Juan Claudio de Ramón Jacob-Ernst (Continuación)

Blindar la convivencia, no las lenguas

Diferentes analistas políticos han señalado que, después de la más que previsible no consulta del 9 de noviembre, es muy posible que se abra una etapa de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat. Sobre el fondo y la forma de ese diálogo se han avanzado numerosas opiniones, pero casi todas parecen incluir estos dos asuntos: mayor autonomía fiscal de Cataluña y blindaje de las competencias en lengua. En este artículo queremos examinar la segunda cuestión y proponer una posible respuesta por parte del Gobierno a esta petición de blindaje del catalán.

Cabe, en primer lugar, preguntarse qué significa blindar una competencia.…  Seguir leyendo »

Por qué han matado a Jean Jaurès

La tarde en que lo mataron, Jean Jaurès pensaba que la guerra podía evitarse. Lo discutía con sus colegas, mientras cenaba en el Café de Croissant, cuando un cañón de revolver separó los visillos de la ventana y descerrajó dos balas en su cabeza. De eso hoy se cumplen 100 años. Había transcurrido un mes desde el crimen de Sarajevo y Europa entera rodaba hacia el precipicio. Con la oportuna dosis de cinismo que se precisa en ocasiones para absolverse ante la propia conciencia, sus clases rectoras pensaban que la guerra, inevitable ya, necesaria incluso, sería culpa de otros. Pero Jaurès, dispuesto hasta el último minuto a prevenir la debacle, tenía dos bazas que jugar todavía: la unidad del movimiento obrero europeo y el prestigio de su propia figura.…  Seguir leyendo »

La idea de España como valor

A Adolfo Suárez, con la esperanza de que no haya sido todo para nada.

Cuando los nacionalistas catalanes dicen que los constitucionalistas carecemos de un relato alternativo que ofrecer a la sociedad catalana apuntan a un problema real. No tiene solución fácil, porque lo que los nacionalistas ignoran es que parte de nuestro antinacionalismo reside precisamente en no dar la lata con identidades colectivas o épicas comunes. Los Estados liberales que abrazan el pluralismo privatizan la identidad de sus ciudadanos: proporcionan el marco legal y las provisiones sociales para que cada uno se monte el relato personal que le apetezca. Esta ausencia de relato comunitario es más acusada en España como consecuencia de nuestra reciente historia política.…  Seguir leyendo »

Se insiste en que la crisis existencial que padece España puede hallar remedio en la adopción del federalismo como regla de convivencia. Estoy de acuerdo. Diré más: dada nuestra historia (y nuestra geografía) es razonable pensar que el federalismo es la forma natural de comunidad política en España. Bajo un presupuesto: ha de tratarse de auténtico federalismo. Esto último no queda claro oyendo a los partidos que se dicen federalistas. Y es que un problema mayor de la democracia es el frecuente recurso de los políticos a lo que Habermas llama un uso estratégico del lenguaje; un uso que, por contraposición a su uso primario, orientado al entendimiento, altera arbitrariamente los significados aceptados de las palabras, para, de este modo y dicho sea en castizo, dar gato por liebre.…  Seguir leyendo »

El programa de racionalización de las administraciones públicas ha vuelto a encrespar la cuestión de la existencia en España de regiones que, supuestamente, no tendrían credenciales suficientes para acceder al autogobierno. Espurias e innecesarias, las autonomías intrusas serían responsables del sebo administrativo y candidatas a la desaparición. Esto es, la vieja querella del café para todos. El conseller Puig ha resumido el sentir del nacionalismo catalán, aduciendo que el problema estriba en las “quince autonomías ficticias que no necesitaban parlamentos ni observatorios de turismo”. Esas quince ficciones se hicieron, huelga decirlo, para fastidiar a los catalanes. Curiosamente, con este diagnóstico coincide parte del comentariado madrileño, y aún algún padre de la Constitución: la generalización de una autonomía pensada para Cataluña y País Vasco es un disparate.…  Seguir leyendo »

Lo más absurdo de los problemas de España es que tienen solución. Algunas están tan al alcance de la mano, que uno se siente tentado de pensar que es la mala fe de los políticos, y no su incompetencia, la que impide el acuerdo. Ocurre singularmente con la querella de las lenguas, que tanto desfonda nuestra convivencia.

España no es, en su diversidad lingüística, muy distinta del resto de países. Albergar más de una lengua es la regla en los Estados, no la excepción, y en casi todos se registran tensiones de variado voltaje. Basta viajar un poco para hallar conflictos que traen un inconfundible aire de familia.…  Seguir leyendo »

De todos los grandes estadistas del siglo XX, puede que sea Pierre Elliott Trudeau el menos conocido fuera de su país. La razón para ello estriba, a mi entender, en que Trudeau, al contrario que líderes más conspicuos como De Gaulle o Churchill, no tuvo que gobernar en tiempos de guerra, y en que sus principales logros los alcanzó como primer ministro del que acaso sea el menos escandaloso de los grandes países, esto es, Canadá.

La complejidad cultural de Canadá es dato conocido. Hay, desde su mismo origen —primero como colonia británica, luego como dominio, y más tarde como Estado soberano—, una marcada dualidad entre su componente francófono, concentrado principal, pero no exclusivamente, en la provincia de Quebec, y el resto del país, de matriz anglosajona.…  Seguir leyendo »