José Luis Villacañas Berlanga

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de enero de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Los inteligentes lectores de EL MUNDO habrán sabido leer la tribuna del Sr. Federico Soriguer sobre mi libro Imperiofilia. Por lo tanto, no me preocupa que hayan confundido mi ensayo con El gran libro de los insultos del añorado Pancracio Celdrán. En realidad, a eso se reduce el escrito del Sr. Soriguer. Como confiesa que no es competente en historia, se limita a elaborar una rapsodia de adjetivos. Como dice la RAE, los adjetivos no tienen significado propio al margen del contexto sustantivo. Sin este, nadie puede saber si están bien usados. Debo decir que la inmensa mayoría de los adjetivos que recoge el Sr.…  Seguir leyendo »

La última vez que estuve en Weimar, en diciembre de 2014, experimenté una aguda sensación al visitar de nuevo el lugar donde se aprobó, hace cien años, la primera constitución democrática de Alemania. Frente al Teatro Nacional, unas pobres bombillas de feria coronaban las augustas cabezas de Goethe y Schiller, eternizados en su apuesto gesto. Se preparaba la Navidad de forma más que humilde, mínima. Sobre la plaza, en una pista improvisada, los niños jugaban en una especie de cercado. Aprovechando las vallas, justo delante de la estatua de los grandes genios, la mutua de salud AOK Plus había extendido sus pancartas, exhortando a los ciudadanos a hacerse socios.…  Seguir leyendo »

La partida es larga y no ha concluido. Viene desde Vistalegre II, cuando se supo que Errejón no era una herramienta, sino un líder. Los anteriores enfrentamientos no tienen importancia. Iglesias los consideró como defectos de realización. Pero seguía viendo a Íñigo como su brazo operativo. Con Vistalegre II todo cambió. Entonces vio Iglesias que se trataba de compartir la dirección. La tensión que padeció en aquel proceso la pudimos adivinar por los gestos de alivio y de entusiasmo tras la votación victoriosa. Sus gestos mostraron la recomposición íntegra de su propia imagen psíquica. Iglesias se unía a un partido que en realidad no había forjado, pero esa unión no se iba a fracturar más.…  Seguir leyendo »

Europa una genealogía del presente

Cuando se enfrentaba al final de su vida, un Freud enfermo y cansado, obsesionado con la figura de Moisés el egipcio, le confesaba a Arnold Zweig: “Los tiempos son increíblemente confusos, pero me siento liberado de la tarea de iluminarlos”. Freud se permitía mostrarse así ante su amigo, un sionista recién instalado en Haifa, a pesar de la inminente anexión de Austria por los nazis. Pocos compartieron esa liberación de Freud respecto de la tarea de iluminar el presente. Por el contrario, muchos escribieron por aquellos años sus reflexiones sobre la crisis que vivían. Karl Jaspers fue uno de los principales, y así surgió su libro de 1931, La situación espiritual de nuestro tiempo.…  Seguir leyendo »

Los observadores coinciden. Mientras el problema de Cataluña esté abierto, el mapa político español no se cerrará. Ahora bien, el problema catalán todavía tiene un largo trecho histórico, así que nadie cante victoria. Si algo ha caracterizado a la clase política catalana a través de la historia ha sido sus cambios de inflexibilidad y flexibilidad. Sin embargo, nada apunta a que haya empezado ya otro ciclo. La designación de Rovira presagia rigidez. Su extracción pequeño-burguesa, como la de Puigdemont, le inclina hacia un sentido sublimado de la política como fuente de la dignidad existencial. Sólo cuando el liderazgo venga de nuevo de los diversos estratos de Barcelona se abrirá paso la flexibilidad.…  Seguir leyendo »

Nuestras sociedades olvidan un detalle que ya observó Tucídides. La postverdad es la norma de la condición bélica. Se genera desde la hostilidad y consiste en una mezcla de cinismo, descarada seguridad en sí mismo y aplomo que oculte la desesperación. Su finalidad es mantener la reputación, algo decisivo en la lucha. Pues bien, cualquiera que conozca la historia identificará que las autoridades de Cataluña están en una situación semejante a la de 1462, 1640 o 1705. La diferencia es el tabú de la violencia. En este enfrentamiento ganará quien logre disparar la violencia activa del otro. Por eso las autoridades de Cataluña necesitan un uso masivo y provocador de postverdad.…  Seguir leyendo »

El plan de reforma de la UCM presentado por Andradas ha suscitado una polémica concentrada en la cuestión de la Facultad de Filosofía. Este debate es decepcionante. Ha generado opiniones mal informadas y poco constructivas. Una de ellas es la reflejada en el artículo del Prof. Leyte del 23 de julio. Su argumentación defiende que la Filosofía ha sido puesta en peligro por sus propios defensores. La razón es porque ellos viven ensimismados y desconectados del mundo. Por el contexto, se sugiere que ese ensimismamiento condena a nuestra Facultad. Esta es una conclusión injusta y muestra carecer de la información pertinente.…  Seguir leyendo »

Por qué sobra la Filosofía

Los profesores de la Universidad Complutense de Madrid se han enterado por los periódicos del plan que el rectorado de esa institución prepara para la reorganización de sus centros. Lo esperaban con interés, porque las universidades públicas están muy necesitadas de atención, como en general todo nuestro sistema educativo. La mala noticia es que, descontando la cansina muletilla retórica de la “calidad docente e investigadora”, el plan no contiene más que números. Los números son importantes. Las facultades superiores son también centros de gestión, y la gestión es en buena medida cosa de números. Pero en cuestión de números los supuestos beneficios del proyecto no están mínimamente cuantificados (no hay memoria económica, aunque se anuncia un ahorro que no llega al 1% del presupuesto de la universidad), sino ocultos por otra muletilla, la del “dinamismo y la flexibilidad”, inconcreta e insuficiente para justificar el destrozo académico que dichos números esconden.…  Seguir leyendo »

Junts pel Sí: la cuestión de la legitimidad

En caso de que Junts pel Sí tuviera razón, la legalidad real de Cataluña ya sería la ignota del futuro. No la española, ni la del Estatut, que forma parte de ella, sino la que vendrá. Esa no la conoce nadie. Por tanto, en estos momentos, Cataluña carecería de ley. Solo tendría voluntad política. Cada paso que diera el Parlament sería una creatio ex nihilo. Eso significaría que los ciudadanos de Cataluña carecerían desde ahora de derechos ciertos. Todo dependería del fiat, del hágase. Ante esta situación, no basta defender la legalidad. Es preciso denunciar la ilegitimidad de poner a un pueblo entero ante esa situación.…  Seguir leyendo »