José María Carrascal

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Septiembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Crisis

Debería haber titulado «las crisis» ya que son varias, que se enlazan y engordan como serpientes en celo, pero no quería aumentar la alarma, basta la del Gobierno. Hay la crisis del Covid-19, que amenaza a todos y cada uno sin respetar a nadie. Hay, la de una economía española que pierde fuelle debido a sus desequilibrios estructurales, y hay la más grave de todas, aunque de la que menos se habla: la de la desconfianza de los españoles en su clase política, tras haberla visto atender a sus intereses personales o partidistas antes que a los del país en su conjunto.…  Seguir leyendo »

Con esa tendencia tan humana a edulcorar lo problemático, hemos convertido la definición clásica de democracia -«la menos mala de las formas de gobierno»- en «la mejor forma de gobierno», verdad a medias al superar a las demás, pero sin ser la mejor posible, y olvidando sus fallos, que, como todo en este mundo, tiene. Sus inventores, los griegos, con el espíritu práctico que les caracterizaba, no tuvieron el menor inconveniente en utilizar remedios muy poco democráticos para combatir tales carencias: cuando la democracia había degenerado en demagogia, sin haber forma de restablecer la ley y el orden, buscaban entre sus patricios el que les parecía más honesto, ecuánime e idóneo para el cargo y le nombraban tyrannos, tal como suena, con plenos poderes para restablecer la convivencia civilizada.…  Seguir leyendo »

No sólo Teruel, también España existe, aunque hay españoles que se empeñan en negarlo. No voy a hacer el ridículo como esos nacionalistas provincianos que estiran la genealogía de sus antepasados hasta Noé, sin decirnos cómo se salvaron del Diluvio, aunque en la Biblia se habla de una Tarsis, rica en oro y plata, que muy bien podría ser Tartessos. Pero a la historia propiamente dicha, España sólo emerge como provincia romana o provincias de muy diferente estatus: la Bética muy romanizada -Cádiz llegó a tener 500 caballeros, con plena ciudadanía, la segunda tras Roma-, la Tarraconense -con herencia griega y cartaginesa también- y la Lusitania, donde la romanización avanzó lentamente sin alcanzar al País Vasco y reductos cántabros, pero imponiéndose en el resto de la Península hasta el punto de dar a Roma emperadores, filósofos, oradores y escritores que permiten hablar de una «edad de plata» hispana de la literatura latina.…  Seguir leyendo »

El Brexit como oportunidad

Los lectores conocen mi actitud ante el Brexit, al haberla expresado en multitud de «Postales» y alguna Tercera. No lo veo como una pérdida ni, menos, como un desastre. Tiene su faceta dolorosa, como todos los divorcios, pero los beneficios que ofrece superan con mucho los daños, siempre que sepan aprovecharse. Sobre todo para Europa. Para los británicos es otra cosa, al ser los perdedores de esa salida, que ellos mismos planearon. Europa, en cambio, entendiendo como tal la Unión Europea, va a encontrarse en muchas mejores condiciones de completar su unión y corregir los defectos estructurales que sus padres fundadores consintieron e impiden todavía hoy, medio siglo después, su pleno funcionamiento, entre otras causas, por la renuencia inglesa.…  Seguir leyendo »

Acabamos la segunda década del siglo XXI y aún no sabemos de qué va. Empezó bajo los fastos del derribo del Muro berlinés, con la democracia como solución de todos los problemas políticos y el libre mercado garantizador de un desarrollo económico ininterrumpido, el «fin de historia», vamos. Para encontrarnos a la vuelta de la esquina con una crisis bestial, que sacudió la banca como un terremoto fuerza 9, dejó la clase media en la mitad, millones de trabajadores en el paro y tiritando a la democracia, ya que ni los gobiernos de derechas o izquierdas le han encontrado salida al no tenerla.…  Seguir leyendo »

