Juan Claudio de Ramón Jacob-Ernst

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Desde hace unos años un grupo de personas promovemos la aprobación de una ley de lenguas que pacifique la lamentable y corrosiva querella lingüística en España. La idea, en esencia, consiste en importar para nuestro país un concepto y un principio que en otras democracias multilingües sirven para ordenar la convivencia entre hablantes: el concepto es el de derechos lingüísticos, desconocido por nuestra legislación. El principio se resume en la idea de que, en una democracia, los derechos lingüísticos son de los administrados y las obligaciones de las administraciones.

La expresión más articulada de la propuesta figura en un libro de reciente aparición: Por una Ley de Lenguas: Convivencia y Plurilingüismo (Deusto) de Mercè Vilarrubias.…  Seguir leyendo »

Qué liderazgo para Cataluña

La literatura sociológica distingue entre un tipo de liderazgo transaccional y otro de carácter transformacional. El líder transaccional gestiona una rutina organizativa que no cuestiona: su objetivo es que nadie infrinja las reglas establecidas; cuando esto sucede y la norma queda en suspenso o disputa, intentará restaurar el anterior equilibro, transaccionando —llegando a acuerdos— con los diversos actores en liza, a través de un sistema de castigos y recompensas: la vieja y probada táctica del palo y la zanahoria. Al encarar una crisis, el líder transaccional no busca cambiar nada; lo que quiere es que las cosas vuelvan a funcionar según la pauta conocida.…  Seguir leyendo »

Si quienes nos exhortan a no mezclar el proceso secesionista con los salvajes atentados de agosto en Barcelona, lo que nos dicen es que ningún independentista tiene culpa de la tragedia, la afirmación es tan banal como justa. Tampoco cabe imputar a las maniobras desleales de la Generalitat un adarme de culpabilidad. Atentados como este y peores han ocurrido en países centralizados sin tensiones territoriales. Pero si lo que se sostiene es que en el análisis editorial no se debe hacer referencia al contexto político en el que se produce el ataque, ni a las posibles interacciones entre el llamado procés y la tragedia, entonces lo que se pide a los periodistas es que no hagan su trabajo y se priven de las claves que permiten entender el modo en que desde la semana pasada se han conducido los distintos agentes políticos.…  Seguir leyendo »

Emigrar nunca es fácil, y cuando es el resultado no de una opción sino de una ausencia de opciones, es siempre una experiencia penosa, sólo compensada, y no para todos, por la desaparición de las circunstancias que forzaron la marcha. Pero si uno ha de emigrar y empezar de nuevo, puede que el mejor sitio para hacerlo sea el país de cuya creación hoy se cumplen ciento cincuenta años: Canadá.

Porque aunque sean muchos los países que presumen de tradición hospitalaria –cuando los inmigrantes pueblan las ramas más lejanas del árbol genealógico parecen molestar menos y se convierten incluso en motivo de jactancia– lo cierto es que en materia de acogida Canadá, una nación fraguada al calor de cuatro siglos de inmigración sin pausa, destaca por encima de todos.…  Seguir leyendo »

Durante más de un siglo, con excepción de la dictadura y especialmente tras la recuperación de la democracia, la manera de abordar la cuestión catalana se ha regido por lo que podemos llamar el paradigma Ortega-Cambó. Hoy podemos asegurar que esta doctrina está agotada y requiere reemplazo.

De Ortega, el paradigma toma la idea de conllevanza. Esto es, el problema catalán no tiene solución. A lo sumo se puede conllevar. Ni la independencia ni la cabal y serena integración de Cataluña en España son posibles. Ambas partes han de conformarse con vivir en una situación de perenne empate. Siento enorme respeto hacia nuestro más alto filósofo, pero, en mi opinión, la conllevanza es solo una ocurrencia de phraseur.…  Seguir leyendo »

La crisis del PSOE se suele enmarcar en la crisis general de la socialdemocracia europea. Su versión simplificada dice: el socialismo era el partido de un movimiento, el obrero; desaparecido este, la clase trabajadora se descompone en un haz de colectivos con intereses no siempre conciliables, haciendo difícil armar las amplias coaliciones de votantes que aupaban a la socialdemocracia al poder. Es una hipótesis que retener. Lo que se echa de menos, en cambio, es la capacidad de incardinar esa tesitura en el contexto histórico específicamente español: cómo la dificultad para navegar en un mar electoral fragmentado se combina con la muy concreta derrota —en términos marineros— que ha conducido al PSOE a su estado de postración y división.…  Seguir leyendo »

Tiempo habrá el año que viene de elogiar cabalmente ese admirable país que es Canadá, en el 150º aniversario de su nacimiento como federación. Por ahora, ampliemos el campo de lo que el socialismo catalán llama “vía canadiense”. Porque, si bien discrepo del PSC en sus recetas, sí creo que la peripecia política de Canadá ofrece interesantes lecciones para España. A fin de cuentas, Canadá es la única democracia que ha gestionado con éxito un intento de separación de raíz identitaria y eminentemente lingüístico, que es lo que tenemos nosotros, por más que se lo pretenda revestir de motivos más augustos.…  Seguir leyendo »

