José María Lassalle

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Sin centro, entre erizos y en Beirut

Habitamos la política sin que exista un espacio de centro. La pérdida de este percute gravemente sobre el clima partidista y la salud de la democracia en toda Europa. De hecho, cuando más presiona, crece y grita el populismo, más se repliega la centralidad hacia el silencio, la indiferencia y la atonía. Sin voces moderadas ni referentes liberales, la radicalidad amplía sus márgenes, adopta matices fascistas y desertiza la política erosionando la capacidad de consenso sobre la que se basan las sociedades abiertas.

Sin centro, la democracia colapsa. Lo hace porque no puede haber acuerdos y estos, no lo olvidemos, son la narrativa sobre la que se escribe la capacidad de progreso a la que sirve la democracia.…  Seguir leyendo »

Los liberales no podemos resignarnos a ver cómo Hobbes se impone políticamente a Locke todos los días. No podemos aceptar que el miedo venza a la libertad; que el orden y la seguridad desplacen al pluralismo y la tolerancia; que la democracia liberal mute hacia la democracia populista; que las multitudes y los oligopolios digitales arrollen a la persona; que el sentimiento silencie a la razón; que el nacionalismo —grande o pequeño, étnico, lingüístico o jacobino— suplante al cosmopolitismo; que el cesarismo se lleve por delante la institucionalidad, y, sobre todo, que la radicalidad fanática de los principios asfixie la moderación dialogante de los acuerdos.…  Seguir leyendo »

El pueblo soy yo

Los populismos evolucionan hacia su personalización cesarista. Las tensiones del siglo XXI lo propician y el miedo favorece la emergencia de un mesianismo redentor democrático. Sobre todo cuando el pueblo, como sujeto político, se siente huérfano de seguridad y certidumbres y la democracia liberal muestra signos de precolapso debido a la fatiga y el estrés de sus resistencias institucionales frente a la adversidad que nos asedia desde el 11-S a nuestros días.

Esto es especialmente acusado en Europa y Norteamérica, donde la democracia evoluciona hacia un estado psicológico de excepción que justifica los desbordamientos de la legalidad y la interrupción de los controles liberales que velan por la limitación estructural del poder.…  Seguir leyendo »

Resiliencia o resistencia populares

El proceso de primarias que vive el Partido Popular gira alrededor de un dilema que le obliga a tener que elegir entre resetear su pasado y mirar hacia delante con ilusión o revisitarlo y cultivar un bucle defensivo sobre sí mismo. No hay término medio. Hay que elegir entre ver las primarias como una oportunidad proactiva para mejorar como alternativa de gobierno y ofrecer un relato ilusionante para el siglo XXI o, por el contrario, apostar por una actitud defensiva que merme su visibilidad política bajo la atenta mirada de sus adversarios, que esperan su tropiezo definitivo para ponerlo en manos del taxidermista y depositarlo en un museo de los partidos del siglo XX.…  Seguir leyendo »

Tambores cesaristas

El liberalismo está en retirada y Hobbes vence a Locke a diario para provecho de Carl Schmitt. Este podría ser el balance de la situación política en Europa y América en estos momentos. Un balance inquietante que no va a cambiar en mucho tiempo. De hecho, de alterarse este análisis sería para ver cómo el pensamiento liberal pierde la hegemonía sobre el relato que ha fundado y legitimado la democracia desde las revoluciones atlánticas hasta hoy. La causa está en el rebrote portentoso e imparable del miedo como vector social y la incapacidad de los liberales de actualizar la razón de sí mismos, que fue, tal y como explica Judith Shklar, derrotar al miedo con el nacimiento de la Modernidad.…  Seguir leyendo »

Big deal y fake humans

Mientras la vieja política y los cronistas oficiales que la acompañan viven atrapados en debates arqueológicos, el tsunami digital avanza hacia la disrupción inminente. En breve, todo cambiará y la inercia tecnológica nos situará ante retos que desbordarán la capacidad de análisis y decisión con la que hemos venido interpretando y gobernando el mundo desde la antigüedad. El planeta altera su eje de rotación analógica mediante la técnica y nuestra realidad, e incluso nuestra identidad, se hibridan digitalmente bajo la presión de la inteligencia artificial, los algoritmos y los datos. Lo inquietante de esta cibermutación global es que se produce sin control político ni pensamiento crítico, sin transparencia democrática ni debate y opinión pública informada.…  Seguir leyendo »

Querer la perfección de Cataluña, su plenitud y la fidelidad a su destino, es el mejor proyecto para un principado que, como recuerda Sir John Elliott, se veía a sí mismo en el siglo XIV como una comunidad política con “un fuerte sentimiento nacional”. Quizá por eso Cataluña se ha vivido como complementaria y necesaria para que el conjunto de España pudiera ser, también, perfecto, pleno y fiel a su propio destino. De hecho, Cataluña no podría ser sin España y ésta no podría serlo sin aquélla. No es de extrañar que Julián Marías afirmase hace medio siglo que: “El español a quien le importe Cataluña quiere su perfección, quiere su plenitud, quiere que sea fiel a su destino, y que lo tenga henchido y lleno de futuro.…  Seguir leyendo »

