José María Carrascal

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Octubre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Acabamos la segunda década del siglo XXI y aún no sabemos de qué va. Empezó bajo los fastos del derribo del Muro berlinés, con la democracia como solución de todos los problemas políticos y el libre mercado garantizador de un desarrollo económico ininterrumpido, el «fin de historia», vamos. Para encontrarnos a la vuelta de la esquina con una crisis bestial, que sacudió la banca como un terremoto fuerza 9, dejó la clase media en la mitad, millones de trabajadores en el paro y tiritando a la democracia, ya que ni los gobiernos de derechas o izquierdas le han encontrado salida al no tenerla.…  Seguir leyendo »

No sé si terminaremos escribiendo nuestros artículos en inglés, pero vista la proliferación de términos británicos en nuestros periódicos, me temo que así ocurra, con los correspondientes errores, ya que el idioma de Shakespeare es muy traidor: parece fácil, pero es uno de los más complejos y crea confusiones, lamentables unas veces, cómicas la mayoría. No es nuevo y ya Camba, que se adelantó en casi todo, llamaba la atención de aquel colega que tan fino e ilustrado pretendía mostrarse que confundía el brebaje inglés de las cinco de la tarde con su famoso artículo: the. Me recuerda la crítica leída hace muchos años del «Sein und Zeit» que decía que lo único que había hecho Heidegger era «escribir griego en alemán».…  Seguir leyendo »

Resulta desolador comprobar que los españoles aún estemos discutiendo sobre España, como si no tuviéramos otra cosa que hacer ni necesidades más urgentes. Llegando algunos al colmo de discutir su existencia, mientras otros, más benévolos, hablan de «fracaso histórico», negándole la categoría de nación, con excusas tan ridículas como «nación de naciones» y «Estado plurinacional», demostrando no saber qué es Nación ni Estado ni Historia.

Nación, del latín natio-onis, alude al conjunto de personas del mismo origen, que hablan el mismo idioma y tienen una tradición común, que se remonta a la familia, la tribu, el clan, para devenir en reinos y repúblicas, cuyas estructuras administrativas, leyes y formas de gobierno rigen su vida y conforman su Estado.…  Seguir leyendo »

Relativismo

Entre los innumerables ismos que nos trajo el siglo XX -populismo, narcisismo, hedonismo, feminismo, neoliberalismo, por citar sólo algunos- tal vez sea el relativismo el de más largo recorrido, como demuestra que sigue avanzando en pleno siglo XXI, con todo ya líquido, interpretable, discutible, relativo: el arte, la política, las ideas, las costumbres. Profeta de esta nueva era fue Albert Einstein, con su Teoría de la Relatividad, que plasmaría en su famosa ecuación E=MxC2, la energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado, que igual arrasa una ciudad que produce electricidad, nada relativas ninguna de ellas.…  Seguir leyendo »

El mundo mejor

De haberme preguntado hace sesenta, cincuenta, incluso cuarenta años, es decir, en la tormentosa juventud y comienzos de la tan alabada como traidora madurez, si el mundo que tenemos es el mejor de todos los posibles, hubiese respondido, con rotundidad inversa a los años, que no, de ninguna manera, que al Creador «sabio, justo, todopoderoso», principio y fin de todas las cosas, se le habían olvidado bastantes cosas importantes en su obra maestra o de puro entretenimiento. Mis dudas sobre tan categórico juicio, sin embargo, han ido creciendo de un tiempo a esta parte, y a estas alturas he sobrepasado la etapa del «no es tan malo», para empezar a pensar que quien pudiera estar equivocado soy yo y que el mundo que tenemos, sin ser el ideal, es el mejor de los posibles, aunque sigue siendo difícil explicar la existencia del mal, de los dolores, injusticias y penalidades que abundan en él.…  Seguir leyendo »

Está en marcha la nueva batalla del independentismo catalán, muy distinta a la primera, que se libró en sus instituciones, Parlament y Govern, que tenían perdida de antemano al no haber leyes que avalen una declaración de independencia unilateral ni un derecho de autodeterminación excepto para los pueblos coloniales, que no era el caso. El descalabro ha sido sonado. La mayoría de los sublevados están en la cárcel, condenados a largas penas y sobre los que pudieron escapar pende la espada de Damocles de una orden de detención internacional. Un resultado que hubiese hecho rectificar a cualquiera no afectado de nacionalismo, esa especie de enajenación mental transitoria que aqueja a los humanos con más ambición que cordura y no han aprendido las lecciones de la Historia, esa «gran maestra de la vida», según Cicerón.…  Seguir leyendo »

Como el mal de muchos es consuelo de tontos, de poco nos sirve constatar que nuestra clase política ha fallado la última prueba, unos por hacer las cuentas del Gran Capitán, otros por hacer las de la lechera. Los nacionalistas catalanes a la cabeza: esperaban estar hoy en esa especie de edén que era la República Catalana, y así se lo hicieron creer a sus seguidores, para encontrarse con sus dirigentes en la cárcel o fugitivos de la Justicia, con miles de sus empresas en otras comunidades españolas, con ningún reconocimiento internacional, divididos entre sí y, lo más trágico, sin haber comprendido que «lo que no puede ser no puede ser, y, además, es imposible», pidiendo lo que no puede dárselo ningún gobierno español aunque quisiera, al no estar autorizado.…  Seguir leyendo »

