Jorge Edwards

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Después de las grandes crisis, de las revoluciones, de las guerras, viene la etapa del relato, de la memoria. La memoria no es pasiva, no es un objeto inerte, que nosotros nos limitamos a recoger. A la memoria hay que construirla. Siempre me ha interesado la relación entre memoria, historia, ficción. Profundizar en esa relación ha sido la clave de mi vida de escritor. La ficción, como se ha dicho muchas veces, miente para decir la verdad, o una parte de la verdad, y uno podría sostener que hay verdades y mentiras de segundo grado.

He seguido con atención las versiones y opiniones actuales sobre el famoso encuentro de don Miguel de Unamuno, todavía rector en esos días de la Universidad de Salamanca, y el general Millán Astray.…  Seguir leyendo »

Estuve en el París de mayo de 1968 y vi con asombro, sin terminar de creer en lo que estaba viendo, cómo los jóvenes estudiantes, en su rebelión entre surrealista y neoanarquista contra los diez años de gobierno del general De Gaulle, sacaban los adoquines de las calles y formaban cadenas humanas para llevarlos a los techos de los edificios. Eso permitía bombardear mejor a las fuerzas especiales de la Policía y encontrarse, de paso, con las arenas de la playa por debajo de la ciudad, como se anunciaba en esas extravagantes jornadas: adivinar en la distancia, en la bruma, el mar agitado de las revoluciones.…  Seguir leyendo »

Las escaleras de Oxford

El taxista que me lleva desde Oxford, desde las rejas ancestrales del Trinity College, hasta el aeropuerto de Londres, es un inmigrante venido de las excolonias inglesas del Sureste asiático, de la India, la antigua Ceylán o la antigua Birmania. Habla un inglés muy correcto y conduce un Mercedes Benz de última generación. Como sabe que soy de habla española, me cuenta que pasó su último verano en Ibiza. Un lugar enteramente loco, me dice, pero de una locura simpática, no agresiva. Quiere dejar constancia de su desprecio personal por Inglaterra: ¿qué tiene de grande Gran Bretaña, me pregunta, por qué Gran Bretaña?…  Seguir leyendo »

Censuras paralelas

Suprimen del muro de ARCO, la feria de artes visuales que acaba de inaugurarse en Madrid, una instalación que llevaba el título de «Presos políticos» y que mostraba una colección de caras conocidas, fácilmente reconocibles, pero semi borradas. Algunos piensan que esta censura fue producto de la astucia comercial; otros creen que fue ingenuidad política. El resultado en la realidad es interesante: el muro vacío, blanco, que conserva algunas huellas de una intervención anterior, es el lugar más fotografiado, más filmado, más difundido por los medios internos e internacionales. Se ha convertido en un no lugar, y eso atrae más que esculturas, pinturas, objetos de arte diversos.…  Seguir leyendo »

Rumbos nuevos

No soy pesimista sobre el rumbo que empieza a perfilarse en las democracias hispanoamericanas. Abundan los espíritus agoreros, las casandras, los autoflagelantes. Sobran los analistas petulantes, librescos, que nos golpean en la cabeza con Kant, con Heidegger, con Witgenstein. Y las tendencias reales son difíciles de entender, confusas, contradictorias. Pero es posible vislumbrar movimientos, enmiendas, nuevos rumbos. El último referéndum ecuatoriano, por ejemplo, consagró una decisión popular importante. El resultado electoral, por clara mayoría, eliminó la posibilidad de la reelección indefinida y cerró el camino a un nuevo gobierno de Rafael Correa. Las opiniones de los cientistas políticos quedaron divididas: muchos sostienen, con buenas razones, que el referéndum no significa la desaparición de Correa en el panorama ecuatoriano.…  Seguir leyendo »