No sé si terminaremos escribiendo nuestros artículos en inglés, pero vista la proliferación de términos británicos en nuestros periódicos, me temo que así ocurra, con los correspondientes errores, ya que el idioma de Shakespeare es muy traidor: parece fácil, pero es uno de los más complejos y crea confusiones, lamentables unas veces, cómicas la mayoría. No es nuevo y ya Camba, que se adelantó en casi todo, llamaba la atención de aquel colega que tan fino e ilustrado pretendía mostrarse que confundía el brebaje inglés de las cinco de la tarde con su famoso artículo: the. Me recuerda la crítica leída hace muchos años del «Sein und Zeit» que decía que lo único que había hecho Heidegger era «escribir griego en alemán».…  Seguir leyendo »

Resulta desolador comprobar que los españoles aún estemos discutiendo sobre España, como si no tuviéramos otra cosa que hacer ni necesidades más urgentes. Llegando algunos al colmo de discutir su existencia, mientras otros, más benévolos, hablan de «fracaso histórico», negándole la categoría de nación, con excusas tan ridículas como «nación de naciones» y «Estado plurinacional», demostrando no saber qué es Nación ni Estado ni Historia.

Nación, del latín natio-onis, alude al conjunto de personas del mismo origen, que hablan el mismo idioma y tienen una tradición común, que se remonta a la familia, la tribu, el clan, para devenir en reinos y repúblicas, cuyas estructuras administrativas, leyes y formas de gobierno rigen su vida y conforman su Estado.…  Seguir leyendo »

Relativismo

Entre los innumerables ismos que nos trajo el siglo XX -populismo, narcisismo, hedonismo, feminismo, neoliberalismo, por citar sólo algunos- tal vez sea el relativismo el de más largo recorrido, como demuestra que sigue avanzando en pleno siglo XXI, con todo ya líquido, interpretable, discutible, relativo: el arte, la política, las ideas, las costumbres. Profeta de esta nueva era fue Albert Einstein, con su Teoría de la Relatividad, que plasmaría en su famosa ecuación E=MxC2, la energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado, que igual arrasa una ciudad que produce electricidad, nada relativas ninguna de ellas.…  Seguir leyendo »

El mundo mejor

De haberme preguntado hace sesenta, cincuenta, incluso cuarenta años, es decir, en la tormentosa juventud y comienzos de la tan alabada como traidora madurez, si el mundo que tenemos es el mejor de todos los posibles, hubiese respondido, con rotundidad inversa a los años, que no, de ninguna manera, que al Creador «sabio, justo, todopoderoso», principio y fin de todas las cosas, se le habían olvidado bastantes cosas importantes en su obra maestra o de puro entretenimiento. Mis dudas sobre tan categórico juicio, sin embargo, han ido creciendo de un tiempo a esta parte, y a estas alturas he sobrepasado la etapa del «no es tan malo», para empezar a pensar que quien pudiera estar equivocado soy yo y que el mundo que tenemos, sin ser el ideal, es el mejor de los posibles, aunque sigue siendo difícil explicar la existencia del mal, de los dolores, injusticias y penalidades que abundan en él.…  Seguir leyendo »

Está en marcha la nueva batalla del independentismo catalán, muy distinta a la primera, que se libró en sus instituciones, Parlament y Govern, que tenían perdida de antemano al no haber leyes que avalen una declaración de independencia unilateral ni un derecho de autodeterminación excepto para los pueblos coloniales, que no era el caso. El descalabro ha sido sonado. La mayoría de los sublevados están en la cárcel, condenados a largas penas y sobre los que pudieron escapar pende la espada de Damocles de una orden de detención internacional. Un resultado que hubiese hecho rectificar a cualquiera no afectado de nacionalismo, esa especie de enajenación mental transitoria que aqueja a los humanos con más ambición que cordura y no han aprendido las lecciones de la Historia, esa «gran maestra de la vida», según Cicerón.…  Seguir leyendo »

