José Félix Pérez-Orive Carceller

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de enero de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

El pasado mes de diciembre cuestionaba con un titular en esta página si era acertada la idea de que, a pesar de los innumerables disparates de Sánchez, «nunca pasaba nada». Me apoyaba en la teoría de las avalanchas de un físico danés: hay sucesos que se apilan formando una montaña de arena y un inesperado día, la montaña -o el Gobierno- empieza a desmoronarse por razones inimaginables.

Pues bien, la razón inimaginable en nuestra reciente conmoción política ha sido que unos funcionarios se saltaron la cola en una vacunación en Murcia; problema menor, pero coartada mayor para que el sanchismo tanteara a Ciudadanos como socio sustituto de Podemos, si los fondos europeos seguían sin llegar.…  Seguir leyendo »

El pueblo cubano, al contrario que el gran Gatsby, perdió hace décadas el don de la esperanza, pero leyendo a Padura, un escritor habanero de éxito y nacionalidad española, parece que podría volver a arrebujar sus sueños. Sus libros están contextualizados en el fenómeno de la diáspora, que ha permitido que Cuba no se muera de hambre, así como en cambios inadvertidos, introducidos a su amparo, que facilitan a los isleños ciertos espacios de libertad. Sí, Padura podría ser el gran hallazgo de la literatura en castellano de la última década.

Hasta 1989 los crímenes en la novela cubana se dirimían con un rancio estilo socialista que impedía que un individuo perspicaz los solventara.…  Seguir leyendo »

Muchos repiten, refiriéndose a la situación actual española, que «el Gobierno hace lo que quiere y que nunca pasa nada». Desde un punto de vista de nuestra política podría ser así, pero si observamos la situación desde el mirador de la física, el panorama acaso sea muy distinto. Cada escándalo, cada engaño, cada línea roja pisoteada, tiene un impacto desconocido que traerá consecuencias.

Hará unos diez años asistí en Nueva York a una charla de Joshua Cooper Ramo, CEO del despacho de Kissinger & Asociados y especialista en temas de seguridad y antiterrorismo. Su epistemología sobre cómo encarar lo impredecible, no se basaba en la política tradicional, sino en la teoría de las avalanchas del físico danés P.…  Seguir leyendo »

Querida Mrs. Von der Leyen

Cuando un país de la Unión tiene graves problemas financieros solicita un rescate económico, pero cuando los problemas son de derechos civiles, lo pertinente es un rescate político. Cierto es que a un gobierno solo se le puede deponer con votos, y mi interés no es rendir al Gobierno, aunque me gustaría hacerlo, sino impedir que altere las reglas del juego, que es lo que le pido.

Mi preocupación sobre el tema tiene su origen en 1978, durante un viaje en avión de Madrid a Moscú, en el que se sentó a mi lado un escritor chileno encantador, amigo íntimo de Neruda y galardonado con el premio Nacional de Literatura.…  Seguir leyendo »

Covid, por qué somos los peores

El éxito de los países frente a la pandemia no es tanto fruto de lo que hacen como de lo que no hacen. Copiar los aciertos es sencillo, la diferencia de resultados radica en las torpezas. Decir que nuestra forma de vida favorece el éxito del Covid explica una pequeña parte del problema, pues el grueso se fundamenta en la buena o mala gestión de esta enfermedad. La buena es hacer bien las cosas correctas, y la mala, empeñarnos en simultanearlas con otras improcedentes: aprovechar el Covid para controlar al poder judicial, buscar a los culpables en la oposición o cambiar el callejero, nos ha hecho perder el foco de la cuestión.…  Seguir leyendo »

La berrea

Se puede pensar que lo mismo que el león ruge, el pato parpa y el elefante barrita, el venado berrea. Pero si bien tienen en común sonidos propios de la especie, no todos se emiten en las mismas circunstancias ni alcanzan el mismo recorrido. Sean cuales sean las diferencias, lo que les asemeja es que comunican algo. Interpretar que nos «dice» un venado es labor -más que de psicólogos- de gente de campo, de esos menestrales que dibuja Barcáiztegui (Barca) en sus celestiales acuarelas, cada uno con sus dichos y saberes: «Don José, ¿sabía usted que el azulón no produce eco?».…  Seguir leyendo »

Seguro que habrán oído esa historia del catedrático que dice a su chófer: «Mañana nos vamos a Madrid en tren». Al día siguiente aparece en la estación el conductor con una maletita y el catedrático le pregunta: «¿Y usted a dónde va?». El mecánico contesta que «a Madrid». Y el profesor, perplejo, le espeta: «¿Y quién dijo que iba usted a Madrid?». El empleado, tímidamente, se lo recuerda. A lo que el catedrático responde dándose un golpe en el pecho: «Me refería a “Nos”, la cátedra».

