Juan Carlos Girauta

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

El vendaval

Fuertes vientos en Madrid. También en la isla del Mediterráneo desde donde escribo esta página. Tarde o temprano, sin sujeción a ciclos previsibles (fuera de la meteorología son superstición), un vendaval se lo lleva todo. Llega de súbito y se marcha dejando los escenarios de nuestra vida desbaratados, irreconocibles, perdidos para siempre.

Así la operación de las fuerzas contrarias al sistema del 78, que no es que vayan ultimando sus planes, pues un tipo como el narcisista vacuo tiene antojos más que planes, arrebatos más que estrategias, ataques de vanidad más que agenda y una insensatez que le mueve como al piloto temerario amigo de vendarse los ojos.…  Seguir leyendo »

Mediaba la segunda legislatura de Aznar cuando Zapatero, aupado al liderazgo socialista contra pronóstico en 2000, mostró su verdadero rostro. El hoy lobista del régimen de Maduro reveló por fin a Caperucita que su boca era tan grande para comerse mejor la fértil democracia española. La primera y descarnada etapa del lobo va del «Nunca máis» al «Pásalo» del 13-M, hitos, como la gala de los Goya del «No a la guerra», que jalonan la visita del PSOE a un añorado escondite moral: la gradual deslegitimación de media España. Que Aznar se impusiera un límite de dos legislaturas fue algo virtuoso sobre el papel, sin contexto, pero debilitó fatalmente a una derecha aún unida bajo las mismas siglas.…  Seguir leyendo »

Qué semana tan desconcertante. Por primera vez, Fernando Simón ha dicho verdad: «Voy a meterme un dedo en la nariz». Un anuncio inequívoco de cumplimiento inmediato. De haberlo proferido otro político (Simón es un político disfrazado de científico disfrazado de cooperante), habríamos creído que hablaba en clave. No sé, que mandaba un mensaje al laboratorio chino de los murciélagos, a descifrar solo por gente que está en el rollo. Pero es Simón. O sea que si dice que va a meterse un dedo en la nariz, dedo quiere decir dedo, y nariz, nariz.

Otra cosa que ha pasado esta semana por primera vez en democracia es que ni dios ha acudido a manifestarse en la llamada diada.…  Seguir leyendo »

¡Con lo que me afané en seguir los consejos de mi padre sobre el leer, de mi madre sobre el escribir y de ambos sobre el estudiar! No llegaron a presenciar, para su bien -aunque se detectaban trazas de cacahuete-, el definitivo triunfo de la hez. Que sí, que siempre ha habido listos, como dice el tango. Sacudirse responsabilidades, o ser desleal en el momento oportuno, siempre ha tenido premio. Pero eso atañe a la ética. Existían últimamente -en los últimos siglos, quiero decir- ciertos requisitos estéticos. Una decoración del hombre y de su alma que llamábamos cultura antes de que los okupas ocuparan el vocablo.…  Seguir leyendo »

Nos pregunta el principal golpista fugado si España piensa renunciar a la violencia para impedir la independencia de Cataluña, y añade que él sí está dispuesto a hacerlo. Como apenas tiene estudios, es justo ilustrarle. Sin esperanza, pero con el sentido del deber que nos obliga a iluminar lo apagado.

Señor mentecato: España y usted no son entes comparables. Admito que esta revelación pueda sorprenderle al hallarse inmerso en el túnel oscuro del elegido que, desde Waterloo, se identifica con una nación. Pero usted es una persona física con flequillo -por lo demás huido de la Justicia- y España es, entre otras muchas cosas que paradójicamente le incluyen, un Estado.…  Seguir leyendo »

Lo volverán a hacer

Salvo abducidos y desinteresados, todos saben que Cataluña se partió en dos con el golpe de Estado. Por supuesto, esa sociedad ya venía predispuesta a romperse. No voy a enumerar los factores que contribuyeron a su quebradiza condición porque cansa, porque ya se ha hecho y porque parece que no sirve de nada. La peste ha operado como un paréntesis hasta que, de acuerdo con la más estricta y laxa legalidad, uno de los que se encaramó megáfono en mano sobre un coche destrozado de la Guardia Civil ha salido del trullo. Con su larga condena burlada, ha repetido que lo volverán a hacer en nueva arenga callejera.…  Seguir leyendo »

Siendo el Derecho Constitucional uno de mis vicios, debo atarme fuerte a la silla del columnista para no ahuyentarles con tecnicismos. Sánchez ha planteado esta semana una reforma constitucional que convertiría al Rey en un muñeco de trapo para que jueguen con él los jueces para la democracia y para clavarlo como una mariposa en su vitrina, con las coloridas alas desplegadas, pero inerte.

