Jorge Vilches

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Un diputado de Bildu en el Congreso dijo lo que ya sabíamos: su objetivo es romper el “régimen del 78”. Lo novedoso ha sido el silencio cómplice del principal partido de la izquierda española, el PSOE. Ni siquiera hubo el episodio teatral necesario para tranquilizar a sus votantes moderados, como indica cualquier manual de comunicación política. Las decisiones que está tomando Sánchez con tal de permanecer en Moncloa ponen en riesgo tanto el orden constitucional como el espíritu de respeto a la norma común que anima cualquier democracia.

España ha dejado de ser lo que Arendt Lijphart llamaba “democracia consocional”; es decir, un sistema en el que los grandes partidos tienden al centro, y en el que la base del consenso político es el respeto a la norma fundamental.…  Seguir leyendo »

El vencedor de la moción de censura de Santiago Abascal contra Pedro Sánchez ha sido Pablo Casado. El PP necesitaba un proyecto, una idea a la que aferrarse, y parece que la ha encontrado. No se trataba de apoyar a uno frente a otro, sino de colocar a ambos en el mismo bloque, en esa España alterada que preocupa. ¿Quién puede negar que la crispación social va en aumento, o que el ataque a las instituciones democráticas es cada vez más descarado y peligroso?

El ambiente de odio social, alimentado por unos y otros, es palpable día a día. El temor a molestar a alguien con una opinión política o una bandera no se vivía en España desde hacía décadas.…  Seguir leyendo »

Una de las características del republicanismo en España es que carece de articulación; es decir, no hay una formulación teórica, una idea que dirían los clásicos. No olvidemos que tras una idea, que encierra un proyecto, un propósito y una acción, se agrupa la gente.

Aquí, en España, el republicanismo no tiene esa idea. Ni siquiera se trata de ese “republicanismo cívico” que resucitó a finales del siglo pasado, muy cercano a la ingeniería social, que proponía el sacrificio (sus partidarios dicen “ajuste”) de la libertad y la propiedad en aras del bien de la república. No. Tampoco es eso.

Quizá nuestros republicanos actuales podían haberse acogido a fórmulas más modernas, similares a las de Philippe Petit, tan del gusto del progresismo.…  Seguir leyendo »

No es casual que el Gobierno saque la mal llamada “Ley de memoria democrática” justo antes de la moción de censura de Vox. El propósito es calentar al personal a través de aquellos que saben que van a reaccionar anunciado que ahora sí, por fin, ya llegó el fin de los tiempos.

De esta manera, el sanchismo mostrará con gran facilidad el «abismo» entre la «ultraderecha» y los «progresistas». El tema elegido para ejemplificar esa diferencia es el favorito de esa derecha: la Guerra Civil y el franquismo. Picarán, y harán el juego al sanchismo, que cobrará una vez más otra presa.…  Seguir leyendo »

Uno de los ensayos que se puso de moda en 2018 fue el que escribieron Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, titulado “Cómo mueren las democracias”. Es una interpretación progre de la caída de tales regímenes, con algunos errores conceptuales, inconsecuente en algún caso, muy centrado en Trump, pero que dice alguna cosa interesante.

Los autores establecen solo dos reglas básicas para que un sistema democrático perdure -pocas son, la verdad-. Una de ellas es la moderación, lo que los politólogos europeos llaman desde hace más de medio siglo “convergencia de centros”, tal y como lo bautizó Guizot en 1849. Esto significa evitar la polarización de la vida política a través de un lenguaje no violento, y con medidas que unan, no que separen.…  Seguir leyendo »

El Rey Juan Carlos se va, no lo echan. Es un nuevo servicio que hace a España, a la democracia y al orden constitucional. Eso es con lo que nos tenemos que quedar, con esa demostrada capacidad de sacrificio: a pesar de los numerosos errores acaba cumpliendo con su responsabilidad.

La izquierda comunista y populista pretende aprovechar el árbol caído para desautorizar el papel de Juan Carlos desde 1975, tachar de engaño la Transición y deslegitimar la democracia liberal que tanto costó construir. Además, a esa misma izquierda le vendrá muy bien el final de este episodio lamentable de los Borbones para tapar sus escándalos personales, políticos y de financiación opaca.…  Seguir leyendo »

Ni salvar España, ni echar a Sánchez, ni frenar a los independentistas. La moción de censura que ha anunciado Vox solo pretende dar un impulso a un Santiago Abascal que se encuentra dramáticamente estancado o en caída libre en las encuestas.

Para evitar que España caiga «en la ruina, la muerte y la opresión», como dice Abascal, su moción tendría que ser apoyada por todos los regionalistas e independentistas, incluidos ERC, Bildu, BNG y el PNV. Es más; incluso Unidas Podemos tendría que caer rendido ante el programa de Vox, contando, claro, con el PP y Cs.

