José María Ruiz Soroa

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Una hipótesis sobre España

Proponemos una hipótesis de largo plazo en la evolución de la espinosa cuestión de la integración nacional y territorial de España. Con la reserva previa de que una hipótesis no tiene por qué ser simpática o agradable, sino solamente probable de acuerdo con los datos históricos y empíricos disponibles. La que a continuación se expone no es de mi agrado, desde luego, pero la realidad me dice que es cuando menos verosímil.

Se formularía así: la pertinaz pugna de una parte relevante, y políticamente muy motivada, de los vascos y catalanes (en este preciso momento más de actualidad los últimos) por encontrar un más provechoso modo de estar en España o, incluso, por secesionarse de ella constituyendo una nación distinta (otro modo de ser) no es coyunturalismo estructural.…  Seguir leyendo »

Vaya por delante nuestra satisfacción cordial por el cambio terminológico de la Constitución que han logrado por fin las personas afectadas por una discapacidad. Si ellas, que son las destinatarias de la norma jurídica en cuestión, se sienten más cómodas y mejor definidas por los nuevos términos, bienvenido sea el cambio.

Ahora bien, la empatía humana con estas personas no puede llegar a tanto como ignorar las reglas de la semántica. Y en este sentido conviene observar que el término discapacidad es un trasunto casi exacto del anterior de disminuido físico o sensorial, con lo que el cambio es más ilusorio que otra cosa.…  Seguir leyendo »

Ejemplo: los nuevos gravámenes fiscales a los beneficios extraordinarios de la banca o las empresas de energía que se están debatiendo en Madrid y que aprobará al final el Congreso de los Diputados no se aplicarán en las provincias vascas, porque así lo han decidido las diputaciones forales en uso de sus competencias. Nada que objetar, así funciona el confederalismo fiscal. Surge sin embargo una cierta extrañeza: si esos gravámenes o tasas no se van a aplicar en Euskadi, sino solo en el territorio español común, ¿cómo es que los diputados elegidos por los ciudadanos vascos participan y votan sobre ellos?…  Seguir leyendo »

Lo más llamativo de las negociaciones entabladas en Suiza sobre el futuro de Cataluña y España no es, como tontamente afirma la oposición de derechas, el hecho de que el Gobierno acepte dialogar con un prófugo de la Justicia, sino precisamente lo contrario. Es decir, el hecho de que el interlocutor que asume el diálogo con el inefable Puigdemont para hablar de la futura financiación y el posible referéndum secesionista no lo sea el Gobierno de España, sino un partido político concreto, por mucho que ese partido esté en el Gobierno de España. Resulta que quien negocia el futuro de todos no es el Gobierno, sino un partido político que no suma sino 122 diputados en el Congreso; es decir, ni siquiera la tercera parte de los representantes del pueblo.…  Seguir leyendo »

Es frecuente en la opinión pública occidental la afirmación de que Israel es la única democracia de Oriente Próximo, una especie de islote de libertad en un ambiente de autocracias y tiranías impregnadas a veces de islamismo radical. Lo que inclina ya de entrada nuestro ánimo en su favor. Y, sin embargo, tal opinión puede ser cuestionada con fundamento.

No se trata del severo juicio crítico que merece su comportamiento militar en Gaza en la represión del grupo terrorista islamista Hamás. Las democracias también recurren en ocasiones a comportamientos contrarios a las leyes de la convivencia y de la guerra. Léase ese monumento literario que es 'El diálogo de los melios' de Tucídides para ver cómo las gastaba la democracia ateniense de Pericles con aquellas 'poleis' que no le apoyaban en su imperio: el exterminio.…  Seguir leyendo »

Crítica a la idea nacionalista de nación

En 1973 Juan José Linz afirmó que durante el siglo XIX España se había construido como Estado, pero había fracasado en su intento de construir una nación. «España es hoy un Estado para todos los españoles, una nación-Estado para una gran parte de ellos y sólo un Estado -pero no una nación- para algunas minorías importantes». Una descripción empírica de los sentimientos nacionales de los españoles que sigue siendo válida hoy, sin duda, y que no es discutible en su exactitud. Sin embargo, la interpretación del sociólogo del dato como fracaso es más matizable: sucede que España no formó una nación uninacional, como es sólito en los países que se suelen tomar como modelo, porque probablemente no estaba programada históricamente para ello; pero sí se construyó como nación, lo que pasa es que el constructo resultante fue una nación plurinacional, una nación de naciones, que es lo que más se adecuaba a su realidad histórica particular.…  Seguir leyendo »

