José María Ruiz Soroa

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Una imagen de Gernika, tras el bombardeo del 26 de abril de 1937. FUNDACIÓN SABINO ARANA

Cumple un aniversario más del bombardeo de Gernika por la aviación a las órdenes de Franco, y volvemos a escuchar las ya habituales desmesuras que forman parte de lo puede denominarse como “el canon de la historia vasca del mundo”. Un canon en el que lo de la villa foral se define como un martirio, genocidio, holocausto o exterminio de un pueblo por sus seculares enemigos. Canon que además lleva camino de convertirse en memoria común por mor de la hegemonía nacionalista en la construcción de la vasca.

Este canon incluye también la noción de que la represión franquista en el País Vasco fue más salvaje y exterminadora que la que tuvo lugar en otras provincias españolas.…  Seguir leyendo »

En recientes estudios sobre el nacionalismo, concretamente sobre el nacionalismo español, apunta con fuerza la tendencia a considerar como una misma realidad nacionalismo y sentimiento nacional, es decir, a considerar que el sentimiento de quienes con más o menos precisión se sienten españoles no es sino una forma de nacionalismo. Nacionalismo que no se percibe como tal por estar amparado y diluido en un Estado de larga duración, por lo que tendería a vivirse poco menos que como “natural” o “de sentido común”. Pero, dicen algunos estudiosos, aunque sea como “nacionalismo banal”, ese sentirse españoles (o vascos o catalanes) es también y en el fondo nacionalismo.…  Seguir leyendo »

La afilada pluma de Theodore Dalrymple puso de manifiesto hace un par de años cómo en la victoria electoral de Donald Trump había jugado a su favor el sentimiento de menosprecio (ético y estético) que el stablishment demócrata e intelectual en general había manifestado hacia la parte de la ciudadanía dotada de opiniones toscamente conservadoras o rurales. Clinton los predefinió como “el cesto de los deplorables”, es decir, “los racistas, sexistas, homófobos, xenófobos, islamófobos” y todo lo que quiera añadir el lector políticamente correcto. Porque, y ese fue el gran error de los progresistas, consideraron que quienes tenían opiniones erróneas sobre la inmigración, el matrimonio homosexual, o las razas, no solo estaban equivocados, sino que eran personas moralmente malas, eran inferiores vistos desde una ética esclarecida.…  Seguir leyendo »

La nueva memoria

Si partimos de una noción descriptiva neutral de lo que es la memoria histórica como la versión del pasado promocionada por las instituciones del presente para explicarse y legitimarse en la longue durée,podemos afirmar que una nueva memoria histórica de la Guerra Civil y la dictadura franquista pugna por establecerse. La anuncia el presidente del Gobierno al reivindicar una “comisión de la verdad” para construir una “versión de país” del pasado.

Ningún medio de conocimiento sobre el contenido real de esa propuesta puede ser más fiel que la proposición de ley socialista de 22 de diciembre de 2017 que daba una nueva redacción a la vigente Ley 52/2007 conocida como “de la memoria histórica”.…  Seguir leyendo »

Giovanni Sartori debía estar un poco harto de la murga hegeliana acerca de las supuestas filosofías de la historia cuando escribió sarcásticamente que “el liberalismo sigue siendo la única ingeniería de la historia que no nos ha traicionado”. Pero era verdad. Esa humilde doctrina, que se cimenta en una observación tan simple como la de que todo poder tiende a causar miedo y sufrimiento a las personas pero que su supresión total es inviable y solo cabe embridarlo como a una bestia mediante normas impersonales y abstractas, esa humilde verdad es la que ha hecho posible el progreso de la humanidad.…  Seguir leyendo »

El politólogo Angelo Panebianco señalaba hace ya tiempo que por debajo de los arreglos de tipo federal que se han practicado en algunos países subyace una especie de trato apócrifo entre las élites políticas centrales y regionales: yo reconozco tu soberanía a cambio de que tú me entregues el poder omnímodo para controlar a mi población. Un pacto que no se distingue mucho del que existió, en el sistema de gobierno indirecto de las monarquías europeas, entre la corte y los poderes territoriales, según lo cuenta Charles Tilly. Lo que pasa es que en el pasado la homogeneidad cultural de las poblaciones concernidas era un hecho bruto ya dado que a nadie preocupaba, mientras que en la actualidad es un difícil objetivo a conseguir.…  Seguir leyendo »

En su libro sobre la justicia, el filósofo moral Michael J. Sandel presenta el caso del general Lee como un útil ejemplo para concretar algunas de sus ideas. Este militar era conocido antes de la guerra de Secesión por sus opiniones contrarias a la secesión de los Estados sureños y opuestas al esclavismo, hasta el punto de que el presidente Lincoln le ofreció el mando del ejército de la Unión cuando estalló la guerra. Pero Robert E. Lee era virginiano y prefirió obedecer a sus sentimientos de lealtad comunales. “No podía alzar la mano contra sus padres, sus hijos y su casa, su deber era compartir las miserias de los suyos”, escribió después.…  Seguir leyendo »

