Josep Piqué

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Vaya por delante mi más sincera felicitación a Josep Borrell, nuevo ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Reino de España. Cualidades profesionales y políticas no le faltan. Su extenso currículum le avala más que sobradamente. Y tampoco le falta coraje político y valor cívico, como ha demostrado en sus posiciones pasadas y recientes sobre el desafío anticonstitucional del separatismo catalán. Recuerdo, en este sentido, una anécdota que me contó hace unos meses (cuando ambos recorríamos los medios de comunicación para publicitar un libro del que somos coautores junto a Francesc de Carreras y Juanjo López-Burniol, titulado Escucha España, Escucha Cataluña).…  Seguir leyendo »

Han leído ustedes bien. El catalanismo político ha muerto. Llevaba tiempo ya moribundo, pero las elecciones de anteayer han certificado su defunción, y a los muertos hay que enterrarlos con dignidad, recordarlos en nuestra memoria y asumir que jamás van a volver.

Y ha muerto a manos del secesionismo, que va camino de arrasarlo todo. Ha conseguido ya consolidar un brutal y trágico desgarro interno en la sociedad catalana, ha deteriorado gravemente su estructura empresarial y su economía, ha malbaratado años de trabajo para crear una imagen de Barcelona como ciudad global, acogedora y abierta, y se ha llevado por delante cosas tan sagradas en un sistema democrático como el respeto a la ley y a las resoluciones judiciales.…  Seguir leyendo »

Nadie discute que estamos ante la mayor crisis política e institucional de nuestra democracia, provocada por los independentistas catalanes. Y que tiene más profundidad estratégica que la asonada militar del 23 de febrero de 1981. Entonces se trató de un golpe de Estado “clásico”, abortado gracias al rey Juan Carlos y a las enormes torpezas de sus criminales instigadores.

Hoy estamos también ante un golpe de Estado. Y el rey Felipe VI se ha expresado con total contundencia y claridad en defensa de la Constitución y de la democracia. Pero las formas de este nuevo golpe son radicalmente distintas, aunque ahora también hacen uso de la coacción y comparten comportamientos fascistoides, desde el impedimento antidemocrático de las normas elementales de cualquier Parlamento democrático, como vimos hace apenas un mes en el Parlament de Catalunya, al enorme “pucherazo” de su pseudorreferéndum, manifiestamente ilegal, o a la burda manipulación de la opinión pública (incluyendo el papanatismo de muchos medios de comunicación internacionales), mediante fake news, en el más puro estilo populista.…  Seguir leyendo »

Muchas veces me he preguntado por qué en España ser patriota está mal visto y en cambio el nacionalismo -entiéndanse los periféricos: el nacionalismo español quedó herido de muerte con la desaparición del franquismo- tiene pátina de legitimidad democrática y que, además, como a la izquierda, se le presupone una cierta superioridad moral e intelectual.

Además, la interpretación a ese extraño fenómeno nos puede llevar a entender esa inconcebible fascinación (y subordinación intelectual en la práctica) de la izquierda española por los nacionalismos, particularmente el catalán, cuando están en las antípodas de su raíz ideológica, basada en la igualdad de los ciudadanos con independencia de su lugar de origen y en el rechazo a cualquier tipo de privilegio.…  Seguir leyendo »

Sé muy bien que a muchos eventuales lectores de las siguientes líneas les chocará —negativamente— lo que voy a exponer. Primero, porque consideren la “geopolítica” como un perverso ejercicio de análisis sobre el poder en el ámbito de las relaciones internacionales, a desterrar. Y segundo, porque el tema de Gibraltar les puede parecer insustancial a estas alturas y que, por consiguiente, no merece mayor consideración. ntentaré exponer por qué no comparto ambas aproximaciones.

