José Félix Sanz Sanz

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Sólo han pasado seis meses desde la irrupción de la crisis sanitaria de la covid-19. Sin embargo, sus severas consecuencias económicas son evidentes y se anticipan persistentes y duraderas. Las ayudas iniciales para fomentar la liquidez de familias y empresas, los bajos tipos de interés y la firme actuación de los bancos centrales permitieron contener adecuadamente las primeras embestidas económicas de la pandemia. Sin embargo, superados los estadios iniciales, las medidas anticrisis demandan la acción de un nuevo protagonista: la política fiscal. Ahora son los países quienes, de manera individual, deben vigilar sus políticas presupuestarias, racionalizar el gasto público y recaudar impuestos sin dañar al tejido productivo.…  Seguir leyendo »

El fuerte impacto de la pandemia, agravado por la falta de suficiente colchón fiscal, disparará el déficit y la deuda. La estrategia del Gobierno para afrontar esta situación descansa, esencialmente, en un aumento de tipos de gravamen y en la creación de nuevos impuestos. Todo ello, sin embargo, sin una revisión del gasto público superfluo e innecesario, que en realidad debería ser prioritaria para alcanzar el saneamiento de las cuentas públicas. Solo una vez ajustado ese gasto, procedería aumentar la recaudación del sistema fiscal. Antes de entrar en el debate técnico sobre dónde elevar la carga fiscal y en qué cuantía, es oportuno disponer de una cifra realista de los ingresos esperados en 2020.…  Seguir leyendo »

Recientemente los contribuyentes hemos asistido a un incremento significativo de los tipos marginales del IRPF. El alegato del Gobierno ha sido la imperiosa necesidad de aumentar la recaudación del impuesto, con objeto de sanear las más que maltrechas cuentas públicas heredadas. Aun compartiendo, como comparto, esa imperiosa necesidad, el Gobierno ha cometido al menos cuatro errores significativos. El primero, haber anticipado el incremento de la recaudación a una contención mucho más severa del gasto. El segundo, haber elegido el IRPF como la figura impositiva sobre la que fundamentar el incremento recaudatorio. El tercero, haber optado por la peor de las alternativas disponibles: elevar los tipos marginales.…  Seguir leyendo »

Uno de los aspectos que más me sorprende en el actual debate de cómo atajar el problema del déficit público es que aparentemente, en términos del conocimiento acumulado, pareciese que partiésemos de cero. Es como si nadie hubiese estudiado este tema con anterioridad, como si se tratara de un asunto absolutamente novedoso a quien nadie antes le hubiese dedicado el más mínimo esfuerzo. Afortunadamente, la realidad en este tema, como en otros asuntos económicos, es muy distinta.

Existe una amplísima literatura teórica y aplicada que no deberíamos obviar. En este sentido, la evidencia empírica disponible sobre la materia confirma que los procesos, sólidos y duraderos, de consolidación fiscal son los que se realizan a través de la contención del gasto público y, en particular, del gasto corriente.…  Seguir leyendo »