La Disposición Adicional 1ª de la Constitución establece que ésta ampara y respeta los derechos históricos de los territorios forales, cuya actualización se llevará a cabo en el marco de la propia Constitución. Es ésta una declaración insólita para un texto racional normativo, pues abre la puerta del régimen institucional al vendaval de la historia, a la pura facticidad. Ha sido objeto de variadas interpretaciones, entre las cuales la más extravagante —pero también más influyente al ser adoptada por el nacionalismo hegemónico— defiende que dicha Disposición Adicional contiene una excepción total al resto de la Constitución. Así, estos territorios no serían una parte integrante de un todo llamado España, sino un anejo separado (una anexa parso fragmento) relacionado con ella por unos pactos que constituyen su propio ser histórico, en los cuales pactos (los derechos históricos) se encontraría su régimen normativo completo y exhaustivo.…  Seguir leyendo »

Los Estados modernos suelen ser tomados a efectos de análisis politológico como unas “cajas tontas” dentro de las cuales “pasan cosas”. El Estado sería un mero contenedor institucional inerte, mientras que las cosas pasarían en su interior o su derredor, protagonizadas por los auténticos actores, fueran éstos los partidos, las clases, las naciones, la elite económica o las religiones. Por ello, los análisis y predicciones que produce la política como disciplina se centran normalmente en la actividad y resultados de éstos, desdeñando la contemplación del Estado como un actor por sí y en sí.

Existe sin embargo otro enfoque, para el cual los Estados modernos (por muchas limitaciones que tengan) son la dinámica acumulativa de poder más intensa que ha conocido la historia y, como tales realidades dinámicas, son actores de la política a título principal, por mucho que no resulten visibles a corto plazo.…  Seguir leyendo »

Me van a permitir que comience mi exposición con dos brochazos de trazo grueso. El primero, las Leyes Quinquenales de Metodología para la determinación del cupo contienen, en forma de anexo,una grosera cifra global del importe de las competencias asumidas por el País Vasco y de las compensaciones a aplicar por otros conceptos, de las cuales resulta el cupo líquido a abonar. Pues bien, nadie ha sido nunca capaz de explicar de dónde salen esas cifras, es decir, cómo y por qué se han valorado así las competencias (no se dice ni cuáles son) y no en otra cifra diversa.…  Seguir leyendo »

Permítanme salir por un momento del agobiante presente y proyectarme a esa época de arreglar los destrozos a la que pronto o tarde llegaremos. Una época en la que, otra vez, discutiremos entre todos la mejor manera de organizar la convivencia o la conllevancia en el Estado. Con seguridad, vistas las fuerzas en juego, se planteará un necesario incremento del autogobierno de ciertas y concretas subunidades territoriales amparado en una retórica de música federalista aunque de contenido real más bien confederal.

Pues bien, la cuestión o problema que deseo plantear al lector (advirtiendo desde ahora, no se me ilusione, que no conozco su solución) es la de si es posible que un sistema de organización del Estado de cuño federal o confederal pueda tener alguna posibilidad de éxito en el medio plazo si las élites políticas que gestionan ese sistema en las subunidades catalana y vasca carecen de toda lealtad hacia el conjunto.…  Seguir leyendo »

En un reciente trabajo defiende Íñigo Errejón la idea de que en épocas de dislocación y crisis, rectius aquí y ahora, es imprescindible un momento de refundación en el que el we the people comparezca de nuevo y se vuelvan a barajar las cartas. Un excedente popular no satisfecho con la institucionalidad democrática existente reclama —escribe— una nueva definición del interés general y una nueva arquitectura institucional acorde.

Decía Ortega que las metáforas son los andadores del pensamiento y en este caso la metáfora del nuevo reparto de las cartas parece sin duda adecuada para llevar al intelecto a la necesidad de un momento fundacional.…  Seguir leyendo »

Así me solicitan los del periódico, con la precisión de que quieren un enfoque original sobre los hechos recientemente ocurridos; no repita las cinco ideas comunes que comparecen una y otra vez en los ya publicados. Así que me pongo rápido a buscar el frame, como ahora se dice, que estructure mi reflexión.

Primera disyuntiva, ¿adopto el punto de vista emocional o el racionalista? Adoptar la perspectiva del insider inocente ayuda mucho a escribir en estos casos: horror, pánico, reacción valerosa, no pasarán, amor, cariño. Rico en impacto pero un tanto banalizado de antemano: no hay forma de estar a la altura de las imágenes.…  Seguir leyendo »

La coincidencia del desafío secesionista del nacionalismo catalán con la consolidación de nuevos líderes en la izquierda española ha propiciado el pronunciamiento de estos sobre las líneas que debería adoptar la ordenación de España como país. Cabe ya alguna apreciación sobre sus propuestas. Y aunque resulte sorprendente, puesto que ambos líderes se presentan como emblemas de la novedad, nos hallamos ante un caso duplicado de lo que Américo Castro calificó como mesianismo regresivo.