Cataluña avanza hacia un escenario de sinrazón colectiva generalizada. Un contexto de inestabilidad muy grave que puede proyectar un desenlace inquietante allí, en el resto de España e, incluso, en toda Europa. Barcelona puede ser a nuestro tiempo lo que París fue para la revolución de 1848: el laboratorio de un colapso institucional y legal sistémico que extienda su experiencia populista por toda la geografía de un continente vulnerable y expuesto a la propagación de las pasiones políticas. La razón populista acecha y las sombras sentimentales que la sustentan asedian los fundamentos de legalidad y moderación de todas las democracias europeas.…  Seguir leyendo »

Hace dos siglos los españoles dejamos lo mejor de nosotros en América. Allá quedaron nuestra capacidad de reinvención, nuestro optimismo y nuestra fe en el futuro. Las independencias nos desgajaron al quebrarse la unidad emocional de la Monarquía hispánica. Con ellas fuimos privados de aquella pulsión utópica que desde las profundidades del alma de Castilla nos propulsó hasta tocar las costas de América un 12 de octubre de 1492. De ahí que el proceso independentista iniciado en México con el Grito de Dolores fuera algo más que una secesión política. Fue la pérdida de la completitud de España. La separación forzada de nuestro ser americano y la condena a ser europeos, sin más.…  Seguir leyendo »

El pasado 26 de junio, el pueblo habló sin más intermediarios ni tribunos que las urnas. Lo hizo con una participación equiparable a la vivida unos meses antes y unos resultados que dan y quitan razón a cuanto se ha hecho y dicho desde el pasado 20 de diciembre para acá. Los españoles dibujaron un mapa de la geografía política por la que deberá discurrir el interés general si quiere ser respetado. Dijeron, en primer lugar, que no quieren experimentar en su carne el populismo. Ni como opción de Gobierno ni como fuerza dominante de la izquierda. En segundo lugar, que quieren que el Partido Popular siga gobernando, aunque de otra manera: con una mayoría relativa que siga desarrollando las políticas que han permitido vencer la crisis, aunque con un estilo distinto en el fondo y en las formas.…  Seguir leyendo »

Melville nunca fue muy leído en España. Adolecemos en nuestro país de un déficit lector de escritores anglosajones y se nota. Poco Conrad, menos Faulkner y algo más de James y Shakespeare, pero poca cosa en cualquier caso. Así nos va, podría haber dicho Jovellanos, que era un anglófilo secreto. Afrontamos dentro de unas semanas unas elecciones que son la segunda vuelta de las pasadas y sería bueno enfocar su análisis desde una perspectiva literaria anglosajona. Sobre todo porque nos ayudaría a comprender que hay que operar sobre la realidad política desde una antropología pesimista que cree que si no hay voluntad de enderezar lo torcido, el futuro será siempre peor que el presente.…  Seguir leyendo »

España en Weimar o Bolivia

Las elecciones del 25 de mayo sitúan a España y Europa al borde del abismo de Weimar. Me explico y matizo. Es cierto que no hay la violencia totalitaria que quebró el espinazo de la democracia liberal que gobernó Alemania durante el periodo de entreguerras. Pero tampoco hay que olvidar que, aunque esta circunstancia nos resulte extraña, esto no significa que estemos inmunizados frente a ella. Especialmente si el peligro adopta fisonomías posmodernas que inyectan sobre el desmemoriado tejido social estrategias de hegemonía que reivindican, siguiendo a Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, el populismo como un proceso de conquista del poder a lomos de una rabia antioligárquica fraguada mediante múltiples dispositivos de identificación colectiva frente a la crisis.…  Seguir leyendo »

El malestar colectivo que se llevó por delante las democracias liberales en el periodo de entreguerras vuelve a escena. Es cierto que no adopta las maneras totalitarias ni exhibe el matonismo pistolero y la marcialidad de aquellos años, pero no cabe duda de que actualiza en clave postmoderna la lógica y los mitos que movilizaron a las masas con el fin de derribar la arquitectura institucional sobre la que se sustenta nuestra civilización democrática.

Bastaría leer lo que decían en 1922 los organizadores de la marcha sobre Roma o los que en 1933 aplaudieron el incendio del Reichstag, para comprender la importancia de aquello que afirmaba Georges Santayana de que: “Quien no conoce la historia, está condenado a repetirla”.…  Seguir leyendo »

La muerte de Gregorio Peces-Barba supone una pérdida irreparable que nos debilita a todos. Especialmente ahora, cuando España sufre y resiste con grandes sacrificios el cerco de una crisis despiadada, que hiere nuestra prosperidad, erosiona la concordia y socava la confianza en nosotros mismos como país. Perder un padre de la Constitución, un político propicio al diálogo y un universitario que nunca bajó la guardia apasionada del conocimiento, dañan profundamente el substrato simbólico que cimienta nuestra democracia desde la Transición.

