José Félix Pérez-Orive Carceller

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Julio de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Después de dos meses y medio de confinamiento debo desplazarme venticuatro horas, a mediados de mayo, al Campo Charro. Hacia tiempo que no lo visitaba y he aprendido que la naturaleza se desarrolla ajena a la relación humana, conforme a pautas que ofrecen peligros desconocidos y lecciones inesperadas.

Cuando enfilé la entrada del predio, no había nadie que vigilara al ganado, ni desmochara encinas, ni condujera un tractor: el profundo silencio botánico imponía respeto. Con la ausencia humana, ¿habrían llegado los lobos como vaticinaba un forestal? Por si acaso, no me bajé del coche. Los milanos se movían a la altura de siempre, pero los zorros permitían a sus crías juguetear a cielo abierto.…  Seguir leyendo »

Puede que recuerden aquello de: «Haremos lo que haga falta, donde haga falta y cuándo haga falta». Repetirlo acaso sea el más refinado de los castigos, toda vez que, dos meses después de los 100.000 millones de euros prometidos, el Gobierno solo había desembolsado 16.000. Estamos, pues, ante una lucha desigual: el coronavirus es mucho coronavirus y el nuestro, poco gobierno.

Nuestro presidente ha pasado de negar la pandemia a vivir de ella, ha migrado de federalista contumaz a jacobino impenitente y si el 8-M fue un libertario suicida ahora es un ultraconservador fingidamente consternado. La gestión de Gobierno, en una crisis como esta, debería haber tenido mucho de implicación personal, pues las realidades más desagradables, como las de las residencias de ancianos, son difíciles de evaluar desde la placidez de Galapagar o detrás de una mampara en La Moncloa.…  Seguir leyendo »

En el desgarramiento terrible producido por el coronavirus, habría que distinguir dos conceptos. Uno, el de su «inabarcabilidad»: todos los países se han visto sobrepasados por una patogenicidad inesperada; y el otro, el de su responsabilidad gradual: no es lo mismo que escaseen los respiradores que ser cooperadores necesarios con la expansión de la epidemia.

Sánchez accedió al Gobierno de aquella manera y con cada engaño se ha ido desvirtuando un poco más. Paradójicamente, cuánto más controla los medios, más nos traslada su agobiante certidumbre de que solo sabe resistir. En esta crisis ha protegido sus responsabilidades, a modo de coartada, compartiéndolas con la autoridad sanitaria cuando no debería ser así.…  Seguir leyendo »

En época de la Revolución Francesa, se produjo una filosofía del bienestar llamada progresismo. Hubieron de coincidir para ello tendencias múltiples en alimentación, salubridad, migraciones y demografía. El progresismo buscaba el progreso y lo encontró. Pero ningún estudioso de entonces pudo aclarar en qué consistía aquel fenómeno, aún balbuceante, que permitía mejorar la sociedad.

La Revolución Industrial, con la que enlaza, genera nuevas clases sociales: el proletario sustituye al campesino; el burgués desplaza al aristócrata; el pensador al monje. Numerosas innovaciones y una mayor seguridad jurídica fomentan la creación del capital en forma de manufacturas y transportes, que relegan a la agricultura, la artesanía y el comercio.…  Seguir leyendo »

Me despierta Radio Reloj. Por un segundo evoco la voz altisonante de su locutor, hoy exiliado en Miami, que repetía a cada rato: «Desde la Habana, Cuba, primer territorio libre en América». Mucho han cambiado las cosas desde entonces. Los carteles revolucionarios que invadían las carreteras han decrecido, la gente pasa de los CDR que espiaban su barrio, las mulatonas del Tropicana no lucen ya carreras en las medias, y el peso, el dólar y el euro, fluyen entre los que trajinan aquí y allá, a menudo de manera ilegal.

Traen el desayuno. Hace años se firmaba un estadillo reconociendo los utensilios que lo acompañaban y, al acabar, se procedía a la recíproca.…  Seguir leyendo »

La coleta de Iglesias no es la Oreja de Van Gogh, es un desafío: una forma de predicar la igualdad desde la diferencia. Lo adelantó Ortega: «Algunos solo pueden significarse por la corbata» (pudo haber dicho por la coleta). En el caso de Iglesias, que es hombre de talento, véase su actual apagón informativo, aquellos signos son innecesarios cuando pudiera ser vicepresidente del Gobierno. Pero, ¿por qué preocuparnos por esa protuberancia, si llevamos tiempo conviviendo con ella?

La nuestra es una sociedad de imágenes, que asociadas a una alta responsabilidad pueden ser contraproducentes tanto para el país como para quienes las proyectan.…  Seguir leyendo »

A finales de 2016, visité en París la colección de pintura vanguardista Chtchoukine. En ella aludían con frecuencia a otro coetáneo ruso, también patrón de las artes, de nombre Savva Morozov (1871/1921), que fue mecenas destacado del partido bolchevique durante un tiempo y cuyo patrimonio, expropiado más tarde, me sugerían conocer si viajaba a Rusia.

