José Antich

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Llegué al Museo Rodin guiado por la relectura de algunos libros que el paso del tiempo había desdibujado en mi memoria. Proust, Saint-Exupéry, Pla y Gaziel: los cuatro me acercaron a momentos de una ciudad que hoy sólo sobreviven en los libros y me empujaron al que tendría que haber sido un tema de mis primeros artículos, aunque al final quedó guardado en la recámara hasta hoy: Los burgueses de Calais de Auguste Rodin. También me ayudaron a ordenar el desembarco en una ciudad desbordante desde el punto de vista cultural. Ahora que llega a su fin mi deambular por la capital francesa, debo reconocer que a los cuatro debo que mi inesperado aterrizaje, hace poco más de un año, fuera menos traumático.…  Seguir leyendo »

Cuando una bala alemana impactó en la frente de Charles Péguy y acabó fulminantemente con su vida, a la edad de 40 años, el polémico filósofo y poeta francés había recorrido ya una larga travesía que le consolidaría como uno de los principales escritores católicos modernos. Era el 5 de septiembre de 1914, la víspera de la batalla del Marne, la primera contienda militar de la Gran Guerra, que a la postre resultaría clave, tanto que el historiador naval alemán Holguer W. Herwig, uno de los principales referentes mundiales en aquel episodio, la ha considerado como la batalla terrestre más significativa del siglo XX y la más decisiva desde Waterloo.…  Seguir leyendo »

Relata Ernest Hemingway en su libro autobiográfico y póstumo, París era una fiesta, una serie de valoraciones sobre un ramillete de escritores y artistas norteamericanos y europeos con los que coincidió y compartió experiencias en la capital francesa en los años veinte, acabada la Primera Guerra Mundial. Son a menudo narraciones de horas que se iban desgranando, con los vasos convenientemente llenos, en la terraza de la Closerie des Lilas, un local emblemático del boulevard Montparnasse abierto en 1847 y en el cual parece no haber transcurrido el tiempo. Uno de los perfiles que esboza Hemingway es el de Gertrude Stein, escritora y poetisa estadounidense como él, veinticinco años mayor y que actuó como referente en aquel círculo de jóvenes creadores.…  Seguir leyendo »

Viendo la satisfacción impostada de los cuadros del Partido Popular tras la Junta Directiva Nacional del pasado martes, después de una Semana Santa en la que muchos de sus más cualificados dirigentes hicieron lo que mejor saben hacer, que es criticar a los suyos, no pude menos que acordarme de Le Mirliton, el cabaret de Montmartre que hizo famoso el corrosivo Aristide Bruant. Allí, en el 84 del Boulevard Rochechouart, en pleno barrio del picante Pigalle, noche tras noche desde su inauguración en 1881, Bruant, mitad cantante y mitad propietario de locales nocturnos, recibía a su importante clientela. Eran en su gran mayoría gente acomodada de la capital o bien postulantes a la gloria social, económica o política, que disfrutaban escuchando por unas horas y entre copa y copa un lenguaje descarnado propio de obreros poco cualificados, indigentes, prostitutas y chulos que vivían en las afueras de París.…  Seguir leyendo »

El papa Inocencio X, inmortalizado por Velázquez, observa sin concesiones al visitante del Grand Palais. Troppo vero, dicen que exclamó inquieto el Pontífice al contemplarse –y reconocerse– en el rostro desconfiado y de expresión granítica que supo captar el pintor sevillano. El pincel del genio atrapa en la tela toda la compleja psicología del personaje, lo cual reconforta en la era del juguetón Photoshop, capaz de vampirizar la realidad. Con menos genialidad pero con innegable realismo, y sin la dimensión sísmica que habían vaticinado las encuestas, los resultados electorales de Andalucía esbozan el mapa político que podría salir de las próximas generales.…  Seguir leyendo »

No cuesta mucho imaginarse la irritación del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con los colaboradores que le aconsejaron a mediados de febrero, incluso con un cierto entusiasmo, que designara a Esperanza Aguirre candidata a la alcaldía de Madrid. Todo ello con un argumento mucho más propio de ser expuesto en un patio de colegio que como resultado de la estrategia de un partido político de gobierno y que consistía en que pasara lo que pasara en la capital de España, en las elecciones del 24 de mayo, él ganaba siempre. Si Esperanza Aguirre alcanzaba la alcaldía de Madrid, la indómita aspirante quedaba desplazada a la árida batalla de la política municipal.…  Seguir leyendo »

Aunque París ya no llora a los muertos de Charlie Hebdo, de cuyo trágico atentado se cumplen mañana dos meses, la Île-de-France no deja de tener a sus doce héroes permanentemente presentes. No suenan las campanas en la laica Francia, pero periódicos, radios y televisiones no están dispuestos a pasar página en relación a aquel dramático 7 de enero. Aún no. Hay discursos de los representantes de las más altas instituciones del país, continuos debates entre intelectuales tratando de llegar a la raíz del problema, actos públicos que van desde conferencias a mesas redondas y foros de todo tipo con presencia reiterada de ciudadanos de origen musulmán desmarcándose del ataque yihadista.…  Seguir leyendo »