¿Regresión en qué? Pues en ese proceso que se inició hace 40 años y que, conflicto tras conflicto, tropezón tras tropezón, ha permitido tanto a la política práctica como a la doctrina académica perfilar los problemas de concepción y funcionamiento del Estado autonómico, de manera que hoy exista una posición común sobre cuáles son y cómo se deben abordar (y cómo no se debe hacer).…  Seguir leyendo »

Argüía hace semanas Arnaldo Otegi, en un enésimo intento para ir camuflando la iniquidad de su posición política en los años del terror, que “él nunca había dicho que matar estuviera bien”; es más, añadía, “ni siquiera ETA dijo nunca que matar estuviera bien”. De lo que se deduciría, se supone, una cierta absolución moral para quienes practicaron o ampararon con su discurso la matanza. Nunca dijeron que estaba bien, lo hicieron poco menos que a regañadientes morales.

Bastaría con observar que si bien es cierto que nunca dijeron que estaba bien matar personas por la independencia del pueblo vasco, no es menos cierto que tampoco dijeron que estaba mal.…  Seguir leyendo »

Esta y no otra parece ser la beata inspiración de nuestro actual sistema político y jurídico, en el que manifestar odio hacia algún colectivo o persona identificados por su raza, sexo, ideología o etnia puede enviar directamente a la cárcel al odioso odiante (previamente etiquetado como fobo-esto o ultra-aquello). Y, desde luego, puede limitar su derecho a la libre expresión de ideas, pues está prohibido y castigado emitir cualquier tipo de opinión pública que un ayuntamiento, un gobierno, un juez o cualquier otro tipo de autoridad con vara en plaza pueda considerar, en su libérrima interpretación, que incita al odio o al menosprecio de un colectivo cualquiera.…  Seguir leyendo »

Las relaciones entre los ámbitos respectivos del Derecho (los jueces) y la Política (la discusión) no son fáciles de trazar. Baste observar, como prueba de ello, la rapidez con que, ante una situación conflictiva particular se instauran rápidamente en la opinión pública dos tesis contrapuestas: la de que las normas deben aplicarse incluso contra la voluntad de los actores políticos, o la de que en ciertos casos las normas deben ceder ante la política. Ambas tesis se visten a nivel discursivo con el ropaje argumentativo de la calificada como “judicialización de la política”, aunque esta forma de plantearlas no sea muy esclarecedora.…  Seguir leyendo »

La mejor politología (véanse las reflexiones de Juan José Linz al respecto) ha subrayado desde antiguo la importancia que ostenta el tipo de sistema de partidos existente en un Estado multinacional democrático para la conservación de la unidad de ese Estado. Que junto a los partidos de ámbito estrictamente subestatal o nacionalista existan también partidos de carácter estatal y que éstos tengan una presencia significativa en todas las subunidades es uno de los requisitos para que, a la larga, el propio federalismo no lleve al Estado multinacional a la disgregación.

La razón es sencilla: la implantación territorialmente generalizada de partidos de ámbito estatal, por un lado, integra el escenario político propio de las nacionalidades subestatales en el más amplio del Estado, haciéndole participar en una dinámica centrípeta.…  Seguir leyendo »

Un nuevo aniversario del final de la violencia terrorista y —cómo no— una machacona insistencia en la necesidad imperiosa de que todas las partes —ETA, Gobierno, ciudadanos todos— den los pasos necesarios para conseguir el objetivo excelso de que la sociedad vasca llegue a ser por fin una sociedad reconciliada. Porque ahora mismo, según les parece a los pertinaces exigentes de los pasos, lo que tenemos es una sociedad cuyos miembros coexisten, pero no una en la que conviven de verdad. No parece sino que estaríamos por estos lares en algo así como la situación de coexistencia pacífica que hubo entre Estados Unidos y la Unión Soviética, ambos armados hasta los dientes de cohetes y mirándose desconfiados.…  Seguir leyendo »

La reciente publicación en castellano del espléndido texto de Louis Menand sobre la historia intelectual estadounidense (El club de los metafísicos) permite al lector actual conocer la génesis de lo que fue el talante pragmatista en aquella sociedad norteamericana posterior a la Guerra de Secesión, así como los rasgos característicos de un estilo de pensamiento (el de Pierce, Dewey, James o Holmes) tan influyente en su momento como luego olvidado. Destaca entre todos ellos la aversión a considerar las ideas, cualesquiera ideas, como principios o verdades y su inclinación a tratarlas como simples herramientas intelectuales, producidas socialmente, cuya única justificación se encuentra en su utilidad para mejorar al ser social y plural que es el hombre.…  Seguir leyendo »