Juan F. López Aguilar

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Puedo evocar con certeza un momento decisivo de mi formación como jurista y, antes, como ciudadano activo ante las tribulaciones de la transición en España. Fue el de mi primer acceso a los elementos de juicio para desmontar esa tesis que, aunque falsa, venía escuchando hasta la náusea desde antes de alcanzar las aulas de la Universidad: la de que “¡fueron las urnas las que en una democracia dieron el poder a Adolf Hitler!”.

Nunca fue eso verdad. Históricamente, Hitler (y su cohorte nazi en el NSDAP que concurría electoralmente en Alemania desde fines de los años 20 del pasado siglo, hasta ascender aupado por el “centrista” Von Papen) manipuló un decepcionante e insuficiente resultado (marzo de 1933, tras perder votos y escaños en dos elecciones previas en 1932) para ejecutar sin escrúpulo el plan que tenía trazado: dinamitar desde dentro cualquier rastro de democracia representativa y de parlamentarismo, hasta liquidar por completo la República de Weimar; derogó las libertades, ilegalizó partidos y sindicatos obreros; puso fin a los Länder y a los arreglos federales y decretó una dictadura de “plenos poderes” que plebiscitó controlando todos los resortes y medios, tras arrasar cualquier forma de crítica o disidencia ya incluso antes de la muerte del anciano presidente Hindenburg en 1934.…  Seguir leyendo »

Hace años que los congresos de constitucionalistas españoles reflejan un estado de opinión largamente favorable a la reforma constitucional. A su oportunidad, a su necesidad. Y, últimamente, a su urgencia. Pregunta: si, desde posiciones científicas distanciadas entre sí, pueden ponerse de acuerdo tantos especialistas… ¿por qué la política no? La respuesta: pende, ahora, de la comisión parlamentaria a iniciativa socialista que arranca a rebufo de una crisis como no habíamos visto otra. Trabajo tiene por delante, con razones y motivos acumulados de tanto posponer lo inevitable.

1. Las Constituciones se defienden reformándolas. Preservar la utilidad de los pactos de la Transición y de la Constitución del 78 —rígida y por tanto blindada (arts.167 y 168 CE)— exige, tras 40 años, disponerse a retocarla en lo que haya perdido sintonía con los tiempos.…  Seguir leyendo »

Desde que, en 2008, la UE se sumergió en la Gran Recesión, fuimos muchos los que sostuvimos que esta crisis no era, como se nos dijo, “financiera” o “económica”, sino política, afectando a la razón de ser de la integración europea. Europa se ha consumido a lo largo de una década, arrastrando los pies por una pendiente sin freno de pérdida de identidad, de proyecto y de voluntad política. La redefinición del paisaje político resultante -en la UE y los EEMM- sería del todo incomprensible sin la pujante emergencia de dos vectores combinados con neta carga antieuropea: populismo y nacionalismo reaccionario.…  Seguir leyendo »

El constitucionalismo del siglo XXI enseña lecciones útiles sobre la superación del nexo tradicional entre las ideas de nación, Estado y soberanía. Porque si alguna transformación ha experimentado en los últimos años el movimiento histórico por la sujeción del poder al Derecho, esa es la de la integración de espacios constitucionales -también de entidades infraestatales- en un orden supraestatal que mire a la globalización. En este último ciclo, el constitucionalismo europeo debería aspirar a ser cada vez más posnacional y postsoberanista, abriéndose, precisamente, a un orden supranacional de orientación federal (integrador de Estados en un mismo cuerpo político).