Hace tiempo que el debate sobre el estado de la nación, que anualmente se celebra en el Congreso de los Diputados, perdió cualquier tipo de interés. La ciudadanía asiste entre impávida y ofendida a una jornada parlamentaria que fundamentalmente consiste en que Gobierno y oposición se tiren durante unas horas los trastos a la cabeza entre los aplausos o las protestas de los afectos de cada bando. Este año no ha sido diferente. La compulsiva pasión de Celia Villalobos, en funciones de presidenta del Congreso, por pulverizar caramelos virtuales mientras hablaba el presidente del Gobierno es seguramente la imagen más gráfica de la jornada.…  Seguir leyendo »

Mayo de 1988. Después de asegurarse siete años más en el palacio del Elíseo con su segunda victoria en las presidenciales, François Mitterrand sabe que si el cáncer de próstata no lo impide se convertirá en el presidente más longevo de la V República. Se sitúa así, según su particular nomenclatura, al menos dos escalones por encima de cualquier político francés de entonces: uno, gracias a lo que consideraba méritos propios tras su llegada al poder en 1981; y dos, gracias a la ratificación de sus compatriotas que le habían vuelto a votar para el cargo después de haber abrasado literalmente en aquel primer mandato a tres primeros ministros (dos de la izquierda y uno de la derecha).…  Seguir leyendo »

El llamado pacto de Estado contra el yihadismo, que firmaron Gobierno, PP y PSOE, el pasado lunes en el palacio de la Moncloa está a años luz de lo que dice ser. A lo sumo, se le puede otorgar la categoría de acuerdo parcial entre dos formaciones políticas en un asunto que, obviamente, sí que es de Estado. Nadie duda de la necesidad de articular una respuesta ante la amenaza terrorista que deriva de las banderas de Al Qaeda y, más recientemente, del Estado Islámico (EI), que han alcanzado una nueva vuelta de tuerca en la despiadada virulencia de sus acciones y la difusión planetaria a través de las nuevas tecnologías.…  Seguir leyendo »

Un grave error. Buena parte de los gobernantes, partidos, medios de comunicación, analistas e incluso las élites que ejercen el poder en España parecen incapaces de percibir el cambio político histórico que se está produciendo en feudos electorales estructurados desde los años noventa alrededor de dos formaciones alternativamente hegemónicas, el PP y el PSOE. El votante de los partidos de la resignación, hoy cansado, hastiado y empobrecido, está mutando a una velocidad de vértigo hacia las formaciones de la ilusión. No tanto como una respuesta afirmativa a sus propuestas políticas, sino más bien como antesala a la definitiva ruptura umbilical con un presente que muchos ciudadanos identifican fundamentalmente con la crisis económica y con la corrupción.…  Seguir leyendo »

Todo el mundo espera a Alexis Tsipras. En la calle, con curiosidad y simpatía, pero también con reserva y prudencia. En los despachos, la cosa cambia: hay más inquietud y desazón, incluso algo de pánico. Pasa en Atenas, pero también en París, Madrid o Bruselas. Y todo ello sin aguardar los resultados que arrojarán las urnas en la siempre imprevisible Grecia la noche del próximo domingo. De momento, como si se tratara de una tragedia clásica, el país vive sumido en el fondo más oscuro de un pozo en el que solo hay hambre, miseria, podredumbre, ineficacia y corrupción. Mucha corrupción.…  Seguir leyendo »

En París reina el silencio. La ciudad parece haber perdido su característico y alegre bullicio. En las calles se percibe tensión. Tensión social, religiosa, racial, política, ideológica, generacional… Tensión ciudadana, por suerte, no. Es más bien inquietud. Tristeza. Miedo. El espectacular despliegue del ejército no hace más que acentuar una sensación de alarma. Grupos de cuatro o seis soldados, pertrechados, arma en mano, patrullan por todos los rincones de la ciudad. En la calle existe un vago, aunque sincero, temor a nuevas actuaciones yihadistas. Al Qaeda y el Estado Islámico (EI) han puesto la capital patas arriba. Y París se siente herida y, sobre todo, vulnerable.…  Seguir leyendo »

Y Charlie empuñó su lápiz

En sus horas más bajas de popularidad y con los medios de comunicación franceses debatiendo si el recién iniciado 2015 podía dar paso a un renovado François Hollande en la presidencia de la República, el inquilino del Elíseo habló, con inusitada gravedad, a sus compatriotas la víspera de la festividad de Reyes en una entrevista radiofónica a la emisora France Inter: “La crisis de identidad de Francia es grave, el futuro está amenazado; hacen falta nervios templados, pensamiento firme y una fuerte convicción republicana”. Las palabras del presidente sonaron en las redacciones de los medios de comunicación galos como una advertencia sobre las debilidades actuales que tensan las costuras de la Francia imperial.…  Seguir leyendo »

