José Antonio Marina (Continuación)

En una situación de postración y desánimo político como la que padecemos, conviene analizar cuidadosamente cualquier propuesta de solución o al menos de mejora que aparezca. Por eso quiero comentar la presentada por el director de EL MUNDO: una Comisión para la Verdad y la Regeneración. Me parece buena idea, si se lleva a las últimas consecuencias. En la propuesta hay que distinguir bien las dos etapas, muy parecidas a las que se dan en Medicina. Una cosa es el diagnóstico y otra el tratamiento. El primero es necesario, pero no suficiente. Confieso que la palabra regeneración despierta ecos de mi adolescencia, porque me eduqué en un contexto familiar regeneracionista, y aún me conmueve la consigna de Joaquín Costa: «Escuela, despensa, y dos llaves al sepulcro del Cid».…  Seguir leyendo »

Mañana es el Día Mundial del Docente, cuyo objetivo es llamar la atención de la sociedad sobre una profesión que está rediseñándose. Hace unos meses, la portada de una revista de difusión mundial titulaba: «El mejor profesor del mundo». Se refería a Salman Kahn, fundador de la Kahn Academy, una academia gratuita a través de internet, que tiene dos millones de alumnos. Universidades de todo el mundo están ofreciendo cursos on line, o colgando sus clases para que puedan ser utilizadas gratuitamente. Grandes empresas han descubierto que la educación va a ser el nuevo negocio del billón de dólares (Forbes lo llama el negocio del Cociente Intelectual).…  Seguir leyendo »

La derrota es una experiencia amarga, ante la que se puede actuar con torpeza o con inteligencia, según se aprenda o no algo de ella. Un comportamiento torpe ante la derrota es negarla, maquillarla, echar la culpa a otro, escurrir el bulto, lo que conduce a la agresividad y al autoengaño. Mala solución. También es torpe pasar al extremo contrario, agrandar el desastre, culpabilizarse en exceso, hundirse en la desesperanza, porque nos lleva a la pasividad y a renunciar a intentarlo de nuevo. El triunfo también puede encajarse estúpidamente. Lleva entonces al engreimiento y a la prepotencia. Por eso, los inteligentísimos romanos hacían que durante la ceremonia triunfal, un esclavo mantuviera la corona de laurel sobre la cabeza del general vencedor diciéndole continuamente Respice post te, hominem te esse memento, es decir, «Mira hacia atrás y recuerda que sólo eres un hombre».…  Seguir leyendo »

Estudiar la historia de la humanidad, que es a lo que me dedico estos últimos años, produce un sentimiento de impotencia, una sensación de déjà vu, una irritación ante la dificultad del ser humano para aprender ciertas cosas. El MUNDO me pide un artículo sobre la crisis de Egipto y sobre la posibilidad de exportar a otras culturas formas políticas nacidas en un contexto occidental. Estoy de vacaciones, a la orilla del Mediterráneo, ese mar memorioso, que une y separa la cristiandad, el judaísmo, el islamismo, Atenas, Roma, Jerusalén, La Meca. Mi primera reacción fue rechazar la invitación. No soy un experto en política, y en la actualidad investigo sobre nuestra dependencia de una doble herencia –genética y cultural– que actúa sobre nosotros sin que lo sepamos.…  Seguir leyendo »

¿Qué se rompe cuando algo se co-rrompe? La integridad. Todo organismo necesita mantener la unidad sistémica de sus elementos, porque de lo contrario, se disgrega, se pudre y muere. El prefijo «co» de la palabra, indica que no hay corrupción aislada. Lo corrompido corrompe indefectiblemente. En la escuela nos contaban la historia de la manzana podrida que acababa pudriendo al resto. Pensábamos que era una analogía tremendista, como todas las prédicas morales. A estas alturas pienso que es cierta. La corrupción es un fenómeno activo, invasivo, expansivo, como las infecciones. Del mundo orgánico, el término ha pasado al mundo social. Una persona íntegra es la que sabe armonizar lo que dice con lo que hace, sus deseos con sus valores, su interés con el interés de los demás, su interior y su exterior, la economía con la ética, el poder con el respeto.…  Seguir leyendo »

El sistema educativo español está estancado. Desde hace muchos años ocupamos un puesto mediocre, que no ha cambiado aunque a veces haya aumentado nuestra inversión en educación. Como en otros aspectos de nuestra sociedad, nos refugiamos en una cómoda e indolente impotencia. Estamos empezando a creer que la solución de nuestros problemas no depende de nosotros, sino de otros, lo que no hace sino alimentar un gigantesco sistema de excusas. San Agustín temía al que requiescebat in amaritude, a los que se instalaban plácidamente en la amargura. Somos carcomas de nosotros mismos. España es un dejà vu. Oigo los debates educativos y me parecen provincianos y desenfocados.…  Seguir leyendo »

Se cierne sobre nosotros otra Ley de Educación. Ahora se llamará LOMCE. Como todas, tiene como objetivo mejorar la educación, eliminar el fracaso escolar, facilitar la empleabilidad, fomentar la igualdad de oportunidades y alcanzar un gran consenso político. Por supuesto. Nadie en su sano juicio propondría lo contrario. La experiencia nos dice que si no cambian las cosas, la ley se hará sin acuerdo, y el siguiente Gobierno volverá a sustituirla por otra. ¿Y qué es lo que debería cambiar para que este círculo infernal se rompiera? Esa es la pregunta del millón, a la que me atrevo a dar una respuesta: que el debate se plantee en la sociedad.…  Seguir leyendo »

Periódicamente aparecen hechos o sentencias que vuelven a plantear los variados conflictos entre los niños, la educación, los padres y el Derecho. Unas veces, porque se considera que los padres se han excedido en sus castigos, como en el reciente caso de la adolescente de Baeza; otras, porque se autoriza a que las adolescentes puedan abortar sin necesidad de contar con sus padres; otras, porque entran en conflicto las competencias educativas de los padres y del Estado; otras, en fin, porque sucesos terribles conmueven a la ciudadanía, que reclama un endurecimiento de las penas hacia el menor.