Contemporáneamente, en efecto, la constitucionalización de sociedades plurales -y por lo tanto conflictivas- se distingue por incorporar válvulas de apertura a la vinculación de los Estados en ámbitos de integración más extensos, al mismo tiempo que contempla cláusulas dispositivas a la estructuración territorial del poder por medio de arreglos federales.…  Seguir leyendo »

Vista la profundidad de la crisis del PSOE, la peor desde hace décadas, proliferan los artículos y tribunas de opinión que intentan iluminar la hoja de ruta para salir del bache. La literatura acerca del declive de la socialdemocracia es inabarcable también en el socialismo español. He contribuido a ella, junto con otros muchos inquietos por tantos desafíos. El socialismo tiene historia, pero si es verdad que debemos reanimarlo hacia el futuro, procede abordar sin demora una reflexión severa y sobre todo compartida acerca de su gravedad. En todas las aproximaciones hay hilos conductores comunes, todos ellos recurrentes en recientes convenciones y conferencias.…  Seguir leyendo »

El Comité Federal del sábado 1 de octubre fue una jornada aciaga, la más dolorosa de cuantas reuniones del máximo órgano del PSOE entre Congresos hayan tenido lugar desde la Democracia. Gritos, increpaciones, interrupciones continuas a quien quiera que intentase ejercer su derecho a la palabra, lágrimas y emociones dramáticas, determinaron la imposibilidad de abordar ningún debate ordenado -ni tan siquiera de acordar las reglas de procedimiento y de derecho al voto- a pesar de los recesos, poniendo de manifiesto, como intenté argüir a todo lo largo de un cónclave que se despeñaba a una vociferante asamblea tumultuaria, que no se daban las condiciones para discutir y votar.…  Seguir leyendo »

Allá por 2011 publiqué un ensayo sobre una UE confrontada ya entonces a la peor crisis de su historia. Su título, El suicidio de Europa, parecía exagerado más que anticipador. Hoy son muchos los analistas que advierten abiertamente de esa autodestrucción en la cronificación de aquella Gran Recesión que, desde 2008, ha enlazado episodios secuenciados de glaciación europea: euro, deuda soberana, Grexit, Brexit, Ucrania, seguridad/yihadismo, Schengen missing in action, guerra en Siria y gran éxodo.

, la UE se halla sumida en su hora más baja desde su fundación. “¡Vergüenza!”, “¡Indignación!” son gritos que afean su impotencia en manifestaciones que, como la del pasado 16 de marzo en Bruselas, protestan contra la abyecta gestión de la mal llamada “crisis de los refugiados”; encubridora, a su vez,  de una profunda crisis de identidad de esta Europa a duras penas reconocible, muy lejos de lo que un día nos prometió que sería.…  Seguir leyendo »

Desde que se la ensayó, la democracia parlamentaria ha estado siempre en crisis. Su historia es la de sus transformaciones. En la literatura clásica se habla de “parlamentarismo salvaje” para describir la etapa primigenia de su conformación, desde principios del siglo XIX hasta entrado el siglo XX, en que el debate se desenvolvía de forma asamblearia y escasamente reglada: su interacción con el Ejecutivo aparecía caracterizada por la confrontación.

Desde el periodo de entreguerras hablamos de “parlamentarismo racionalizado” para referirnos al marco constitucional que sujeta a Derecho las técnicas de investidura, control y, sobre todo, censura, el voto de desconfianza por el que se certifica la disolución del vínculo fiduciario entre Parlamento y Gobierno.…  Seguir leyendo »

Aunque los constitucionalistas la describamos como un “trámite”, la investidura no lo es. Desde luego no esta.

Más allá del debate sobre la coreografía, indumentaria o atrezzo, la radiografía de las Cortes tras el 20-D delinea una situación sin precedentes. Más oscura e impredecible en cuanto al arranque mismo de la Legislatura y la formación de Gobierno. La comprensión del art. 99 CE encierra un proceso político complejo y de alto voltaje. El Rey, que ha sido incitado desde numerosas tribunas a emplear a fondo su papel de “árbitro y moderador” (art. 56 CE), ha propuesto un candidato —Rajoy, que ha “declinado” incumpliendo su deber de presentarse e intentarlo— en la única ocasión en la que actúa bajo refrendo del presidente del Congreso (art.64 CE) y no de los miembros del Gobierno.…  Seguir leyendo »