El palacio del Luxemburgo, donde conviven en buena armonía el primer museo francés abierto al público en 1750 y el Senado con sus 348 honorables miembros, goza de un reconocido prestigio por su talento en la selección de las muestras que exhibe. De hecho, es el único museo francés consagrado a la pintura que regularmente combina el arte con la política, sin que se pueda deducir de ello que los franceses consideren la política un género artístico más. En todo caso, a los ciudadanos galos la política les produce los mismos sinsabores que a la mayoría de países del sur de Europa, atrapados entre la crisis, la corrupción y la ausencia de respuestas ante el avance de movimientos populistas de uno u otro signo ideológico.…  Seguir leyendo »

Resulta llamativo que el año que Francia recupera el premio Nobel de Literatura, que ha logrado en quince ocasiones desde 1901, el galardonado, Patrick Modiano, no figure en la cima de los libros más vendidos. Aún más sorprendente es que las obras de quienes copan el primer y el segundo lugar de ventas tengan que ver con dos temas que los franceses habían detestado siempre: la ruptura del cordón de seguridad que preservaba la intimidad de sus hombres públicos y la defensa del populismo más revanchista y reaccionario. Ambos, casualidad o no, escritos por periodistas de papel con pocos escrúpulos, que conocen bien que lo transgresor es hoy lo que mejor se vende.…  Seguir leyendo »

El primer ministro francés entre los años 1993 y 1995, Édouard Balladur, publicó, cuando se cumplía una década de su salida de Matignon un pequeño libro de unas 150 páginas que lleva por título Maquiavel en democràcia, mecànica del poder (Mina, Grup 62). Balladur, un político con fama de discreto, pragmático y liberal, considerado discípulo del presidente Georges Pompidou, fue escogido para tan alto cargo en un momento en que los franceses decían estar cansados de los políticos tradicionales y parecían apostar por un perfil diferente para gestionar la nación. Ciertamente, Balladur rompía algunos estereotipos que parecían inamovibles hasta la fecha: nunca se llevaba el más mínimo dossier a casa, para preservar su vida familiar, y le molestaban los actos populistas como, por ejemplo, ir a los mercados en una campaña electoral.…  Seguir leyendo »

Cómo hemos llegado a esto

No habían transcurrido aún dos horas del final de la conferencia de Artur Mas que una voz autorizada y conocedora de lo que se cuece en el Madrid oficial me manifestaba entre perplejo y asustado: “¿No será verdad que Mas y Junqueras pueden ir juntos a las elecciones? ¡Que horror! ¿Cómo hemos llegado a eso? ¿Este Mas no se cansa nunca?”. En la distancia era evidente que algo importante había ocurrido en la tarde-noche del 25 de noviembre y que el discurso del president trazando una hoja de ruta muy detallada, con el objetivo final de la independencia de Catalunya a finales del 2016, había causado un gran impacto.…  Seguir leyendo »

Querella política, error jurídico

Las casas reales europeas ya no son lo que eran si para hacer obras en sus palacios o simplemente para conseguir algo de caja tienen que ir vendiendo parte de su patrimonio histórico más valioso. La familia Grimaldi, que rige los destinos del Principado de Mónaco desde finales del siglo XIII, ha subastado esta semana en el castillo de Fontainebleau, a unos 60 kilómetros de París, hasta un millar de enseres de Napoleón que fueron reunidos por Luis II, abuelo del actual soberano, el príncipe Alberto, y que conformaban una importante colección privada de objetos del legendario emperador. Al parecer, la casa real monegasca, poseedora de una gran fortuna que en ocasiones se ha cifrado por encima de los 2.000 millones de euros, quiere hacer un museo dedicado a Gracia de Mónaco, iniciativa que sería todo un reconocimiento al papel couché que dio años felices y sobre todo glamurosos a este minúsculo Estado que hoy es apenas una sombra de lo que fue.…  Seguir leyendo »

El riesgo de no arriesgar

El pequeño Nicolás, el auténtico, no el timador que ha hecho correr ríos de tinta informativa en España con sus fechorías delictivas, está enfrascado desde hace unas semanas en una campaña intensa para recuperar primero la presidencia de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) y más tarde la presidencia de la República Francesa. La tarea se antoja titánica, pero el propio Sarkozy sentenciaba en unas recientes declaraciones que siempre el peor riesgo consiste en no arriesgar. No es un planteamiento nuevo para este osado político permanentemente preocupado por disimular sus 165 cm de altura. En el imprescindible libro El alba, el atardecer o la noche (Anagrama/Empúries), donde la escritora Yasmina Reza relata la campaña electoral del 2007 que llevaría Sarkozy al Elíseo, ya había dejado dicho que, en política, la inmovilidad es la muerte.…  Seguir leyendo »