José Luis González Quirós

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Octubre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Hace unos años causó bastante revuelo un libro de Surowiecki titulado The Wisdom of the Crowds, cuyo subtítulo era muy expresivo: “Por qué los muchos son más inteligentes que los pocos y cómo la sabiduría colectiva da forma a los negocios, las economías, las sociedades y las naciones”. La obra argüía a favor de la idea de que una colección diversa de individuos sin ponerse de acuerdo previamente es capaz de hacer predicciones y favorecer decisiones mejores, incluso, que las de los supuestos expertos. Es una tesis optimista y eso siempre provoca polémicas, pero me ha venido a la cabeza al pensar sobre el resultado final de las dos últimas rondas electorales.…  Seguir leyendo »

Las elecciones recientes han colocado a los partidos que de manera convencional se consideran de centro y de derecha en una situación que no parece estable, que, en cualquier caso, no sería inteligente mantener. El resultado electoral ha sido muy frustrante para el PP, que a buen seguro no esperaba nada parecido.

Desde 1996, el PP ha venido disfrutando de una mayoría cómoda, con claras opciones de vencer al PSOE (lo hizo en cinco de las ocho convocatorias que ha habido), pero su deterioro electoral, que comenzó en 2011, se ha acelerado de tal manera que ha perdido casi la mitad de los votos obtenidos en 2016, cuando ya se encontraba en una situación muy comprometida.…  Seguir leyendo »

Los españoles llevamos un largo período de inestabilidad política cuyas causas se pueden discutir, pero cuyos efectos son evidentes: hundimiento electoral del PSOE y del PP, intento de forzar la independencia de Cataluña con un referéndum ilegal, primera moción de censura con éxito que supuso la destitución de Rajoy y la investidura de Sánchez, tres legislaturas en menos de tres años y medio, incertidumbre electoral, etc.

Por si fuera poco, en esta primavera se celebrarán dos elecciones generales (primero legislativas, luego municipales y europeas) en un período de tiempo tan corto que seguramente no habrá tiempo entre las dos fechas para formar gobierno, lo que hará que nos enfrentemos a una suerte de segunda vuelta electoral cuyos efectos, nada menores, nunca hemos experimentado.…  Seguir leyendo »

Las razones de la crisis profunda en que se encuentra la política española no deben buscarse tanto en el duro ajuste económico del 2008, como en el año 2004. Un atentado salvaje que condicionó fuertemente las elecciones inmediatas no podía dejarlo todo igual, y, en cualquier caso, lo que ha venido después no ha sabido estabilizar la situación de una manera razonable.

El PP de Rajoy intentó encontrar un camino original, trató de camuflarse para hacerse aceptable por la izquierda que estuvo a punto de identificar al PP de Aznar como la negación de la democracia, pero equivocó el diagnóstico y el tratamiento, pese a que los disparates previos de Zapatero le habían dado una oportunidad histórica bastante obvia.…  Seguir leyendo »

La política tiende a ser repetitiva y los insistentes intentos del supremacismo catalán para hacer que la Constitución salte por los aires acaban por aburrir, así que cierta monotonía se ha convertido en un carácter peculiar del debate público. Este fondo, tan escasamente llamativo, permite entender que los resultados de las elecciones andaluzas hayan tenido una repercusión extraordinaria y que, apoyándose en ellos, se edifiquen algunas interpretaciones acaso apresuradas.

Andalucía no es, en efecto, poca cosa, y lo que allí ha sucedido puede que marque el futuro político español, cosa que ya pasó con el famoso referéndum andaluz sobre el camino a seguir para constituir la autonomía en aquella región.…  Seguir leyendo »

Con España parece pasar lo contrario que, según el tópico, ocurre con los habitantes de una maravillosa república sudamericana, que haríamos un gran negocio si la comprásemos por lo que cree valer y la vendiésemos por su valor real en el mercado. España se subestima de manera habitual: los españoles somos muy propensos a rebajar nuestras virtudes y a desestimar los méritos, lo que, por cierto, podría considerarse una forma sibilina de soberbia colectiva.

