Juan F. López Aguilar

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de enero de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Inmigrantes irregulares acogidos en un colegio de Las Palmas de Gran Canaria. Ángel Medina G. / EFE

Los datos son objetivos. En 2020 llegaron a Canarias 23.000 migrantes; muchos, demandando asilo. En enero de 2021 rebasan ya los 2.000. Han llegado a la UE. Son los supervivientes, rescatados por Salvamento Marítimo de las aguas del Atlántico: otros miles perecieron en su mortífera ruta. La respuesta es subjetiva, y por lo tanto política. Frente al esfuerzo desplegado por las instituciones, ONG, voluntariado, contrasta un virulento brote de xenofobia y de racismo rampante. Algo inédito en Canarias, por oposición a su historia de hospitalidad y apertura al exterior. Recubiertos en lenguaje de denuncia biempensante, algunos mensajes políticos practican una deplorable demagogia que justifica, ergo banaliza, el mal sin condenarlo.…  Seguir leyendo »

Ha cumplido 42 años. A medida que la Constitución de 1978 (CE) se ha ido haciendo mayor, sus sucesivas efemérides actualizan y explicitan el nivel de la conciencia de su pensamiento crítico. La toma de temperatura del estado de opinión acerca de la vigencia, eficacia o deterioro de su capacidad de integrar nuestra diversidad, ha evolucionado desde la celebración encomiástica de sus primeros años al chequeo de una ascendiente fatiga de materiales.

En estos últimos tiempos, un indicador gráfico de esta secuencia aún abierta, a modo de work in progress, reside en la abundancia de reflexiones acerca de sus potencialidades todavía no completadas.…  Seguir leyendo »

La catástrofe de Moria ha consumado una tragedia predecible y anunciada. Su debate acalorado en el Parlamento Europeo revela, una vez más, un prolongado combate entre dos narrativas enfrentadas. El futuro de la UE depende de cuál de ellas se alce con la victoria

1. El realismo sucio concluye que, hasta ahora, va ganando la batalla la mirada del rechazo —negacionista, incluso— contra el hecho migratorio. Se asume como ideal que la migración no exista: “Entraña una amenaza a la seguridad e integridad de la UE y contra la identidad de los Estados miembros”. Ahora bien, en la medida en que “lamentablemente” existe, la hipótesis subsidiaria consiste en reducirla a su mínimo por cualquier medio al alcance: rechazos en frontera, devoluciones en caliente, blindaje de fronteras, vallas, campos de hacinamiento y retornos tan frecuentes y masivos como resulten posibles.…  Seguir leyendo »

Treinta mil ahogados en el Mediterráneo desde la crisis de los refugiados. ¡2.133 en lo que va de año! Esa emergencia no la han causado sus muertos, sino el desfallecimiento de la voluntad de Europa por los Estados miembros. Y sus incumplimientos del propio Derecho europeo, del internacional y de rescates en la mar.

Tras cada tragedia hay un rostro. Muchos en el Parlamento Europeo denunciamos la vergüenza de reprochar a quienes sobreviven a los tráficos ilícitos que hayan llegado “ilegalmente” cuando nunca se les dio ninguna oportunidad de hacerlo regularmente.

La promesa de la Europa de Lisboa (TL) incluía un espacio de libertad, seguridad y justicia: libre circulación, gestión común de fronteras, sistema europeo de visados y una política europea de inmigración y asilo.…  Seguir leyendo »

El Primer Minsitro de Polonia, Mateusz Morawiecki, del Partido Ley y Justicia (PiS, siglas en polaco), compareció ante el Pleno del Parlamento Europeo (PE) del mes de julio en Estrasburgo, en la ronda de debates acerca del futuro de Europa con los jefes de Gobierno de los Estados miembros.