En primer lugar, la geopolítica ha vuelto —de hecho, jamás se fue— para quedarse de nuevo de forma explícita. Y si no, no podríamos interpretar las políticas exteriores de países como China, Rusia, Japón, Turquía o Irán (y la de todos los demás) en los momentos actuales, en escenarios como Ucrania, el Cáucaso, Oriente Medio o el Mar del Sur de la China.…  Seguir leyendo »

Es evidente que Japón y España son países muy distintos y muy lejanos entre sí. Aunque esta lejanía no impidió relaciones muy estrechas en nuestra historia común. Hace poco celebramos el Año Dual, de España en Japón y de Japón en España, haciéndolo coincidir con el 400º aniversario de la Embajada Keicho, encabezada por el glorioso samurái Hasekura Tsunenaga, quien, entre 1613 y 1620, realizó una misión diplomática a España, durante el reinado de Felipe III, rey de España, y al Papa de Roma, en el Vaticano. La expedición atravesó todo el Pacífico hasta el puerto mexicano de Acapulco, cruzó territorio mexicano hasta Veracruz, para luego atravesar el Caribe y el Atlántico, hasta recalar en la desembocadura del río Guadalquivir y seguir su ruta fluvial hasta Coria del Río (donde se establecieron muchos japoneses y que explica que hoy haya centenares de ciudadanos españoles que llevan como apellido Japón).…  Seguir leyendo »

En el omnipresente debate con el nacionalismo catalán -no con Cataluña-, se habla muy a menudo de la necesidad de hacer política. Y si me lo permiten, desde mi modesta experiencia personal, no puedo estar más de acuerdo. Entre otras cosas, porque siempre hay que hacer política en un sistema democrático y abierto.

Y hacer política democrática es, fundamentalmente, pedagogía. Es dar argumentos, plantear debates y sostenerlos, transmitir mensajes y posiciones a la sociedad, contraponer ideas y posiciones a las de los adversarios, y, por consiguiente, disputar espacio social y político, como paso imprescindible para ganar, legítimamente, espacio electoral.

Y me parece poco discutible que, desde el Gobierno de España, y desde el partido que lo sustenta, no ha habido suficiente política.…  Seguir leyendo »

El mundo sigue en estado de ‘shock’ después del ‘Brexit’, dos días después de unos resultados adversos a lo que los mercados esperaban. Y los que somos firmes defensores de la economía de mercado, sabemos muy bien que vale para asignar eficientemente recursos escasos, pero no para canalizar sentimientos.

Para ello, disponemos de la convicción democrática de respetar la expresión de los mismos por ciudadanos libres e iguales. Y así ha sido en el Reino Unido.

Otra cosa es que las consecuencias pueden ser devastadoras a corto plazo en lo económico y a medio y largo plazo en lo político. En lo económico, hemos contemplado una reacción, probablemente desmesurada, en los mercados financieros y de capitales.…  Seguir leyendo »

Sabemos muy bien que, en determinados ámbitos de la izquierda política e intelectual, el término burgués sigue teniendo un componente peyorativo. Alguien que vive bien, rico, explotador, con chistera y puro, y que se desentiende de las necesidades colectivas. Una visión tan anticuada, reaccionaria y retrógrada como muchas de las ideas que esa determinada izquierda sigue defendiendo y que, en su vigencia intelectual, quedaron sepultadas hace ya más de un cuarto de siglo bajo los escombros del Muro de Berlín. Y que sólo se mantienen patéticamente en países como Venezuela, Cuba o Corea del Norte, donde además las libertades civiles y políticas escasean o brillan por su ausencia

Nada que ver, pues, con un burgués en el sentido más pleno y noble de la palabra, como José Manuel Lara Bosch: un senyor de Barcelona.…  Seguir leyendo »

