Jorge Urdánoz Ganuza

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Quienes nos vemos en el trance de intentar enseñar ética – signifique eso lo que signifique- solemos quejarnos de lo escasos que andamos del mejor de los materiales para ello: el ejemplo. Tendemos a buscar actos modélicos en los grandes personajes históricos, en los más profundos pensadores o en los últimos premios Nobel. Quizás sea un error, una suerte de deformación profesional. Quizás deberíamos fijarnos en las pequeñas cosas, en la gente.

Ya ocurrió en Francia tras los atentados de 2016 en la discoteca Bataclan, en la que los yihadistas asesinaron a ochenta y cuatro personas. Antoine Leiris perdió allí a su mujer, pero su respuesta ante la barbarie conmocionó a su país y al mundo.…  Seguir leyendo »

Nuestro ministro de Justicia parece manifestar una querencia irrefrenable por la conocida cantinela según la cual “la responsabilidad política por la corrupción se salda en las urnas”. Una tonadilla que atrapa a las mil maravillas nuestra tortuosa relación con la corrupción y que resulta, por lo demás, particularmente pegadiza: tampoco sus críticos parecen poder quitársela de la cabeza. Muchas muestras de indignación e innumerables aspavientos, sí… pero razones, entre pocas y ninguna.

El problema radica en que seguimos atrapados en una dicotomía —la que distingue entre responsabilidad penal y responsabilidad política, sin admitir otro matiz— que, lejos de iluminarnos, lo que logra es ofuscarnos.…  Seguir leyendo »

Que el voto igual figure como una de las exigencias programáticas principales de los partidos emergentes constituye sin duda una excelente noticia para nuestra democracia. Aunque tal exigencia suela presentarse en clave de “regeneración”, su significado democrático es tal que convendría hablar más bien de “constitución”. Y, de hecho, solo una reforma constitucional podrá lograr que en España el voto de los ciudadanos sea, en efecto, “igual”. Porque, sorprendentemente, es en la propia Constitución de 1978 dónde se apuntala nuestra desigualdad ante las urnas.

Durante mucho, mucho tiempo, los partidos beneficiados por esa desigualdad constitutiva —el PP, el PSOE y los nacionalistas periféricos— han apelado a la existencia de un cierto “consenso” como toda justificación.…  Seguir leyendo »

En 1981 el concejal socialista en Madrid Alonso Puerta denunció en los juzgados a dos miembros de su partido por cobro de comisiones ilegales. La respuesta fue inmediata y brutal. Le expulsaron del partido y le arrebataron el escaño. Todavía dos años después un editorial de EL PAÍS – Tartufo y el enfermo imaginario, 16/1/1983, redactado con el sello inconfundible de Javier Pradera – denunciaba que RTVE había vetado un programa televisivo para impedir que Puerta apareciera. Ahí laten ya, incólumes hasta hoy, los dos elementos fundamentales de la mancha de la corrupción en nuestro país.

Primero la extensión, que es partidista.…  Seguir leyendo »

Los disidentes desaparecen de la faz de la tierra, y tras ellos tan solo queda su recuerdo en aquellos que los conocieron y los amaron, y una de las más complicadas tareas que la policía secreta tiene entonces que llevar a cabo consiste en cerciorarse de que incluso esos recuerdos han de desaparecer junto con los condenados”. Esta cita de Los orígenes del totalitarismo refleja bien las entrañas siniestras de la ideología y la práctica totalitarias, cuya absoluta excepcionalidad Hannah Arendt nunca se cansó de subrayar. Toda su obra es un recordatorio tan certero como atroz de la “espantosa originalidad” del totalitarismo, una originalidad que ella conoció de primera mano y a cuyo análisis dedicó su vida.…  Seguir leyendo »

No son las manzanas, es el cesto

La palabra responsabilidad viene de responder. Y responderse hace siempre ante alguien o ante algo. Olvidemos la responsabilidad penal, que tiene sus propios mecanismos, y centrémonos en la política, que parece no existir en este país… ¿cuál es el problema?

Lo primero ante lo que un político puede y debe responder lo conforman sus principios. Un político ha de dimitir cuando se ve obligado a hacer algo que atenta contra su ideario o cuando descubre que lo ha hecho alguien de su confianza. El ejemplo más deslumbrante lo ofreció Manuel Pimentel en el año 2000, cuando dimitió de su cargo de ministro.…  Seguir leyendo »

Lo que llevamos de 2014 está resultando asombrosamente jugoso en términos de manipulación electoral. Primero fue Cospedal en Castilla la Mancha. Tras ello vino el amago del Gobierno Rajoy —todavía en el aire, por cierto— de agraciarnos con una ley electoral municipal calcada a aquella de Berlusconi que los italianos bautizaron ipso factocomo “la cerdada”. Un gran modelo, sin duda. Y se oyen, por último, rumores de que en Murcia acarician la idea de introducir un nuevo sistema poblado de pequeñas circunscripciones surgidas literalmente de la nada. En los tres casos, el beneficiario seguro de las reformas sería el partido que las promueve, el PP.…  Seguir leyendo »