Tres años después presento mis respetos en la mansión de la viuda de Morozov, en Gorka Leninskiye, a hora y media de Moscú. La historia que encierra es reveladora. Ocurrió que Lenin (1870/1924) decidió abandonar al principio de la Revolución su oscuro apartamento en el Kremlin, para trasladarse a esta dacha, situada en una frondosa alameda, con su cónyuge y su cuñada, que había confiscado precisamente a la señora Mozorov, por entonces la mujer más rica de Rusia.…  Seguir leyendo »

La mayor prioridad para nosotros, como para cualquier país, es la estabilidad. Solo apoyado en una situación estable, el progreso puede echar raíces. Pero la estabilidad no la habilita un gobierno cualquiera, sino un gobierno que pueda gobernar. El pasado mes de julio, cuando Iglesias en el Parlamento escenificó, con oratoria atropellaplatos, su shakesperiana ambición de poder, tal vez le dijo a Lady Macbeth al llegar a casa: «I have done the deed», que en versión libérrima se traduciría como: «Me he cargado la investidura». Claro que Sánchez quizá también narrará ahora en términos parecidos aquel episodio: «Por fin hemos acabado con ese hablador».…  Seguir leyendo »

Asisto a la representación teatral de «La importancia de llamarse Ernesto», Oscar Wilde (1854-1900), en el Strand de Londres. En el programa definen al autor como un «niño mimado», aserto inolvidable habida cuenta de que a las pocas semanas, haciendo la ruta Lorquiana, el taxista que nos llevaba a Fuente Vaqueros, pueblo granadino en el que nació Lorca (1898-1936), calificó a nuestro poeta en idénticos términos.

Me recordaron aquellos comentarios las Vidas paralelas de Plutarco, que, como saben, comparaban coincidencias entre numerosos personajes históricos, a veces un poco forzadas. Pues bien, si analizamos coincidencias de verdad (las parejas interesantes son parejas impensables) tal vez las de Lorca y Wilde hubiesen sido de sus predilectas.…  Seguir leyendo »

Me acerco, como con un microscopio, a un texto arameo para apreciar unos fragmentos del Génesis apócrifo de mil años antes de Cristo, en el que se habla del arca de Noé. El pergamino forma parte de un millar de manuscritos encontrados en las inmediaciones del mar Muerto, que representan para Israel lo que la Gioconda para Francia. Le pregunto a Adolfo Roitman, su prestigioso curador, qué es lo más importante que ha deducido de estos textos y me sonríe cabalísticamente que: «el judaísmo cambió con los rabinos».

Deambulo sobrecogido en el museo del Holocausto por una genuina calle de adoquines de Varsovia, rodeado de rostros de niños que esperan horrorizados su muerte.…  Seguir leyendo »

El juicio del procés ha tenido de todo. Una parte bufa en la que los testigos aseguraban que el referéndum ilegal lo organizó «un tal Toni»; otra inesperada, como la declaración de Trapero, que para librarse de la cárcel se habría subido al caballo de Vox, y una violenta y tumultuaria, reflejada en videos interpretables, que sugería que quien se empeña en madrugar, pidiendo paz pero buscando que le peguen, lo acaba consiguiendo.

Pero, más allá de las anécdotas, el juicio ha dejado enseñanzas. Las prodigó el presidente del Tribunal, bien asistido por seis magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, que con su moderatio proporcionó esplendor a nuestro Estado de Derecho y confianza a todos aquellos que desean vivir en un país serio.…  Seguir leyendo »

A buena parte de la izquierda le entusiasma el progreso y presume de progresista, pero no desea reconocer cómo se fragua. Para ellos la justicia social es la forma de medirlo, pero el progreso es mucho más que justicia social, es capitalismo responsable. Además, la justicia social puede ser injusta cuando es fruto de una ley no votada o atribuye a unos, sesgadamente, responsabilidades de otros.

La izquierda defiende su falso progresismo abusando de la ventana de Overton para enmascarar la realidad. Sustituye conceptos no queridos por otros más cómodos de vender a los votantes. Siguiendo esa técnica, se olvida de hablar del éxito de las mujeres ejecutivas para, en su lugar, escandalizarse por el elevado coste de la higiene femenina.…  Seguir leyendo »

Hay dos tipos de indecisos en estas elecciones: el que desea que quien gobierne tenga una agenda social que le ponga una boca de metro a la entrada de su casa, y el que se mueve por valores menos personales como que no se pacte con golpistas. Ahora bien, al indeciso estas posibilidades u otras parecidas le producen un agotador baile de ideas, pero esta vez amenizado por las maracas de Tezanos. El desconcierto es grande porque si en el bipartidismo pocas veces se cumplía lo esperado, imagínense ahora cuando nuestro Congreso se ha convertido en un zoológico con especímenes de toda laya.…  Seguir leyendo »

Dice Sigfrido, ese viejo conocido nuestro a quien por lo florido en el hablar le llaman el «angiospermo», que Sánchez es un «economista de secano» y que para que nadie le preguntara por su licenciatura, la camufló encargando una tesis doctoral.

