Josep Vicent Boira

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Poco antes de las elecciones, en estas mismas páginas, les exponía la importancia de que la cita del 24-M aportara a la sociedad valenciana una cosa muy simple: un cierto aire propio. El objetivo se ha cumplido con creces. Baste dar tres pinceladas. 1) El próximo alcalde de Valencia podría ser un valenciano nacido, curiosamente, en Manresa. 2) La ciudad de Alicante –que pasa por ser, con un juicio simplista, la capital castellanista de la Comunitat Valenciana– contará con tres concejales nacionalistas en correspondencia al 9% de los votos obtenidos. 3) En Castelló, la ciudad de donde fue alcalde Alberto Fabra, el todavía president de la Generalitat, el PP ha perdido la mitad de sus votos.…  Seguir leyendo »

Nunca acabaré de saber si el fin de las discusiones políticas, los debates de la nación, las tertulias e incluso de las elecciones a las que nos convocan cada cierto tiempo es ocultar la agenda subterránea de aspectos como las infraestructuras. Entretenidos en los debates sobre la casta (como antes lo fue sobre el tahúr del Misisipi), una gran conspiración se desarrolla en el retroescenario. Lo paradójico de esta representación inmune al desaliento es su gran visibilidad. No hay política más apreciable que la de infraestructuras, que saja, abre, corta, remueve, destroza y reurbaniza el territorio. En cambio, pasa sin pena ni gloria, es decir, sobrevive, a las tensiones económicas, sociales y políticas de la marejada cotidiana.…  Seguir leyendo »

Hay dos formas de ser conservador. Al estilo David Cameron y al estilo Mariano Rajoy. Dos conservadurismos diferentes, dos países diferentes. El primero no es necesariamente mejor en todos los aspectos que el segundo, de la misma manera que la socialdemocracia italiana y la española o el nacionalismo catalán y vasco no son exactamente iguales. Pero el caso de Cameron es interesante porque ha decido ganarse su futuro político maniobrando dos palancas de mando al tiempo: la inmigratoria y la territorial. Con la primera intenta ganarse adeptos en el ala más dura del tradicionalismo británico, pero curiosamente, con la segunda revoluciona las bases territoriales de lo que ha sido, hasta hoy, el Reino Unido de la Gran Bretaña.…  Seguir leyendo »

¿Qué tienen en común Can Vies y la Via Catalana? Más de lo que parece. No existen ideas políticas sin un espacio al cual sean referibles estas, ni espacios o principios espaciales a los que no correspondan ideas políticas. Esta afirmación de Carl Schmitt abre una vía de análisis en la cuestión política hasta ahora poco explorada: el desbordamiento de los espacios tradicionales de la democracia (municipio, provincia y Estado) por nuevos impulsos políticos.

El franquismo como sistema político tenía claramente definido sus espacios. Estructurado sobre el concepto de “entidades naturales”, la ley de Principios del Movimiento Nacional de 1958 los definía de manera clara: la familia, el municipio y el sindicato.…  Seguir leyendo »

El anarquismo tiene una larga historia en España. Antropológicamente casi tan larga como la de la Iglesia católica, a quien se parece por su particular concepción del tiempo y de la historia. Los libertarios las ven venir de lejos. Han pasado tanto y han visto tanto, han reflexionado tanto (el trasfondo intelectual del anarcosindicalismo y del comunismo libertario es innegable, no en balde uno de los geógrafos más cultos y sensible de la historia fue Élisée Reclus, un profundo anarquista) que basta una breve chispa de actualidad para detectar la tendencia de fondo… Viene a cuento esta introducción por la clarividencia de la declaración del secretario general de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), José Manuel Muñoz Póliz, al predecir que el corredor mediterráneo “acabará en manos alemanas”.…  Seguir leyendo »

Hoy hablar de la sociedad civil está de moda, pero ¿qué es la sociedad civil? Filósofos, sociólogos y politólogos se devanan los sesos buscando una respuesta, pero esta es muy fácil: sociedad civil es toda aquella parte de la sociedad que no es incivil. Y para saber si cada grupo que se proclama parte de ella cumple o no la condición de civilidad, basta ver sus obras y su actitud y talante. ¿Permite ese grupo la pluralidad en su interior? ¿Acepta el disenso real? ¿Respeta las decisiones personales? ¿Prefiere el acuerdo al desacuerdo? ¿Entiende la divergencia dentro de la voluntad de suma?…  Seguir leyendo »

