José Félix Pérez-Orive Carceller

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Hace poco en una boda escuché una conversación que pretendía ser llamativa. Un invitado desvelaba en mi mesa que se estaba planteando ofrecer treinta mil euros por ver la tesis doctoral de Sánchez. En apariencia el asunto era insustancial (cuando uno oye a Sánchez hablar de economía puede hacerse una composición de lugar), pero después de las declaraciones del ministro Ábalos contra Casado: «Su máster le perseguirá siempre» y del caso que vivimos ahora de la ya exministra de Sanidad, me parece que es una excelente oportunidad para aclarar conceptos.

Recordarán que, en el caso Cifuentes, un portavoz socialista llamado Franco (a este sí que le perseguirá su nombre) se recreó en la materia como si fuera un tábano que Dios enviase para aguijonear a los corruptos.…  Seguir leyendo »

La torre de los ambiciosos

Cuando el presidente de una empresa fallece, se desencadena una guerra de sucesión. La refriega acumula intrigas, medios legales y golpes bajos que por sus tonos plebeyos igualan al hombre de a pie con los dioses de los rascacielos de cristal. No, no estoy hablando del culebrón «Los ricos también lloran», pero sí de la película americana del año 54 del mismo título protagonizada por Barbara Stanwyck y William Holden. El argumento, un melodrama financiero, permite recordar que una facción importante del tiempo de empresarios y altos ejecutivos se ocupa en consejos de administración; esos grandes desconocidos cuyos avatares mercantiles sólo en parte afloran en los medios cuando nos hablan de la resistencia de una empresa ante una opa hostil o se denuncian conexiones escandalosas entre dirigentes y empresarios; visión insuficiente de un papel que consiste en crear riqueza y gestionarla.…  Seguir leyendo »

Es de imaginar que para la mayoría de las personas con ideología de izquierdas, la derecha sea insoportable de por sí, pero acaso lo sea también –en una facción más acotada– de vez en cuando para sus votantes. Ese reducto de la derecha odiosa acaso tendría remedio si llegara a mirarse en el espejo.

Una señal de su identidad es la superioridad social, patrimonial y formativa, aunque no siempre moral. Cierto que nada tiene que ver con la exagerada casta aristocrática inglesa, pero podría parecer un frustrado intento de emulación. El «derechas pijotero» –minoría dentro de su arco ideológico– viste, habla y despotrica con parecido acento.…  Seguir leyendo »

En su libro «El gran diseño» Stephen Hawking concluye que a medida que se han ido descubriendo las leyes que rigen el universo, la figura de un creador benévolo que hasta ahora lo explicaba todo, resulta superflua. Esta es una afirmación que a los profanos nos sugieren un par de preguntas: ¿puede la ciencia, en este caso la física, por sí sola, demostrar la inexistencia de Dios?, y, de creerlo así, ¿no habrá intentado Hawking sustituir a Dios por esa ciencia?

En una ocasión alguien le preguntó a Einstein, mentor de Hawking, si creía en Dios y dicen que contestó que creía en el Dios de Spinoza.…  Seguir leyendo »

La tragedia Puigdemont

Hace muchos años un empresario reunió a sus amigos en el Club Financiero Génova de Madrid, a modo de despedida. La razón aducida era que al día siguiente iba a ingresar en la cárcel condenado a cuatro años por apropiación indebida. El convicto argumentaba con regocijo que el pastón que había levantado compensaría con creces sus pocos años de internamiento. Después de todo, peroraba, un opositor a notarías también se confinaba en su casa sin lograr esos réditos. Bruscamente, uno de los invitados le interrumpió: «¿Y qué le vas a contar a tus hijas?». Respuesta: «Que soy víctima de la política».…  Seguir leyendo »

Cuántas veces nos hemos quejado de esos españoles que pitan el himno nacional, hacen de nuestras frustraciones modus vivendi, o nos desacreditan en el extranjero proclamando que el nuestro no es un Estado de Derecho. Demasiadas tal vez. Quienes actúan así merecerían quedarse atrás.

Hace años alguien me regaló un mastín llamado Bruno. Todos los días lo sacaba de paseo. De vez en cuando se paraba a olisquear y tenía que llamarle para que viniera, pero no lo hacía; cambiaba de actitud cuando me alejaba decidido sin mirarlo. Al observar que lo ojeaba, se volvía a detener como si remitiera su instinto a no extraviarse.…  Seguir leyendo »

Se cumplió lo que era de prever. En las elecciones catalanas el guepardo (PP con el 155) cazó a la gacela, pero no se la comió, se la comió la hiena. Mi amigo, Javier Rodríguez Segovia, me llamó para preguntarme si la hiena era Ciudadanos, y le contesté que quiso serlo pero que al final lo fue el independentismo, ayudado por el fiasco del uno de octubre. Ahora bien, el vivaz oportunismo de Ciudadanos podría obtener mejores resultados la próxima vez.