Su intervención dio lugar a una abrumadora avalancha de críticas e invectivas desde distintos flancos del arco parlamentario. Muchos de los intervinientes denunciamos la acumulación de leyes contra la separación de poderes, la independencia de la Justicia, el pluralismo político y los derechos de las minorías que en los últimos años ha venido imponiendo el ultraconservador Ejecutivo polaco con su rodillo en la Sejm (Asamblea Nacional), a rebufo del refuerzo del premio de mayoría de su sistema electoral...…  Seguir leyendo »

A fines de los 80 fui becario de la Fundación Príncipe de Asturias en la Fletcher School en Boston, en el Estado de EEUU con un mayor crecimiento: su gobernador, el demócrata Michael Dukakis, disfrutaba la aureola del “Massachussetts Miracle”. Obtuvo la nominación para las presidenciales contra el republicano George H.W. Bush, dos veces vicepresidente en tándem con el saliente Reagan.

En su primer debate, el moderador disparó a ambos una pregunta cerrada: “Firmaría usted la ejecución de una condena capital contra el asesino de su esposa?”. La respuesta de Dukakis fue inmediata: “No”. Bush respondió que sí. Aun antes de que existieran las redes sociales, todos los comentaristas sentenciaron: “En un país que ama tanto las armas como la pena de muerte...…  Seguir leyendo »

Puedo evocar con certeza un momento decisivo de mi formación como jurista y, antes, como ciudadano activo ante las tribulaciones de la transición en España. Fue el de mi primer acceso a los elementos de juicio para desmontar esa tesis que, aunque falsa, venía escuchando hasta la náusea desde antes de alcanzar las aulas de la Universidad: la de que “¡fueron las urnas las que en una democracia dieron el poder a Adolf Hitler!”.

Nunca fue eso verdad. Históricamente, Hitler (y su cohorte nazi en el NSDAP que concurría electoralmente en Alemania desde fines de los años 20 del pasado siglo, hasta ascender aupado por el “centrista” Von Papen) manipuló un decepcionante e insuficiente resultado (marzo de 1933, tras perder votos y escaños en dos elecciones previas en 1932) para ejecutar sin escrúpulo el plan que tenía trazado: dinamitar desde dentro cualquier rastro de democracia representativa y de parlamentarismo, hasta liquidar por completo la República de Weimar; derogó las libertades, ilegalizó partidos y sindicatos obreros; puso fin a los Länder y a los arreglos federales y decretó una dictadura de “plenos poderes” que plebiscitó controlando todos los resortes y medios, tras arrasar cualquier forma de crítica o disidencia ya incluso antes de la muerte del anciano presidente Hindenburg en 1934.…  Seguir leyendo »

Hace años que los congresos de constitucionalistas españoles reflejan un estado de opinión largamente favorable a la reforma constitucional. A su oportunidad, a su necesidad. Y, últimamente, a su urgencia. Pregunta: si, desde posiciones científicas distanciadas entre sí, pueden ponerse de acuerdo tantos especialistas… ¿por qué la política no? La respuesta: pende, ahora, de la comisión parlamentaria a iniciativa socialista que arranca a rebufo de una crisis como no habíamos visto otra. Trabajo tiene por delante, con razones y motivos acumulados de tanto posponer lo inevitable.

1. Las Constituciones se defienden reformándolas. Preservar la utilidad de los pactos de la Transición y de la Constitución del 78 —rígida y por tanto blindada (arts.167 y 168 CE)— exige, tras 40 años, disponerse a retocarla en lo que haya perdido sintonía con los tiempos.…  Seguir leyendo »

Desde que, en 2008, la UE se sumergió en la Gran Recesión, fuimos muchos los que sostuvimos que esta crisis no era, como se nos dijo, “financiera” o “económica”, sino política, afectando a la razón de ser de la integración europea. Europa se ha consumido a lo largo de una década, arrastrando los pies por una pendiente sin freno de pérdida de identidad, de proyecto y de voluntad política. La redefinición del paisaje político resultante -en la UE y los EEMM- sería del todo incomprensible sin la pujante emergencia de dos vectores combinados con neta carga antieuropea: populismo y nacionalismo reaccionario.…  Seguir leyendo »

El constitucionalismo del siglo XXI enseña lecciones útiles sobre la superación del nexo tradicional entre las ideas de nación, Estado y soberanía. Porque si alguna transformación ha experimentado en los últimos años el movimiento histórico por la sujeción del poder al Derecho, esa es la de la integración de espacios constitucionales -también de entidades infraestatales- en un orden supraestatal que mire a la globalización. En este último ciclo, el constitucionalismo europeo debería aspirar a ser cada vez más posnacional y postsoberanista, abriéndose, precisamente, a un orden supranacional de orientación federal (integrador de Estados en un mismo cuerpo político).

