José Antich (Continuación)

El nuevo estallido de la triple crisis española, económica, ética-política-institucional y territorial, y las enormes incertezas que plantean estos escenarios invitan a releer los Momentos estelares de la humanidad, de Stefan Zweig. La historia se escribe, y así se explica, a partir de un sí o de un no. De una decisión precipitada o tardía. Un instante, un detalle, una audacia, un apocamiento, una osadía, un temor, marca el camino de una nación durante años, décadas o incluso siglos.

París dejó atrás hace varias semanas el verano y ha llegado el frío con una brusca entrada del otoño. La gente sigue, no obstante, en las terrazas, resistiéndose a abandonarlas con una tozudez sorprendente.…  Seguir leyendo »

Lo primero que llama la atención al cabo de unas horas de aterrizar en Edimburgo, la capital política, cultural y administrativa de Escocia, es la discreción con que la ciudad celebra las últimas horas de la campaña electoral del referéndum de independencia. Con esta misma reserva, que no es ni mucho menos apatía como puede comprobarse hablando con la gente, se vivía ayer la trascendental jornada electoral. Para unos, era la peligrosa votación que hoy, con los resultados en la mano, puede poner punto final a la unión de más de 300 años entre Inglaterra y Escocia; para otros, la ilusionante cita con las urnas y la posibilidad de disponer en este inicio de milenio de un Estado propio.…  Seguir leyendo »

Resulta curioso que la esperada reunión entre Mariano Rajoy y Artur Mas en el Palacio de la Moncloa se celebre el mismo día que murió Otto Eduard Leopold von Bismarck-Schönhausen, o, para hacerlo más sencillo, Otto von Bismarck, un 30 de julio de 1898. El canciller de hierro, apodo que se ganó el artífice de la unificación alemana tras una serie de contiendas militares, quedó definitivamente vinculado a la política catalana a partir del 10 de diciembre de 1918. Aquel día, Niceto Alcalá-Zamora como portavoz del Partido Liberal monárquico, que años más tarde llegaría a ser el primer presidente de la Segunda República, protagonizó un tenso debate con Francesc Cambó en la tribuna del Congreso de los Diputados.…  Seguir leyendo »

Son 44 escalones, con dos cómodas paradas en sendos rellanos, hasta llegar a lo más alto de la escalera Daru y contemplar de cerca a la desafiante Victoria de Samotracia. Es imposible no observarla mientras se asciende. Orgullosa, como siempre, y recién regresada al Louvre tras una costosísima restauración de cuatro millones de euros. La Victoria ha vuelto diez meses después a llenar de vida y de vibrante energía la imponente escalera del siglo XIX que comunica con la primera planta del ala Denon del museo. De nuevo compite con la Venus de Milo y la Gioconda de Leonardo en la desbordada carrera de popularidad que día tras día se juega en el Louvre.…  Seguir leyendo »

Una placa en el 146 de la rue Montmartre, a menos de quince minutos andando desde la Ópera Garnier, advierte al paseante: “Ici le 31 juillet 1914 Jean Jaurès fut assassiné”. El Café du Croissant, como se llamaba entonces el local donde se vivió este trágico episodio, se ha transformado en La Taverne du Croissant y se parece muy poco al establecimiento que visitó Lev Trotski al año de la muerte de Jaurès, en señal de admiración a quien calificó como el más genial de los hijos de Francia de aquella época. La nueva brasserie se ha adaptado a los tiempos, sobre todo tras la profunda reforma llevada a cabo en el 2011, y ya nada es igual a aquel local que Trotski definió como un típico café parisino, suelo sucio de serrín, banquetas de cuero, sillas usadas, mesas de mármol, techo bajo, vinos y platos especiales.…  Seguir leyendo »

Nadie como el funámbulo francés Philippe Petit ha conseguido elevar el equilibrismo y el malabarismo a la categoría de acontecimiento mediático y cultural, abandonando el encasillamiento de pertenencia a un ámbito minoritario, más propio, según algunos, de un espectáculo circense que de una manifestación cultural relevante. La historia de Petit, que el mes próximo cumplirá 65 años, es apasionante y adquirió notoriedad mundial cuando paseó durante cuarenta y cinco minutos sobre un cable de acero de 60 metros de longitud que unía las azoteas de las dos torres gemelas de Nueva York. Eran las 7.15 horas de la mañana de un 7 de agosto de 1974 y el cable colgaba a 417 metros de altura.…  Seguir leyendo »

A casi tres horas en coche de París, por la autopista A11 que penetra hasta el corazón de la Bretaña, se encuentra un pequeño municipio, que no llega a cuatro mil habitantes, llamado Le Cellier. Está a unos 20 kilómetros de Nantes, capital histórica de esta región encuadrada hoy administrativamente en el departamento Loire-Atlantique y cuyo gobierno estuvo durante 23 años en manos del socialista Jean-Marc Ayrault, el primer ministro elegido por Hollande para inaugurar su catastrófico mandato en El Elíseo.

