José Lázaro

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

La “absolutitis” (perspicaz término diagnóstico que se autoaplicó Arthur Koestler, demostrando al hacerlo que estaba en vías de curación) es un trastorno mental que puede llegar a ser muy grave, pero en ocasiones remite. Todo depende del grado al que se deje llegar al paciente antes de someterlo a tratamiento, pues el procés (perdón, quería decir el proceso) tiene sucesivas fases bastante bien diferenciadas. Al principio las creencias sobre la realidad van cargándose de una emocionalidad que las hace cada vez más rígidas: es una etapa que todavía no se puede considerar patológica, pues la comparte un amplísimo porcentaje de la población general.…  Seguir leyendo »

En memoria de María José y de las demás mujeres asesinadas por energúmenos incapaces de entender que prefiriesen a otro.

Los decepcionantes resultados de la lucha contra la violencia de género indican que debemos intensificar y radicalizar el combate contra ella. El problema es que el propio término apunta a formas de violencia impersonal o genérica, como la violencia machista, la genocida o la terrorista. Pero, ¿se puede considerar impersonal la violencia del bárbaro que asesina a la mujer con la que lleva veinte años viviendo?

A veces se quejan los homosexuales de que cuando uno de ellos es asesinado por su pareja no se le pueden aplicar al asesino las medidas legales vigentes contra la violencia de género, aunque sea violencia de pareja.…  Seguir leyendo »

En su reciente libro El monarca de las sombras, Javier Cercas se enfrenta abiertamente a un pasado familiar y doloroso. Recoge un diálogo con su primo, el dirigente socialista Alejandro Cercas, que le confiesa: “Yo nunca quise saber nada de mi familia; de la familia de mi padre, sobre todo, que es la tuya, ya sabes, los que mandaban en el pueblo”. La razón de esa sordera deliberada está clara: “La guerra fue horrible, Javi. Horrible. Y en los pueblos todavía más. Tú eres una persona de izquierdas, como yo, y nuestra familia era de derechas”. Pero el exdiputado socialista matiza enseguida la decisión de proteger sus propias convicciones con una ignorancia voluntaria: “Ahora, con la edad, creo que los entiendo mejor, pero…”.…  Seguir leyendo »

Contra lo que algunos parecen creer, no hay ninguna lista negra de “medicinas marginales”, “alternativas”, “complementarias” o como prefieran llamarse. La denominación técnica es “prácticas médicas no validadas científicamente” —mediante ensayos clínicos—.

No hay listas blancas ni negras, pero hay unas reglas del juego, desarrolladas en los cuatro últimos siglos, que establecen un método de investigación para quien quiera entrar en el club de la llamada “medicina oficial”: el método científico-experimental, que se concreta a partir del siglo XX en el ensayo clínico. Con esas reglas se ha duplicado en los últimos siglos la esperanza de vida en los países desarrollados, se ha reducido drásticamente la mortalidad infantil, se han descubierto la anestesia y los antibióticos…

Nadie está obligado a validar sus propuestas terapéuticas mediante un riguroso ensayo clínico, puede perfectamente quedarse al margen y seguir con su negocio particular.…  Seguir leyendo »

Las invitaciones a deliberar suponen una actitud de diálogo tolerante que es muy beneficiosa para la convivencia entre distintas posturas y muy sana frente a la tendencia hispánica a la confrontación, pero es frecuente que caigan en la equiparación entre deliberar y debatir, términos que muchas veces se usan como si fuesen sinónimos cuando hay entre ellos una diferencia que prácticamente los opone.

La apunta bien el diccionario de la Academia, cuando define “deliberar” como “considerar atenta y detenidamente el pro y el contra de los motivos de una decisión, antes de adoptarla, y la razón o sinrazón de los votos antes de emitirlos.…  Seguir leyendo »

Afirma San Agustín que el homicidio puede darse sin pecado, como en el caso de los soldados (Del libre albedrío, I, 4, 9). Queda abierto el problema de las condiciones y límites que debe respetar quien da órdenes al soldado. Los que en la historia han tenido un poder absoluto, desde Calígula a Stalin, Pinochet o Kim Jong-un, no han admitido más límites que sus deseos, sus intereses y sus caprichos. Pero la civilización consiste en precisar y respetar esos límites.

El problema se complica por el abismo que suele separar lo que piensan, lo que dicen y lo que hacen los poderosos.…  Seguir leyendo »

El programa La Tuerka emitido el 29 de noviembre de 2012 se abre con una presentación de Pablo Iglesias en la que, literalmente, dice: “¡Qué bonita es la palabra ‘paraíso’!, ¿verdad? Viene incluso en la letra de La internacional: ‘La Tierra será el paraíso, patria de la humanidad’. ¿Pues sabéis qué? Yo creo que a la izquierda le iría mejor si en lugar de prometer paraísos para los parias de la Tierra prometiera un buen infierno rojo para los ricos” (sic).

Cuarenta minutos después, Iglesias entrevista a Albert Rivera y le pregunta: “Vosotros ¿sois de izquierdas o de derechas?”. Rivera le responde: “Nosotros somos un partido progresista y no sectario, somos un partido que defiende la socialdemocracia y el liberalismo progresista; y un partido que nace en el siglo XXI, pues, evidentemente, no se rige por los criterios de hace dos siglos.…  Seguir leyendo »

Maravillas del pensamiento mágico: si en lugar de pronunciar su apellido le llaman “esa persona” es como si desapareciese; si en lugar de “España” dicen “Estado español” irán logrando que se extinga ese país; si en lugar de “cadena perpetua” escriben “máxima pena posible”, pueden ya firmar el texto antes rechazado. Es que son como niños. ¿O quizá es que, en el fondo, todos somos así?