Contemporáneamente, en efecto, la constitucionalización de sociedades plurales -y por lo tanto conflictivas- se distingue por incorporar válvulas de apertura a la vinculación de los Estados en ámbitos de integración más extensos, al mismo tiempo que contempla cláusulas dispositivas a la estructuración territorial del poder por medio de arreglos federales.…  Seguir leyendo »

Vista la profundidad de la crisis del PSOE, la peor desde hace décadas, proliferan los artículos y tribunas de opinión que intentan iluminar la hoja de ruta para salir del bache. La literatura acerca del declive de la socialdemocracia es inabarcable también en el socialismo español. He contribuido a ella, junto con otros muchos inquietos por tantos desafíos. El socialismo tiene historia, pero si es verdad que debemos reanimarlo hacia el futuro, procede abordar sin demora una reflexión severa y sobre todo compartida acerca de su gravedad. En todas las aproximaciones hay hilos conductores comunes, todos ellos recurrentes en recientes convenciones y conferencias.…  Seguir leyendo »

El Comité Federal del sábado 1 de octubre fue una jornada aciaga, la más dolorosa de cuantas reuniones del máximo órgano del PSOE entre Congresos hayan tenido lugar desde la Democracia. Gritos, increpaciones, interrupciones continuas a quien quiera que intentase ejercer su derecho a la palabra, lágrimas y emociones dramáticas, determinaron la imposibilidad de abordar ningún debate ordenado -ni tan siquiera de acordar las reglas de procedimiento y de derecho al voto- a pesar de los recesos, poniendo de manifiesto, como intenté argüir a todo lo largo de un cónclave que se despeñaba a una vociferante asamblea tumultuaria, que no se daban las condiciones para discutir y votar.…  Seguir leyendo »

Un niño refugiado toma agua de una tubería en Idomeni, cerca la frontera de Grecia con Macedonia, el 20 de abril de 2016. KOSTAS TSIRONIS EFE

Allá por 2011 publiqué un ensayo sobre una UE confrontada ya entonces a la peor crisis de su historia. Su título, El suicidio de Europa, parecía exagerado más que anticipador. Hoy son muchos los analistas que advierten abiertamente de esa autodestrucción en la cronificación de aquella Gran Recesión que, desde 2008, ha enlazado episodios secuenciados de glaciación europea: euro, deuda soberana, Grexit, Brexit, Ucrania, seguridad/yihadismo, Schengen missing in action, guerra en Siria y gran éxodo.

, la UE se halla sumida en su hora más baja desde su fundación. "¡Vergüenza!", "¡Indignación!" son gritos que afean su impotencia en manifestaciones que, como la del pasado 16 de marzo en Bruselas, protestan contra la abyecta gestión de la mal llamada "crisis de los refugiados"; encubridora, a su vez,  de una profunda crisis de identidad de esta Europa a duras penas reconocible, muy lejos de lo que un día nos prometió que sería.…  Seguir leyendo »

La democracia, entre la deliberación y la performance

Desde que se la ensayó, la democracia parlamentaria ha estado siempre en crisis. Su historia es la de sus transformaciones. En la literatura clásica se habla de "parlamentarismo salvaje" para describir la etapa primigenia de su conformación, desde principios del siglo XIX hasta entrado el siglo XX, en que el debate se desenvolvía de forma asamblearia y escasamente reglada: su interacción con el Ejecutivo aparecía caracterizada por la confrontación.

Desde el periodo de entreguerras hablamos de "parlamentarismo racionalizado" para referirnos al marco constitucional que sujeta a Derecho las técnicas de investidura, control y, sobre todo, censura, el voto de desconfianza por el que se certifica la disolución del vínculo fiduciario entre Parlamento y Gobierno.…  Seguir leyendo »

Aunque los constitucionalistas la describamos como un “trámite”, la investidura no lo es. Desde luego no esta.

