José María Ruiz Soroa

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Una buena manera de evitar las discusiones interminables, esas que a nada provechoso salvo al mutuo disgusto y a la general confusión conducen, consiste en empezarlas con una exigencia metodológica: definamos primero de qué vamos a hablar. Aquel es un fascista, dice uno; defina “fascista” antes de seguir, por favor, propone el otro. Padania es una nación… defina primero “nación”. Esos son unos negacionistas… defina previamente el término “negacionista”. Y así.

Como jurista siempre me sedujo la forma de comenzar que tenían los convenios internacionales que pretendían establecer una regulación uniforme en determinadas materias. Parecía infantil y pobre (adoramos la abstracción conceptual) pero era prudente.…  Seguir leyendo »

Los problemas políticos no tienen solución, entendida esta como verdad que convence, por mucho que echemos mano de la ética del discurso. Son insolubles. Como mucho, tienen algún arreglo, siempre inestable e insatisfactorio. Es decir, tienen tratamiento. Por eso, proclamar que “esa no es la solución” es una obviedad pedestre disfrazada de pensamiento, y encima sugiere que sí existe una. Facilón.

Si hay violencia hay conflicto. Y si hay conflicto hay que dialogar. A calzón quitado. No hay que aplicar la ley ni judicializar. Malo. Lógica caprichosa que se aplica cuando conviene al intelectual de turno. Y todavía quedan. Muchos. A pesar de ETA.…  Seguir leyendo »

En la situación de los rescatados por el buque Open Arms, y en general de los migrantes deseosos de llegar a Europa que se hacen a la mar desde las costas de Libia, inciden dos tipos de normas jurídicas muy diversas en su origen y en su finalidad.

Por un lado, está la legislación marítima uniforme de origen internacional (fundamentalmente los Convenios de Salvamento de 1910/1989 y el Convenio Search and Rescue) que establecen la obligación del capitán de cualquier buque de prestar ayuda a los náufragos o personas en peligro que encuentre en la mar, rescatándolas y conduciéndolas a un lugar o puerto seguro.…  Seguir leyendo »

Adam Przeworski llamaba la atención en su ¿Qué podemos esperar de la democracia? acerca de una constante invariable de los regímenes democrático liberales, la de que sus mecanismos de decisión están sesgados contra los cambios profundos y súbitos: modificar el statu quo es mucho más difícil que mantenerlo. Lo cual se consigue a través de procedimientos muy variados, desde la exigencia de mayorías reforzadas para ciertos asuntos hasta la actuación de los poderes contramayoritarios, así como al mismo carácter indirecto de la democracia que se practica. Y probablemente es acertado que así sea, como cautela liberal contra el apresuramiento populista (el juicio de valor lo añado yo).…  Seguir leyendo »

En 1787, el colectivo Publius (Alexander Hamilton, James Madison y John Jay) publicó en Nueva York una serie de artículos para convencer a sus conciudadanos de ratificar la Constitución aprobada poco antes por la Convención en Filadelfia. Los escritos fueron reunidos después bajo el título de El federalista (The Federalist Papers) y constituyen hoy todavía uno de los más perspicaces análisis del fundamento y el esqueleto de una república moderna y específicamente de una de naturaleza federal. Lúcidos, realistas y discutibles, como lo prueba que sigan siendo debatidos en la actualidad.

Pues bien, no parece sino que en nuestra actualidad hispana todo el que es alguien en el mundo progresista ha decidido emular a Publius en lo de titularse “federalista”.…  Seguir leyendo »

Una imagen de Gernika, tras el bombardeo del 26 de abril de 1937. FUNDACIÓN SABINO ARANA

Cumple un aniversario más del bombardeo de Gernika por la aviación a las órdenes de Franco, y volvemos a escuchar las ya habituales desmesuras que forman parte de lo puede denominarse como “el canon de la historia vasca del mundo”. Un canon en el que lo de la villa foral se define como un martirio, genocidio, holocausto o exterminio de un pueblo por sus seculares enemigos. Canon que además lleva camino de convertirse en memoria común por mor de la hegemonía nacionalista en la construcción de la vasca.

Este canon incluye también la noción de que la represión franquista en el País Vasco fue más salvaje y exterminadora que la que tuvo lugar en otras provincias españolas.…  Seguir leyendo »

En recientes estudios sobre el nacionalismo, concretamente sobre el nacionalismo español, apunta con fuerza la tendencia a considerar como una misma realidad nacionalismo y sentimiento nacional, es decir, a considerar que el sentimiento de quienes con más o menos precisión se sienten españoles no es sino una forma de nacionalismo. Nacionalismo que no se percibe como tal por estar amparado y diluido en un Estado de larga duración, por lo que tendería a vivirse poco menos que como “natural” o “de sentido común”. Pero, dicen algunos estudiosos, aunque sea como “nacionalismo banal”, ese sentirse españoles (o vascos o catalanes) es también y en el fondo nacionalismo.…  Seguir leyendo »