Resulta temerario apostar a dos meses vista, pero el tema es tan crucial y la inquietud tan grande que hay que hacerlo, para eso le pagan a uno. En mis años de corresponsal en Estados Unidos desarrollé una fórmula para adivinar el ganador de las elecciones presidenciales que rara vez me falló. Consistía en observar minuciosamente las convenciones de los dos grandes partidos para elegir candidato, pero más que a estos, a lo que había detrás de las bambalinas, para enterarme de cómo había logrado la victoria. Si era fácilmente o con dificultades, con lucha o sin ella. Y comparando a los dos finalistas, elegía al que menos trabajo le había costado, es decir, el que menos sangre había derramado.…  Seguir leyendo »

¿Por qué las tostadas caen siempre con la cara de la mermelada para abajo? ¿Por qué un terremoto arrasa un país del Tercer Mundo y causa apenas destrozos materiales en uno del Primero? ¿Por qué, cuando buscamos una cosa no la encontramos, y la encontramos cuando buscamos otra? «La venganza de las cosas» ha bautizado la vox populi estas y otras fastidiosas anomalías, con cierto aire de «venganza del chinito», es decir, de broma. Cuando, si las tomáramos en serio y las analizásemos medianamente, nos daríamos cuenta de que son perfectamente lógicas y previsibles: la tostada se cae por el lado de la mermelada por el peso que ésta le aporta.…  Seguir leyendo »

El triunfo de la mentira

¿Qué fue de la exhumación de Franco? ¿Qué se hizo de la convocatoria de elecciones tras la censura a Rajoy? ¿Dónde está el gobierno progresista con Podemos? Los ministros y bandas de música en el recibimiento de los inmigrantes del Aquarius, ¿fueron verduras de las eras?

Podrían hacerse unas coplas, no tan bellas como las de Manrique a la muerte de su padre, pero sí tan ciertas, a la muerte de la verdad en la política, con el agravante de alevosía, pues se ha bautizado la mentira con el nombre de posverdad, invento de Gramsci, que revolucionó el marxismo al sostener que la revolución debe empezar por el idioma, el leninismo lo llevó a la práctica con la consigna «una mentira repetida un millón de veces se convierte en verdad» y Ernesto Laclau lo predicó con éxito en España.…  Seguir leyendo »

Es la palabra más usada, abusada, roída, raída, prostituida últimamente, tras haber sido luz y faro de la humanidad. Pero desde que la izquierda la convirtió en consigna, su desprestigio no puede ser mayor. Progreso, del latín progressio, «avance hacia delante» por antonomasia, ha ido unido a mejora, ampliación, liberalismo, pero manipulada por la «progresía» ha devenido en «progre» que casi es un insulto, equivalente al «facha» en el otro extremo del espectro ideológico, es decir «avance hacia atrás». No se sulfuren los progresistas, si me lee alguno, pero ¿puede llamarse progreso a la colectivización de la agricultura soviética, con la gran hambruna que siguió; a los gulag; a los juicios de «disidentes»; a la «gran marcha» de Mao, con decenas de miles de «muertos»; a la «revolución cultural» de su mujer, con la clase urbana cavando en el campo; a la tiranía hereditaria de Corea del Norte; a las pilas de calaveras en Camboya (¿dos millones de muertos?);…  Seguir leyendo »

Uno de los enigmas que más intrigan al español de nuestros días es por qué la izquierda tiene muchas más dificultades en unirse que la derecha, lo que nos ha llevado al bloqueo del Gobierno. No es que en otros países haya sido fácil formar coaliciones de izquierda. Basta recordar las luchas de bolcheviques y mencheviques, de estalinistas y trotskistas, del «socialismo real» soviético y la socialdemocracia, «lacaya del capitalismo» como la llamaban los comunistas, con su secuela de asesinatos, purgas y gulags, para darse cuenta de una rivalidad a muerte. Lo que sorprende es que esa confrontación haya resurgido cuando se creía que, tras el desplome del Muro de Berlín, la socialdemocracia había copado el entero campo de la izquierda.…  Seguir leyendo »

Doña Carmen Calvo, la de «el dinero público no es de nadie», se ha superado a sí misma, más difícil que batir un récord mundial. Su «el feminismo no es de todas, no bonita, nos lo hemos currado en la genealogía del pensamiento socialista» ha sido comentado de sobra, no precisamente para alabarla, incluso en sus propias filas. Primero, por la desastrosa sintaxis, ¿cómo unir «genealogía», con «pensamiento socialista»? Luego por el «no bonita», guinda graciosa que quiso introducir, cayendo en lo pedestre, como suele ocurrir a quienes no tienen gracia. Pero me permite tratar un tema que vengo posponiendo desde hace tiempo, al impedirme abordarlo la rabiosa actualidad.…  Seguir leyendo »

