Jorge Urdánoz Ganuza (Continuación)

En su carta al director del viernes 14 de noviembre, María de Andrés Urtasun solicita una explicación para el doble rasero que ella percibe entre el trato dado al crucifijo y al velo de las musulmanas. Según ella afirma, mientras el primero es retirado apresuradamente de las aulas, el segundo no sólo se tolera sino que se defiende con afán. Se trata de una comparación que está adquiriendo un considerable éxito en el imaginario social, por lo que conviene sin duda profundizar en su fundamento.

La primera gran diferencia entre el caso del crucifijo y el del velo apunta al espacio en el que cada uno se sitúa.…  Seguir leyendo »

¿De quién se dice aquello de "no sabían que era imposible y lo han conseguido"? Porque si alguien se merece la cita, ésos son los insumisos que en su día vencieron al ejército. Un ejército, el heredado de la dictadura, que no tenía entre los españoles la mejor de las reputaciones, estigmatizado como estaba por haber sido uno de los puntales de la represión franquista. El movimiento antimilitarista le plantó cara pronto y, casi inconcebiblemente, terminó ganando una batalla que sólo cabía dar por perdida. Los insumisos lograron acabar con la mili obligatoria y forzaron a la institución militar a replantear toda su estrategia de fondo.…  Seguir leyendo »

Si hubo un momento en el que ETA estuvo viva, fue en los años que siguieron a la muerte del dictador. Por aquel entonces el ministro francés Gastón Deferre llamaba «resistentes» a sus integrantes y la banda podía sentirse respaldada no sólo por la izquierda radical vasca, sino también por el nacionalismo vasco institucional, la iglesia popular vasca y ciertos sectores de la izquierda o del nacionalismo periférico estatales. Aquél fue su momento de mayor plenitud, la cumbre de su vitalidad. Pero eso era 1975, y la vida de ETA no duró mucho: murió hace tiempo. Nuestro problema no es acabar con ETA, es hacer que los suyos asuman su muerte.…  Seguir leyendo »

Las respuestas de nuestros diferentes parlamentos tras el asesinato de Eduardo Puelles merecen quizás una reflexión más sosegada que la que les hemos dedicado. Las decisiones tomadas en el País Vasco, Madrid y

Navarra reflejan una preocupante ausencia de criterios comunes. El caballo de Troya es aquí, como es sabido, la inclusión de una cláusula de apoyo a las Fuerzas de Seguridad, añadido que se resisten a firmar desde Aralar y NaBai. Tal resistencia dibujó nada menos que tres posibilidades distintas. En el País Vasco, unanimidad en torno a un comunicado del que se excluyó la cláusula. En Madrid, unanimidad gracias a que NaBai no puso peros y firmó un texto que la incluía.…  Seguir leyendo »

Una manifestación impecable de lo que aquí voy a denominar razonamientos de bandera la proporcionó ERC en el verano de 2007. En julio de ese año, cuando seguidores del Real Madrid quemaron enseñas catalanas tras un partido de fútbol en Reus, las Juventudes de Esquerra pusieron una querella criminal por ultraje a la bandera y solicitaron que la policía municipal se personara como acusación particular. Meses después, cuando varios catalanistas quemaron en Barcelona insignias españolas y fotos del Rey, la postura de ERC dio un giro. Entonces defendieron que la quema de símbolos se encuentra protegida por la libertad de expresión y lo que solicitaron fue que el ultraje a la bandera se despenalizara inmediatamente.…  Seguir leyendo »

Movido por las presiones de diversos colectivos, el Gobierno acaba de anunciar que modificará el anteproyecto de la nueva Ley de Extranjería. En su formulación inicial, se sancionaba con multas de 501 a 30.000 euros «a quien promueva la permanencia irregular en España de un extranjero». Una medida que habría supuesto criminalizar la solidaridad. Miles de personas y cientos de ONG dedicadas a ayudar a los inmigrantes, legales o no, habrían sido penalizadas. Castigadas por ayudar al prójimo, nada menos. Y lo que esas miles de personas encarnan entre nosotros es aquello tan obvio, y tan olvidado, que afirmó John Stuart Mill: «Las leyes nunca mejorarían si no hubiese personas de sentimientos morales más altos que las leyes mismas».…  Seguir leyendo »