Soy consciente de lo aparentemente estrambótico del título. Y por lo tanto me apresuro a justificarlo. Los Tratados (y la Paz) de Westfalia se firmaron en 1648, siendo Rey de España Felipe IV, después de la Guerra de los Treinta Años y otros conflictos europeos de raíz religiosa, derivados de la Reforma protestante, y que fueron especialmente sangrientos y devastadores. Y que implicaron, para la monarquía española de los Habsburgo, la independencia de Portugal, formalizada posteriormente por el Tratado de Lisboa en 1688, así como de Flandes y los Países Bajos, y como la pérdida del Rosellón y de parte de la Cerdaña, después del intento fallido de Secesión y posterior vasallaje a Francia, por parte de Cataluña.…  Seguir leyendo »

Un país común para Gasol y Piqué

Como es natural, hablo de Pau (aunque valdría con Marc) y de Gerard (nada que ver familiarmente conmigo, que yo sepa, a pesar de compartir apellido, aunque ya me vendría bien disfrutar de una parte de su extraordinario talento). Ambos son excelentes deportistas, con éxitos indiscutibles que los hacen excepcionales. Pero, evidentemente, no quiero hoy hablar de sus logros deportivos. Quisiera referirme a lo que representan de retrato de un país complejo.

Pau es español, en tanto que catalán. Y lo manifiesta con total naturalidad. Sin problemas emocionales. Y transmitiendo unos valores absolutamente admirables. Gerard es catalán, y juega con la selección española.…  Seguir leyendo »

Catalunya / España: el día después

El mal ya está hecho. Y costará mucho recuperar lo perdido a lo largo de estos aciagos últimos años. Se han roto muchas cosas y las heridas son tan profundas que necesitaremos mucho tiempo para que cicatricen. Demasiadas bajas en una batalla sin sentido, planteada desde la irresponsabilidad y, a menudo, desde la frivolidad. La historia será, sin duda, muy severa con sus protagonistas.

Y las víctimas están claras: el desgarro interno de la sociedad catalana (en las familias, en los amigos, en el trabajo…) es la primera. Y la segunda es la desafección mutua entre una parte de la sociedad catalana (que además quiere identificarse deshonestamente con el conjunto) y una parte de la sociedad del resto de España (que, trágicamente, entra en el juego).…  Seguir leyendo »

Cada vez parece más complicado encontrar una solución al problema que España tiene en Cataluña, a pesar de que estamos hablando nada menos que de la cohesión nacional consagrada por la Constitución y por varios siglos de historia en común. Conforme se han ido cumpliendo etapas del proceso, sin que sea la menor el pasado 9-N, el escenario central que ha ido cogiendo fuerza en las previsiones incluye unas elecciones plebiscitarias, antes, durante o después de unas municipales con el mismo sentido, seguido de una declaración unilateral de independencia, tanto por parte del Parlamento de Cataluña como de una gran mayoría de Ayuntamientos catalanes.…  Seguir leyendo »

Hoy deseo hablarles de algo que tenemos muy cercano y, al mismo tiempo, que sentimos como muy lejano: el mundo musulmán en torno a Oriente Medio. Y la práctica de la generalización para tratar ese mundo es, al mismo tiempo, habitual y profundamente errónea. Y no se trata sólo de la confusión entre árabes y musulmanes (el país musulmán más poblado del mundo es Indonesia, y dos potencias regionales, Irán y Turquía, no son árabes), sino de la falta de análisis sobre las profundas divisiones en su seno, que están provocando sangrientos conflictos de una ferocidad asombrosa y que sorprenden desde nuestra perspectiva occidental.…  Seguir leyendo »

Tradicionalmente, la política exterior de España se enfocaba hacia tres ejes fundamentales: Europa, el Mediterráneo e Iberoamérica. Por proximidad y por historia. Hoy, la realidad nos obliga a mirar, además, hacia otros horizontes. Por supuesto, hacia Asia y las cuencas del Pacífico y del Índico, donde se sitúa, sin duda, el nuevo centro de gravedad del planeta, pero también hacia América del Norte o, por primera vez en nuestra historia, más allá de Guinea Ecuatorial, hacia el África subsahariana