Es un placer y un honor recoger el guante que Francisco Rubio Llorente lanza en su artículo Voto de obediencia y voto de conciencia (EL PAÍS, 28 de enero) y tomar parte en el debate que allí se solicita sobre los abundantes problemas de la representación política en nuestro país. Saltaré por encima de las muchísimas cosas que con él comparto —el diálogo es siempre algo un poco injusto que germina sobre todo en el desencuentro— e iré directamente al núcleo de mi desacuerdo.

Aunque recogida en múltiples constituciones y frecuente todavía en los usos académicos, la expresión “mandato imperativo” dista de ser una construcción terminológica que tenga demasiado sentido actualmente.…  Seguir leyendo »

Creo que Rosa Díez se contradice en su artículo ¿Quién defiende a España?, de EL PAÍS del 7 de octubre. Y creo que tanto esa contradicción como, sobre todo, el hecho de que pase desapercibida señalan un aspecto preocupante del debate que se ha entablado entre nosotros con respecto al independentismo catalán.

La contradicción es la que sigue. Ella afirma que en “países serios” como Francia, Alemania, EE UU y Reino Unido jamás ocurriría lo que está ocurriendo en España, y que bajo ningún concepto se asistiría en esas democracias al “abandono de la defensa de lo común” que a su juicio asuela hoy nuestro país.…  Seguir leyendo »

Como en la novela de Stevenson, los partidos políticos parecen haberse convertido en extrañas criaturas duales de esencia cambiante. De día son exquisitas formaciones democráticas, pero de noche se transforman en diabólicos organismos parasitarios dedicados a extraer de lo público beneficios estrictamente privados. ¿Qué son, estructuras representativas imprescindibles o gigantescos calamares chupa-rentas? ¿La luz o la sombra? ¿Jekyll o Hyde?

Son sobre todo lo primero, por descontado, pero esa segunda naturaleza siempre ha estado ahí. Aunque hoy asistimos a un revival del lado oscuro de los partidos, la tesis de fondo —sean las “élites extractivas”, sea “la casta”— no es muy distinta a la Ley de hierro de las oligarquías que Michels formuló hace más de un siglo.…  Seguir leyendo »

Hace bien Jordi Gracia al señalar que la actual refriega entre los partidarios de la “Transición inmaculada” y los de la “Transición putrefacta” tiene mucho de pueril y poco de constructiva. Pero, más allá de los reduccionismos maniqueos de uno y otro banderío, parece incontestable que la mera existencia de tal refriega demuestra que el “consenso de la Transición” se encuentra hoy resquebrajado. Una circunstancia sobre la que merece la pena detenerse.

Aunque en su comprensión más inmediata la expresión “consenso” alude a aquello en lo que todos están de acuerdo, lo cierto es que el consenso de la Transición incluía aspectos que muchos de sus protagonistas sencillamente no abrazaban.…  Seguir leyendo »

¿Se acuerdan de Zu Guttenberg? Tenía solo 39 años y era ministro de Defensa en Alemania. Pasaba por ser el político más valorado del país, y nadie dudaba de que sustituiría a Merkel en el liderazgo del partido. Pero en marzo de 2011 se vio obligado a dimitir ¿Su delito? Había copiado, en la universidad, partes de su tesis doctoral. Mientras escribo esto, y como en una suerte de confirmación de lo que voy a defender aquí, acaba de ocurrir lo mismo con la ministra de Educación, Annette Schavan.

¿Por qué nosotros no somos así? Algunos enarbolan la teoría de la cultura política del país, una manera elegante de decir que no podemos ser de otra manera, que llevamos la corrupción en la sangre.…  Seguir leyendo »

Creo que merecen desmontarse cuidadosamente las razones mediante las que José Ignacio Wert sale en defensa del sistema electoral en su artículo en estas páginas del pasado 20 de abril. Sus argumentos configuran lo que podemos denominar la “defensa oficial” del sistema, una defensa que, rutinaria e invariable, se reitera a modo de mantra desde hace más de 30 años. Conviene revelar su inconsistencia, porque aquí nos jugamos mucho.