En teoría, Ciudadanos se adjetiva a nivel nacional como una bisagra en busca de una puerta, pero un modelo de crecimiento fallido lo ha impedido hasta ahora.…  Seguir leyendo »

La tecnología corre más que nosotros

Cuenta Gertrude Stein que, estando con Picasso en el bulevar Raspail, pasó un convoy militar con colores de camuflaje. Nunca habían visto antes camiones así y Picasso exclamó: «Eso es cubismo». Acababa de definir una perspectiva que con el tiempo se conocería como «reordenación de la mirada». Suponía que acontecimientos originales para ser bien entendidos debían ser observados con ojos creativos y desde atalayas diferentes. Esa mayor libertad en la pintura (el arte moldea el pensamiento) derivó en la aceptación abstracta del color que lo embadurnó todo, dificultando en lo sucesivo la forma de ver. Aquella predisposición a la mezcla fue esencial para el nacimiento del fenómeno conceptual de las fusiones, que alcanzó relevancia en campos como la gastronomía, música, investigación científica y absorciones empresariales, revolucionando con el tiempo la relación personal a través de las redes sociales.…  Seguir leyendo »

Hoy, en el 70 Aniversario de la inauguración del Santiago Bernabéu, recuerdo que en un hotel de mala muerte, en una aldea china de Yangzhou, unos gritos me despertaron de madrugada. Algunos jóvenes celebraban algo inesperado: Cristiano Ronaldo, a pase de Di María, acababa de meter el gol que otorgaría la Copa del Rey al Real Madrid en 2011. Aquel recuerdo lo ligo con uno reciente, igual de llamativo: paseando por Windhoek (capital de Namibia), observo en la avenida principal unas fotografías colgadas de las farolas, como en época de elecciones, solo que en este caso los presuntos candidatos son Isco y Carvajal anunciando cremas hidratantes.…  Seguir leyendo »

Asistía hace algunos años en el Lincoln Center de Nueva York a la audición de la ópera «Tosca», interpretada por Luciano Pavarotti. Cuando el cantor acabó el aria «Adiós a la vida», el director de la orquesta inició los acordes con un bis que sorprendió a todo el teatro y, en expresión mal fingida, también a Pavarotti. Al día siguiente, la crítica en The

New York Times decía: «Un público entregado obligó a Pavarotti a repetir el aria…» ¿Era eso cierto? En absoluto, pero el equipo de Pavarotti tenía claro que una cosa era que él cantara como los ángeles y otra muy distinta, que ellos debían vender un éxito.…  Seguir leyendo »

Cuando el locuaz Pablo se convierte en el «mudito» Iglesias es que algo le contraría. Le ha ocurrido con Venezuela, en donde por razones inconfesables Maduro le tiene a raya, y le pasa en el conflicto catalán, en donde insiste más en la corrupción del PP que en el medido desempeño de su presidente.

En España vivimos una edad de lo impensable: la derecha catalana se alía con los antisistemas, se cierra el Parlamento para no escuchar a la oposición, y a fin de desobedecer las leyes se recurre incluso a los tribunales… Todo vale, incluida la violencia, para un propósito totalitario.…  Seguir leyendo »

Tan pronto como se confirmó que Trump había sido elegido presidente de los Estados Unidos, el decano de la John Fitzgerald Kennedy School, de la Universidad de Harvard, convocó a sus pupilos «para comentar el resultado». A las siete de la mañana del día siguiente, seiscientos alumnos abarrotaban el aula magna. Después de ofrecer su versión de lo acontecido, el decano concluyó con estas palabras: «La república sobrevivirá». En ese momento, una joven entonó el «Amazing Grace», plegaria que cantan los americanos en los momentos difíciles: «La gracia que me ha protegido hasta ahora, me devolverá a casa». Un miembro del profesorado me contaba que todos los asistentes se sumaron a ella con gran emoción.…  Seguir leyendo »

La noche del referéndum del Brexit, David Dimbleby –el carismático periodista de la BBC– dijo a las cinco de la mañana: «Señores, we are out», y con palabras tan livianas creyó haber puesto fin a cuarenta y tres años de tormentoso matrimonio con la Unión Europea.

Meses antes escribía yo en esta página acerca de los riesgos de la deserción de Gran Bretaña, que cifraba mayores para la isla que para nosotros. Resaltaba que los ingleses harían lo que más les conviniera, como habían hecho siempre. ¿Pero era de verdad el Brexit lo que más les convenía? Los absurdos no existen, solo lo parecen y cuando nos encontramos con uno como este, lo que subyace es una lógica distinta, no siempre patente.…  Seguir leyendo »

El abuso de poder se manifiesta cuando el aspirante a tirano interioriza que su lacayo adolece de dignidad, percepción o valentía. La tiranía anida en todas las organizaciones. Pero basta con que alguien la denuncie para que su consolidación resulte más difícil. La cobardía de callarse o de posponer medidas drásticas alumbran estos procesos, en donde tan nocivos como los tiranos son los siseñores que los rodean.

