José Ignacio Torreblanca (Continuación)

Hasta la fecha, la política española respecto a Kosovo ha estado sometida a consideraciones de oportunidad y de política internas. Pero una vez superada la campaña electoral, es el momento de centrar nuestra política en torno al único objetivo legítimo que debe inspirarla: la promoción de la estabilidad en los Balcanes. Por ello, transcurridos dos meses desde la declaración de independencia, y aprovechando la formación de un nuevo Gobierno, España debería reconocer a Kosovo.

Retrospectivamente, es comprensible que el desenlace de la independencia no haya gustado: España, como muchos otros Estados, acertadamente prefería un acuerdo entre las partes, en el marco de un gran consenso europeo e internacional, a una declaración unilateral y no coordinada.…  Seguir leyendo »

La anterior legislatura ha estado dominada por temas como el terrorismo o la cuestión territorial, lo que ha desplazado de la agenda otras cuestiones, como la política exterior. Esto no quiere decir que durante los últimos cuatro años España haya estado ausente del mundo. La retirada de las tropas de Irak o la decisión de liderar el proceso de ratificación de la Constitución Europea, sumadas a la propuesta de la Alianza de Civilizaciones y el compromiso con las políticas de ayuda al desarrollo hicieron visible con toda rotundidad el deseo de Zapatero de dar la vuelta a la política exterior de su predecesor.…  Seguir leyendo »

Frente a lo que muchos piensan, la lección más importante de lo sucedido en Kosovo no tiene que ver con la integridad territorial de los Estados o los límites del derecho internacional, sino con la fragmentación del poder europeo. Muchos han lamentado públicamente estos días que el futuro de Europa se decidiera en Washington. Esto sólo es cierto en parte, ya que Londres, París, Berlín y Madrid han tomado libremente sus decisiones, como lo han hecho Prístina y Belgrado. En cualquier caso, que Washington haya sido decisivo no exime a Europa de su responsabilidad, sino que la hace más evidente.

Lo más indiscutible de esta crisis es que, de todos los escenarios posibles, el que finalmente se ha materializado ha sido el peor para los intereses de Europa y el más amenazador para su unidad.…  Seguir leyendo »

El consenso alcanzado por el Consejo Europeo en la madrugada del sábado 23 de junio pone fin a dos años de parálisis e incertidumbre. Para los que durante ese tiempo han proclamado día tras día la muerte de la Constitución Europea, el acuerdo tiene que haber resultado una desagradable sorpresa.

En primer lugar, se ha mantenido en su práctica totalidad todo lo acordado por la Convención en 2003 y endosado por la Conferencia Intergubernamental en 2004. Pero no sólo se salva toda la parte primera del Tratado Constitucional, sino también las innovaciones contenidas en su parte tercera referidas a las políticas de la Unión, con especial atención a la política exterior y de seguridad y la cooperación en materia policial y judicial.…  Seguir leyendo »

Tema: La Presidencia alemana ha logrado un acuerdo que rescata lo sustantivo del Tratado Constitucional firmado en 2004.

Resumen: El acuerdo logrado en la madrugada del sábado 23 de junio cierra el largo periodo de bloqueo iniciado en mayo y junio de 2005 con el doble “no” en los referendos celebrados en Francia y los Países Bajos y la posterior negativa de siete Estados miembros a continuar con los procedimientos ratificatorios del Tratado Constitucional firmado en Roma el 29 de octubre de 2004. Aunque se hayan hecho concesiones simbólicas a algunos Estados miembros con el fin de facilitar la ratificación del texto acordado, la Presidencia alemana no sólo ha cumplido al cien por cien su promesa de salvar la “sustancia” del Tratado Constitucional, sino que incluso ha podido incluir algunos elementos novedosos referidos a la energía y el cambio climático.…  Seguir leyendo »