Las diferencias entre la mentalidad religiosa y la científica son de sobra conocidas, pero merece la pena recordarlas. Para la aproximación religiosa la dirección habitual es la siguiente: primero las explicaciones, después los hechos. La verdad se encuentra ya decretada por alguna instancia autorizada y es la realidad la que tiene que amoldarse a ella. Las explicaciones se denominan dogmas y exigen del fiel el único mecanismo psicológico capaz de sostenerlas: fe. Por lo demás, tales dogmas se ocupan de zanjar problemas mayúsculos, relativos a la vida, la muerte, el sentido de las cosas, el origen del mundo, etcétera.

Infinitamente más modesta, la mentalidad científica se enfrenta a los hechos e intenta hallar una explicación razonable (esto es: comprobable o al menos verosímil) para los mismos.…  Seguir leyendo »

La reciente decisión judicial que ordena retirar los crucifijos de un instituto público ha vuelto a destapar una cuestión que comienza a perder los contornos terminológicos que posibilitan abordarla. Aunque está bastante claro qué significa que un Estado sea confesional (Arabia Saudí o la España franquista son buenos ejemplos), ciertos enfoques van a acabar logrando que no lo esté qué etiqueta otorgar al Estado que no lo es. Según parece, un Estado no confesional podría ser -además de "laico", que es el nombre sencillamente correcto- "aconfesional" y "laicista". Encantados con la idea, algunos no han tardado en añadir también cosas como laicidad-flexible o incluso laicismo-rabioso, que ahí es nada.…  Seguir leyendo »

Navarra es la comunidad que ofrece el horizonte partidista más enmarañado de todos los Parlamentos autonómicos españoles. Aunque nominalmente las formaciones políticas que toman asiento en la Cámara son tan sólo cinco: Unión del Pueblo Navarro (UPN), Convergencia de Demócratas Navarros (CDN, de Juan Cruz Alli), Partido Socialista de Navarra (PSN), Izquierda Unida (IU) y Nafarroa-Bai (NABAI), por debajo de tales siglas late una realidad considerablemente más compleja: por un lado, la lista única de UPN es en realidad una combinación de dos partidos diferentes (UPN y PP); por otro, NABAI es una coalición electoral que engloba a cuatro formaciones: Aralar, Eusko Alkartasuna (EA), Partido Nacionalista Vasco (PNV) y BATZARRE.…  Seguir leyendo »

Me acordé de Ulrich Beck y de sus "categorías zombis" tras la lectura del artículo Afinidades despectivas, en el que José María Lassalle (EL PAÍS, 12/8/2008) narra el ascenso y caída de los neocons en el interior de la Administración de Bush. Beck denomina zombis a ciertos conceptos que, aunque alguna vez tuvieron vida, sobreviven en nuestros días sólo como sombras lingüísticas, sin contenido preciso ni márgenes claros, incapaces de clarificar el debate ni, por tanto, de orientar la acción. "Soberanía", "clase", "nación"... todas esas expresiones albergaron en su día un significado cabal, pero hoy se encuentran lejos de proporcionarnos un utillaje teórico eficaz.…  Seguir leyendo »

Nuestro peculiar sistema electoral venía arrojando hasta estas elecciones tres divisiones bastante claras: los beneficiados (PP y PSOE), los proporcionalmente representados (nacionalistas periféricos) y los perjudicados (partidos estatales menores). Aunque suele afirmarse que el sistema beneficia a los nacionalismos, tal aseveración es empíricamente falsa. Los nacionalismos se encuentran representados aproximadamente como merecen, y haríamos mal en achacarles a ellos los problemas de nuestro modelo representativo.