Pues bien, a raíz de la salida temporal del Rey emérito de España, algunos han empezado a usar ese plural mayestático de «Nos» con frecuencia, lo que supone tanto la presunción de sentirse superiores a los demás como la de poder hablar en su nombre.…  Seguir leyendo »

Hace unas semanas, el futuro inmediato de España pasaba por la relación embrionaria de Sánchez con Iglesias. Sánchez, como un huevo de Fabergé, adornado por fuera y hueco por dentro, e Iglesias como uno de serpiente, denteroso en apariencia y peligroso en su interior. La simbiosis se concretaba en que Iglesias colmaba de ideas la vacuidad de Sánchez, y este le aportaba un poder del que el otro carecía. Sin embargo, el destino de esta vida en común va a cambiar. Europa, a quien traspasamos libremente parte de nuestra soberanía, tiene sus propias ideas de cómo salir de la crisis.

Como nos han relatado hasta la saciedad, los presidentes europeos más conscientes del valor del dinero, preferían que la ayuda dedicada a la reconstrucción pos-Covid fuese en créditos a devolver en breve.…  Seguir leyendo »

Después de dos meses y medio de confinamiento debo desplazarme venticuatro horas, a mediados de mayo, al Campo Charro. Hacia tiempo que no lo visitaba y he aprendido que la naturaleza se desarrolla ajena a la relación humana, conforme a pautas que ofrecen peligros desconocidos y lecciones inesperadas.

Cuando enfilé la entrada del predio, no había nadie que vigilara al ganado, ni desmochara encinas, ni condujera un tractor: el profundo silencio botánico imponía respeto. Con la ausencia humana, ¿habrían llegado los lobos como vaticinaba un forestal? Por si acaso, no me bajé del coche. Los milanos se movían a la altura de siempre, pero los zorros permitían a sus crías juguetear a cielo abierto.…  Seguir leyendo »

Puede que recuerden aquello de: «Haremos lo que haga falta, donde haga falta y cuándo haga falta». Repetirlo acaso sea el más refinado de los castigos, toda vez que, dos meses después de los 100.000 millones de euros prometidos, el Gobierno solo había desembolsado 16.000. Estamos, pues, ante una lucha desigual: el coronavirus es mucho coronavirus y el nuestro, poco gobierno.

Nuestro presidente ha pasado de negar la pandemia a vivir de ella, ha migrado de federalista contumaz a jacobino impenitente y si el 8-M fue un libertario suicida ahora es un ultraconservador fingidamente consternado. La gestión de Gobierno, en una crisis como esta, debería haber tenido mucho de implicación personal, pues las realidades más desagradables, como las de las residencias de ancianos, son difíciles de evaluar desde la placidez de Galapagar o detrás de una mampara en La Moncloa.…  Seguir leyendo »

En el desgarramiento terrible producido por el coronavirus, habría que distinguir dos conceptos. Uno, el de su «inabarcabilidad»: todos los países se han visto sobrepasados por una patogenicidad inesperada; y el otro, el de su responsabilidad gradual: no es lo mismo que escaseen los respiradores que ser cooperadores necesarios con la expansión de la epidemia.

Sánchez accedió al Gobierno de aquella manera y con cada engaño se ha ido desvirtuando un poco más. Paradójicamente, cuánto más controla los medios, más nos traslada su agobiante certidumbre de que solo sabe resistir. En esta crisis ha protegido sus responsabilidades, a modo de coartada, compartiéndolas con la autoridad sanitaria cuando no debería ser así.…  Seguir leyendo »

En época de la Revolución Francesa, se produjo una filosofía del bienestar llamada progresismo. Hubieron de coincidir para ello tendencias múltiples en alimentación, salubridad, migraciones y demografía. El progresismo buscaba el progreso y lo encontró. Pero ningún estudioso de entonces pudo aclarar en qué consistía aquel fenómeno, aún balbuceante, que permitía mejorar la sociedad.

La Revolución Industrial, con la que enlaza, genera nuevas clases sociales: el proletario sustituye al campesino; el burgués desplaza al aristócrata; el pensador al monje. Numerosas innovaciones y una mayor seguridad jurídica fomentan la creación del capital en forma de manufacturas y transportes, que relegan a la agricultura, la artesanía y el comercio.…  Seguir leyendo »

Me despierta Radio Reloj. Por un segundo evoco la voz altisonante de su locutor, hoy exiliado en Miami, que repetía a cada rato: «Desde la Habana, Cuba, primer territorio libre en América». Mucho han cambiado las cosas desde entonces. Los carteles revolucionarios que invadían las carreteras han decrecido, la gente pasa de los CDR que espiaban su barrio, las mulatonas del Tropicana no lucen ya carreras en las medias, y el peso, el dólar y el euro, fluyen entre los que trajinan aquí y allá, a menudo de manera ilegal.

Traen el desayuno. Hace años se firmaba un estadillo reconociendo los utensilios que lo acompañaban y, al acabar, se procedía a la recíproca.…  Seguir leyendo »

La coleta de Iglesias no es la Oreja de Van Gogh, es un desafío: una forma de predicar la igualdad desde la diferencia. Lo adelantó Ortega: «Algunos solo pueden significarse por la corbata» (pudo haber dicho por la coleta). En el caso de Iglesias, que es hombre de talento, véase su actual apagón informativo, aquellos signos son innecesarios cuando pudiera ser vicepresidente del Gobierno. Pero, ¿por qué preocuparnos por esa protuberancia, si llevamos tiempo conviviendo con ella?