En julio de 1982, la Comunitat Valenciana vio aprobado su Estatut d’Autonomia. En este año 2012, cumplimos treinta de recorrido autonómico. Es un buen momento para hacer balance. Es un buen momento incluso para celebrarlo. En las calles de Valencia, de Castelló, de Dénia, de Orihuela, de Requena o de Morella, se deberían programar (estamos a tiempo todavía) fiestas, modestas, y debates, intensos, sobre lo que significa para los valencianos disponer de autogobierno. Estado que, por otra parte, fue el normal entre la fundación del reino de Valencia en 1238 y el año 1707, momento de la batalla de Almansa. No podemos consentir que se falsee la historia y que se predique que el paréntesis que se abrió con los decretos de Nueva Planta de Felipe V, y que se cerró en 1982 (periodo uniformista ya criticado a finales del XIX por Teodor Llórente), se convierta, paradójicamente, en el estado en el que los valencianos nacieron, crecieron y se desarrollaron como pueblo durante cinco siglos.…  Seguir leyendo »

¿Es la deuda soberana del Estado  la que ha quebrado o es la soberanía nacida del Estado la que se ha ido al garete? El juego de palabras sirve para explicar cómo la crisis económica europea y mundial está poniendo en solfa una de las construcciones más características del siglo XIX y XX: el Estado-nación. En los años ochenta y noventa de la pasada centuria (baste recordar el traducido al catalán The End of the Nation State de Kenichi Ohmae, de 1996), el hecho era sólo una intuición. Hoy, esta impresión ha sido corroborada por los datos: Grecia, Portugal, Irlanda, Bélgica…, están en camino de aparecer como estados fallidos, bien por motivos económicos, bien porque su arquitectura constitucional no puede enfrentarse con éxito a las tensiones internas.…  Seguir leyendo »

No hace mucho tiempo decir que en un país mandaban los empresarios era ponerse a temblar. Privatización por encima del servicio público, intereses personales subyugando el bien colectivo, cortedad de miras frente a visión estratégica… Todos estos eran argumentos esgrimidos para combatir la posibilidad de que un país fuera pensado, gestionado y administrado por quienes piensan, gestionan y administran su empresa. Pues bien, en Valencia, hoy, mandan los empresarios. Pero mandan en otro sentido al que habitualmente se tiene en mente. El contexto ha cambiado tanto en estos dos o tres últimos años que publicar hoy un documento con un título como «Pilares de un nuevo modelo de desarrollo» se asemeja más al movimiento de un grupo rebelde que a la actuación de una reunión de empresarios, como es en realidad, pues se trata de un documento emitido por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) hace bien poco.…  Seguir leyendo »

Lo mejor que le puede pasar a Catalunya y a la Comunidad Valenciana es que sus relaciones se debatan de forma racional y pragmática y se aporten vías positivas de desarrollo a una relación que es, al mismo tiempo, compleja e inevitable. Y si las visiones que se aporten van en el mismo sentido que las dinámicas que ocurren fuera de nuestras fronteras (y no colisionan con ellas), es decir, si se adecuan a las tendencias reinantes en el resto de Europa y del mundo occidental, mejor todavía. A mi entender, esta es la ventaja principal de reinventar, con la expresión Commonwealth valenciano-catalana, la relación entre nuestras dos sociedades.…  Seguir leyendo »

El dicho popular de «para este viaje tantas alforjas» puede aplicarse en muchos sentidos a lo que pasa en España. Hace dos años, la Fundación Alternativas, en colaboración con la Generalitat catalana (a través de su hombre en Madrid, Santiago de Torres), decidió predicar la España plural por todo el país. Se recorrió gran parte de España, contactando con gente incluso de buena voluntad que estimaba correcta y necesaria, aunque sin entusiasmo, la idea de una convivencia plural. Desgraciadamente, de la idea motriz de una España plural nada se sabe.

O sí se sabe, pero las noticias no son buenas.

La idea de una España plural ha sido enterrada bajo la pesada losa del favoritismo regional y de la proximidad política.…  Seguir leyendo »

La valenciana es la única de las cinco comunidades autónomas con lengua propia de España que no tiene un partido nacionalista en el Gobierno (y a duras penas en el Parlamento autonómico). A mucha distancia de Catalunya, su tejido político es bipartidista. Ello se debe tanto a la nefasta barrera del 5% de los votos a escala regional como a los propios errores del nacionalismo local. Pero más allá de este hecho y con un mérito indudable, la Comunidad Valenciana no es en absoluto una «Nueva Castilla», ni tampoco la tierra de promisión que algunos sueñan con redimir. El error se halla en equiparar política y sociedad de forma automática.…  Seguir leyendo »

Coger agua de un río y llevarlo a otro es un trasvase. Aquí, en China y en Sebastopol. Es como quitar la vida a alguien. Eso es siempre matar. Puede que luego un juez decida que se trata de un asesinato, de un homicidio o de la aplicación de la pena capital: pero el muerto, muerto está. Un trasvase es un trasvase. Por eso, los políticos deberían pensarlo dos veces antes que jugar con fuego (o con agua). Al final se pueden quemar (o ahogar). Como gustaba decir a Ortega, «las ideas son más reales que las piedras». Y las palabras, que son los cauces para expresar las ideas, también.…  Seguir leyendo »