La estación pragmática del nacionalismo vasco

Ha sido señalado por autorizados intérpretes de la sociedad vasca como Ander Gurrutxaga que el nacionalismo vasco actual, el de los últimos 20 años, ha experimentado un proceso de rutinización y desencantamiento, de manera que al mismo tiempo que imponía su hegemonía cultural sobre casi toda la sociedad vasca, se remitía cada vez más a valores acusadamente pragmáticos y funcionales para apuntalar su afirmación de una naturaleza distinta del ser vasco. En efecto, el nacionalismo difuso que hoy permea la sociedad se afirma en un dato que se constata diariamente: aquí se vive bien, mejor que en el resto del Estado.…  Seguir leyendo »

Detrás de los símbolos

Las lenguas sirven en España para hablar, claro, pero sobre todo para montar animadas broncas derivadas de su uso como códigos semánticos de identidades profundas. Ahora estamos inmersos de hoz y coz en una de ellas, a cuenta de la autorización del uso de las lenguas vernáculas en el Congreso de los Diputados y de la petición del Gobierno español a la UE para que sean declaradas lenguas oficiales en Europa el catalán, el gallego y el euskera. Lo más propio de los líos es la confusión y así sucede en este caso. A intentar deslindar las cuestiones de muy diversa índole envueltas en la algarabía que nos domina se enderezan estas líneas.…  Seguir leyendo »

Así no vale

Adelanto, a modo de prueba de la honestidad intelectual con que está concebido este artículo de opinión (que puede ser equivocado, eso sí), que ya en 2018, hace más de cinco años, propuse una amnistía de los hechos del procés como medio válido para salir del embrollo de un proceso judicial que en mi opinión no iba a terminar sino con desastre (El Correo, 7-04-2018, ¿Qué tal amnistía y consulta?). La propuse como una forma de pasar la página de unos hechos desgraciados que, desde luego, exigía como base y punto de partida un acuerdo de todos los partidos políticos constitucionales e incluso un gobierno de concentración.…  Seguir leyendo »

Las derechas españolas -PP y Vox- tienen muchos problemas; el primero, probablemente, el de definir por lo menos su mínimo esencial de ideario político y social y, con ello, poder presentar a la sociedad una propuesta que no sea puramente negativa o reactiva. Pero ahora vamos a referirnos a otro; en concreto, a la diabólica situación electoral a que les someten ciertos datos del sistema territorial.

Para explicarlo, nada mejor que un contrafáctico. Que sería el de imaginar que Cataluña y País Vasco no formasen parte de España, y mantener invariables los demás datos de las pasadas elecciones: El sistema electoral, la asignación de escaños por provincias y la composición del Congreso.…  Seguir leyendo »

¿Importa mucho la política?

Quizá resulte refrescante, metidos de hoz y coz como estamos en el ardor de los resultados electorales, abrir un paréntesis y plantear desde la ironía y el escepticismo una cuestión que es previa a toda toma de partido. Se trataría de saber si, bien pensadas las cosas y las particularidades del mundo moderno que nos rodea, la política tiene tanta importancia como se le atribuye en el discurso más convencional o si, de manera muy distinta, se trata de una actividad social muy particular y, sobre todo, muy limitada en su valor y sus efectos. Que por ello no merece tanta pasión como la que parecemos exhibir si nos atenemos al ruido ambiental.…  Seguir leyendo »

La mentalidad del cabo furriel

Nos vale como ejemplo una viñeta satírica dibujada por Forges allá por los finales del tardofranquismo. Se pinta en ella al funcionario de turno que avisa alarmado al subsecretario: "Los precios se han desmandado". La respuesta de la autoridad es inmediata: "Que detengan a los cabecillas". Es un ejemplo hilarante de la mentalidad del cabo furriel de mi compañía cuando hice el servicio militar; la mentalidad de Franco como soldado simple y tradicional que era; la mentalidad que domina el ambiente político sudamericano desde siempre y la que contagia hoy en España a la izquierda que está a la izquierda de la izquierda una vez más: la de que los precios, los mercados, los bienes -las actividades de reproducción de la base material de la sociedad, en suma- obedecen a la misma lógica directa que las demás relaciones sociales.…  Seguir leyendo »

Defendía en un artículo anterior que, en un país que cuenta con una lengua común, la política lingüística no puede legítimamente obligar a nadie el conocer otra lengua que esa, sin perjuicio del apoyo público que quiera darse a la conservación voluntaria de la lengua vernácula. Los doctores Pérez Lozano y Morales Gálvez critican mi tesis y me dan la oportunidad de profundizar en el debate.

Un cierto aseo procedimental: no jugar al nominalismo. Lo digo porque mis críticos afirman que, si utilizamos con propiedad los términos, hoy en día a nadie se le "obliga" a aprender la lengua vernácula. Observación tan cierta como banal: obligar en sentido jurídico estricto no se obliga a nadie.…  Seguir leyendo »

La justicia, entre la moral y el Derecho

La decisión del Tribunal Constitucional sobre la Ley reguladora de la interrupción voluntaria del embarazo de 2005, que anticipa como plenamente favorable a su constitucionalidad, así como las reacciones públicas ante ella, suscitan al observador algunas reflexiones en torno a la relación entre la moral y el Derecho.