La afilada pluma de Theodore Dalrymple puso de manifiesto hace un par de años cómo en la victoria electoral de Donald Trump había jugado a su favor el sentimiento de menosprecio (ético y estético) que el stablishment demócrata e intelectual en general había manifestado hacia la parte de la ciudadanía dotada de opiniones toscamente conservadoras o rurales. Clinton los predefinió como “el cesto de los deplorables”, es decir, “los racistas, sexistas, homófobos, xenófobos, islamófobos” y todo lo que quiera añadir el lector políticamente correcto. Porque, y ese fue el gran error de los progresistas, consideraron que quienes tenían opiniones erróneas sobre la inmigración, el matrimonio homosexual, o las razas, no solo estaban equivocados, sino que eran personas moralmente malas, eran inferiores vistos desde una ética esclarecida.…  Seguir leyendo »

La nueva memoria

Si partimos de una noción descriptiva neutral de lo que es la memoria histórica como la versión del pasado promocionada por las instituciones del presente para explicarse y legitimarse en la longue durée,podemos afirmar que una nueva memoria histórica de la Guerra Civil y la dictadura franquista pugna por establecerse. La anuncia el presidente del Gobierno al reivindicar una “comisión de la verdad” para construir una “versión de país” del pasado.

Ningún medio de conocimiento sobre el contenido real de esa propuesta puede ser más fiel que la proposición de ley socialista de 22 de diciembre de 2017 que daba una nueva redacción a la vigente Ley 52/2007 conocida como “de la memoria histórica”.…  Seguir leyendo »

Giovanni Sartori debía estar un poco harto de la murga hegeliana acerca de las supuestas filosofías de la historia cuando escribió sarcásticamente que “el liberalismo sigue siendo la única ingeniería de la historia que no nos ha traicionado”. Pero era verdad. Esa humilde doctrina, que se cimenta en una observación tan simple como la de que todo poder tiende a causar miedo y sufrimiento a las personas pero que su supresión total es inviable y solo cabe embridarlo como a una bestia mediante normas impersonales y abstractas, esa humilde verdad es la que ha hecho posible el progreso de la humanidad.…  Seguir leyendo »

El politólogo Angelo Panebianco señalaba hace ya tiempo que por debajo de los arreglos de tipo federal que se han practicado en algunos países subyace una especie de trato apócrifo entre las élites políticas centrales y regionales: yo reconozco tu soberanía a cambio de que tú me entregues el poder omnímodo para controlar a mi población. Un pacto que no se distingue mucho del que existió, en el sistema de gobierno indirecto de las monarquías europeas, entre la corte y los poderes territoriales, según lo cuenta Charles Tilly. Lo que pasa es que en el pasado la homogeneidad cultural de las poblaciones concernidas era un hecho bruto ya dado que a nadie preocupaba, mientras que en la actualidad es un difícil objetivo a conseguir.…  Seguir leyendo »

En su libro sobre la justicia, el filósofo moral Michael J. Sandel presenta el caso del general Lee como un útil ejemplo para concretar algunas de sus ideas. Este militar era conocido antes de la guerra de Secesión por sus opiniones contrarias a la secesión de los Estados sureños y opuestas al esclavismo, hasta el punto de que el presidente Lincoln le ofreció el mando del ejército de la Unión cuando estalló la guerra. Pero Robert E. Lee era virginiano y prefirió obedecer a sus sentimientos de lealtad comunales. “No podía alzar la mano contra sus padres, sus hijos y su casa, su deber era compartir las miserias de los suyos”, escribió después.…  Seguir leyendo »

La Disposición Adicional 1ª de la Constitución establece que ésta ampara y respeta los derechos históricos de los territorios forales, cuya actualización se llevará a cabo en el marco de la propia Constitución. Es ésta una declaración insólita para un texto racional normativo, pues abre la puerta del régimen institucional al vendaval de la historia, a la pura facticidad. Ha sido objeto de variadas interpretaciones, entre las cuales la más extravagante —pero también más influyente al ser adoptada por el nacionalismo hegemónico— defiende que dicha Disposición Adicional contiene una excepción total al resto de la Constitución. Así, estos territorios no serían una parte integrante de un todo llamado España, sino un anejo separado (una anexa parso fragmento) relacionado con ella por unos pactos que constituyen su propio ser histórico, en los cuales pactos (los derechos históricos) se encontraría su régimen normativo completo y exhaustivo.…  Seguir leyendo »

Los Estados modernos suelen ser tomados a efectos de análisis politológico como unas “cajas tontas” dentro de las cuales “pasan cosas”. El Estado sería un mero contenedor institucional inerte, mientras que las cosas pasarían en su interior o su derredor, protagonizadas por los auténticos actores, fueran éstos los partidos, las clases, las naciones, la elite económica o las religiones. Por ello, los análisis y predicciones que produce la política como disciplina se centran normalmente en la actividad y resultados de éstos, desdeñando la contemplación del Estado como un actor por sí y en sí.