Amos Oz escribió un breve ensayo que en castellano lleva el insípido título de Contra el fanatismo. La versión en inglés se llama How To Cure a Fanatic, que el editor francés acertó a traducir por Comment guérir un fanatique.…  Seguir leyendo »

El arzobispo de Granada ha demostrado ser una de las mentes más audaces del cristianismo y ha tenido además la generosidad de hacer público su gran descubrimiento: que el secreto de la Iglesia católica (como el de todas las instituciones muy jerarquizadas) es la portentosa habilidad con que sabe manejar la fuerza erótica de la sumisión.

La importancia del tema rebasa el ámbito religioso: ya en el Discurso sobre la servidumbre voluntaria (1576) señaló La Boétie que lo malo no es que las masas se resignen a obedecer, sino que les encante someterse a la obediencia. Pero las consecuencias políticas de ello están relacionadas con otro plano: el de las conductas personales íntimas, en las que esas relaciones dominante-sumiso, según como se manejen, pueden causar el más cruel de los sufrimientos o el más voluptuoso de los placeres.…  Seguir leyendo »

Con el machete ensangrentado en las manos, el creyente que acaba de asesinar a un soldado en Londres se dirige con toda tranquilidad a la cámara más próxima y empieza a recitar su memorial de agravios: “Tenemos que atacarles como nos atacan a nosotros: ojo por ojo y diente por diente. Les pido disculpas a las mujeres que han tenido que verlo, pero en nuestro país las mujeres tienen que ver lo mismo…” No oculta su rostro con un pasamontañas ni escapa antes de que llegue la policía, como solían hacer, después del tiro en la nuca, los creyentes en la Euskal Herria Una, Grande y Libre.…  Seguir leyendo »

Parece ser que la dirección del viento está cambiando. “Si arrepentimiento es pesar de haber hecho algo, entre las decenas y decenas de antiguos militantes de ETA que tuve ocasión de entrevistar a fondo durante años no conocí ninguno que se mostrase arrepentido de haberlo sido”, escribe Fernando Reinares (EL PAÍS, 13 de junio). “Antes que preocuparnos por la reinserción de asesinos que no se arrepienten, deberíamos pedirles que cuenten lo que saben”, añade Reverte (EL PAÍS, 25 de junio)

La verdad es que se agradece el aire fresco, porque los miasmas del confesionario eran ya irrespirables: “Patxi pide perdón, aunque no se arrepiente”; “Aitor se arrepiente, pero piensa que en el fondo tenía razón”; “Gorka no pide perdón ni se arrepiente, aunque considera la posibilidad de sentir un ligero dolor de los pecados”… ¿De verdad tiene sentido comunicarnos cada día el parte meteorológico sobre las almas, almitas y almejas de los terroristas encarcelados?…  Seguir leyendo »

Una de las cartas que militantes de ETA encarcelados han enviado en los últimos meses a víctimas de los atentados cometidos por ellos mismos (fechada el 27 de enero de 2011) está redactada de la siguiente manera:

“Mediante estas líneas me dirijo a usted para manifestarle cuáles son mis actuales circunstancias y posicionamientos. Así pues, le diré que actualmente me encuentro preso (…). Considero que quienes hemos tomado parte en este conflicto tenemos el deber moral y político de implicarnos en la resolución final del mismo. (…) Por mi parte reconozco el daño y sufrimiento que causaron en personas como usted las acciones llevadas a cabo durante nuestra militancia en ETA.…  Seguir leyendo »

La fidelidad a las propias ideas choca a veces con el hecho de que pensar es cambiar de ideas. La trayectoria ideológica de Fernando Savater ofrece un ejemplo que, más allá de su caso concreto, puede ser un buen punto de partida para analizar los fundamentos (y los riesgos) del librepensamiento.

Ya en su primer libro, publicado hace 40 años (Nihilismo y acción, 1970), aparece una frase premonitoria: “Cada hombre se parece más a todos los hombres que a ese arbitrario y simple fantasma que llamamos él mismo”. Cuatro décadas después son muchos los que afirman que Savater ha dejado de ser “él mismo”, aunque no acaban de ponerse de acuerdo en qué “él mismo” ha dejado de ser y en cuál se ha convertido.…  Seguir leyendo »

Es posible que la implantación del llamado modelo Bolonia (que algunos profesores llaman “la amenaza Bolonia”) tenga muchos de los inconvenientes que nos predicen los agoreros, pero tiene sin duda una enorme ventaja: abre la posibilidad de acabar con el nefasto hábito medieval de dar y recibir clases. O, al menos, nos facilita mucho las cosas a los profesores que llevamos años intentando no dar ni una. Es la parte buena del modelo docente cuya implantación está prevista para este mismo mes en las universidades españolas que todavía no lo han hecho. Una espléndida noticia, al margen de que sea cierto o no que el modelo Bolonia es solo una estrategia del Mercado Feroz para acabar con los heroicos especialistas en filología wahili o para reconvertir a los novelistas en ingenieros.…  Seguir leyendo »