Sánchez no dispone de la mayoría suficiente para tal reforma. Y si dispusiera de ella, no se arriesgaría a unas nuevas elecciones, que serían preceptivas. Y si se arriesgara, no se la jugaría con el referéndum obligatorio.…  Seguir leyendo »

Cualquier europeo que ame la libertad tiene al menos dos motivos para celebrar el Día de la Independencia de los EE.UU: el agradecimiento y la admiración. Ambos se entrelazan: fue la primera democracia liberal del mundo y salvó dos veces a Europa de sus peores fantasmas. Es cierto que nuestro país permaneció neutral en las dos contiendas mundiales. También está el Desastre del 98, cuyas consecuencias intelectuales todavía se arrastran, que ya son ganas. Está la operación de falsa bandera del Maine.

Pero sucede que de eso hace ciento veintidós años, que las dos guerras mundiales han conformado la Europa a la que pertenecemos y cuyo destino compartimos.…  Seguir leyendo »

Conguitos y brazo de gitano

De niño fui un consumidor compulsivo de conguitos. Después los tomé solo en el cine, y cuando las pantallas de televisión alcanzaron en tamaño a las de las salas Alex de Rambla de Cataluña, se acabó. Uno solo puede ver la bolsa de conguitos con simpatía cuando le transporta a los 5 años de edad o a la gran pantalla. Eso sí, entendería como un recochineo punible que el afamado producto lo hubieran creado y mantenido hasta hoy con el mismo nombre en Bélgica, cuyo rey Leopoldo II fue propietario personal del llamado Estado Libre del Congo.

Digresión. De acuerdo con la contemporánea idiotez literalista, aquel país fue libre.…  Seguir leyendo »

Se ha formado un vórtice que va a generar nuevos escenarios. Así describiría lo que está ocurriendo un teórico del caos. Un tertuliano lo llamaría «la tormenta perfecta», un físico hablaría de salto cuántico y un historiador del futuro preferirá quizá «revolución». El tuitero profesional afirmará que el fin del mundo está cerca, enfoque interesante por la innegable presencia del milenarismo dentro de las fuerzas principales que se han encontrado en este 2020.

Nótese la narrativa escogida por los activistas e inversores del cambio climático, su recurso al miedo, la representación vívida de un infierno de destrucción total, la habilidad para hacernos presentir la condenación al modo de los pastores calvinistas de la Ginebra del siglo XVI.…  Seguir leyendo »

Movido por el puro respeto al lenguaje y a la Ley, pues todos tenemos alguna debilidad, lamento comunicarle, señor Campo, que no puedo dar por zanjado el incómodo asunto de su reciente respuesta parlamentaria. En concreto, su referencia a la supuesta existencia en la España actual de una crisis constituyente y de un debate de las mismas características.

Es el tenor de las excusas ofrecidas por su departamento ministerial, señor Campo, el que me obliga a insistir: usted conoce el Derecho. No aludo al principio Iura novit curia, ya que no se pronunció usted el miércoles como juez o magistrado, sino como ministro.…  Seguir leyendo »

La quimera

En una oligarquía impera la arbitrariedad particularista. Sánchez se adaptó a ese molde con rapidez asombrosa. Lo arbitrario le define. Decide por sí y ante sí. Opera por capricho, nepotismo y amiguismo. Comprende -¿cómo no iba a hacerlo?- que compartir poder significa compartir antojos y favores con el socio. Precisemos: no es que lo comprenda, es que carece de otro concepto del poder. En ese sentido, nuestro presidente de Gobierno es el menos europeo de los mandatarios continentales. Circula por él la corriente atávica del abuso, que ha sido durante casi toda la historia la inclinación normal del poderoso. Un primitivo sentido del mando fatalmente ligado a la simpleza.…  Seguir leyendo »

Por lo visto, la derecha lleva semanas llamando a la insubordinación del Ejército. Lo ha dicho la ministra de Igualdad levantando un gran revuelo, cuando lo más bestia de sus declaraciones está en calificar de «encomiable» la labor de Iglesias. Las teorías de la conspiración siempre tienen seguidores, pero la loa al líder chavista no se la cree ni ella. Bueno, ella sí, pero por eso se dispensa a los cónyuges de la obligación de declarar como testigos.

Lo del PP y Vox incitando a un levantamiento no ha sido una improvisación. Sigue a dos acusaciones similares. La más sonada, el juicio de intenciones del vicepresidente ante una Comisión parlamentaria, con la sonriente aquiescencia de Patxi López, poco después arrepentido.…  Seguir leyendo »

Un traje vacío no miente

Los que queremos interpretar el mundo en vez de cambiarlo -pues no somos candidatas a Miss Mundo ni marxistas- tenemos que dar ejemplo. Tomemos a Sánchez. Es comprensible el estupor que en cualquier espíritu sano provoca su falta de palabra. Pero ni mienten ni dicen verdad los trajes vacíos. Sobrepongámonos pues al torbellino que el Fraudillo de España desata en las mentes limpias: incredulidad, indignación, risa nerviosa, desasosiego. Arranquemos este caso, de una vez por todas, del parámetro verdadero-falso, inservible con la Nada.