Las elecciones de diciembre fueron un pequeño chasco para Ciudadanos. Los cuarenta diputados obtenidos supieron a poco porque para poco, en principio, servían. Pero, tras la renuncia de Rajoy a presentarse a la investidura, se abrió un escenario que Ciudadanos supo rentabilizar al máximo. Interpretando correctamente el ánimo del tronco central de sus votantes, ató al PSOE al mástil del centro (un mástil al que Sánchez quiso con sabiduría dejarse atar) y logró acordar con los socialistas un documento de gobierno más que decente que compactaba la vida política española en el centro reformista (que es desde donde los países prosperan).…  Seguir leyendo »

El jardín de las naciones españolas

Cada vez que alguien apunta al reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado como el necesario remedio a la querella territorial, permanece flotando en el aire una cuestión que, a mi modesto sentir, habría que aclarar primero: cuántas y cuáles son las naciones que hay. Recuerdo a este respecto unas arcanas declaraciones de Pascual Maragall, afirmando que en España había “tres naciones seguras y alguna probable” (Abc, 6 de noviembre de 2005). Lo que brinda material para la especulación:

a) Tantas naciones como lenguas: supongamos que no hay nada que objetar a la tesis de que allí donde hay una lengua hay una nación.…  Seguir leyendo »

Se podía esperar. Muchas nuevas candidaturas que han concurrido a comicios en nuestro país optaron por incluir en su denominación la fórmula “en común”, adherida al nombre de ciudad o comunidad correspondiente. Así, tuvimos Barcelona en comú, Cádiz en común o Bilbao en común. Hubo más acuñaciones y ninguna dejó de incluir en su lema el topónimo adecuado. Tal regla conoció una conspicua excepción. Cuando hubo que plantear una plataforma de ámbito estatal nunca estuvo en la mente de sus promotores denominarla España en común (la fórmula acabó siendo Unidad Popular en Común). Ciertamente, nada sorprendente. El nombre de España es impronunciable para un sector de la izquierda, que prefiere expresiones como “Estado español” o “este país”.…  Seguir leyendo »

Un consejo para el PSOE

Que el PSOE es un partido clave para el sistema político español lo prueba que muchos españoles que no lo votan desean que se mantenga como una referencia sólida. Es natural que así sea. El partido socialista es uno de los grandes arquitectos de la España constitucional de 1978 y, por lo mismo, artífice del que es sin disputa el periodo de mayor libertad, prosperidad y justicia social de nuestra historia. También tiene sentido que sean precisamente los que desprecian el magno acuerdo de 1978 —no porque les haya ido mal, sino por resentimiento o manía ideológica— los que anhelan ahora la ruina del PSOE.…  Seguir leyendo »

La posibilidad de celebrar un referéndum de independencia en Cataluña (y en todas las naciones que vayan surgiendo por el Estado) vuelve a suscitarse, ahora que Podemos lo exige como condición para asistir a un hipotético gobierno del PSOE. Personalmente creo que ceder a esta exigencia sería un error catastrófico para el Estado. Bastaría quizá con insistir en las buenas razones que daban en estas páginas Pau Marí-Klose e Ignacio Molina (El referéndum no es la solución, 2 de diciembre). Ahí se decía: ni es claro que ese famoso 80% de los catalanes anhele el referendo, ni este permitiría elucidar los deseos de la sociedad catalana (más bien nos informaría del estado de ánimo de una franja en el centro del espectro identitario), ni la votación, que ahondaría en la fractura social, es garantía de zanjar el problema, dado que el nacionalismo no aceptaría aquietarse en caso de perder la apuesta.…  Seguir leyendo »

El federalismo necesita el bilingüismo

La democracia española y el autogobierno han recuperado el catalán como lengua oficial y viva, dejando atrás el oscuro periodo en que su uso estuvo perseguido y sus hablantes hostigados. El reencuentro de los catalanes con la lengua de Verdaguer, Pla o Rodoreda ha sido una de las grandes victorias colectivas de la que todos los españoles podemos sentirnos orgullosos. Lograda esta tarea ahora se abren dos caminos divergentes para Cataluña. Uno es profundizar en el monolingüismo, como de manera más o menos confesada tratan de hacer los sectores soberanistas. El objetivo ya no sería expandir el uso del catalán, sino expulsar del espacio público a la otra lengua en la que los catalanes han vivido desde hace siglos, el español o castellano.…  Seguir leyendo »

Otra vez «begin the beguine», o el viejo tejer y destejer de la España, nueva Penélope del viejo Larra. Estoy en contra de alterar el callejero enmendando la plana a tres décadas de gobiernos democráticos de unos y otros. Quiero decir que el consistorio madrileño siempre ha tenido una política muy medida y razonable de honores urbanos. El callejero, en principio, debe tener estabilidad. Primero, por razones de orientación; y segundo, para no provocar disgustos innecesarios. Y es que todo el asunto de las calles ya lo trató mi alcalde, don Enrique Tierno. Les cuento cómo fue.