A mí, lo que me agobia de la anécdota es que lo que se seque sea nuestra economía, tema postergado en estas elecciones, porque al presidente le incomoda. Hace mucho que sabemos que Sánchez carece de formación económica sólida y por eso rara vez habla de la materia o acepta una entrevista si no se la hace un amigo. Lo preocupante es que muchos creen que con un doctor en Economía al frente del país, nada malo nos puede acontecer.…  Seguir leyendo »

¿Existe otro PSOE diferente del de Sánchez? La respuesta es que sí y que probablemente esté en desacuerdo con su secretario general, al que le atribuirá comportamientos tramposos y acreditada desfachatez. Pues bien, a ese PSOE hay que localizarlo y decirle que, por su propio interés, ha de librarse de él.

La situación estos días es peor que la de antes de que Sánchez convocara elecciones generales. La manifestación de la derecha no le dobló el codo: que le tilden de mentiroso, incoherente o patético, para él son valores convenidos. Pero si la manifestación no le hizo demasiados rotos, ¿qué ocurrió entonces para que Sánchez cambiara de opinión de manera inesperada y convocará elecciones?…  Seguir leyendo »

La aparición de Vox ha supuesto un terremoto en el panorama político español: ha restado votos al PP a cambio de proporcionarle mayor centralidad, ha neutralizado aún más a un Podemos dividido, e indirectamente ha acercado a Ciudadanos al PSOE, lo que facilitaría una próxima coalición.

Aspirar a la centralidad en el arco político es un objetivo deseado pero teórico, como teórica es la ubicación de un electrón en su trayectoria orbital, algo conocido en Física como «principio de incertidumbre». La lucha por ocupar este espacio se debe a la creencia que muchos tienen de que en él se ganan las elecciones; dialéctica indemostrable, que se remonta nada menos que a Platón que se preguntaba: «¿Cuál es la esencia del centro?».…  Seguir leyendo »

La vidriera de Hockney

Me llama mi hija Virginia mientras mi mujer y yo estamos en Londres, para decir que no dejemos de pasar por Westminster para ver la cristalera de Hockney, que la acaban de inaugurar. Siempre me gustó este famoso pintor inglés. No tenía idea de que se hubiera atrevido con un vitral emplomado -diseñado en un IPad- y menos aún que lo hubiera colgado en una catedral adscrita al pecunio de la soberana. Algo tan chocante como cuando vimos a Mick Jagger en el año 2013 tomando un té con perronillas en Buckingham Palace.

La Abadía de Westminster es una joya del gótico sajón.…  Seguir leyendo »

No se arrugue, señor Borrell

Son las cinco de la mañana y me he despertado de una pesadilla provocada por la negociación del Brexit, en el tema de Gibraltar. Y no me duelen prendas si les digo que he soñado con Josep Borrell, lo cual reconozco puede ser una rareza onírica, pero convendrán que se pueden soñar cosas peores.

Mi desvelo quizá se haya visto influenciado por el artículo de antes de ayer de José María Carrascal y su admirable prédica acerca de nuestros éxitos diplomáticos en la ONU -en la resolución de 19 de diciembre de 1969- en la que «se invitaba a los gobiernos de España y de Reino Unido a reanudar sin demora la negociación para poner fin a la situación colonial de Gibraltar», y nuestra indolencia posterior a la hora de implementarlos, bien por miedo a que se abriera la cuestión de Ceuta y Melilla (nunca fueron marroquíes), o preocupados por las circunstancias de los trece mil españoles que trabajan allí, preocupación alentada falsamente por el Reino Unido.…  Seguir leyendo »

La democracia no es negocio

Me dice un amigo común que Chicote, el periodista de ABC, me anda buscando para que le pague los treinta mil euros que ofrecí por ver la tesis de Sánchez. Le aclaro que no fui yo el que los comprometió, sino un tal Sigfrido, aupado por cuatro Ballantines. Los acreedores siempre me han dejado mal cuerpo, sensación frecuente cuando escucho a políticos inventarse deudas pendientes.

Esa actitud agresiva se ha acelerado desde que el presidente perdió su máscara. Total, si ya he alcanzado el poder –debe de pensar–, ¿qué objeto tiene seguir con el rollo de la regeneración democrática? Un presidente que durante años nos contó milongas sobre su concepto de la ética, de su repulsión a la mentira, de la desvergüenza de mirar hacia otro lado, de la casuística obligada de los ceses, de la inmoralidad de los plagios, de la inoportunidad de las puertas giratorias, de la malversación del nepotismo…, se ha visto reflejado en cada una de estas situaciones.…  Seguir leyendo »

El rector de UCJC tiene un problema

Me llama Sigfrido, no sé si se acordarán de él. Un tipo sobrado que me encontré en una boda y que ofrecía treinta mil euros por ver la tesis de Sánchez, anécdota que ya relaté. Su cabreo es morrocotudo. Me acusa de haberle robado la idea y de publicarla en ABC, sin citar su nombre. Le pregunto si conoce la ya célebre definición de Lastra de lo que es un plagio, a la que me acojo con fervor. Lastra es la número dos del PSOE, su elocuencia no solo ensombrece la de un Sigfrido en sus mejores tardes, sino que podría cambiar la jurisprudencia de nuestro derecho de cita.…  Seguir leyendo »