Entre otros daños colaterales, la amenaza yihadista ha impuesto un giro de tuerca a la cultura política de una UE desorientada, cuyas prioridades cambian a ritmo tan volátil que hace pensar que no las tiene. De la crisis financiera a la “del euro” y de ahí a la de “deuda soberana” y “Grexit”, para transitar deprisa a la “crisis de la gobernanza financiera” que hizo visible el escándalo Luxleaks… Y sumergirse en la llamada “crisis de los refugiados” súbitamente transmutada en “crisis de seguridad” a consecuencia de las masacres perpetradas en París y las alertas activadas en otras muchas capitales y el virtual estado de excepción que ha colapsado Bruselas durante más de una semana.…  Seguir leyendo »

El 27-S surfea un mar encrespado de dilemas constitucionales. En su trasfondo, la integración de la singularidad de Cataluña. Pero transpira también la de la ciudadanía de identidades múltiples (no segregadas, ni excluyentes). En el horizonte de reforma de la Constitución, plantea la evolución federal del Estado de la Autonomías. Y de la mano del reconocimiento del carácter nacional de Cataluña, la compatibilidad de una nación lingüística y cultural catalana (de la que se predica la “nacionalidad” del art. 2 CE) con la Nación española, en la que se residencia la soberanía popular de todos los españoles. Y todavía más importante es el problema democrático planteado en estos tiempos de tensión secesionista: la transmutación de unas elecciones autonómicas en “plebiscitarias”.…  Seguir leyendo »

Que Europa no se confunda: el enemigo no es el islam, sino el fanatismo que mata y muere matando. El autor de la peor masacre en Europa en los últimos cinco años no era ningún musulmán: el noruego Anders Breivik, un ultraderechista contaminado por su odio, no sólo contra el islam sino contra el pluralismo cultural e identitario. Desde ese delirio asesinó a casi 200 jóvenes socialistas en los que veía un semillero de apertura ante la diversidad. La UE debe responder, sí. Pero sin ceder un palmo a su razón de ser, ni desdecir la idea que enloquece a los fanáticos: Europa como un crisol respetuoso con sus valores fundacionales, la libertad inclusiva, el respeto al diferente.…  Seguir leyendo »

Una expresión de las perplejidades suscitadas por Podemos como fuerza “emergente” lo ha sido la dificultad para referirse a ella. No sólo entre los partidos —propensos a utilizar eufemismos al hablar de sus actitudes y discursos—, sino entre los comentaristas y tertulianos al aludir al “fenómeno”. Resulta inquietante la mezcla de estupor y autoncontención que ha revestido a Podemos de un salvoconducto de intangibilidad que empezó por no nombrarlo y ha acabado por alimentarlo tanto como su demonización —nada inocente— desde tribunas ultraconservadoras. Preocupa la inhibición que ha sacudido a buena parte de las filas progresistas. En este espacio se ha expandido en campo abierto, en parte por incomparecencia de contradictores.…  Seguir leyendo »

La legislatura europea 2009-2014 impone al socialismo otra vuelta de tuerca sobre su razón de ser: transformar la sociedad por la acción de sus Gobiernos. Tras las elecciones de mayo, persisten serios obstáculos para su agenda: 1. Venimos de la peor crisis de la historia de la UE, cuya pésima gestión ha venido marcada por la hegemonía conservadora. 2. La “crisis del socialismo” es reflejo de la pérdida de credibilidad de la política ante los poderes financieros que no se presentan a las urnas, perjudicando a la izquierda ante su electorado. 3. Su manejo ha redundado no sólo en paro y estancamiento, sino en la exasperación de las desigualdades, entre los Estados miembros y dentro de estos, desagregando ante ellas a los partidos socialistas.…  Seguir leyendo »

Con determinación, el Gobierno del PP perpetra desde hace años una implacable exaltación de la desigualdad en todos los ámbitos a su alcance. También en el de la Justicia. Los retrocesos en derechos y libertades, la regresiva ley del aborto, la contrarreforma del CGPJ y, sobre todo, la ley de tasas prohibitivas contra el acceso a la tutela judicial han exasperado como nunca la desigualdad ante la ley.

