Juan Carlos Girauta

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Julio de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Conguitos y brazo de gitano

De niño fui un consumidor compulsivo de conguitos. Después los tomé solo en el cine, y cuando las pantallas de televisión alcanzaron en tamaño a las de las salas Alex de Rambla de Cataluña, se acabó. Uno solo puede ver la bolsa de conguitos con simpatía cuando le transporta a los 5 años de edad o a la gran pantalla. Eso sí, entendería como un recochineo punible que el afamado producto lo hubieran creado y mantenido hasta hoy con el mismo nombre en Bélgica, cuyo rey Leopoldo II fue propietario personal del llamado Estado Libre del Congo.

Digresión. De acuerdo con la contemporánea idiotez literalista, aquel país fue libre.…  Seguir leyendo »

Se ha formado un vórtice que va a generar nuevos escenarios. Así describiría lo que está ocurriendo un teórico del caos. Un tertuliano lo llamaría «la tormenta perfecta», un físico hablaría de salto cuántico y un historiador del futuro preferirá quizá «revolución». El tuitero profesional afirmará que el fin del mundo está cerca, enfoque interesante por la innegable presencia del milenarismo dentro de las fuerzas principales que se han encontrado en este 2020.

Nótese la narrativa escogida por los activistas e inversores del cambio climático, su recurso al miedo, la representación vívida de un infierno de destrucción total, la habilidad para hacernos presentir la condenación al modo de los pastores calvinistas de la Ginebra del siglo XVI.…  Seguir leyendo »

Movido por el puro respeto al lenguaje y a la Ley, pues todos tenemos alguna debilidad, lamento comunicarle, señor Campo, que no puedo dar por zanjado el incómodo asunto de su reciente respuesta parlamentaria. En concreto, su referencia a la supuesta existencia en la España actual de una crisis constituyente y de un debate de las mismas características.

Es el tenor de las excusas ofrecidas por su departamento ministerial, señor Campo, el que me obliga a insistir: usted conoce el Derecho. No aludo al principio Iura novit curia, ya que no se pronunció usted el miércoles como juez o magistrado, sino como ministro.…  Seguir leyendo »

La quimera

En una oligarquía impera la arbitrariedad particularista. Sánchez se adaptó a ese molde con rapidez asombrosa. Lo arbitrario le define. Decide por sí y ante sí. Opera por capricho, nepotismo y amiguismo. Comprende -¿cómo no iba a hacerlo?- que compartir poder significa compartir antojos y favores con el socio. Precisemos: no es que lo comprenda, es que carece de otro concepto del poder. En ese sentido, nuestro presidente de Gobierno es el menos europeo de los mandatarios continentales. Circula por él la corriente atávica del abuso, que ha sido durante casi toda la historia la inclinación normal del poderoso. Un primitivo sentido del mando fatalmente ligado a la simpleza.…  Seguir leyendo »

Por lo visto, la derecha lleva semanas llamando a la insubordinación del Ejército. Lo ha dicho la ministra de Igualdad levantando un gran revuelo, cuando lo más bestia de sus declaraciones está en calificar de «encomiable» la labor de Iglesias. Las teorías de la conspiración siempre tienen seguidores, pero la loa al líder chavista no se la cree ni ella. Bueno, ella sí, pero por eso se dispensa a los cónyuges de la obligación de declarar como testigos.

Lo del PP y Vox incitando a un levantamiento no ha sido una improvisación. Sigue a dos acusaciones similares. La más sonada, el juicio de intenciones del vicepresidente ante una Comisión parlamentaria, con la sonriente aquiescencia de Patxi López, poco después arrepentido.…  Seguir leyendo »

Un traje vacío no miente

Los que queremos interpretar el mundo en vez de cambiarlo -pues no somos candidatas a Miss Mundo ni marxistas- tenemos que dar ejemplo. Tomemos a Sánchez. Es comprensible el estupor que en cualquier espíritu sano provoca su falta de palabra. Pero ni mienten ni dicen verdad los trajes vacíos. Sobrepongámonos pues al torbellino que el Fraudillo de España desata en las mentes limpias: incredulidad, indignación, risa nerviosa, desasosiego. Arranquemos este caso, de una vez por todas, del parámetro verdadero-falso, inservible con la Nada.

El patrón del PSOE sanchista es Poncio Pilato, santo para los coptos, cuya aportación a la historia del pensamiento está tardando en reconocerse.…  Seguir leyendo »

Cómo destruir una economía

No trataré aquí de las indeseadas consecuencias económicas del confinamiento. Me ocupa la vocación destructora del Gobierno. Voluntaria y deliberada. Síganme.

Una España sin turismo y sin automoción sería un país pobre, parecido al de principios de los sesenta. Solo que entonces soplaba una brisa de promesa. Todo se valora en comparación con algo, y en esos años aún se recordaba el hambre de los cuarenta. Hoy, regresar allí sabría a rayos. Sería una caída, y siempre compararíamos con los días de vino y rosas.