En lo que se refiere a la moral social o moral positiva, la relación es más compleja de lo que a veces se plantea. De hecho, es bidireccional, opera en ambos sentidos. Toda sociedad tiende a plasmar sus sentimientos morales en el Derecho Positivo, lo cual es de sobra conocido y puede degenerar en la invasión del Derecho por la ideología dominante.…  Seguir leyendo »

Política lingüística y lengua común

Pretendo desarrollar una reflexión acerca de la relevancia que debería tener el hecho bruto de la existencia de una lengua común o franca de los habitantes de un territorio sobre el diseño de una política lingüística legítima por el Gobierno de ese país. Aunque está centrada en el caso vasco, sus observaciones pueden extenderse a otras regiones españolas y países europeos, puesto que en ellos se produce ese fenómeno de que junto a una lengua común a todos sus habitantes aparece otra(s) de uso más minoritario. Bélgica o Suiza (que carecen de lengua franca) serían excepciones a esta situación general que se da en España, Francia, Italia o Reino Unido.…  Seguir leyendo »

La ley abstracta, ¿un mito liberal?

Evidentemente: uno de los requisitos básicos de las leyes para poder ser consideradas normas justas es el de que sean disposiciones generales y abstractas. Esto es lo que hace a la ley infalible e incapaz de error, decía Rousseau. Leyes generales o universales en cuanto opuestas a particulares, es decir, a las normas que se aplican a un único destinatario o a una sola categoría concreta de ciudadanos. Precisamente porque todos hemos sido educados en esta idea liberal, asistimos con un cierto asombro, y una cierta repugnancia también, al imparable crecimiento en nuestro derredor de leyes de circunstancias, leyes ad hoc, leyes singulares, leyes de caso único, leyes para el amigo, leyes para un sector muy concreto, leyes ocasionales, leyes contingentes, leyes para una sola vez, leyes quirúrgicas, leyes de sastrería, etc.…  Seguir leyendo »

Una buena manera de evitar las discusiones interminables, esas que a nada provechoso salvo al mutuo disgusto y a la general confusión conducen, consiste en empezarlas con una exigencia metodológica: definamos primero de qué vamos a hablar. Aquel es un fascista, dice uno; defina “fascista” antes de seguir, por favor, propone el otro. Padania es una nación… defina primero “nación”. Esos son unos negacionistas… defina previamente el término “negacionista”. Y así.

Como jurista siempre me sedujo la forma de comenzar que tenían los convenios internacionales que pretendían establecer una regulación uniforme en determinadas materias. Parecía infantil y pobre (adoramos la abstracción conceptual) pero era prudente.…  Seguir leyendo »

Los problemas políticos no tienen solución, entendida esta como verdad que convence, por mucho que echemos mano de la ética del discurso. Son insolubles. Como mucho, tienen algún arreglo, siempre inestable e insatisfactorio. Es decir, tienen tratamiento. Por eso, proclamar que “esa no es la solución” es una obviedad pedestre disfrazada de pensamiento, y encima sugiere que sí existe una. Facilón.

Si hay violencia hay conflicto. Y si hay conflicto hay que dialogar. A calzón quitado. No hay que aplicar la ley ni judicializar. Malo. Lógica caprichosa que se aplica cuando conviene al intelectual de turno. Y todavía quedan. Muchos. A pesar de ETA.…  Seguir leyendo »

En la situación de los rescatados por el buque Open Arms, y en general de los migrantes deseosos de llegar a Europa que se hacen a la mar desde las costas de Libia, inciden dos tipos de normas jurídicas muy diversas en su origen y en su finalidad.

Por un lado, está la legislación marítima uniforme de origen internacional (fundamentalmente los Convenios de Salvamento de 1910/1989 y el Convenio Search and Rescue) que establecen la obligación del capitán de cualquier buque de prestar ayuda a los náufragos o personas en peligro que encuentre en la mar, rescatándolas y conduciéndolas a un lugar o puerto seguro.…  Seguir leyendo »

Adam Przeworski llamaba la atención en su ¿Qué podemos esperar de la democracia? acerca de una constante invariable de los regímenes democrático liberales, la de que sus mecanismos de decisión están sesgados contra los cambios profundos y súbitos: modificar el statu quo es mucho más difícil que mantenerlo. Lo cual se consigue a través de procedimientos muy variados, desde la exigencia de mayorías reforzadas para ciertos asuntos hasta la actuación de los poderes contramayoritarios, así como al mismo carácter indirecto de la democracia que se practica. Y probablemente es acertado que así sea, como cautela liberal contra el apresuramiento populista (el juicio de valor lo añado yo).…  Seguir leyendo »