A la extendida imagen del nacionalismo bisagra que recibe contraprestaciones desmedidas habría que superponerle otra escena igualmente cierta pero no tan aireada. En ella PP y PSOE primero devoran cualquier alternativa de ámbito español y después se reparten sus escaños.…  Seguir leyendo »

Algunos parecen creer que la democracia es algo consustancial a nuestra Constitución, algo así como una consecuencia inevitable de la misma. Según tal peculiar criterio, aquí la ley sería ya democrática por el mero hecho de ser ley, puesto que 'vivimos en un Estado de Derecho' y 'España es, desde 1978, una democracia'. Una vez establecido eso, sobra toda argumentación.

Por descontado, semejante andamiaje ideológico descansa en una suposición del todo falaz, aquélla que confunde lo legal con lo legítimo. Una ley puede ser ley con todas las bendiciones de la Carta Magna y resultar perfectamente ilegítima desde el punto de vista democrático.…  Seguir leyendo »

De poco sirven ciertas afirmaciones abstractas (España es una democracia, un Estado de Derecho, un régimen parlamentario plenamente normalizado, etcétera) frente a una concreta acusación de tortura. Un Estado de Derecho no se caracteriza porque resulte físicamente imposible que sus fuerzas de seguridad se salten la ley, como parecen interpretar algunos, sino más bien porque en su interior laten dispositivos legales que posibilitan perseguir cualquier actividad criminal, también la realizada por las fuerzas del orden. Son tales dispositivos los que explican que la tortura y los abusos policiales se tornen menos probables en una democracia que en un régimen autoritario. Por ello, el sentido correcto de la línea argumental no es el que encontramos en el habitual «dado que somos un Estado de Derecho, no hay tortura», sino exactamente el inverso: «si no hay tortura, somos un Estado de Derecho».…  Seguir leyendo »

Frente a cierto estereotipo que parece estar cobrando excesiva fuerza últimamente, conviene recordar que la dolencia nacionalista no es ni mucho menos exclusiva de vascos, catalanes y otros periféricos: nadie está a salvo, y España goza de una historia lo suficientemente siniestra en este aspecto como para no bajar la guardia alegremente. El episodio de Chávez, Zapatero y el Rey ofrece a mi juicio una ocasión inmejorable para la reflexión.

La intervención de Zapatero fue de corte netamente nacionalista, como transparentan las pobres razones que él mismo se encargó de ofertar: salió en defensa de Aznar porque es español y fue elegido por los españoles.…  Seguir leyendo »

Si hubieran matado a mi hijo, la justicia que yo esperaría recibir sería como sigue. Me gustaría que la policía detuviera a sus asesinos a partir de indicios y pistas fiables originados en la comisión del crimen. Me gustaría que durante su detención fueran tratados humanamente, como sospechosos y no como culpables. Me gustaría que un tribunal independiente les otorgara oportunidad de defenderse como ellos estimaran más conveniente. Me gustaría que la ley que se les aplicara no fuera una prerrogativa personal de nada ni de nadie: ni del juez, ni del gobierno, ni mía, ni de cualquier otro familiar de la víctima, ni de ninguna religión, tradición milenaria, creencia establecida o similar.…  Seguir leyendo »

La recurrente polémica sobre las banderas tiene la virtud de iluminar las principales claves del conflicto vasco con inusitada claridad. Revela, en primer lugar, una extraña asimetría: mientras de un lado unos desean que sea sólo una enseña (la ikurriña) la que ondee en exclusiva, del otro lado del espejo nada nos devuelve la respectiva imagen contraria: nadie quiere que ondee sólo otra bandera (la española), sino sencillamente que ondeen las dos. A cierto exclusivismo nacionalista (vasco) no se le opone otro primitivismo identitario (español), sino una suerte de defensa de la complementariedad de identidades que, con mayor o menor fortuna, recogen la Constitución y el Estatuto.…  Seguir leyendo »