Como el mal de muchos es consuelo de tontos, de poco nos sirve constatar que nuestra clase política ha fallado la última prueba, unos por hacer las cuentas del Gran Capitán, otros por hacer las de la lechera. Los nacionalistas catalanes a la cabeza: esperaban estar hoy en esa especie de edén que era la República Catalana, y así se lo hicieron creer a sus seguidores, para encontrarse con sus dirigentes en la cárcel o fugitivos de la Justicia, con miles de sus empresas en otras comunidades españolas, con ningún reconocimiento internacional, divididos entre sí y, lo más trágico, sin haber comprendido que «lo que no puede ser no puede ser, y, además, es imposible», pidiendo lo que no puede dárselo ningún gobierno español aunque quisiera, al no estar autorizado.…  Seguir leyendo »

Resulta temerario apostar a dos meses vista, pero el tema es tan crucial y la inquietud tan grande que hay que hacerlo, para eso le pagan a uno. En mis años de corresponsal en Estados Unidos desarrollé una fórmula para adivinar el ganador de las elecciones presidenciales que rara vez me falló. Consistía en observar minuciosamente las convenciones de los dos grandes partidos para elegir candidato, pero más que a estos, a lo que había detrás de las bambalinas, para enterarme de cómo había logrado la victoria. Si era fácilmente o con dificultades, con lucha o sin ella. Y comparando a los dos finalistas, elegía al que menos trabajo le había costado, es decir, el que menos sangre había derramado.…  Seguir leyendo »

¿Por qué las tostadas caen siempre con la cara de la mermelada para abajo? ¿Por qué un terremoto arrasa un país del Tercer Mundo y causa apenas destrozos materiales en uno del Primero? ¿Por qué, cuando buscamos una cosa no la encontramos, y la encontramos cuando buscamos otra? «La venganza de las cosas» ha bautizado la vox populi estas y otras fastidiosas anomalías, con cierto aire de «venganza del chinito», es decir, de broma. Cuando, si las tomáramos en serio y las analizásemos medianamente, nos daríamos cuenta de que son perfectamente lógicas y previsibles: la tostada se cae por el lado de la mermelada por el peso que ésta le aporta.…  Seguir leyendo »

El triunfo de la mentira

¿Qué fue de la exhumación de Franco? ¿Qué se hizo de la convocatoria de elecciones tras la censura a Rajoy? ¿Dónde está el gobierno progresista con Podemos? Los ministros y bandas de música en el recibimiento de los inmigrantes del Aquarius, ¿fueron verduras de las eras?

Podrían hacerse unas coplas, no tan bellas como las de Manrique a la muerte de su padre, pero sí tan ciertas, a la muerte de la verdad en la política, con el agravante de alevosía, pues se ha bautizado la mentira con el nombre de posverdad, invento de Gramsci, que revolucionó el marxismo al sostener que la revolución debe empezar por el idioma, el leninismo lo llevó a la práctica con la consigna «una mentira repetida un millón de veces se convierte en verdad» y Ernesto Laclau lo predicó con éxito en España.…  Seguir leyendo »

Es la palabra más usada, abusada, roída, raída, prostituida últimamente, tras haber sido luz y faro de la humanidad. Pero desde que la izquierda la convirtió en consigna, su desprestigio no puede ser mayor. Progreso, del latín progressio, «avance hacia delante» por antonomasia, ha ido unido a mejora, ampliación, liberalismo, pero manipulada por la «progresía» ha devenido en «progre» que casi es un insulto, equivalente al «facha» en el otro extremo del espectro ideológico, es decir «avance hacia atrás». No se sulfuren los progresistas, si me lee alguno, pero ¿puede llamarse progreso a la colectivización de la agricultura soviética, con la gran hambruna que siguió; a los gulag; a los juicios de «disidentes»; a la «gran marcha» de Mao, con decenas de miles de «muertos»; a la «revolución cultural» de su mujer, con la clase urbana cavando en el campo; a la tiranía hereditaria de Corea del Norte; a las pilas de calaveras en Camboya (¿dos millones de muertos?);…  Seguir leyendo »