Empezaré aclarando que, aunque el señor Wert utilice una expresión un tanto extraña en este contexto, la de “equidad”, entiendo que lo que quiere decir es “igualdad”, pues “igualdad” es, en efecto, el término que utilizaba Rosa Díez en su artículo inicial, el que abrió el debate y al que Wert responde.…  Seguir leyendo »

Estoy bastante seguro de qué es lo que diría Holden Caulfield, el protagonista de El guardián entre el centeno, si se enterara de que todos andamos ahora hablando de él a cuenta de la muerte de su padre literario, J. D. Salinger: “Para serte sincero, me da cien patadas”. Y a renglón seguido añadiría: “Si lo piensas bien, tiene su gracia”.

¿Por qué se ha convertido Holden Caulfield en el ídolo de millones y millones de personas desde que vio la luz en 1951? ¿Qué alberga su relato para lograr esa devoción que despierta en muchísimos de sus lectores? ¿Por qué tantos volvemos, cada cierto tiempo, a leer una historia que ya conocemos de memoria?…  Seguir leyendo »

En este país seguimos alimentando debates que en otros lares más afortunados digirieron hace décadas. Y lo hacemos utilizando unos planteamientos y unas ideas que, la verdad, en ocasiones causan sonrojo. A nada que se profundice, muchos de los argumentos del personal parecen obedecer no a un razonamiento previo o a un uso más o menos coherente del sentido común, sino a la simple obediencia a los eslóganes del partido, del grupo o de la ideología en la que cada uno se integra. Y, si no se oyen otras voces, ese nivel zafio, electoralista y correoso lo va impregnando todo. hasta lo más obvio.…  Seguir leyendo »

En su carta al director del viernes 14 de noviembre, María de Andrés Urtasun solicita una explicación para el doble rasero que ella percibe entre el trato dado al crucifijo y al velo de las musulmanas. Según ella afirma, mientras el primero es retirado apresuradamente de las aulas, el segundo no sólo se tolera sino que se defiende con afán. Se trata de una comparación que está adquiriendo un considerable éxito en el imaginario social, por lo que conviene sin duda profundizar en su fundamento.

La primera gran diferencia entre el caso del crucifijo y el del velo apunta al espacio en el que cada uno se sitúa.…  Seguir leyendo »

¿De quién se dice aquello de “no sabían que era imposible y lo han conseguido”? Porque si alguien se merece la cita, ésos son los insumisos que en su día vencieron al ejército. Un ejército, el heredado de la dictadura, que no tenía entre los españoles la mejor de las reputaciones, estigmatizado como estaba por haber sido uno de los puntales de la represión franquista. El movimiento antimilitarista le plantó cara pronto y, casi inconcebiblemente, terminó ganando una batalla que sólo cabía dar por perdida. Los insumisos lograron acabar con la mili obligatoria y forzaron a la institución militar a replantear toda su estrategia de fondo.…  Seguir leyendo »

Si hubo un momento en el que ETA estuvo viva, fue en los años que siguieron a la muerte del dictador. Por aquel entonces el ministro francés Gastón Deferre llamaba «resistentes» a sus integrantes y la banda podía sentirse respaldada no sólo por la izquierda radical vasca, sino también por el nacionalismo vasco institucional, la iglesia popular vasca y ciertos sectores de la izquierda o del nacionalismo periférico estatales. Aquél fue su momento de mayor plenitud, la cumbre de su vitalidad. Pero eso era 1975, y la vida de ETA no duró mucho: murió hace tiempo. Nuestro problema no es acabar con ETA, es hacer que los suyos asuman su muerte.…  Seguir leyendo »

Las respuestas de nuestros diferentes parlamentos tras el asesinato de Eduardo Puelles merecen quizás una reflexión más sosegada que la que les hemos dedicado. Las decisiones tomadas en el País Vasco, Madrid y

Navarra reflejan una preocupante ausencia de criterios comunes. El caballo de Troya es aquí, como es sabido, la inclusión de una cláusula de apoyo a las Fuerzas de Seguridad, añadido que se resisten a firmar desde Aralar y NaBai. Tal resistencia dibujó nada menos que tres posibilidades distintas. En el País Vasco, unanimidad en torno a un comunicado del que se excluyó la cláusula. En Madrid, unanimidad gracias a que NaBai no puso peros y firmó un texto que la incluía.…  Seguir leyendo »

Una manifestación impecable de lo que aquí voy a denominar razonamientos de bandera la proporcionó ERC en el verano de 2007. En julio de ese año, cuando seguidores del Real Madrid quemaron enseñas catalanas tras un partido de fútbol en Reus, las Juventudes de Esquerra pusieron una querella criminal por ultraje a la bandera y solicitaron que la policía municipal se personara como acusación particular. Meses después, cuando varios catalanistas quemaron en Barcelona insignias españolas y fotos del Rey, la postura de ERC dio un giro. Entonces defendieron que la quema de símbolos se encuentra protegida por la libertad de expresión y lo que solicitaron fue que el ultraje a la bandera se despenalizara inmediatamente.…  Seguir leyendo »