El Templo de la Filosofía

En el parque de Ermenonville, levantado en Francia en homenaje a Jean Jacques Rousseau, el autor de El contrato social, de Las confesiones, de Las ensoñaciones de un paseante solitario, existe un Templo de la Filosofía. El dueño y constructor del parque, amigo de Rousseau, seguidor suyo, René de Girardin, fue lo que se podría llamar un aristócrata «de izquierda». Fue un lector apasionado de la obra de Rousseau y eso lo llevó a convertirse crítico severo de la monarquía absoluta. Al llegar la revolución, sin embargo, se sintió incómodo en la Francia jacobina, en la del Terror, que no lo mandó a la guillotina, pero desconfió de él y lo asignó a residencia vigilada.…  Seguir leyendo »

El lenguaje se utiliza en estos días con una especie de blandura, con escaso rigor, con toda clase de lugares comunes inaceptables. Cuando tal o cual personaje político de la Nueva Mayoría, que hace rato empezó a ponerse vieja, o del así llamado Frente Amplio, equivalente criollo del Podemos español, se presenta como encarnación del progreso, y argumenta, con curiosa pedantería, que todos sus adversarios son representantes del retroceso, debería decirnos con claridad de qué retroceso nos habla, y de qué progreso. Desde luego, lo sabemos bien, aun cuando el exceso de claridad no sea su lado fuerte. El progreso en la izquierdización del país no se identifica en propiedad, en rigor, con el auténtico progreso.…  Seguir leyendo »

Como todos saben, el conocimiento de la Historia sirve para no equivocarse demasiado. Los errores caen sobre nosotros como los aguaceros, pero hay maneras de defenderse. Ahora, con un siglo de retraso, empezamos a conocer en su verdad, en sus consecuencias reales, la historia de la Revolución de Octubre, la de Lenin, Stalin, Trotski. Hubo adoradores de Stalin, trotskistas desaforados, leninistas que pensaban que Lenin era mejor que los otros, que era el revolucionario humanista por excelencia. Era necesario conocer esos fenómenos desde adentro: hablar de ellos con una voz que se pudiera escuchar. Boris Pasternak escribió un poema sobre Kerensky, pensando, con imaginación de poeta, que la alternativa representada por Kerensky en la política de su país era la más moderada y democrática, la más posible.…  Seguir leyendo »

Escribir memorias sirve para recuperar la memoria, para reactivarla y enriquecerla. Mi memoria personal me indica que fuimos rebeldes sin demasiada causa, revolucionarios excesivos, críticos monocordes, unilaterales, que no supimos hacer a tiempo y a fondo la crítica de la crítica, como pedía Octavio Paz. Antes de mi llegada a Cuba como primer diplomático chileno después de una larga ruptura de relaciones, en los primeros días de diciembre de 1970, había estado en La Habana en el Congreso Cultural de enero del 68 y como miembro del jurado de los premios literarios de Casa de las Américas. Mientras describo ese viaje en el segundo tomo de mis memorias, en el otoño de Madrid, en el invierno, quizá, de mi descontento, como escribía Shakespeare, comprendo que ya todo estaba anunciado y que nosotros preferíamos no sacar las evidentes consecuencias.…  Seguir leyendo »

Desde los primeros pasos del segundo gobierno de Michelle Bachelet en Chile, tuve una impresión clara, que después se confirmó y de algún modo se completó. La transición chilena fue notable, original, imaginativa, pero estuvo lejos de ser un proceso unánime: no fue aceptada por buena parte de la derecha política de esos días y tampoco por fuertes sectores de la izquierda. La concertación de centro izquierda, en su día, en su circunstancia, fue un buen invento, una fórmula adecuada para alcanzar la gobernabilidad del país, la unidad dentro de una relativa diversidad, pero no tuvo más remedio que excluir a la izquierda revolucionaria y, desde luego, a la derecha pinochetista.…  Seguir leyendo »

