Josep M. Vallès Casadevall (Continuación)

No me refiero a una lectura hecha desde el País Vasco, sino a uno de los modos de interpretar la situación catalana desarrollado desde hace años por ciertos actores políticos y mediáticos, especialmente desde fuera de Cataluña. Es una lectura o interpretación con gran predicamento entre sectores dirigentes de los grandes partidos españoles y de sus aledaños culturales y académicos. Se han esforzado y se esfuerzan por aplicar a la cuestión catalana el patrón que han solido aplicar al caso vasco, tanto para explicarlo como para “solucionarlo”. No me atrevo a afirmar si dicho patrón es válido para el País Vasco: lo dejo al juicio de quienes tengan de la cuestión vasca un conocimiento más solvente que el mío.…  Seguir leyendo »

“El G20 apenas ha aportado nada a la lucha contra el desempleo y la desigualdad social”, afirmaba el corresponsal de EL PAÍS (edición 6-9-2013). Mala noticia para la economía y para la democracia. Para la economía, porque —si no se avanza en este terreno— son poco creíbles los pronósticos apresuradamente optimistas de algunos expertos económicos y de ciertos dirigentes políticos. Sin atacar de frente la cuestión del desempleo y sin reducirlo a tasas soportables, cuesta reconocer la existencia de avances positivos en la superación de la crisis. Tanto más cuanto que se nos advierte por parte de los expertos que el capitalismo actual no permite esperar que tasas de crecimiento económico relativamente apreciables produzcan un aumento significativo del empleo, a diferencia de lo que ocurría en las recuperaciones posteriores a otras crisis precedentes.…  Seguir leyendo »

¿Por qué persiste el desacuerdo sobre la articulación territorial en España? Hay quien lo achaca al empeño de los partidos nacionalistas de la periferia por enmascarar las dificultades de sus Gobiernos y proteger intereses de grupo o de clase. En otro momento pudo atribuirse al planteamiento táctico de un PP en la oposición que intentaba desgastar a toda costa a los Gobiernos del PSOE. De todo hay. Pero me parecen insuficientes las explicaciones que se ciñen únicamente a las maniobras de las élites —tengan orientación centralista o la contraria— e ignoran la discrepancia amplia de opiniones sobre la cuestión expresadas por la sociedad española.…  Seguir leyendo »

La tesis de Acemoglu y Johnson sobre el “fracaso de las naciones” ha sido acogida por algunos como una oportuna explicación de la crisis de nuestro sistema político. Es una tesis sugerente, aunque discutida por algunos historiadores de la economía. Lo cierto es que se trata de una tesis mediáticamente agradecida al identificar culpables definidos. Y tiene además el mérito de la “parsimonia” con la que se encuentran cómodos algunos científicos sociales cuando tratan de interpretar fenómenos colectivos: la explicación se presenta como más convincente cuanto más sencilla —o más simplista— es.

Es atractiva la atribución de la responsabilidad de la crisis a unas “élites extractivas” que se han beneficiado de su posición dominante en las instituciones.…  Seguir leyendo »

Suenan de nuevo voces apelando al federalismo como salida al contencioso territorial español, incluidas las de sorprendentes conversos. Pero la viabilidad de la fórmula suscita ahora dudas entre federalistas de otro tiempo entre los que me cuento. Escribí hace años unas retóricas Cartas a un escéptico en materia de federalismo.Su destinatario era un imaginario ciudadano poco convencido de que el federalismo fuera a resolver la cuestión territorial. Diez años después, su escepticismo se ha contagiado al autor de las “cartas”.

Porque la aplicación de algún diseño federal parece problemática mientras una amplia mayoría social experimente dificultades casi insuperables para reconocer la profunda diversidad que España contiene, para entenderla de verdad como un activo y no como una rémora y, finalmente, para potenciarla como factor de progreso común.…  Seguir leyendo »

La polémica en torno al proyecto Eurovegas está provocando una viva discusión sobre sus posibles efectos económicos y sociales. Se formulan pronósticos contrapuestos sobre el balance —positivo o negativo— que puede representar para el país y para su modelo productivo. Los partidarios locales del proyecto toman como referencia los efectos económicos beneficiosos de sus dos antecedentes asiáticos más recientes: Macao y Singapur. Según The Economist, Macao se ha desarrollado de forma superlativa y se ha convertido en menos de 10 años en la capital mundial del juego, cuadriplicando el negocio de Las Vegas. La experiencia más reciente de Singapur parece también un éxito empresarial, al menos, según los promotores.…  Seguir leyendo »

Hablar del déficit democrático de la Europa unida no es novedad. Pero este déficit crónico amenaza ahora con efectos próximos a una bancarrota política. Desde siempre se ha reprochado a las instituciones europeas que no hayan adquirido la calidad propia de un sistema indiscutiblemente democrático. Es todavía muy remota la participación ciudadana en la designación de sus autoridades. Y tampoco existe una vía clara para exigirles responsabilidades políticas por su actuación. Estamos ante una clara anomalía democrática que se traduce en déficit de reconocimiento y legitimidad: la ciudadanía tiene escaso conocimiento de cómo se decide en el ámbito de la UE y tiene poca conciencia de lo mucho que estas decisiones influyen en sus vidas.…  Seguir leyendo »

En el siglo XIX, la tierra. En el último tercio del siglo XX, la empresa pública. Respetando las diferencias de cada caso, fueron objeto de operaciones políticas de gran trascendencia: una "desamortización" que se proponía liberar recursos de capital y entregarlos al mercado para beneficio general. Lo que parecía claro en la intención, lo fue mucho menos en el resultado. Vale la pena recordarlo cuando en el arranque del XXI, las cajas de ahorros aparecen como objeto de una tercera desamortización.