Incluso se puede deducir que la moción de censura beneficiará a los nacionalistas.…  Seguir leyendo »

La destrucción de estatuas en todo Occidente vinculadas supuestamente al imperialismo, al capitalismo y al racismo no es una cuestión de ignorancia o incultura. Discutir con los activistas sobre los detalles y el contexto histórico de los personajes atacados es inútil; es más, así se sigue su juego.

Los activistas pretenden que sea objeto de debate lo que se creía indiscutible; por ejemplo, la figura de Churchill, aunque dirigió al Reino Unido en su lucha por la libertad frente a los nacionalsocialistas. Al admitir que es discutible se considera la posibilidad de que el otro tenga razón en parte o en todo.…  Seguir leyendo »

El sentido del pacto con EH-Bildu para derogar la reforma laboral es quebrar el espíritu de la democracia de la Constitución de 1978. Un sistema empieza a fallar no por sus instituciones, sino por los agentes políticos que le dan vida, que sostienen el ánimo de consenso y respeto al adversario, que aceptan la existencia y la victoria del otro. Ese conjunto es al que Ackerman llama «época fría», un tiempo marcado por la primacía del consenso sobre el conflicto.

Esto supone en buena lógica liberal que la democracia se entiende como un modelo para la resolución de problemas, no para su creación.…  Seguir leyendo »

La izquierda está poniendo en marcha dos conceptos, “reconstrucción” y “nueva normalidad”, después de haber intentado transmitir que esta pandemia es una guerra. No hace falta citar a Kant para comprender esta estrategia de comunicación: ofrecer a los ciudadanos un marco explicativo para que interpreten los acontecimientos de una manera favorable al Gobierno.

Es evidente que tratar el Covid-19 como un conflicto bélico exonera de responsabilidad a este Ejecutivo negligente, y, no solo eso, permite un relato sobre la situación que pretende justificar políticas posteriores. En concreto: la resurrección de la socialdemocracia trufada de ecologismo como única tabla de salvación.

La pandemia está poniendo las bases de una crisis social y económica sin precedentes en democracia.…  Seguir leyendo »

Bolingbroke, un pensador y político inglés del XVIII, escribió un librito titulado Idea del rey patriota. La tesis era bien sencilla: toda monarquía parlamentaria funciona con la combinación ponderada de dos elementos: el Rey y los partidos en las Cámaras. El problema que veía Bolingbroke era la dificultad para disciplinar a los miembros de esos partidos en una vida honrada y de servicio público. El motivo era que esos dirigentes tendían a la corrupción y al bloqueo del gobierno.

La solución era un rey patriota; esto es, un Jefe del Estado que liderase la vida política desde el ejemplo y la legalidad, porque ese era el verdadero servicio a la patria.…  Seguir leyendo »

La adopción de formas autoritarias en regímenes democráticos era algo limitado a los regímenes de la Europa de entreguerras y luego casi a Hispanoamérica. La extensión del populismo por Europa, tanto de izquierdas como de derechas, ha provocado la repetición del fenómeno. Es el caso de Hungría o Polonia, donde el índice de calidad democrática ha bajado.

Han sido procesos legales y refrendados en las urnas, en los que se ha devaluado la separación efectiva de poderes para favorecer la arbitrariedad del poder, y, a continuación, se han reducido la garantía del ejercicio de los derechos en condiciones de igualdad, la libertad de expresión, la independencia de la administración frente al Gobierno, y el respeto a la oposición política.…  Seguir leyendo »

Este Gobierno no es de progreso. No hablo solo de que esté asentado en la soberbia, la mentira y el desmentido como pilares de su discurso, sino de los ejes de su política.

El progreso de la vida humana -ni siquiera de este país- no puede estar marcado por la hemorragia reglamentista, la resurrección del nacionalismo, el estatismo, el recorte de las libertades, la voracidad fiscal y un más que evidente espíritu autoritario. Si a esto añadimos el feminismo y el ecologismo como excusas para la ingeniería social, para avanzar hacia algún tipo de socialismo del siglo XXI, el retroceso se completa.…  Seguir leyendo »

La investidura de Pedro Sánchez ha demostrado que hemos entrado en la fase de la brutalización del discurso político. En la historia parlamentaria de España era inédito hasta ahora el que un candidato a la presidencia y sus socios se dedicaran casi en exclusiva a insultar a la oposición. No han sido descalificativos sin meditar, producto del calor del momento. Estaban estudiados porque su prensa amiga lo ha repetido en columnas y análisis.

