José María Carrascal

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Julio de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

La máxima inquina la reservan los comunistas a los anarquistas. Les molesta desde su chulería a su libertad, individual y colectiva. De ahí que su política con ellos sea muy simple: aniquilarlos, como hicieron con el POUM durante la guerra civil española e hizo Stalin con todos sus agentes al regresar, temeroso de que se hubieran contagiado del virus español. Con los socialistas, en cambio, sienten algo muy distinto: rivalidad, antagonismo, odio incluso si son socialdemócratas al considerarles «lacayos del capitalismo». Con buenas razones: se disputan el mismo electorado, la clase trabajadora, y comparten símbolos -la bandera roja, el puño en alto-, profetas -Marx, Engels, Lenin-, principios -el materialismo histórico, las contradicciones del capitalismo-, e incluso el nombre: no olvidemos que el primer Estado marxista-leninista se llamaba Unión de Republicas Socialistas Soviéticas, no «Comunistas».…  Seguir leyendo »

El virus de la naturaleza

Peste, plaga, epidemia, pandemia se la ha llamado, más otros cuantos nombres hediondos. Las ha habido siempre, en todas partes y se tomaron como castigo de Dios por nuestros pecados, y aún se la toma en ciertos ámbitos. Con Sodoma y Gomorra entran en la historia, y hasta hoy, en Wuhan. Porque nacen en ciudades, son producto de la civis, de la civilización, de esas colmenas humanas amuralladas que el hombre creó para protegerse de la avasalladora naturaleza y de los demás hombres. Allí dentro podía dedicarse a lo que mejor se le da: pensar, debatir, inventar, buscar fórmulas para dominar las fuerzas naturales, el frío, el calor, los huracanes, las inundaciones y, especialmente, los enemigos, que solían ser los vecinos.…  Seguir leyendo »

Está en marcha una operación para neutralizar la Guardia Civil, dentro de otra mucho más amplia para dejar España que no la conozca «ni la madre que la parió», aunque no en el sentido jocoso que le dio Alfonso Guerra, sino en otro mucho más profundo de licuar su esencia, todo cuanto ha sido a lo largo de su historia, para convertirla en algo muy distinto, que ni siquiera puede ser nación o Estado, sino múltiples. O nada. Operación que requiere empezar eliminando sus señas de identidad, la Guardia Civil es una de ellas, como su tricornio de charol, que en realidad es bicornio, pues le han quitado el delantero «para ampliar la frente» según Eugenio Montes, y sus correajes amarillos de gala.…  Seguir leyendo »

Alemania

Debo comenzar advirtiendo de que tengo no ya simpatía, sino una inmensa deuda con Alemania. Allí pase la década clave, entre juventud y madurez, completé mi formación, descubrí mi vocación, conocí a la mujer con quien he vivido y, por último, pero no menos importante, descubrí la libertad. Demasiado para ser imparcial, por más que quiera serlo. De ahí mi advertencia.

Alemania, como Francia, Italia, Inglaterra, España, es uno de esos países sobre los que corren lugares comunes, más o menos ciertos. En este caso, el de «cabezas cuadradas», trabajadores, agresivos, con genios en ciencias, artes y letras, junto a auténticos monstruos, aunque Hitler era austriaco.…  Seguir leyendo »

La era posCovid-19

El tema más tratado, argumentado, debatido del momento es sin duda la situación del mundo, con nosotros dentro, cuando la pandemia del coronavirus haya pasado, que pasará como todas las epidemias, dejando tras sí un rastro de muerte, desolación, emociones, e incluso algún coletazo postrero. Las posiciones son dos, opuestas además, como en todos los asuntos relevantes. A un lado están quienes dicen que marcará un antes y un después, sin que nada vuelva a ser lo mismo. El golpe ha sido demasiado fuerte, para quedarse en uno de esos desastres naturales -erupciones, terremotos, pestes, tsunamis, guerras- que jalonan la historia del planeta y de la humanidad que lo habita, obligándola a cambiar de actitud si quiere conservar su hábitat  y a ella misma.…  Seguir leyendo »

Primavera, 2020

«La primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido», cantó más que versificó Juan Ramón Jiménez. La primavera de 2020 ha venido, pero no podemos disfrutarla, sólo contemplarla desde nuestras ventanas y balcones. Los que tenemos suerte, pues quienes no la han tenido deben contentarse con imaginarla desde la cama o, lo que sería peor, no volver a verla.