Desde el pasado mes de julio, Le Cellier destaca en la agenda cultural francesa gracias a la inauguración de un museo.…  Seguir leyendo »

El 2 de junio no es un día cualquiera en la Maison de Victor Hugo, en el número 6 de la Place des Vosges, la plaza más antigua de París y, sin duda una de las más bellas. Fue un 2 de junio de 1841 cuando el autor de Los Miserables ingresó en la Academia Francesa después de dos intentos fallidos en los cinco años anteriores. Todo lo relacionado con Victor Hugo -además de escritor, también político y, en menor medida, pintor, como se observa en los dibujos expuestos al público en el que fue su apartamento del Marais durante 16 años- goza en Francia de un recuerdo permanente, como corresponde a quien está considerado una de las figuras clave de la democracia francesa y de la Tercera República.…  Seguir leyendo »

Basta con recurrir al Breviario de campaña electoral de Quinto Tulio Cicerón para comprender algunas de las claves del pasado domingo. La más llamativa, sin duda, el desprecio absoluto a los electores. Los europeos, aún perplejos y en fase de recuperación ante los errores cometidos durante los últimos años por los diferentes organismos internacionales, entre los que figura en un puesto destacado la Comisión Europea y lo que popularmente se conoce como Bruselas, contemplan el entramado burocrático de la UE como una realidad opaca y muy alejado de la ciudadanía. Algo así como unos despiadados drones de la temida troika. A los electores se les ha pedido un voto de confianza sin antes ni tan siquiera solicitar su perdón.…  Seguir leyendo »

Ha pasado mucho tiempo, o no tanto, desde el 13 de enero de 1976. Hacía menos de dos meses que el dictador había muerto y los incipientes partidos catalanes surgidos de la oposición democrática trataban de poner en marcha organismos unitarios para consensuar fundamentalmente tres cosas: el restablecimiento de la Generalitat, la restauración del Estatut del 32 (el de Núria) y la celebración de elecciones al Parlament. Se trataba de un proyecto político de ruptura, no de reforma. El objetivo era disponer de instrumentos tras cuarenta años de oscuridad. Todos eran muy ingenuos. Nada extraño entre los políticos catalanes de aquel siglo, como el tiempo demostraría.…  Seguir leyendo »

Hay temor a las próximas elecciones europeas. Lo hay de una manera importante, por su peso político y económico, en París y en Londres. También, al menos, en otros ocho estados de la Unión. Desde Austria y Holanda hasta Dinamarca y Suecia. En Italia, Grecia, Rumanía y Hungría. Y también hay miedo, mucho miedo, en Bruselas, donde se ha cocinado a fuego lento el progresivo alejamiento de los ciudadanos europeos de sus instituciones. La ausencia de una idea de Europa ilusionante, la opacidad en la toma de decisiones, la lentitud para ofrecer respuestas, la mediocridad de muchos de sus principales responsables y la alta dependencia de Alemania en las decisiones económicas durante esta larga crisis, primero financiera y luego humanitaria, han sembrado de dudas un proyecto cuyos cimientos, a medida que se ha ido ampliando hacia el Este, han demostrado ser mucho más frágiles e inseguros de lo que parecían.…  Seguir leyendo »

Tras la capitulación alemana, en 1945, una de las principales obsesiones del general De Gaulle como presidente del gobierno provisional de Francia fue reconstruir la burocracia del Estado, diezmada por la guerra y el colaboracionismo. La estrategia se diseñó con diligencia castrense y antes de terminar aquel año nacía la École Nationale d’Administration, que pronto sería conocida por las siglas ENA. El objetivo era garantizar una formación de excelencia a todos aquellos que aspiraran a trabajar para los complejos engranajes del Estado. Y así fue. De sus aulas surgió una auténtica casta, los enarcas.

Con el tiempo, la ENA se convertiría en una máquina de fabricar presidentes (tres de los cuatro últimos, Giscard, Chirac y Hollande), primeros ministros (siete de la última docena, entre los que, por cierto, no figura Valls) y un sinfín de ministros, consejeros clave del Elíseo, secretarios de Estado,… De Gaulle consiguió su objetivo.…  Seguir leyendo »

Y así, un buen día me fui a París. Era el 17 de abril de 1920. El expreso salía de la estación de Francia a las dos de la tarde. Llegué con una maleta, un abrigo, un paraguas y un bombín. En aquellos tiempos la gente se mudaba para viajar. A la estación de Orsay no se llegaba hasta las nueve y media de la mañana siguiente”. Con estas palabras inicia Josep Pla el relato de su primer viaje de Barcelona a la capital francesa. Tenía 23 años. Llegaba como corresponsal del diario La Publicidad –de línea progresista y editado en castellano hasta 1922, fecha en que pasó a denominarse La Publicitat y a escribirse en catalán al comprarlo Acció Catalana–.…  Seguir leyendo »