La construcción dialéctica es bien sencilla. Para empezar se han dedicado a decir que no hay diferencia entre la derecha y la “ultraderecha”. Incluso Adriana Lastra, que no tiene estudios de ningún tipo, indicó que el PP había adoptado ya las formas y expresiones de Vox.…  Seguir leyendo »

Escribe Chantal Mouffe en Por un populismo de izquierda (2018) que en los próximos años el eje del conflicto; esto es, de la batalla por el establecimiento de un “sentido común”, de una “hegemonía”, estará entre un populismo de izquierda y otro de derecha. Esa situación ha llegado ya a España.

Podemos surgió en lo que Mouffe llama “momento populista”. Incluso el mismo Errejón, mero repetidor de las palabras de la filósofa, llegó a escribir que la situación sociopolítica española abría la puerta a una “solución populista de izquierdas”. Era el año 2014. Ese momento era definido por el cuestionamiento del sistema económico, sus instituciones y la élite política, en medio de una desafección general y una crisis social.…  Seguir leyendo »

El problema de un político aquejado de egocentrismo es hacer el ridículo. A nadie se le escapa que existe cierta facilidad para que un plan sublime se convierta en algo bochornoso. Es el caso de Pedro Sánchez y su creencia en que la exhumación del dictador iba a reportarle dos elementos básicos.

El primero de ellos es el supuesto protagonismo en el boxeo con el fantasma de Franco, en expresión de Alfonso Guerra. Era una burda estrategia para arrebatar a Podemos el tema que apela con más fuerza a las emociones de la izquierda infantil: el antifranquismo sobrevenido.

El segundo elemento que le podía proporcionar a Sánchez la exhumación de Franco va más allá.…  Seguir leyendo »

Es preciso comenzar cualquier análisis sobre la “cuestión catalana” siendo consciente que lo vivido desde 2014, y especialmente desde septiembre de 2017, es el resultado de cuarenta años de construcción de una comunidad imaginaria desde las instituciones. En eso consistió el pujolismo -además del latrocinio desvergonzado, claro-; en el uso de la estructura estatal autonómica para construir catalanes a través de la lengua y las subvenciones.

Comenzó pervirtiendo el sentido de una lengua al convertirla en un signo de diferenciación, en algo excluyente concebido para hacer política y dejar fuera de juego a los no catalanes. Valga como prueba que el Partido Andalucista obtuvo en 1980 dos escaños en el Parlamento catalán, y que ERC quedó por detrás de UCD.…  Seguir leyendo »

Caído el bipartidismo imperfecto de PP y PSOE, estamos en transición hacia un sistema de partidos nuevo basado en las coaliciones electorales. Ya ha pasado en otros países europeos multipartidistas y con representación más o menos proporcional. Se trata de maximizar la ley electoral, competir contra un solo adversario, favorecer la gobernabilidad y facilitar la vida al votante, que quiere soluciones efectivas, no bloqueos.

En definitiva: consiste en que los acuerdos programáticos para gobernar entre partidos afines se realicen antes de las elecciones, no después, y sean conocidos por la sociedad al ir a las urnas. Eso libra a las ciudadanos de bochornosos teatros partidistas, del uso de la Administración por parte de un gobierno en funciones para hacer propaganda electoral, o de los chantajes y cambalaches que generan desafección y restan dignidad a la democracia.…  Seguir leyendo »

A mediados de la década de 1980 se cerró el debate sobre el modo de la Transición. Los últimos defensores de la ruptura entregaron sus armas ante la incontestable victoria del PSOE en 1982 y la hegemonía socialista que se abrió.

Hasta entonces, algunos habían defendido que la democracia, para ser digna, no podía partir de las entrañas de la dictadura. Era preciso, decían, hacer un punto y aparte, ajustar cuentas, y sentar las bases de un sistema que no fuera otorgado, parecido a una especie de régimen concedido graciosamente primero por Franco y luego por Juan Carlos I, su sucesor a título de Rey.…  Seguir leyendo »

España se descomponía. Era una realidad. La guerra con Estados Unidos dejaba al descubierto un régimen envejecido, el de la Restauración, que comenzaba a debatirse entre la extinción y la regeneración.

Las fórmulas para insuflar vida a la monarquía constitucional, o para quitarla de en medio, se alargaban en artículos y ensayos, en conferencias y discursos institucionales. Era la conciencia y el espíritu que se acabaron asentando, de que debía haber una transformación de abajo arriba, de arriba abajo, que pusiera en su sitio al pueblo español sin que dejara de serlo. Grandes ideas con políticos pequeños. Y como si de una maldición se tratase, los grandes hombres, esos mismos, se quiera o no, que marcan el rumbo, ya no estaban; y los que quedaron no pudieron.…  Seguir leyendo »