Siempre he pensado que las mejores biografías son las anglosajonas. Hago excepciones para incluir a Stefan Zweig, a Henri Troyat, a algunos otros, pero me quedo con los trabajos en lengua inglesa. Leer de vez en cuando una gran biografía inglesa es como practicar un acto de higiene mental. Por el rigor intelectual predominante, por la calidad de la investigación, por la indiscreción bien calculada. Los franceses y los alemanes no lo hacen tan mal, pero prefiero a los ingleses. En lengua española existen biografías y seguirán existiendo. Algunas son excelentes. Me acuerdo, sin ir más lejos, del Hernán Cortés del mexicano Juan Luis Martínez.…  Seguir leyendo »

En los primeros tiempos de la transición española, poco después de la muerte del general Franco, escuché hablar con frecuencia de la «derecha civilizada», es decir, de sectores conservadores capaces de aliarse con otras fuerzas políticas y de facilitar el paso a una España moderna, democrática, incorporada a las grandes instituciones de Europa y del mundo occidental. Ahora, en Chile, en vísperas electorales, escucho en cambio a gente del centro político, equilibrada, razonable, que habla de la derecha como si fuera el mal absoluto, y que preferiría, por lo visto, llegado el caso, aliarse con una izquierda heterogénea, más bien incoherente, donde figuran personas, personeros y hasta voceros, que declaran que el gobierno venezolano de Nicolás Maduro es una democracia impecable porque tuvo su origen en elecciones populares.…  Seguir leyendo »

Se puede sostener que toda la obra de Pablo Neruda, con pocas excepciones, en prosa y en verso, es confesional, autobiográfica, de la memoria profunda, de la intimidad en su forma extrema, a menudo desgarrada. Es una poesía y una prosa del yo. Neruda fue rimbaldiano; después, hugoliano, y en sus años finales trató de recuperar la atmosfera de JeanArthur Rimbaud y de Charles Baudelaire. Osciló siempre entre Lautréamont y Walt Whitman, pero tuvo una actitud constante: la desconfianza mayor frente al saber libresco, frente a las especulaciones de los filósofos, frente a toda forma de pensamiento abstracta. Hace pocos días, antes de viajar de París a Santiago, pasé por la vieja rue de Varenne, donde se encuentra el «hotel» del primer ministro de Francia y donde habitó una pareja literaria que hoy es leyenda, Elsa Triolet y Louis Aragon.…  Seguir leyendo »

Con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, la perspectiva del mundo americano del norte y del sur cambia. Con eso, cambia la perspectiva de casi todo: de lo que se llamó imperialismo, de los viejos y nuevos caudillismos, del populismo actual, con sus trampas, sus contradicciones, su demagogia desaforada. Durante su período presidencial, Barack Obama se encontró con resistencias fuertes, obstinadas, bien organizadas, pero también con prejuicios favorables. Trump entra en la mayoría de las cosas como un elefante en una cristalería. Algunos piensan que su «impeachment» se encuentra en etapa de incubación. Desde luego, no soy adivino político; creo que algo se prepara en la mente de muchas personas, dentro y fuera de los Estados Unidos, y no sé qué consecuencias podrá tener esto.…  Seguir leyendo »

Un viejo amigo brasileño, Rubem Braga, había inventado una sección en un diario de su país que se llamaba «La poesía es necesaria». Se divertía mucho traduciendo poemas extranjeros, contando historias de poetas de todas partes, publicando alguna vez un poema suyo. Manuel Bandeira, gran poeta del Brasil de aquellos años, lo había bautizado como poeta bisiesto, porque escribía un poema cada año bisiesto. Y Rubem, que fue diplomático en Chile, diplomático ocasional, inauguró en Santiago un concurso de traducción al portugués de un soneto de Gabriela Mistral. Ya no recuerdo qué soneto era, pero sé que el premio consistía en algunas botellas de vino chileno, volúmenes de poesía editada con esmero y una bonita pata de jamón, ya no recuerdo si brasileño, portugués, de las sierras españolas.…  Seguir leyendo »