Lejos de explicaciones, por llamarlas de algún modo, psicológicas, tan turbias como interesadas y sin fundamento, no cuesta mucho ver cómo las razones de tal complejo, que tientan a todos, se asientan en una historia bastante singular, aunque tampoco convenga exagerar.…  Seguir leyendo »

A base de sobrevivir sin hacer ningún esfuerzo de pensamiento, ni el más mínimo intento de debatir, el PP ha llegado a una situación extrema: cualquiera que diga algo será tenido por un traidor, será reo de muerte civil. Así, cuando Aznar se ha atrevido a afirmar que es necesario reconstruir el espacio del centro derecha, lo único que ha conseguido, además de un variado florilegio de insultos a cargo de gentes a sueldo, es la respuesta absolutamente contradictoria de un Rajoy empeñado en vender el libro de sus éxitos, mientras todos los demás callan o aplauden tímidamente la sapiencia del gallego al que consideran tan vilmente derrocado.…  Seguir leyendo »

Al cumplirse ahora los doscientos años del nacimiento de Carlos Marx, hay que reconocer que resulta difícil encontrar otro pensador con mayor influencia en el curso de la historia contemporánea, y dado que su guía ha resultado no ser incontestablemente benéfica, pues, con mayor o menor rigor, se le pueden atribuir algunos desastres incontestables, hay que preguntarse por las razones de una autoridad tan vasta y duradera.

La apuesta por la violencia revolucionaria está inscrita en los genes del marxismo y deriva de su álgebra hegeliana, de esa legitimación de la violencia que está implícita en el progreso histórico tal como el filósofo alemán lo interpretó leyendo de manera muy peculiar la idea cristiana de redención: “La guerra, dice Hegel, no es un accidente”, sino un elemento “por el cual recibe el carácter ideal de lo particular su derecho y realidad”, una afirmación muy imprudente y arriscada de la que Etienne Gilson escribió que “se trata de ideas real y verdaderamente asesinas; aún no se ha vertido toda la sangre de que son responsables”, y de ahí la rebelde belicosidad de cualquier marxismo.…  Seguir leyendo »

Crisis de sistema o crisis de partidos

La reciente crisis provocada por los separatistas catalanes, que debían creer que lo suyo estaba hecho a la vista de las ternuras y el despiste que emanaban de Moncloa, ha permitido a los españoles comprender que en la defensa de los intereses supremos, aquellos que fundan la Constitución y que ella protege, no contábamos, únicamente, con un Gobierno desconcertado y feble, sino que estábamos amparados por la fortaleza de un Estado. Siquiera sea de manera excepcional, hemos podido ver en actuación independiente al Parlamento, a los jueces y al Rey que ocupa la cúspide del Estado con unas funciones no siempre muy precisas, pero extremadamente importantes en determinados supuestos, como ha sido el caso.…  Seguir leyendo »

Como el protagonista de Kundera, Mariano Rajoy prefiere lo liviano, lo escurridizo, el disimulo a la gallardía. En su cabeza, el tiempo, que todo lo gobierna, vuelve siempre a lo mismo, y ningún afán merece la pena. No hay que “agarrar el destino por el cuello”, como decía Beethoven, mejor dejarse llevar mansamente por lo ineluctable. ¿Cómo se explica que alguien sin dotes de liderazgo haya llegado a Moncloa? Él mismo se ha definido con una serie de caracteres, la impavidez, la previsibilidad, la indolencia, el desdén hacia lo que no sean cifras y códigos, pero ¿qué hay detrás de ese retrato difuminado?…  Seguir leyendo »

El caso Snowden ha vuelto a llevar a primer plano el fantasma de una inteligencia que todo lo controla y, con ello, a exagerar ridículamente sus riesgos. Además, el ridículo servilismo europeo y la hipocresía generalizada han contribuido a exagerar también el alcance de este incidente que seguramente valga más por lo que se trata de disimular que por las filtraciones efectivas que se hayan producido, aunque, lógicamente, a las agencias de seguridad no les haga gracia la defección de uno de los suyos.

Se ha hecho común llamar Inteligencia, con mayúsculas, a la captura masiva de datos y la interpretación de los mismos mediante algoritmos progresivamente sofisticados, de manera que dados los progresos tecnológicos recientes, el trabajo de los distintos servicios que se ocupan de esa tarea ha experimentado un cambio notable de paradigma.…  Seguir leyendo »