No fui el único en la sensación de que nos encontrábamos en un barco que se hundía. Naturalmente, nadie lo quiso reconocer”. Lo leí en las memorias que H.M. Enzensberger escribió sobre un tiempo electrizante: “el apogeo de la revuelta” que se vivió en diferentes puntos del mundo entre los últimos sesenta y la primera mitad de los setenta del siglo pasado. Hacia el final de Tumulto Enzensberger recuerda víctimas de unos estallidos (el más próximo, el 68 parisino) que dieron réditos convivenciales –la disolución del monolito del autoritarismo, la conquista de más cuotas de libertad– pero que tuvo también unos costes que aún pagamos hoy.…  Seguir leyendo »

Un sol poble

Lo ha dicho hace pocos segundos y lo va a repetir. “Este país lo haremos entre todas y todos”. 27 de septiembre en el Born, naturalmente. Raül Romeva se dirige a la multitud que celebra la amplísima mayoría de escaños obtenida por su lista. Tras un par de minutos reanuda su discurso y mientras Artur Mas se gira por un instante para encajar la mano con Eduardo Reyes, Romeva escucha un clamor. “¡Un sol poble!”. Lo hace suyo. Lo hacen suyo todos los que están de pie sobre el escenario. En el acto de inicio de la campaña Romeva ya había usado la expresión y ese razonamiento.…  Seguir leyendo »

Como una patria

La chiquillada sube y baja los siete peldaños que separan la placita de la iglesia de la calle Pare Claret. Lo han hecho siempre. Lo hacen ahora. Estamos en Viladrau. Al lado, en el estanco, Laura vende tabaco, despacha la prensa y regala golosinas a los críos que se cuelan por detrás del mostrador mientras los padres simulan que no se enteran. Un día, cuando éramos nuevos en el pueblo, le pedí, con careto atolondrado, que me indicase el mejor camino para llegar a la Font de l’Oreneta. Salid a la derecha, tomad Rectoria y hacia abajo. Al cabo de diez minutos ya estábamos allí.…  Seguir leyendo »

España ha muerto

Luis Cernuda, exiliado y asqueado, recuerda una noche en Londres. Lo explica el poema Impresión del destierro. Había asistido a una recepción solidaria con refugiados republicanos como él. Teteras, fotos de familia, tulipanes. Y su malestar de siempre, acentuado por la derrota que se acercaba. En la calle, al marcharse, se le acerca un hombre de ademán espectral. “¿España?”, pregunta, “España ha muerto”. Así lo sufría un Cernuda que en 1939, harto del gris Glasgow donde malvivía, escribió una elegía patriótica que musicaría Paco Ibáñez. “Ellos, los vencedores / caínes sempiternos, / de todo me arrancaron / me dejan el destierro”.…  Seguir leyendo »

Hace semanas que había decidido sobre qué escribiría hoy. Arrancaría con un recuerdo de los trayectos de la universidad a casa: las pintadas en una finca de paredes inhóspitas en la parte alta de la calle Aribau. Eran el gesto de admiración al poeta que pasó allí sus últimos años. Pero eso lo supe más tarde. Porque de entrada, cuando las leía desde el bus, apenas entendí nada. Una referencia a Nicaragua, la promesa de no olvidar a un maestro y una frase en latín: “Nulla aesthetica sine ethica”. Era el homenaje a José María Valverde, hombre de letras que nació en 1926 en un pueblo de Cáceres y murió en Barcelona en 1996.…  Seguir leyendo »

Hace un año Jordi Pujol firmó el comunicado que lo hizo caer del pedestal. Desde entonces una tormenta de arena, alentada para la comisión de investigación cerrada hace pocos días, ha enfangado los escombros del arquitecto de la Catalunya autónoma. La tarea de los parlamentarios no ha sido estéril: han acabado de cuajar la convicción, tras semanas de comparecencias y silencios, de que los rumores sobre el enriquecimiento ilícito de los hijos del presidente no eran una calumnia. La asunción tácita de que la dinastía de los Pujol y su corte habrían actuado como una élite extractiva es lo que ha causado la decepción tan generalizada.…  Seguir leyendo »

Tras el gatillazo provocado por la reforma estatutaria, superada la fase efervescente del independentismo, nuestra política ha entrado en una dinámica espasmódica. Difícilmente la modificará el resultado de la consulta que hoy celebra Unió. Más bien mostrará, otra vez, uno de los vectores que han vivificado el proceso: la fractura de las fuerzas que han representado el grueso de los catalanes desde la transición. Nada invita a pensar que el tiempo de mutación de los partidos, imbricado a la crisis del Estado de 1978, acabe cuando el partido democristiano recuente sus papeletas. Más que la ilusión de ayer o el emprenyament de anteayer, más allá del voluntarismo de miles de persones que han hecho causa esperanzada de la ruptura, la sensación creciente seguirá siendo la de una incertidumbre desgastadora (contemplada por el Gobierno español con aparente complacencia mientras esperamos el retorno de septiembre, la vida perdurable, amén).…  Seguir leyendo »

Hace poco más de un año, señor José María Lassalle, siendo ya secretario de Estado de Cultura pero sobre todo como lector, intervino en la presentación barcelonesa del libro Modesta España de Enric Juliana, el director adjunto del diario La Vanguardia. ¿Lo recuerda? Yo salí del acto apenado, desconcertado. Permítame usar la brocha gorda para describir una velada que se me fue haciendo sombría, aunque uno de los problemas de este embrollo interminable sea el uso maniqueo de las palabras y la terca incapacidad para subrayar el matiz que es la clave. A mí su análisis del libro me había parecido sugestivo, pero tras la presentación, a media voz, no dejé de escuchar cómo muchos susurraban que si usted representaba el ala digamos liberal del Partido Popular —no liberal en lo económico sino en una dimensión más bien cívica, la de la tolerancia comprensiva de la diferencia— los catalanes, estaba claro, ya no tenían nada que hacer con España: no quedan en Madrid interlocutores que nos puedan comprender.…  Seguir leyendo »