El siseñor es fácil de identificar. Lo veíamos en Hamlet cuando el príncipe danés comentaba a su gran chambelán Polonio: «Esa nube que ves tiene forma de camello». Polonio asentía: «Sí, tiene forma de camello».…  Seguir leyendo »

Un partido político es una suma de valores y medidas. En los de derechas, esos valores no aspiran a incrementar nuestros ingresos netos; sino más bien a defender principios: orden, familia, igualdad de oportunidades, estado del bienestar o unidad como nación. Ante tal diversidad de valores, las medidas para lograrlos han de ser unas veces liberales y otras socialdemócratas…, con el hilo conductor de un capitalismo controlado.

Los valores de la izquierda son otros: felicidad colectiva, igualdad de resultados más que de oportunidades, estado del bienestar aunque sea deficitario, flexibilidad en la aplicación de la ley y el orden, progreso más conceptual que real.…  Seguir leyendo »

Cuando Ortega, en mayo del año 1932, dijo en el Congreso que el problema catalán se debía «conllevar», venía a decir que no tenía solución. Ochenta y cinco años después vamos a ver, gracias a los independentistas catalanes, si eso era cierto y si ese callejón sin salida tiene la posibilidad de otro enfoque, más amistoso, que es el de «reconsiderar».

«Conllevar» al final supone llevarse mal y puede ser provocador para aquellos que gustan de solventar las cosas por «gravitas», sea el Gran Capitán o el Molt Honorable. Problemas tan seculares no son como los graffitis en un templo romano, que todos los días se arreglan, estos desacuerdos son de naturaleza compleja y exigen visión y paciencia.…  Seguir leyendo »

Cuando Podemos obtuvo su minoritario éxito electoral, se permitió anunciar el fin de la Constitución. Meses después pronosticó el ocaso de Rajoy, tic, tac, tic, tac, ¿recuerdan? Hace algo más de un mes, en la reciente investidura, insistieron en el epílogo del PP. A Podemos le preocupan tanto los crepúsculos que cabría preguntarse si no estará intranquilo por el suyo. Su coletilla ingenuo/compulsiva de «cuando gobernemos nosotros…» pretende conjurar esa posibilidad.

A finales de los años sesenta, un brillante profesor del IESE, J. A. Pérez-López, presentó con gran éxito una tesis doctoral en la Harvard Bussines School, sobre los sistemas de control en las organizaciones y la influencia que tenían en su longevidad.…  Seguir leyendo »

En ocasiones no se vence pero se convence. Es lo que le ocurrió a Mariano Rajoy el segundo día de su fallida investidura a primeros de septiembre. Aquella mañana quedaron claras algunas cosas: la primera, que Sánchez no daba más de sí después de repetir como un poseso lo del «gobierno del cambio». Lo hizo evidente el líder de Podemos cuando señaló con deslealtad que iba a contestar al candidato improvisando y no como su colega, con respuestas prefabricadas. La segunda cosa que se vio fue el peligro que comporta el joven Iglesias, que es capaz de desquiciarse a la velocidad de un microondas, confundiendo la facilidad de palabra con la sensatez de la misma.…  Seguir leyendo »

Decía un castizo que las cosas caen por la fuerza de la gravedad o por la de su propio peso. Lo cierto es que las cosas cuando pierden apoyo se precipitan; sea un meteorito desorientado, una vetusta marquesina o un político en el filo de la navaja. Y hablando de políticos expuestos, ¿por qué podría caer Pedro Sánchez? Tal vez por haber asumido esta reflexión: «Como os habéis equivocado dos veces, he tenido que decidir por vosotros una tercera».

Una sociedad puede ser juzgada por la clase de políticos que produce. Son los políticos los que tienen la obligación superior de convertir hechos biológicos, hombres y mujeres, en hechos sociales, señoras y caballeros.…  Seguir leyendo »

Usted probablemente haya leído de Voltaire. Uno de sus personajes, Pangloss, se hizo famoso por su optimismo. Todo lo que le ocurría era para bien. Pero Pangloss no era optimista, Pangloss era tonto. Las cosas no acontecen para bien o para mal, las cosas pasan.

Una de las formas de juzgar la madurez de la persona es su realismo, lo cual identifica de paso a los que distorsionan la realidad para protegerse de ella. Son esos fatalistas que si no se desayunan un inmolado o un imputado, sienten como un vacío. La verdad es que no creo en los gafes, pero ¿quién no conoce o lee a alguno?…  Seguir leyendo »