En qué nos equivocamos

¿Y si resultara que todos los problemas que estamos teniendo fueran producto de un desfase, de un desajuste? ¿Que, como aquel monje que se quedó dormido oyendo el trinar de un pájaro para despertar en otra época, no reconociésemos nada alrededor y nos equivoquemos continuamente? ¿O, como tantas novelas y películas de ciencia ficción, nos hubiéramos metido en un agujero negro y aparecido en un planeta semejante al nuestro de otra galaxia, donde todo funciona al revés que en la Tierra? Pues, si se fijan, están ocurriendo cosas raras, estrambóticas incluso, que rompen todas las normas que habían regido nuestras costumbres.…  Seguir leyendo »

El socialismo real, disfraz del comunismo, acabó con el desplome del Muro de Berlín, que dejó al descubierto la tiranía y la miseria en aquel «paraíso del proletariado», otro de sus disfraces. Lo que no impide que resurja bajo las máscaras más diversas en los lugares más remotos, arruinando países ricos (véase Venezuela), e incluso se vende en España. Y se compra. Pero ésa es otra historia. La que hoy quiero contarles es la del socialismo democrático, la socialdemocracia, feliz conjunción de libertad, justicia y prosperidad, que desde hace medio siglo ha prevalecido en Occidente hasta el punto de que los conservadores adoptaron buena parte de sus fórmulas para poder gobernar.…  Seguir leyendo »

Madrid y Barcelona

«Lo que está pasando en Cataluña podría resumirse en que no sabemos lo que nos pasa», escribía no ha mucho Jorge Trías Sagnier en una Tercera de ABC, parafraseando al Ortega de hace un siglo, sobre los españoles. Dan ganas de decir al abogado y escritor catalán «¡Bienvenido al club!», pues los catalanes presumían de saber perfectamente lo que les pasaba y un buen número de ellos siguen pensándolo, o eso creen. El problema es que la realidad no coincide con ellos. El barullo que allí reina iguala al español, si no lo supera, y el mejor ejemplo es la formidable confusión por la Alcaldía de Barcelona, parecida a la de Madrid y a la de otras ciudades españolas.…  Seguir leyendo »

El debate sobre si las elecciones del 26 de mayo van a ser la confirmación o el reverso de las de 28 de abril me recuerda el de las liebres sobre si eran galgos o podencos los perros que las perseguían: estéril. Se trata de elecciones distintas en circunstancias diferentes. De entrada, no son generales, sino municipales y autonómicas, con la coda de europeas, lo que cambia el escenario, los personajes y el ánimo. No es lo mismo elegir alcalde de tu pueblo o ciudad, donde priman los temas locales, que el presidente del país, en lo que prima la afinidad ideológica y los temas nacionales.…  Seguir leyendo »

La suicida batalla de la derecha

La ley física de la acción/reacción, por la que a todo acto sigue su opuesto, se cumple, como la de la gravedad, en todos los ámbitos de nuestro universo, excepto en el interior del átomo, regido por el «principio de la indeterminación», con el que disimulamos unas leyes que desconocemos. Pero en el mundo material, e incluso inmaterial, como el del pensamiento o los sentimientos, la acción y la reacción son hermanas gemelas, inseparables además, con la única diferencia de la distancia e intensidad de su secuencia. En el pasado remoto, ésta tardaba en producirse no ya siglos, sino edades, debido a lo escaso y elementalidad de las comunicaciones.…  Seguir leyendo »

La reconquista

Me lo imaginé al oír a Santiago Abascal iniciar su campaña electoral en Covadonga, con la Reconquista como lema: una brigada de medievalistas saltando a la palestra para negar que ésta existiera. Como ocurrió. Con el único título de amante de la historia, como otros lo son de la filosofía, el ajedrez o el bridge, me he creído obligado a responderles. Estoy dispuesto a aceptar que lo de Covadonga pudo quedarse en rifirrafe por aquellos desfiladeros asturianos; que el apóstol Santiago puede no descansar en la catedral de su nombre; que la batalla de Clavijo no se ganó por su aparición a lomos de un caballo blanco despanzurrando moros, y otros mitos que engalanan nuestro medievo.…  Seguir leyendo »

Brexit y procés

Podría haber titulado esta Tercera trick or treat, truco o trato, con que los niños norteamericanos piden caramelos a los vecinos ahora que Halloween se ha popularizado en España, pues el Brexit y el «procés» tienen tanto de engañifa como de negociación. Diría incluso que más de lo primero, al tener ambos procesos en común su origen, una patraña de proporciones históricas: los políticos ingleses y catalanes contaron a sus ciudadanos que salir de la Unión Europea y de España sería un momio, una ganga, un edén. O sea, jauja. Por lo pronto, los british se quitaban de encima a los odiosos, retrasados, ignorantes continentals, o resto de los europeos, y los catalanes, a los españoles, para volver a ser dueños absolutos de sus asuntos, dineros, fronteras y formas de vida.…  Seguir leyendo »