La nuestra es una sociedad de imágenes, que asociadas a una alta responsabilidad pueden ser contraproducentes tanto para el país como para quienes las proyectan.…  Seguir leyendo »

A finales de 2016, visité en París la colección de pintura vanguardista Chtchoukine. En ella aludían con frecuencia a otro coetáneo ruso, también patrón de las artes, de nombre Savva Morozov (1871/1921), que fue mecenas destacado del partido bolchevique durante un tiempo y cuyo patrimonio, expropiado más tarde, me sugerían conocer si viajaba a Rusia.

Tres años después presento mis respetos en la mansión de la viuda de Morozov, en Gorka Leninskiye, a hora y media de Moscú. La historia que encierra es reveladora. Ocurrió que Lenin (1870/1924) decidió abandonar al principio de la Revolución su oscuro apartamento en el Kremlin, para trasladarse a esta dacha, situada en una frondosa alameda, con su cónyuge y su cuñada, que había confiscado precisamente a la señora Mozorov, por entonces la mujer más rica de Rusia.…  Seguir leyendo »

La mayor prioridad para nosotros, como para cualquier país, es la estabilidad. Solo apoyado en una situación estable, el progreso puede echar raíces. Pero la estabilidad no la habilita un gobierno cualquiera, sino un gobierno que pueda gobernar. El pasado mes de julio, cuando Iglesias en el Parlamento escenificó, con oratoria atropellaplatos, su shakesperiana ambición de poder, tal vez le dijo a Lady Macbeth al llegar a casa: «I have done the deed», que en versión libérrima se traduciría como: «Me he cargado la investidura». Claro que Sánchez quizá también narrará ahora en términos parecidos aquel episodio: «Por fin hemos acabado con ese hablador».…  Seguir leyendo »

Asisto a la representación teatral de «La importancia de llamarse Ernesto», Oscar Wilde (1854-1900), en el Strand de Londres. En el programa definen al autor como un «niño mimado», aserto inolvidable habida cuenta de que a las pocas semanas, haciendo la ruta Lorquiana, el taxista que nos llevaba a Fuente Vaqueros, pueblo granadino en el que nació Lorca (1898-1936), calificó a nuestro poeta en idénticos términos.

Me recordaron aquellos comentarios las Vidas paralelas de Plutarco, que, como saben, comparaban coincidencias entre numerosos personajes históricos, a veces un poco forzadas. Pues bien, si analizamos coincidencias de verdad (las parejas interesantes son parejas impensables) tal vez las de Lorca y Wilde hubiesen sido de sus predilectas.…  Seguir leyendo »

Me acerco, como con un microscopio, a un texto arameo para apreciar unos fragmentos del Génesis apócrifo de mil años antes de Cristo, en el que se habla del arca de Noé. El pergamino forma parte de un millar de manuscritos encontrados en las inmediaciones del mar Muerto, que representan para Israel lo que la Gioconda para Francia. Le pregunto a Adolfo Roitman, su prestigioso curador, qué es lo más importante que ha deducido de estos textos y me sonríe cabalísticamente que: «el judaísmo cambió con los rabinos».

Deambulo sobrecogido en el museo del Holocausto por una genuina calle de adoquines de Varsovia, rodeado de rostros de niños que esperan horrorizados su muerte.…  Seguir leyendo »

El juicio del procés ha tenido de todo. Una parte bufa en la que los testigos aseguraban que el referéndum ilegal lo organizó «un tal Toni»; otra inesperada, como la declaración de Trapero, que para librarse de la cárcel se habría subido al caballo de Vox, y una violenta y tumultuaria, reflejada en videos interpretables, que sugería que quien se empeña en madrugar, pidiendo paz pero buscando que le peguen, lo acaba consiguiendo.

Pero, más allá de las anécdotas, el juicio ha dejado enseñanzas. Las prodigó el presidente del Tribunal, bien asistido por seis magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, que con su moderatio proporcionó esplendor a nuestro Estado de Derecho y confianza a todos aquellos que desean vivir en un país serio.…  Seguir leyendo »

A buena parte de la izquierda le entusiasma el progreso y presume de progresista, pero no desea reconocer cómo se fragua. Para ellos la justicia social es la forma de medirlo, pero el progreso es mucho más que justicia social, es capitalismo responsable. Además, la justicia social puede ser injusta cuando es fruto de una ley no votada o atribuye a unos, sesgadamente, responsabilidades de otros.

La izquierda defiende su falso progresismo abusando de la ventana de Overton para enmascarar la realidad. Sustituye conceptos no queridos por otros más cómodos de vender a los votantes. Siguiendo esa técnica, se olvida de hablar del éxito de las mujeres ejecutivas para, en su lugar, escandalizarse por el elevado coste de la higiene femenina.…  Seguir leyendo »