Jorge Vila Lozano

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

El posthumanismo ciberespacial asesinó los rotativos de papel y, comporta, todo tipo de noticias en tiempo real. Así, brotó un periodismo donde su autocontrol de calidad pasa por confirmar sus fuentes noticiables. La implantación del fact-checking (verificación de hechos o datos) es el ADN de nuestra prensa seria. Analizo cómo se enjuician esos leaks en nuestro ámbito político.

Las filtraciones ofrecen no pocas exclusivas. La notitia criminis, tras su publicación, es susceptible de fermentar en nuestros tribunales. Se excitan mediante denuncia o querella del perjudicado. Caben las lupas inspectoras del atestado policial y las diligencias investigadoras del fiscal. También, sin ser víctima, es dable la acción popular.…  Seguir leyendo »

Ser ciudadano español, en 2020, supone un esfuerzo de funambulismo mental propio de Unamuno. El 10-N fue un cuadro ejecutado bajo la técnica pictórica de la anamorfosis. Al final parecía que votaba una cosa y… ¡salió otra!. La investidura nos regaló un efímero pactismo paralegal. Su destino es una onírica reforma de nuestra Norma Fundamental.

La bisagra fueron los concentracionarios de koljoz junto a una minoría nacionalista redibujando a placer nuestro orden constitucional. En esa granja de ideario cantonal se fortifica su Mesa de Diálogo. Concebirá Estatutos ensoñadores de independencia. Su soflama revanchista no tiene freno tras la sentencia del procés.…  Seguir leyendo »

Nuestra casta política nos convida, fruto de su incapacidad empática, a un nuevo festín sufragista a razón de 140 millones de euros. Estamos, de nuevo, ante la cábala metódica del jurista belga Víctor D’Hondt y su bipartidismo imperfecto. Su traslación al 10-N nos devolverá a la casilla de inicio: la necesidad de una coalición. A ello sumamos el imperativo de unos Presupuestos Generales viables. Su diseño es clave para soportar el “Estado Social y Democrático de Derecho” del artículo 1.1 de nuestra Constitución (CE).

Ese modelo y sus valores delinean, desde la Segunda Posguerra Mundial, la base democrática de la convivencia política occidental.…  Seguir leyendo »

El ciberespacio mediático, en ocasiones, secuestra y embosca a la audiencia colectiva hacia un fallo prejudicial predispuesto. Hablo, aquí, del juicio paralelo. La implosión de los leaks gestan, al unísono, una infinidad de ficheros justiciables. Y por tanto, también, nutren ese banquillo popular influyendo en pleitos pasados, presentes y futuros. Desde estas líneas, se desnudan los mecanismos inhibitorios de la función jurisdiccional penal ante esas injerencias. Finalmente, se plantea cómo se validan esas disrupciones sin vulnerar una tutela judicial efectiva sin indefensión y el derecho a un proceso con todas las garantías (art. 24.1 y 2 de nuestra Constitución –CE-).

El Cuarto Estado -medios de comunicación clásicos sumados a los tres de Montesquieu- ha sido superado por el Quinto: la web 2.0 y sus apps.…  Seguir leyendo »

La niebla extremista catalanista sólo obedece a un retrato: el porno-graffiti político. El Govern se organiza sobre un indisciplinado mosaico de partidos coaligados. Solo el maná de una república independiente y distópica les da brío y tono muscular. Pero si algo meritorio hay, dígase ya, es el éxito circense y mediático alcanzado. Esa es su materia gris. En otras palabras… sólo la rentabilidad política de sus actos, impresa en el mass media, vale. Ante tanta irresponsabilidad, asiste una mayoría social desconectada de tanta ópera bufa. Su Ley de Transitoriedad, ostenta un nulo acomodo dentro de su derogado, de hecho, Estatut.…  Seguir leyendo »

Populismos falacias y espejismos

Toda historia parece ser cíclica y agitada, además, por una dialéctica política disruptiva. Estamos viviendo un precocinado cambio revolucionario. El mal llamado mundo libre o cautivo se ancla en un cosmos ciber-espacial donde todo parece medido y predeterminado de antemano. El brexit y el trumpismo nos han demostrado que no. A veces, la cifra oculta estadística irrumpe como voluntad popular mayoritaria. Es voraz como un tsunami y es el estandarte, contra todo pronóstico, de un pueblo desamparado bramando, al unísono, por una nueva sociedad.

No esperaba que partidos populistas alcanzasen el vigor que tienen intramuros de la Unión Europea. Lo que sí es innegable es que en el depauperado sur campa -mayormente de la mano de la crisis económica- un populismo de izquierdas: Syriza en Grecia, y Podemos serían su claro ejemplo.…  Seguir leyendo »