El patrón del PSOE sanchista es Poncio Pilato, santo para los coptos, cuya aportación a la historia del pensamiento está tardando en reconocerse.…  Seguir leyendo »

Cómo destruir una economía

No trataré aquí de las indeseadas consecuencias económicas del confinamiento. Me ocupa la vocación destructora del Gobierno. Voluntaria y deliberada. Síganme.

Una España sin turismo y sin automoción sería un país pobre, parecido al de principios de los sesenta. Solo que entonces soplaba una brisa de promesa. Todo se valora en comparación con algo, y en esos años aún se recordaba el hambre de los cuarenta. Hoy, regresar allí sabría a rayos. Sería una caída, y siempre compararíamos con los días de vino y rosas.

Un país que perdiera la cuarta parte del PIB, que es lo que pesan los citados sectores, en modo alguno podría sostener el colchón de bienestar social que los jóvenes dan por descontado, como el florecimiento de los almendros.…  Seguir leyendo »

Se puebla la arena de filósofos de feria que venden sus visiones del futuro. Entre la barraca de la mujer barbuda y la cueva del hombre tortuga, se turnan pensadores de tarima. Hasta el cambio de siglo se distinguía sin mayor esfuerzo entre el inspirado y apresurado charlatán, carne de Speakers’ Corner, y el que tenía algo importante que decir. También es cierto que las librerías de antes ayudaban. Un orden invisible dividía a los clientes u ojeadores: había lectores en busca de libros y compradores en busca de regalos. Hasta que los segundos empezaron a regalarse a sí mismos pildoritas en letra impresa para sobrellevar el cambio de paradigma que, con la revolución tecnológica, había trastocado los negocios, las empresas, la forma de trabajo, y los había cogido en bragas.…  Seguir leyendo »

Lo político está siendo tomado por un tipo de mentira con la que no se puede convivir. Los espacios que ocupa se pierden, las estancias quedan condenadas. Nada que ver con la dosis de engaño al pueblo, o demagogia, de cualquier sistema político real.

En los regímenes totalitarios la mentira es estructural. Se funde con la verdad en una comunión monstruosa, y puede durar décadas porque a los sometidos se les inocula un virus moral o mortal. Así, quien desea sobrevivir siguiendo a la naturaleza se ve obligado al compromiso, y quien no está capacitado para tragar es eliminado. De ahí la trascendental y dolorosa observación de Viktor Frankl acerca de la rápida muerte de los mejores bajo el nazismo.…  Seguir leyendo »

Cuando escribo estas líneas hay 128 muertos por Covid-19 en Grecia, con casi once millones de habitantes. En Portugal han fallecido 854 afectados, con una población de algo más de diez millones. En España, las víctimas mortales ascienden a 22.224, sobre cuarenta y siete millones de almas. Esa es la cifra oficial. La realidad es peor. A quien desee conocerla le basta con aplicar la sencilla operación que aquí apuntó Joaquín Leguina: compárese el número de muertes con las del año pasado para el mismo período relevante.

Aun dando por bueno el incorrecto conteo oficial, las cifras son desoladoras. Deberíamos compararnos con Alemania o Corea del Sur, pero hagámoslo con Grecia y Portugal para intuir las dimensiones del fracaso de nuestro Gobierno y de sus expertos.…  Seguir leyendo »

A quien haya tenido la suerte de leer a Daniel Kahneman, psicólogo israelí y premio Nobel de Economía, le resultará muy familiar el barómetro del CIS. A mí me ha cogido, precisamente, con «Pensar rápido, pensar despacio» a medias. Muchos de los sesgos en la formación de juicios y en la elección entre distintas opciones, ámbitos cuya sistematización es parte capital de la obra de Kahneman y Amos Tversky, aparecen ejemplificados en la encuesta trampa de Tezanos. Se diría que la verdadera especialidad del viejo socialista es favorecer los errores sistemáticos de juicio de nuestra maquinaria mental.

Con el atrevimiento que confiere la impunidad, Tezanos va esta vez unos pasos más allá en su chiquero dizque científico.…  Seguir leyendo »

Una vez recogidos, alguien dijo

Hasta que ha llegado lo impensable y el cine apocalíptico se ha convertido en realismo sucio, lo de confinarse por la peste me parecía una idea más que sugerente. Es por la dolencia literaria. ¡Encerrarse en las afueras de Florencia con siete mujeres -y bueno, un par de tíos más- para contarse cuentos subidos de tono! ¿Dónde hay que firmar? Disculpen, no está en nuestro repertorio emocional, que viene de serie, sufrir mucho por los muertos implícitos de la terrible pandemia del siglo XIV que justifica el planteamiento del Decamerón.

Creo que fue Borges, pero ya no sé, quien subraya en algún pasaje lo poco que nos afectan los padecimientos de los habitantes de la arrasada Cartago.…  Seguir leyendo »