Se ha subrayado menos la notoria subversión del papel de la Fiscalía Anticorrupción. Creada originariamente en 1995 por el último Gobierno de Felipe González (en plena ofensiva de los escándalos), fue sometida a un letargo cómplice para encubrir la apoteosis de la cultura del ladrillo durante los años de Aznar.…  Seguir leyendo »

Las próximas elecciones al Parlamento Europeo (PE) retan como nunca antes los manidos sarcasmos acerca del supuesto OPNI de Europa como Objeto Político No Identificado. Ni «cementerio de elefantes», ni «jubilación», «apeadero» o phasing out de una carrera. Tampoco una «asamblea de facultad» que pueda desentenderse del alcance de sus deliberaciones. El PE es un espacio plural de brega y confrontación. Un fascinante experimento de parlamentarismo multinacional, en permanente oposición de intereses legítimos, desde la diversidad y la complejidad constitutivas de la razón de ser de Europa en la globalización.

El PE es la única institución directamente elegida por el voto de 500 millones de europeos.…  Seguir leyendo »

La extinción física del presidente Suárez ha desatado una súbita implosión de remembranzas. Buena parte de la sociedad española buscaba una ocasión como esta para respirar de nuevo en la nostalgia y las lecciones de las dificultades de la Transición. Y fueron ciertamente enormes —en lo económico y social, incluso en lo psicológico— para la superación del peso de la historia y de los miedos cruzados que, paradójicamente, hicieron posible su éxito determinando su resultado: el golpismo y la insurrección no eran meros fantasmas, sino amenazas reales.

La ingente literatura que ahora reescribe aquel periodo ha cristalizado en mitos, y estos en desmemoria, de modo que la ensoñación retrospectiva del tiempo de la Transición ha llegado a subrogarse respecto de lo que realmente fue.…  Seguir leyendo »

La crisis ha desatado la división en Europa. Incluso sobre las opciones de su desintegración, oponiendo mil variantes de reacción antieuropea a cuantos abogamos, a pesar de los estragos y los yerros de estos años, por relanzar la UE. La literatura al respecto comenzó por enfrentar a los neoconservadores que fabricaron una narrativa moral que pretendió que los vapuleados por la crisis son culpables de sus padecimientos y a cuantos denunciamos la falsedad del diagnóstico y el anunciado fracaso de la austeridad recesiva, una de cuyas consecuencias ha sido el auge de un resentimiento antieuropeísta en la UE que ha retrasado y empeorado la salida de esta crisis.…  Seguir leyendo »

Entre los costes morales de la crisis, ninguno más insoportable que el incremento de las desigualdades en la UE. Entre los Estados miembros y dentro de ellos. El manejo de la recesión impuesto por la hegemonía conservadora ha dividido a los europeos hasta amenazar un proyecto que, hasta hace poco, se explicaba a sí mismo como la historia de un éxito. La brecha más elocuente no es hoy la que enfrenta al norte contra el sur, ni al centro contra la periferia; ni siquiera a los acreedores contra los endeudados; sino la que, socialmente, enfrenta a los ganadores que pescan en el río revuelto contra los perdedores, que son muchísimos más.…  Seguir leyendo »

Nada en el desastroso manejo europeo de esta crisis ha sido producto de un error de cálculo, ni menos aún de un accidente. Es el resultado doloso de un ajuste de cuentas contra el Estado social perpetrado por una correlación de fuerzas escorada a la derecha que no encontró a su paso una resistencia consciente. Su acompañamiento ideológico pretende dictaminar la “insostenibilidad” de nuestro modelo social. Asegurando la insuficiencia de recursos para financiarlo, ha impuesto una versión reductiva de la política fiscal hasta identificarla con los recortes de gasto, impidiendo toda reflexión sobre los ingresos y sobre la equidad del deber de tributar.…  Seguir leyendo »