Uno de los enigmas que más intrigan al español de nuestros días es por qué la izquierda tiene muchas más dificultades en unirse que la derecha, lo que nos ha llevado al bloqueo del Gobierno. No es que en otros países haya sido fácil formar coaliciones de izquierda. Basta recordar las luchas de bolcheviques y mencheviques, de estalinistas y trotskistas, del «socialismo real» soviético y la socialdemocracia, «lacaya del capitalismo» como la llamaban los comunistas, con su secuela de asesinatos, purgas y gulags, para darse cuenta de una rivalidad a muerte. Lo que sorprende es que esa confrontación haya resurgido cuando se creía que, tras el desplome del Muro de Berlín, la socialdemocracia había copado el entero campo de la izquierda.…  Seguir leyendo »

Doña Carmen Calvo, la de «el dinero público no es de nadie», se ha superado a sí misma, más difícil que batir un récord mundial. Su «el feminismo no es de todas, no bonita, nos lo hemos currado en la genealogía del pensamiento socialista» ha sido comentado de sobra, no precisamente para alabarla, incluso en sus propias filas. Primero, por la desastrosa sintaxis, ¿cómo unir «genealogía», con «pensamiento socialista»? Luego por el «no bonita», guinda graciosa que quiso introducir, cayendo en lo pedestre, como suele ocurrir a quienes no tienen gracia. Pero me permite tratar un tema que vengo posponiendo desde hace tiempo, al impedirme abordarlo la rabiosa actualidad.…  Seguir leyendo »

En qué nos equivocamos

¿Y si resultara que todos los problemas que estamos teniendo fueran producto de un desfase, de un desajuste? ¿Que, como aquel monje que se quedó dormido oyendo el trinar de un pájaro para despertar en otra época, no reconociésemos nada alrededor y nos equivoquemos continuamente? ¿O, como tantas novelas y películas de ciencia ficción, nos hubiéramos metido en un agujero negro y aparecido en un planeta semejante al nuestro de otra galaxia, donde todo funciona al revés que en la Tierra? Pues, si se fijan, están ocurriendo cosas raras, estrambóticas incluso, que rompen todas las normas que habían regido nuestras costumbres.…  Seguir leyendo »

El socialismo real, disfraz del comunismo, acabó con el desplome del Muro de Berlín, que dejó al descubierto la tiranía y la miseria en aquel «paraíso del proletariado», otro de sus disfraces. Lo que no impide que resurja bajo las máscaras más diversas en los lugares más remotos, arruinando países ricos (véase Venezuela), e incluso se vende en España. Y se compra. Pero ésa es otra historia. La que hoy quiero contarles es la del socialismo democrático, la socialdemocracia, feliz conjunción de libertad, justicia y prosperidad, que desde hace medio siglo ha prevalecido en Occidente hasta el punto de que los conservadores adoptaron buena parte de sus fórmulas para poder gobernar.…  Seguir leyendo »

Madrid y Barcelona

«Lo que está pasando en Cataluña podría resumirse en que no sabemos lo que nos pasa», escribía no ha mucho Jorge Trías Sagnier en una Tercera de ABC, parafraseando al Ortega de hace un siglo, sobre los españoles. Dan ganas de decir al abogado y escritor catalán «¡Bienvenido al club!», pues los catalanes presumían de saber perfectamente lo que les pasaba y un buen número de ellos siguen pensándolo, o eso creen. El problema es que la realidad no coincide con ellos. El barullo que allí reina iguala al español, si no lo supera, y el mejor ejemplo es la formidable confusión por la Alcaldía de Barcelona, parecida a la de Madrid y a la de otras ciudades españolas.…  Seguir leyendo »