Existe sin embargo otro enfoque, para el cual los Estados modernos (por muchas limitaciones que tengan) son la dinámica acumulativa de poder más intensa que ha conocido la historia y, como tales realidades dinámicas, son actores de la política a título principal, por mucho que no resulten visibles a corto plazo.…  Seguir leyendo »

Me van a permitir que comience mi exposición con dos brochazos de trazo grueso. El primero, las Leyes Quinquenales de Metodología para la determinación del cupo contienen, en forma de anexo,una grosera cifra global del importe de las competencias asumidas por el País Vasco y de las compensaciones a aplicar por otros conceptos, de las cuales resulta el cupo líquido a abonar. Pues bien, nadie ha sido nunca capaz de explicar de dónde salen esas cifras, es decir, cómo y por qué se han valorado así las competencias (no se dice ni cuáles son) y no en otra cifra diversa.…  Seguir leyendo »

Permítanme salir por un momento del agobiante presente y proyectarme a esa época de arreglar los destrozos a la que pronto o tarde llegaremos. Una época en la que, otra vez, discutiremos entre todos la mejor manera de organizar la convivencia o la conllevancia en el Estado. Con seguridad, vistas las fuerzas en juego, se planteará un necesario incremento del autogobierno de ciertas y concretas subunidades territoriales amparado en una retórica de música federalista aunque de contenido real más bien confederal.

Pues bien, la cuestión o problema que deseo plantear al lector (advirtiendo desde ahora, no se me ilusione, que no conozco su solución) es la de si es posible que un sistema de organización del Estado de cuño federal o confederal pueda tener alguna posibilidad de éxito en el medio plazo si las élites políticas que gestionan ese sistema en las subunidades catalana y vasca carecen de toda lealtad hacia el conjunto.…  Seguir leyendo »

En un reciente trabajo defiende Íñigo Errejón la idea de que en épocas de dislocación y crisis, rectius aquí y ahora, es imprescindible un momento de refundación en el que el we the people comparezca de nuevo y se vuelvan a barajar las cartas. Un excedente popular no satisfecho con la institucionalidad democrática existente reclama —escribe— una nueva definición del interés general y una nueva arquitectura institucional acorde.

Decía Ortega que las metáforas son los andadores del pensamiento y en este caso la metáfora del nuevo reparto de las cartas parece sin duda adecuada para llevar al intelecto a la necesidad de un momento fundacional.…  Seguir leyendo »

Así me solicitan los del periódico, con la precisión de que quieren un enfoque original sobre los hechos recientemente ocurridos; no repita las cinco ideas comunes que comparecen una y otra vez en los ya publicados. Así que me pongo rápido a buscar el frame, como ahora se dice, que estructure mi reflexión.

Primera disyuntiva, ¿adopto el punto de vista emocional o el racionalista? Adoptar la perspectiva del insider inocente ayuda mucho a escribir en estos casos: horror, pánico, reacción valerosa, no pasarán, amor, cariño. Rico en impacto pero un tanto banalizado de antemano: no hay forma de estar a la altura de las imágenes.…  Seguir leyendo »

La coincidencia del desafío secesionista del nacionalismo catalán con la consolidación de nuevos líderes en la izquierda española ha propiciado el pronunciamiento de estos sobre las líneas que debería adoptar la ordenación de España como país. Cabe ya alguna apreciación sobre sus propuestas. Y aunque resulte sorprendente, puesto que ambos líderes se presentan como emblemas de la novedad, nos hallamos ante un caso duplicado de lo que Américo Castro calificó como mesianismo regresivo.

¿Regresión en qué? Pues en ese proceso que se inició hace 40 años y que, conflicto tras conflicto, tropezón tras tropezón, ha permitido tanto a la política práctica como a la doctrina académica perfilar los problemas de concepción y funcionamiento del Estado autonómico, de manera que hoy exista una posición común sobre cuáles son y cómo se deben abordar (y cómo no se debe hacer).…  Seguir leyendo »

Argüía hace semanas Arnaldo Otegi, en un enésimo intento para ir camuflando la iniquidad de su posición política en los años del terror, que “él nunca había dicho que matar estuviera bien”; es más, añadía, “ni siquiera ETA dijo nunca que matar estuviera bien”. De lo que se deduciría, se supone, una cierta absolución moral para quienes practicaron o ampararon con su discurso la matanza. Nunca dijeron que estaba bien, lo hicieron poco menos que a regañadientes morales.

Bastaría con observar que si bien es cierto que nunca dijeron que estaba bien matar personas por la independencia del pueblo vasco, no es menos cierto que tampoco dijeron que estaba mal.…  Seguir leyendo »