Llegó en punto, el 21 de marzo, cuando los árboles estaban aún reducidos al negro esqueleto de sus ramas y hoy lucen el esplendor de su fronda, advirtiéndonos de que el «poblachón manchego» de antaño, se ha convertido en un inmenso bosque.…  Seguir leyendo »

Pertenecer

La única virtud del Covid-19 es devolvernos a nuestro origen, y no me refiero a la reclusión obligada en nuestros hogares, sino al punto de partida, algo tan remoto que muchos lo han perdido de vista. En su carrera desenfrenada hacia el progreso, que recuerda la expansión de las galaxias hacia el infinito, el género humano se viene haciendo cada vez más individual, alejándonos de los demás, con quienes ha combatido más que colaborado. Con excepciones, naturalmente, aunque casi siempre contra otros grupos. Las voces que han predicado la hermandad de los hombres y la paz entre aquellos con buena voluntad han sido siempre la excepción y, por lo general, han terminado mal.…  Seguir leyendo »

Crisis

Debería haber titulado «las crisis» ya que son varias, que se enlazan y engordan como serpientes en celo, pero no quería aumentar la alarma, basta la del Gobierno. Hay la crisis del Covid-19, que amenaza a todos y cada uno sin respetar a nadie. Hay, la de una economía española que pierde fuelle debido a sus desequilibrios estructurales, y hay la más grave de todas, aunque de la que menos se habla: la de la desconfianza de los españoles en su clase política, tras haberla visto atender a sus intereses personales o partidistas antes que a los del país en su conjunto.…  Seguir leyendo »

Con esa tendencia tan humana a edulcorar lo problemático, hemos convertido la definición clásica de democracia -«la menos mala de las formas de gobierno»- en «la mejor forma de gobierno», verdad a medias al superar a las demás, pero sin ser la mejor posible, y olvidando sus fallos, que, como todo en este mundo, tiene. Sus inventores, los griegos, con el espíritu práctico que les caracterizaba, no tuvieron el menor inconveniente en utilizar remedios muy poco democráticos para combatir tales carencias: cuando la democracia había degenerado en demagogia, sin haber forma de restablecer la ley y el orden, buscaban entre sus patricios el que les parecía más honesto, ecuánime e idóneo para el cargo y le nombraban tyrannos, tal como suena, con plenos poderes para restablecer la convivencia civilizada.…  Seguir leyendo »

No sólo Teruel, también España existe, aunque hay españoles que se empeñan en negarlo. No voy a hacer el ridículo como esos nacionalistas provincianos que estiran la genealogía de sus antepasados hasta Noé, sin decirnos cómo se salvaron del Diluvio, aunque en la Biblia se habla de una Tarsis, rica en oro y plata, que muy bien podría ser Tartessos. Pero a la historia propiamente dicha, España sólo emerge como provincia romana o provincias de muy diferente estatus: la Bética muy romanizada -Cádiz llegó a tener 500 caballeros, con plena ciudadanía, la segunda tras Roma-, la Tarraconense -con herencia griega y cartaginesa también- y la Lusitania, donde la romanización avanzó lentamente sin alcanzar al País Vasco y reductos cántabros, pero imponiéndose en el resto de la Península hasta el punto de dar a Roma emperadores, filósofos, oradores y escritores que permiten hablar de una «edad de plata» hispana de la literatura latina.…  Seguir leyendo »

El Brexit como oportunidad

Los lectores conocen mi actitud ante el Brexit, al haberla expresado en multitud de «Postales» y alguna Tercera. No lo veo como una pérdida ni, menos, como un desastre. Tiene su faceta dolorosa, como todos los divorcios, pero los beneficios que ofrece superan con mucho los daños, siempre que sepan aprovecharse. Sobre todo para Europa. Para los británicos es otra cosa, al ser los perdedores de esa salida, que ellos mismos planearon. Europa, en cambio, entendiendo como tal la Unión Europea, va a encontrarse en muchas mejores condiciones de completar su unión y corregir los defectos estructurales que sus padres fundadores consintieron e impiden todavía hoy, medio siglo después, su pleno funcionamiento, entre otras causas, por la renuencia inglesa.…  Seguir leyendo »

Acabamos la segunda década del siglo XXI y aún no sabemos de qué va. Empezó bajo los fastos del derribo del Muro berlinés, con la democracia como solución de todos los problemas políticos y el libre mercado garantizador de un desarrollo económico ininterrumpido, el «fin de historia», vamos. Para encontrarnos a la vuelta de la esquina con una crisis bestial, que sacudió la banca como un terremoto fuerza 9, dejó la clase media en la mitad, millones de trabajadores en el paro y tiritando a la democracia, ya que ni los gobiernos de derechas o izquierdas le han encontrado salida al no tenerla.…  Seguir leyendo »

No sé si terminaremos escribiendo nuestros artículos en inglés, pero vista la proliferación de términos británicos en nuestros periódicos, me temo que así ocurra, con los correspondientes errores, ya que el idioma de Shakespeare es muy traidor: parece fácil, pero es uno de los más complejos y crea confusiones, lamentables unas veces, cómicas la mayoría. No es nuevo y ya Camba, que se adelantó en casi todo, llamaba la atención de aquel colega que tan fino e ilustrado pretendía mostrarse que confundía el brebaje inglés de las cinco de la tarde con su famoso artículo: the. Me recuerda la crítica leída hace muchos años del «Sein und Zeit» que decía que lo único que había hecho Heidegger era «escribir griego en alemán».…  Seguir leyendo »

Resulta desolador comprobar que los españoles aún estemos discutiendo sobre España, como si no tuviéramos otra cosa que hacer ni necesidades más urgentes. Llegando algunos al colmo de discutir su existencia, mientras otros, más benévolos, hablan de «fracaso histórico», negándole la categoría de nación, con excusas tan ridículas como «nación de naciones» y «Estado plurinacional», demostrando no saber qué es Nación ni Estado ni Historia.