La desamortización de la tierra -desde finales del XVIII hasta bien avanzado el XIX- pretendía la transformación de una sociedad atrasada.…  Seguir leyendo »

Final de etapa es lo que marca la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña. El Gobierno ha intentado minimizar su alcance con expresiones voluntaristas y la oposición ha moderado sus reacciones en atención a la futura competición electoral catalana.

Pero ambas posiciones -teñidas de tacticismo inevitable- ignoran lo que el fallo del tribunal tiene de "punto final" en un doble registro: el fundamento constitucional del llamado Estado de las autonomías y la posibilidad de una relación más armónica entre el sistema político español y el sistema político catalán.

En el primer registro, expertos juristas señalan que la sentencia desfigura una de las innovaciones clave del Estado de las autonomías.…  Seguir leyendo »

La manifestación del sábado puede ser contemplada como un hecho circunstancial, espectacular en sus dimensiones pero con alcance limitado al resultado de las futuras elecciones o incluso a la revisión del mapa de partidos. Que no es poco. Pero, a mi entender, debe ser percibida como expresión de un movimiento de fondo registrado en datos anteriores. Datos ya conocidos, pese a los esfuerzos de algunos por ignorarlos o deformarlos. En primer término, la aspiración ampliamente mayoritaria de la sociedad catalana de incrementar su propia capacidad de gobierno.

Durante la gestación del Estatut del 2006 se insistió en que el asunto era un capricho de su clase política ajeno a los catalanes de a pie.…  Seguir leyendo »

Con desconcierto, suspicacia y escepticismo, los abajo firmantes hemos aguardado durante años la sentencia del Tribunal Constitucional. Hace escasos días hemos conocido el fallo. Las reacciones registradas en Cataluña y en España indican que no solo no será la solución, sino que enconará el último problema que España todavía tiene pendiente de entre los planteados a comienzos del siglo XX: a saber, la articulación constitucional de un Estado capaz de integrar cómodamente y reconocer francamente su carácter plurinacional. Esta ha sido siempre la cuestión más candente y conflictiva en aquellos momentos de la historia contemporánea en los que España ha recuperado la libertad política: la Segunda República en 1931 y la transición a la democracia en 1977.…  Seguir leyendo »

Al desapego ciudadano en las democracias occidentales -debatido durante más de un cuarto de siglo-, se suma ahora la gran crisis económica del último bienio. ¿Coincidencia? Conviene analizar el asunto antes de achacar nuestras desgracias a la mala fortuna, a la incompetencia de los políticos o a la perversidad de ciertos sujetos especialmente hábiles para sacar partido de las circunstancias. Probablemente haya algo más.

Para explicar el fenómeno del desapego ciudadano en la mayoría de las democracias contemporáneas, no puede olvidarse la persistente descalificación de la política que ideólogos y grupos de presión han predicado desde los años setenta del pasado siglo.…  Seguir leyendo »

Son mediocres, incompetentes, cínicos, mentirosos, aprovechados, manipuladores, corruptos. Cuando no son sus causantes, los políticos se muestran incapaces de resolver la crisis económica, la inseguridad ciudadana, la decadencia crónica de la agricultura, la extensión del paro, las listas de espera de la sanidad, la baja calidad de la educación, la degradación medioambiental.

Basta un muestreo de artículos de prensa, tertulias, cartas al director o mensajes en los medios digitales para constatar un veredicto mayoritario y condenatorio sobre toda una "clase" o "casta" política. Aparece como una rémora perjudicial para el bienestar de sus conciudadanos. En algunos países, el "que se vayan todos" ha sido el grito resumido de este estado de ánimo.…  Seguir leyendo »

A estas alturas y cualquiera que sea el contenido o la fecha en que se publique, es muy probable que la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña deje muy abiertas y sin resolver cuestiones que se plantearon a la institución y otras adicionales que ha suscitado su misma actuación. Empezando por las últimas, no parece que el Tribunal vaya a ser capaz de disipar serias dudas sobre la idoneidad de sus miembros para enfrentarse a un asunto como el que han abordado. No se trata de la competencia técnica de cada uno de los magistrados que tendría que darse por supuesta.…  Seguir leyendo »

No me pronunciaré sobre la oportunidad ni sobre la legalidad de la iniciativa de magistrados y jueces. Su oportunidad es opinable. Y su legalidad es discutible, según se les contemple como titulares de un poder constitucional o como funcionarios responsables de un servicio público esencial. Cabe reconocer que les resulta beneficioso poder invocar una u otra condición según les convenga. Lo que sí quiero resaltar es que este movimiento sin precedentes expresa una reacción colectiva que algunos esperábamos desde hace años. ¿Cómo es posible que los principales protagonistas judiciales hayan aceptado estoicamente condiciones de trabajo y organización que consideran tan deficientes?…  Seguir leyendo »