José Rodríguez de la Borbolla

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La idea base y el título de este escrito son de Agustí Calvet, ese buen Gaziel al que me descubrió Enric Juliana y al que tanto admiraba Josep Benet también. En La Vanguardia del 28 de noviembre de 1930, Gaziel sentenció: “El sino político de la tierra catalana, desde que España se constituyó en unidad nacional a fines del siglo XV, ha sido constantemente un sino contestatario. Cataluña viene siendo, desde hace cuatro siglos, la epiléptica de España”. (Tot s’ha perdut, páginas 132-133).

Pues bien, desde Gaziel hasta hoy, ya vamos camino del quinto siglo de eventos epilépticos. 50 años después, Tarradellas dijo: “Cuando los catalanes nos hemos podido dedicar a la política de nuestro país, a menudo lo hemos hecho con estrechez de miras, dando la impresión de no saber superar unos horizontes limitados” (Ja sóc aquí, página 61).…  Seguir leyendo »

La historia de lo que pasa actualmente en el PSOE está escrita desde la conjuración de Catilina: “Privado de sus apoyos políticos, Catilina derivó hacia el populismo más exacerbado y comenzó a reclutar un nutrido grupo de hombres de las clases senatoriales y ecuestres descontentos con la política del Senado. Y prometió la condonación de deudas para ganarse a los pobres”. Esto se lee en Wikipedia, la fuente global actual de divulgación de conocimientos. Y cito a Wikipedia porque sus informaciones están mínimamente contrastadas, mientras otros creen que pueden modelar la realidad vía Twitter.

Pedro Sánchez perdió sus apoyos políticos. Cosa normal, en política; y los perdió por varias razones.…  Seguir leyendo »

Desde Gramsci para acá, sabemos que “relación de fuerzas”, “guerra de posiciones”, “sociedad civil” y “hegemonía” son conceptos fundamentales para todo el que pretenda reformar una sociedad. Además, Gramsci distinguió solventemente entre la acción política en las sociedades occidentales desarrolladas y en las otras: el “asalto a los cielos” no era para Occidente. No lo era ya entonces, en vida de don Antonio, y menos lo es ahora. Ni Cuba, ni Bolivia, ni Venezuela ni Kosovo son modelos a seguir.

La Transición y la Constitución españolas se entienden con base en esos conceptos: la relación de fuerzas existente, entonces, no permitía que ninguno de los bloques sociopolíticos de la época pudiera imponer sus criterios de ordenación del Estado y de la sociedad.…  Seguir leyendo »