La legislación sobre la infancia es caótica en todos los países que conozco.…  Seguir leyendo »

Con frecuencia, creemos pensar cuando en realidad sólo estamos repitiendo ideas pensadas por otros o las creencias de nuestra tribu. Este pensar a lo loro olvida la genealogía de los conceptos, que suele estar llena de tensiones y malentendidos. Resultado: podemos estar diciendo, sin darnos cuenta, cosas contrarias a las que creemos decir, o pensar. Por eso, es una buena medida de higiene social recordar la historia de ideas fundamentales que utilizamos cotidianamente.

Una de ellas es la noción de mérito. Su significado original es humilde: mérito es lo que hace a una persona digna de recompensa o de castigo.…  Seguir leyendo »

Leo en la revista Forbes un artículo sobre «la próxima industria del billón de dólares». Su producto: la inteligencia. Hemos entrado, dice el articulista, en la «economía del CI», del cociente intelectual. La nueva industria se constituirá alrededor de todo lo que pueda hacernos más listos. «Eso incluye cualquier cosa que podamos ingerir -drogas para mejorar el rendimiento, implantes de chips, y cosas parecidas- y herramientas cada vez más inteligentes, como motores de búsqueda en la web y bancos de datos». Más CI, más creatividad y más energía mental: esa es la consigna. Vivimos en una sociedad del conocimiento acelerado, en la que se supone que triunfarán los individuos hiperinteligentes, los que puedan utilizar más información con mayor rapidez y mayor eficiencia.…  Seguir leyendo »

El tema de la autoridad en la familia y en el sistema educativo inquieta desde hace decenios. Esperanza Aguirre ha vuelto a llamar la atención sobre él, prometiendo una ley que otorgará al profesor-funcionario la calidad de «autoridad pública», para protegerle así de los ataques de padres y alumnos. Me parece muy bien. Al menos ha hecho algo. Pero pensar que ésa es la solución sería lo mismo que decir que el problema de la autoridad de los padres está resuelto porque el artículo 154 del Código Civil dice que los hijos «deben obedecer a los padres mientras permanezcan bajo su potestad y respetarles siempre».…  Seguir leyendo »

Los adolescentes -la juventud en general- sólo aparecen en los medios de comunicación cuando plantean problemas. Con esto se lanza el mensaje -también a los propios adolescentes- de que esa edad se caracteriza esencialmente por ser conflictiva, y que si se quiere vivir la juventud a tope hay que ser problemático. Se culpa de ello a la tormenta hormonal, la falta de autoridad, el exceso de libertad, la presión de los medios, la incitación al consumo, o a la ausencia de valores, porque la cosecha de culpables siempre es fértil. Pero, sea cual sea la causa, ellos son el problema. Todo el mundo comprende el título de un libro muy popular: !Socorro,…  Seguir leyendo »

Hace unos años realicé con mis alumnos una revisión de las noticias que sobre la juventud publicaban los principales periódicos europeos y americanos. Casi todas ellas se referían a sucesos dramáticos y antisociales. No debemos dejarnos engañar por esta imagen sesgada, que puede acabar convirtiéndose en una profecía que se cumple por el hecho de enunciarla. La tipología de la juventud es muy variada. Es cierto que ha aumentado la conflictividad juvenil, la delincuencia adolescente, los comportamientos de riesgo, las conductas agresivas hacia los padres, la indisciplina en las aulas, y que de vez en cuando todos nos sentimos horrorizados ante hechos terribles como asesinatos o violaciones cometidos por gente muy joven.…  Seguir leyendo »

Una vez más se vuelve a hablar de un Pacto de Estado sobre educación. Y una vez más vuelvo a ser escéptico. Es evidente que debemos evitar la incontinencia legislativa que hemos padecido en educación, porque los planes educativos necesitan tiempo para demostrar su eficacia. Es evidente que necesitamos elevar la calidad de nuestro sistema de enseñanza, y que eso exige un esfuerzo común. Pero también es evidente que los temas educativos están exacerbadamente politizados, lo cual hará muy difícil el entendimiento. Pondré un ejemplo. Uno de los fenómenos más llamativos de nuestra sociedad es la apropiación política de los valores, porque no suele corresponderse a la realidad.…  Seguir leyendo »

La campaña contra Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos ha sido desdichada. Ha creado confusión y temor en muchos padres y ha impedido un serio debate ético, que hubiera sido muy provechoso para todos. Podría haber animado a los padres a acercarse a la escuela, para ayudarnos e impartir una educación en valores que ellos mismos son los más interesados en reclamar.Pero no. Ha servido para extender la desconfianza y ha dificultado -como en el ridículo caso de la Comunidad Valenciana- la normal marcha de la asignatura. ¡Cuantas energías desperdiciadas!

Los argumentos en contra de la asignatura se resumen en dos: atenta contra el derecho de los padres a elegir la educación moral y religiosa de sus hijos; e introduce una ideología de género que a los objetores les parece peligrosa e inmoral.…  Seguir leyendo »