Sin Gregorio Peces-Barba se agrava el peso de la fatiga cívica que prende en el ánimo de tantos. Lo hace porque, con su desaparición, nuestra sociedad se queda un poco más huérfana de referentes intelectuales y políticos desde los que afrontar con responsabilidad, sentido de Estado, moderación y sensatez la difícil coyuntura que nos toca vivir.…  Seguir leyendo »

Hace dos siglos las columnas de Hércules del Antiguo Régimen fueron desbordadas con la aprobación de la Constitución de Cádiz. El 19 de marzo de 1812 fue una jornada de júbilo que el pueblo gaditano celebró en las calles sin importarle el runrún homicida del cañoneo francés ni el aguacero ventoso que acompañó las celebraciones que festejaron que España daba forma a su recobraba libertad frente a la tiranía. Cádiz se sumergió en una fiesta cívica que, años después, Alcalá Galiano relató en sus Recuerdos como un día glorioso de fiesta que marcó el comienzo de un tiempo histórico revolucionario. El nacimiento de La Pepa fue un “aquí y ahora” que coincidió con el aniversario de la subida al trono de Fernando VII y que desgarró nuestra historia colectiva con uno de esos hitos que marcan un antes y un después que fracturan el tiempo e inauguran una época de cambio que altera la existencia secular de toda una nación.…  Seguir leyendo »

El 22-M el pueblo español ha expresado su voluntad de manera rotunda. Lo ha hecho otorgando al Partido Popular una victoria histórica.

Los datos son de sobra conocidos y no requieren notas a pie de página ni comentarios marginales. Expresan una voluntad de cambio incontestable que trasciende al hecho de unas elecciones locales y autonómicas. Casi dos millones y medio de votos de diferencia, la pérdida de seis Ejecutivos regionales, la práctica desaparición de los socialistas del gobierno de los principales municipios del país y, en general, la incapacidad de los candidatos del PSOE para ser una alternativa frente a los Gobiernos autónomos del PP, evidencian que los españoles no tienen confianza en la idoneidad del conjunto del proyecto socialista a la hora de gestionar los problemas de los ciudadanos.…  Seguir leyendo »

Para quienes la moderación es falta de espíritu y el sentido común debilidad acomplejada, la figura de Jovellanos (1744-1811) resultará siempre incómoda. Antípoda de la radicalidad y desmesura, demostró cómo la razón práctica y la prudencia pueden ser los aliados más idóneos en las decisiones políticas. Al menos si se quiere fomentar con ellas la paz social y la prosperidad. Consciente de ello, Jovellanos contribuyó a edificar un clima de concordia nacional que potenciase reformas basadas en la “libertad, sin la cual nada prospera”, y la justicia, que combate los abusos y estimula la instrucción pública del pueblo. Su disposición en pos de ambos objetivos fue infatigable, a pesar de los altibajos a los que se vio sometido.…  Seguir leyendo »

El orden internacional que resulte de la crisis supondrá una redimensión global del peso específico de cada país. Esta circunstancia provocará un cambio de visibilidad y protagonismo que alterará los equilibrios y liderazgos conocidos desde el fin de la guerra fría. Influirán una mezcla de factores de diversa índole. Unos cuantitativos y otros cualitativos. Entre los primeros seguirán estando la población, el PIB, el tamaño, los recursos naturales y energéticos. Entre los segundos cobrarán importancia, además del emplazamiento geográfico, los recursos institucionales y culturales y, en especial, la creatividad, la innovación y la transferencia del conocimiento.

España tiene por delante una oportunidad histórica para rentabilizar una suma de factores que juegan a su favor.…  Seguir leyendo »

El empeño del Gobierno de Zapatero por utilizar fórmulas jurídicas excepcionales de forma prolongada comienza a preocupar. Al menos a quienes defendemos una aproximación liberal kelseniana a los problemas políticos y seguimos pensado que el poder debe estar siempre limitado y reglado, controlado escrupulosamente por la legalidad que emana del legislativo de la nación. Por eso, son cada vez más las voces que expresan su malestar ante una deriva arbitraria que degrada la vigencia institucional de los principios formales nacidos de la deliberación legal para potenciar aquello que Carl Schmitt definía como la “decisión pura, que no razona, ni discute, ni se justifica”.…  Seguir leyendo »

El 4 de mayo de 1979 la puerta del número 10 de Downing Street se abrió de golpe a una mujer que ganó las elecciones para emprender una revolución. Imbuida por el arrojo metodista de las clases medias, Margaret Thatcher aporreó la albada dorada del poder con la contundencia de una pasión histórica. Conquistó su derecho a hacerlo en las urnas de un país en bancarrota, congestionado por la crisis y colapsado por una decadencia que parecía irreversible. Aquella mujer fue pronto bautizada como la Dama de Hierro. Inyectó medicina de caballo en la sangre de un país comatoso y lo hizo arrebatada por la furia puritana de quien no tenía más opción que esa.…  Seguir leyendo »