Don Enrique pretendía ser alcalde de todos y por eso solía prestar bastante atención a los que no le habían votado.…  Seguir leyendo »

A la sombra de la bandera

Al exhibir la bandera de la democracia española en su último mitin, Pedro Sánchez no solo ha realizado un gesto liberador para miles de militantes socialistas y del agrado de millones de españoles; también ha descolocado a su principal rival por la izquierda. Desde hace meses se rumoreaba que en Podemos se estaban pensando si sacar o no la bandera española a la calle y ahora el PSOE se les ha adelantado. El asunto no es menor. Si, en la estela de Sánchez, Pablo Iglesias y los suyos se sacuden los complejos que impiden a la izquierda española contemporánea hacer de la bandera constitucional un signo de dignidad popular, algo habrá cambiado en nuestra cultura política.…  Seguir leyendo »

Es posible que el president de la Generalitat no quisiera hacer coincidir la publicación de su artículo Por una Cataluña libre y europea en el diario francés Libération (24 de marzo) con la presencia del rey Felipe VI en París a invitación del presidente Hollande. Pero como en los últimos años, Artur Mas y todo su equipo han dejado de lado las tareas de gobierno para dedicarse a tiempo completo a la conspiración, que es más divertida. Tampoco es descartable que la publicación estuviera programada para hacer daño al jefe de Estado y deslucir su visita. A su deslealtad se sumaría entonces la descortesía.…  Seguir leyendo »

Son días para releer el emocionante reportaje histórico que Stefan Zweig dedicó al enfrentamiento que se dio en Ginebra a mediados del siglo XVI entre el severo reformador Calvino y el librepensador Sebastián Castellio. Se recordará que, a partir de 1541, Calvino impuso una monstruosa teocracia en la ciudad suiza que, entre otras cosas, prohibía el baile, los juegos, el vino, la lectura de libros censurados y cualquier cosa que no se aviniese con la teología del reformador francés, que resultaron ser casi todas las que dan sal a la vida. Durante dos largas décadas, los ginebrinos vivieron hostigados por una policía eclesiástica que se aseguraba que nada en su conducta o pensamiento fuera contrario a la nueva doctrina.…  Seguir leyendo »

Todas las lenguas de España

En una tribuna reciente (Blindar la convivencia, no las lenguas, EL PAÍS, 5/09/2014) argumentábamos que, en materia de lenguas, y con el ánimo de encauzar las tensiones que experimentamos en España, hay dos caminos. Uno ha dado en llamarse “blindaje de la competencia en lengua catalana”. En nuestra opinión, esta vía, nunca explicada en su detalle, es un error. La promoción del uso y el aprendizaje del catalán, es decir, el lado razonable de esa competencia, ya son potestades de las que la Generalitat goza bajo el marco normativo actual. Por tanto, todo nuevo margen de autonomía sólo podría ser usado para desarrollar más a gusto el lado no razonable de esa competencia, es decir, para intensificar la política pro-monolingüismo que vacía de contenido la oficialidad del español en Cataluña.…  Seguir leyendo »

Uno de los aspectos que más llaman la atención en la crisis territorial es la asunción acrítica y casi automática de la izquierda del famoso derecho a decidir. Toda la izquierda catalana y buena parte de la española ha sancionado como justo y necesario el recurso al referéndum para dirimir la cuestión catalana, como si fuera expresión de una democracia quintaesenciada que sólo orates antediluvianos son incapaces de sentir y apreciar. Cuanto más a la izquierda más claro parece el asunto, y así comprobamos que en su página 31 el programa de Podemos zanja la cuestión en una línea. Esta: “Reconocimiento del derecho de los distintos pueblos de Europa a constituirse como tales y decidir democráticamente su futuro”.…  Seguir leyendo »

Blindar la convivencia, no las lenguas

Diferentes analistas políticos han señalado que, después de la más que previsible no consulta del 9 de noviembre, es muy posible que se abra una etapa de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat. Sobre el fondo y la forma de ese diálogo se han avanzado numerosas opiniones, pero casi todas parecen incluir estos dos asuntos: mayor autonomía fiscal de Cataluña y blindaje de las competencias en lengua. En este artículo queremos examinar la segunda cuestión y proponer una posible respuesta por parte del Gobierno a esta petición de blindaje del catalán.

Cabe, en primer lugar, preguntarse qué significa blindar una competencia.…  Seguir leyendo »