Nación, del latín natio-onis, alude al conjunto de personas del mismo origen, que hablan el mismo idioma y tienen una tradición común, que se remonta a la familia, la tribu, el clan, para devenir en reinos y repúblicas, cuyas estructuras administrativas, leyes y formas de gobierno rigen su vida y conforman su Estado.…  Seguir leyendo »

Relativismo

Entre los innumerables ismos que nos trajo el siglo XX -populismo, narcisismo, hedonismo, feminismo, neoliberalismo, por citar sólo algunos- tal vez sea el relativismo el de más largo recorrido, como demuestra que sigue avanzando en pleno siglo XXI, con todo ya líquido, interpretable, discutible, relativo: el arte, la política, las ideas, las costumbres. Profeta de esta nueva era fue Albert Einstein, con su Teoría de la Relatividad, que plasmaría en su famosa ecuación E=MxC2, la energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado, que igual arrasa una ciudad que produce electricidad, nada relativas ninguna de ellas.…  Seguir leyendo »

El mundo mejor

De haberme preguntado hace sesenta, cincuenta, incluso cuarenta años, es decir, en la tormentosa juventud y comienzos de la tan alabada como traidora madurez, si el mundo que tenemos es el mejor de todos los posibles, hubiese respondido, con rotundidad inversa a los años, que no, de ninguna manera, que al Creador «sabio, justo, todopoderoso», principio y fin de todas las cosas, se le habían olvidado bastantes cosas importantes en su obra maestra o de puro entretenimiento. Mis dudas sobre tan categórico juicio, sin embargo, han ido creciendo de un tiempo a esta parte, y a estas alturas he sobrepasado la etapa del «no es tan malo», para empezar a pensar que quien pudiera estar equivocado soy yo y que el mundo que tenemos, sin ser el ideal, es el mejor de los posibles, aunque sigue siendo difícil explicar la existencia del mal, de los dolores, injusticias y penalidades que abundan en él.…  Seguir leyendo »

Está en marcha la nueva batalla del independentismo catalán, muy distinta a la primera, que se libró en sus instituciones, Parlament y Govern, que tenían perdida de antemano al no haber leyes que avalen una declaración de independencia unilateral ni un derecho de autodeterminación excepto para los pueblos coloniales, que no era el caso. El descalabro ha sido sonado. La mayoría de los sublevados están en la cárcel, condenados a largas penas y sobre los que pudieron escapar pende la espada de Damocles de una orden de detención internacional. Un resultado que hubiese hecho rectificar a cualquiera no afectado de nacionalismo, esa especie de enajenación mental transitoria que aqueja a los humanos con más ambición que cordura y no han aprendido las lecciones de la Historia, esa «gran maestra de la vida», según Cicerón.…  Seguir leyendo »

Como el mal de muchos es consuelo de tontos, de poco nos sirve constatar que nuestra clase política ha fallado la última prueba, unos por hacer las cuentas del Gran Capitán, otros por hacer las de la lechera. Los nacionalistas catalanes a la cabeza: esperaban estar hoy en esa especie de edén que era la República Catalana, y así se lo hicieron creer a sus seguidores, para encontrarse con sus dirigentes en la cárcel o fugitivos de la Justicia, con miles de sus empresas en otras comunidades españolas, con ningún reconocimiento internacional, divididos entre sí y, lo más trágico, sin haber comprendido que «lo que no puede ser no puede ser, y, además, es imposible», pidiendo lo que no puede dárselo ningún gobierno español aunque quisiera, al no estar autorizado.…  Seguir leyendo »

Resulta temerario apostar a dos meses vista, pero el tema es tan crucial y la inquietud tan grande que hay que hacerlo, para eso le pagan a uno. En mis años de corresponsal en Estados Unidos desarrollé una fórmula para adivinar el ganador de las elecciones presidenciales que rara vez me falló. Consistía en observar minuciosamente las convenciones de los dos grandes partidos para elegir candidato, pero más que a estos, a lo que había detrás de las bambalinas, para enterarme de cómo había logrado la victoria. Si era fácilmente o con dificultades, con lucha o sin ella. Y comparando a los dos finalistas, elegía al que menos trabajo le había costado, es decir, el que menos sangre había derramado.…  Seguir leyendo »

¿Por qué las tostadas caen siempre con la cara de la mermelada para abajo? ¿Por qué un terremoto arrasa un país del Tercer Mundo y causa apenas destrozos materiales en uno del Primero? ¿Por qué, cuando buscamos una cosa no la encontramos, y la encontramos cuando buscamos otra? «La venganza de las cosas» ha bautizado la vox populi estas y otras fastidiosas anomalías, con cierto aire de «venganza del chinito», es decir, de broma. Cuando, si las tomáramos en serio y las analizásemos medianamente, nos daríamos cuenta de que son perfectamente lógicas y previsibles: la tostada se cae por el lado de la mermelada por el peso que ésta le aporta.…  Seguir leyendo »