Un país que perdiera la cuarta parte del PIB, que es lo que pesan los citados sectores, en modo alguno podría sostener el colchón de bienestar social que los jóvenes dan por descontado, como el florecimiento de los almendros.…  Seguir leyendo »

Se puebla la arena de filósofos de feria que venden sus visiones del futuro. Entre la barraca de la mujer barbuda y la cueva del hombre tortuga, se turnan pensadores de tarima. Hasta el cambio de siglo se distinguía sin mayor esfuerzo entre el inspirado y apresurado charlatán, carne de Speakers’ Corner, y el que tenía algo importante que decir. También es cierto que las librerías de antes ayudaban. Un orden invisible dividía a los clientes u ojeadores: había lectores en busca de libros y compradores en busca de regalos. Hasta que los segundos empezaron a regalarse a sí mismos pildoritas en letra impresa para sobrellevar el cambio de paradigma que, con la revolución tecnológica, había trastocado los negocios, las empresas, la forma de trabajo, y los había cogido en bragas.…  Seguir leyendo »

Lo político está siendo tomado por un tipo de mentira con la que no se puede convivir. Los espacios que ocupa se pierden, las estancias quedan condenadas. Nada que ver con la dosis de engaño al pueblo, o demagogia, de cualquier sistema político real.

En los regímenes totalitarios la mentira es estructural. Se funde con la verdad en una comunión monstruosa, y puede durar décadas porque a los sometidos se les inocula un virus moral o mortal. Así, quien desea sobrevivir siguiendo a la naturaleza se ve obligado al compromiso, y quien no está capacitado para tragar es eliminado. De ahí la trascendental y dolorosa observación de Viktor Frankl acerca de la rápida muerte de los mejores bajo el nazismo.…  Seguir leyendo »

Cuando escribo estas líneas hay 128 muertos por Covid-19 en Grecia, con casi once millones de habitantes. En Portugal han fallecido 854 afectados, con una población de algo más de diez millones. En España, las víctimas mortales ascienden a 22.224, sobre cuarenta y siete millones de almas. Esa es la cifra oficial. La realidad es peor. A quien desee conocerla le basta con aplicar la sencilla operación que aquí apuntó Joaquín Leguina: compárese el número de muertes con las del año pasado para el mismo período relevante.

Aun dando por bueno el incorrecto conteo oficial, las cifras son desoladoras. Deberíamos compararnos con Alemania o Corea del Sur, pero hagámoslo con Grecia y Portugal para intuir las dimensiones del fracaso de nuestro Gobierno y de sus expertos.…  Seguir leyendo »

A quien haya tenido la suerte de leer a Daniel Kahneman, psicólogo israelí y premio Nobel de Economía, le resultará muy familiar el barómetro del CIS. A mí me ha cogido, precisamente, con «Pensar rápido, pensar despacio» a medias. Muchos de los sesgos en la formación de juicios y en la elección entre distintas opciones, ámbitos cuya sistematización es parte capital de la obra de Kahneman y Amos Tversky, aparecen ejemplificados en la encuesta trampa de Tezanos. Se diría que la verdadera especialidad del viejo socialista es favorecer los errores sistemáticos de juicio de nuestra maquinaria mental.

Con el atrevimiento que confiere la impunidad, Tezanos va esta vez unos pasos más allá en su chiquero dizque científico.…  Seguir leyendo »

Una vez recogidos, alguien dijo

Hasta que ha llegado lo impensable y el cine apocalíptico se ha convertido en realismo sucio, lo de confinarse por la peste me parecía una idea más que sugerente. Es por la dolencia literaria. ¡Encerrarse en las afueras de Florencia con siete mujeres -y bueno, un par de tíos más- para contarse cuentos subidos de tono! ¿Dónde hay que firmar? Disculpen, no está en nuestro repertorio emocional, que viene de serie, sufrir mucho por los muertos implícitos de la terrible pandemia del siglo XIV que justifica el planteamiento del Decamerón.

Creo que fue Borges, pero ya no sé, quien subraya en algún pasaje lo poco que nos afectan los padecimientos de los habitantes de la arrasada Cartago.…  Seguir leyendo »

Ignoramos qué espacio moral nos va a dejar ese proyecto europeo que a todo lo llama, curiosamente, «común». El espíritu de Europa es, al fin y al cabo, lo que uno quiera, tan caudaloso y vario viene el pasado. Hay tanto donde escoger que ensayistas y novelistas llevan siglos saltando de prisma en prisma por ese diamante luminoso. Sin embargo, lo que queramos en el futuro vendrá determinado por lo que nos demostremos unos a otros en estos tiempos recios. Por eso importa dilucidar si existe o no en la vida real la ciudadanía europea. Tuvimos fondos estructurales, entramos en el euro, somos parte del espacio Schengen.…  Seguir leyendo »

Reflexiones de un confinado

Robinson es un mito, y la soledad enloquece. Si nada humano te es ajeno, preocúpate antes que nada por los encerrados a solas. No sé si las múltiples instancias administrativas del país, que vienen justificando su existencia y su hipertrofia con una creciente invasión de nuestras vidas, están por la labor o, paradójicamente, se les ha escapado lo principal. El hombre, ser social, no es viable a solas.