Pero ese nuevo escenario geoestratégico no implica pérdida de atención hacia los ejes tradicionales. Por supuesto, Europa, sumida en una crisis más institucional y política que económica (de hecho, la crisis del euro es una crisis derivada de una ineficaz e insuficiente gobernanza), pero que es esencial para nuestro país.…  Seguir leyendo »

En las últimas semanas se acrecientan los mensajes, tanto desde el Gobierno como de diferentes organismos multilaterales, orientados a transmitir que nuestro país está saliendo ya de la recesión. Así, el tercer trimestre que acabamos de cerrar presentará, en tasas intertrimestrales, crecimientos del PIB ligeramente positivos, de en torno a una o dos décimas, y a finales de año estaremos en senda de crecimiento, leve y frágil, pero sostenido, aunque en tasa interanual 2013 va a seguir siendo, en su conjunto, un año de crecimiento negativo por encima del 1%.

Y casi con toda probabilidad así va a ser. Y no es ninguna novedad.…  Seguir leyendo »

Escribo este texto el miércoles por la tarde. Por tanto, con el evidente riesgo de que cuando se publique hayan pasado cosas que invaliden buena parte de las reflexiones que quisiera transmitir a mis amables lectores. Porque la evolución de los acontecimientos es muy fluida y enormemente cambiante.

Hoy, parece que hay un margen para la diplomacia, después de la oferta de Rusia, recibida por EE.UU. y por sus aliados con evidente alivio, y que ha merecido la comprensión de China y la aquiescencia de los otros miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y que, no lo olvidemos, tienen derecho a veto.…  Seguir leyendo »

Nuestra maquinaria económica, la que nos permitía generar riqueza con la que financiar los niveles de renta y bienestar de que disfrutábamos, se ha gripado, sumiéndonos en la mayor y más larga crisis de la historia reciente. Pero nuestra maquinaria política, la que nos permitía garantizar derechos y defender libertades en un clima de tolerancia relativa, se ha gripado también, mostrándose incapaz de encontrar espacios de acuerdo donde encontrar soluciones eficaces a los graves problemas existentes. Todo ello genera una amplia desafección respecto a los políticos y un estado de ánimo colectivo dominado por la indignación y el pesimismo.

Las encuestas detectan la intensidad de este fenómeno.…  Seguir leyendo »

Llevamos ya cinco años de crisis. Y todo apunta a que todavía nos quedan otros cinco para recuperar la normalidad, entendida no por la vuelta a la euforia de los años previos, sino por la recuperación de una senda de crecimiento sano y razonablemente estable y sólido.

Y ello es así por varias razones. Debemos recuperar competitividad, y eso sólo es posible si conseguimos los efectos de una devaluación sin poder devaluar el tipo de cambio. Es decir, si reducimos precios y salarios en términos reales. Ya se está haciendo, pero es un proceso necesariamente lento, además de doloroso. Pero a través de él, mejoraremos, como ya está sucediendo, nuestras cuentas con el exterior y reduciremos nuestras necesidades de financiación.…  Seguir leyendo »

Permítanme que les cuente una anécdota personal. Presidía el Círculo de Economía, en un ya lejano 1995, y tuve la ocasión de recibir al entonces portavoz parlamentario del PP (y responsable in péctore de los temas económicos en un futuro gobierno), Rodrigo Rato. Y le planteé la conveniencia de llegar a grandes acuerdos (incluidos los presupuestos para 1996), ante la gravedad de la crisis económica del momento. Era una propuesta sincera y, evidentemente, naïf.

Y su respuesta me impactó: “Politique d´abord!”. Primero, la política. Y Rodrigo Rato, ante la bisoñez de su ocasional interpelante, me vino a decir que, cuando pintan bastos, no valen actitudes ingenuas ni infantilmente bienintencionadas.…  Seguir leyendo »