La opinión francesa siempre ha sido apasionada, irritable, aficionada al exceso, a los extremos, y siempre se ha orientado, al fin, después de transiciones más o menos largas, en el sentido de la moderación, de la razón equilibrada. Ha sido una lucha dialéctica permanente, que a menudo se ha manifestado en conflictos políticos, callejeros, hasta militares, y que ha desembocado en una paz social negociada, convenida. Podemos rastrear la pista de esta historia hasta en las guerras religiosas del siglo XVI, que culminaron con la matanza de San Bartolomé, episodio en que las aguas del Sena se tiñeron de color rojo, y cuya furia cedió con la conversión al catolicismo de Enrique IV y con la dictación del Edicto de Nantes, que fue un acuerdo de libertad de cultos.…  Seguir leyendo »

Los senderos hispanoamericanos no siempre se bifurcan en un jardín, como escribía Borges. Se empiezan a separar en selvas espesas, en incendios revolucionarios. Observamos los sucesos venezolanos, la cancelación por decreto de las facultades parlamentarias, seguida de un retroceso relativo del régimen de Maduro, y tenemos que escandalizarnos, pero no hay verdadera sorpresa. Son excesos de autoridad que se repiten con triste monotonía. Puedo contar un pequeño episodio personal que tiene valor ilustrativo. Cuando partí como diplomático chileno a Cuba, en diciembre de 1970, la constitución política chilena, que tenía 45 años de vigencia en su forma moderna, pero que arrancaba de la constitución fundacional de 1833, contemplaba algunas cláusulas importantes sobre relaciones internacionales.…  Seguir leyendo »

Me habría extrañado mucho que Geert Wilders, con su peinado a lo Donald Trump, su retórica exagerada, su xenofobia, pudiera sacar ventaja en las elecciones holandesas. Llegó lo más lejos que podía llegar, y es de esperar que su votación, mediocre, desinflada, marque el comienzo del fin del populismo de extrema derecha en Europa. Ahora esperamos las elecciones en Francia y Alemania con más optimismo que antes, con una confianza mayor en el estado de derecho europeo. El hecho de que Mark Rutte encuentre tiempo todas las semanas para hacer clases de formación cívica en una escuela secundaria me parece interesante, hasta simbólico.…  Seguir leyendo »

Los fenómenos políticos, sociales, culturales, siempre han seguido tendencias generales, colectivas, más o menos simultáneas, en el mundo hispanoamericano, desde el movimiento de la independencia hasta hoy. Han sido procesos irregulares, a primera vista confusos, siempre contradictorios. La independencia fue en parte ilustrada, en parte jacobina, con elementos de romanticismo que se notaron al cabo de algunos años. Simón Bolívar, tan invocado en años recientes, invocado a veces con notable ignorancia, fue un personaje romántico, idealista, impulsivo, que al final de su vida sintió que había arado en el mar. Andrés Bello, venezolano contratado por la República de Chile, jurista, codificador, lingüista, gramático, fue el clásico por excelencia.…  Seguir leyendo »

Amdré Glucksman, uno de los nuevos filósofos franceses de la década de los setenta, escribió antes de morir, hace ya alrededor de dos años, un ensayo interesante sobre Voltaire. Fue, frente a marxistas leninistas atrasados de noticias, a sartreanos trasnochados, una reivindicación del espíritu libre, tolerante, que revisa todas las cosas, que no admite quedarse encerrado en cárceles mentales, anticipación de la modernidad, del autor de Cándido. Cito esa novela, Cándido, porque Glucksman analizó de preferencia los cuentos llamados filosóficos de Voltaire, típicos de su estilo y de la época de la Ilustración. Los personajes principales de esos relatos tienen una mirada única, inconfundible, primigenia, en apariencia gratuita, hasta absurda, pero en el fondo necesaria: una mezcla de ingenuidad, de burla, de juego intelectual, de sabiduría desprovista de toda ostentación.…  Seguir leyendo »