Incluso acompañados, el encierro nos enfrenta, con el paso de los días, al aturdimiento y al extrañamiento. A poco que nos abandonemos, a poco que dejemos de apoyarnos en los libros, en las rutinas de trabajo en casa, en tareas pautadas, asomará el gran monstruo que siempre está al acecho: la falta de sentido.…  Seguir leyendo »

Era tentador echar mano de El pastor mentiroso de Esopo, fábula que circula bajo el nombre de Pedro y el lobo por confusión con la composición de Prokófiev. Teníamos a nuestro propio Pedro, de fondo sus coristas las pedrettes, con sus causitas convertidas siempre en emergencias, y cuando llega la emergencia de verdad, etc. Pero no.

En la emergencia de verdad, nuestro Pedro hacía lo contrario a lo acostumbrado porque el ocho de marzo caía en ocho de marzo. Y todo se invertía. Era un montón de voces normalmente tibias con las emergencias de las causitas las que se desgañitaban advirtiendo que venía el lobo, y era el Gobierno el que juntaba a ciento veinte mil personas en una manifestación callejera.…  Seguir leyendo »

Con la lunaria y con la campanilla de las nieves os hemos comparado, y ahora dicen que solas y borrachas queréis volver a casa. No me lo creo. Tampoco se lo cree quien lo difunde pretendiendo haceros un favor. Es evidente, habrá pensado el lince, que el lema es un recordatorio de vuestra dignidad y de vuestra libertad para beber o para caminar solas por la calle sin que os molesten.

Olvidan, sin embargo, que vivimos en la era de la idiotez literalista, y entonces el mensaje resulta odioso o incomprensible. Me tomo una molestia que nunca os tomasteis los podemitas al aclararlo, porque si alguien ha cultivado esa forma de idiotez, si alguien la ha explotado hasta la saciedad sois vosotros.…  Seguir leyendo »

La mesa de la vergüenza es una sinécdoque mendaz que llama «Cataluña» a dos partidos. Presenta como igual lo desigual con ridícula solemnidad y nos cuela un diálogo Cataluña-España, torpe modalidad de onanismo nacionalista. También suplanta a dos parlamentos y ocasiona un agravio comparativo a las autonomías sanas.

Es un timo de trileros que escamotean la sota o entrecruzan aprisa cubiletes para que perderemos de vista la bolita. El primer partido del Parlament no está presente y, lo que es más importante, jamás lo estaría pues su especialidad es detectar sinécdoques, asimetrías, ridiculeces, onanismos, suplantaciones y timos nacionalistas, empezando por los del PSC, que tiene en la mesa a Salvador Illa.…  Seguir leyendo »

«Sí es sí» sugiere una comodidad populista que hace juego con el «no es no» donde se atragantó el primer secretariado general de Sánchez. El nuevo lema es propiedad de Calvo, quien se ha apresurado a subrayarlo ante el temor a que la ministra de Igualdad le arrebate lo que el gobierno considera una carta de triunfo: convertir en violación las relaciones sexuales donde la mujer no emita inequívocamente la voz «sí».

Quizá sorprenda a los jóvenes, a los desinformados y a los olvidadizos saber que el término «violación» lo eliminaron los socialistas del Código Penal en la reforma de 1995 contra el criterio de la oposición.…  Seguir leyendo »

La ministra del mundo exterior, con su visión cósmica vedada a los terrícolas, se raya cuando le preguntan si el gobierno sigue considerando a Guaidó el líder adecuado para sacar a Venezuela de su actual situación: «He dicho todo lo que tenía que decir», repetía y repetía. ¿Y qué tenía que decir? Que Guaidó es presidente y líder de la oposición.

De entrada sospeché que la ministra era una nueva versión de R2-D2, y que en su programación simplemente no había nada más sobre Venezuela. ¿Qué iba a decir la pobre? Luego contemplé la posibilidad de una lectura cuántica de Guaidó: quizá estaba sugiriendo un caso de superposición.…  Seguir leyendo »

Me comenta Juan Casillas que él, en la inclinación nipona de Iván Redondo, creyó ver un amago de cabezazo como el de Zidane a Materazzi en la final del Mundial de 2006. Un clásico del desahogo con el que el hoy entrenador del Real Madrid se despidió de su etapa oficial como jugador. El italiano le había mentado a la hermana. A quién se le ocurre.

No creo que el usurpador Torra se permitiera mención alguna a la familia de Redondo. Bastantes problemas tiene el no presidente. Pero el caso es que se me ha quedado la mosca detrás de la oreja.…  Seguir leyendo »