Más allá del debate sobre la coreografía, indumentaria o atrezzo, la radiografía de las Cortes tras el 20-D delinea una situación sin precedentes. Más oscura e impredecible en cuanto al arranque mismo de la Legislatura y la formación de Gobierno. La comprensión del art. 99 CE encierra un proceso político complejo y de alto voltaje. El Rey, que ha sido incitado desde numerosas tribunas a emplear a fondo su papel de “árbitro y moderador” (art. 56 CE), ha propuesto un candidato —Rajoy, que ha “declinado” incumpliendo su deber de presentarse e intentarlo— en la única ocasión en la que actúa bajo refrendo del presidente del Congreso (art.64 CE) y no de los miembros del Gobierno.…  Seguir leyendo »

Entre otros daños colaterales, la amenaza yihadista ha impuesto un giro de tuerca a la cultura política de una UE desorientada, cuyas prioridades cambian a ritmo tan volátil que hace pensar que no las tiene. De la crisis financiera a la “del euro” y de ahí a la de “deuda soberana” y “Grexit”, para transitar deprisa a la “crisis de la gobernanza financiera” que hizo visible el escándalo Luxleaks... Y sumergirse en la llamada “crisis de los refugiados” súbitamente transmutada en “crisis de seguridad” a consecuencia de las masacres perpetradas en París y las alertas activadas en otras muchas capitales y el virtual estado de excepción que ha colapsado Bruselas durante más de una semana.…  Seguir leyendo »

El 27-S surfea un mar encrespado de dilemas constitucionales. En su trasfondo, la integración de la singularidad de Cataluña. Pero transpira también la de la ciudadanía de identidades múltiples (no segregadas, ni excluyentes). En el horizonte de reforma de la Constitución, plantea la evolución federal del Estado de la Autonomías. Y de la mano del reconocimiento del carácter nacional de Cataluña, la compatibilidad de una nación lingüística y cultural catalana (de la que se predica la “nacionalidad” del art. 2 CE) con la Nación española, en la que se residencia la soberanía popular de todos los españoles. Y todavía más importante es el problema democrático planteado en estos tiempos de tensión secesionista: la transmutación de unas elecciones autonómicas en "plebiscitarias".…  Seguir leyendo »

Que Europa no se confunda: el enemigo no es el islam, sino el fanatismo que mata y muere matando. El autor de la peor masacre en Europa en los últimos cinco años no era ningún musulmán: el noruego Anders Breivik, un ultraderechista contaminado por su odio, no sólo contra el islam sino contra el pluralismo cultural e identitario. Desde ese delirio asesinó a casi 200 jóvenes socialistas en los que veía un semillero de apertura ante la diversidad. La UE debe responder, sí. Pero sin ceder un palmo a su razón de ser, ni desdecir la idea que enloquece a los fanáticos: Europa como un crisol respetuoso con sus valores fundacionales, la libertad inclusiva, el respeto al diferente.…  Seguir leyendo »

Una expresión de las perplejidades suscitadas por Podemos como fuerza “emergente” lo ha sido la dificultad para referirse a ella. No sólo entre los partidos —propensos a utilizar eufemismos al hablar de sus actitudes y discursos—, sino entre los comentaristas y tertulianos al aludir al “fenómeno”. Resulta inquietante la mezcla de estupor y autoncontención que ha revestido a Podemos de un salvoconducto de intangibilidad que empezó por no nombrarlo y ha acabado por alimentarlo tanto como su demonización —nada inocente— desde tribunas ultraconservadoras. Preocupa la inhibición que ha sacudido a buena parte de las filas progresistas. En este espacio se ha expandido en campo abierto, en parte por incomparecencia de contradictores.…  Seguir leyendo »

La legislatura europea 2009-2014 impone al socialismo otra vuelta de tuerca sobre su razón de ser: transformar la sociedad por la acción de sus Gobiernos. Tras las elecciones de mayo, persisten serios obstáculos para su agenda: 1. Venimos de la peor crisis de la historia de la UE, cuya pésima gestión ha venido marcada por la hegemonía conservadora. 2. La “crisis del socialismo” es reflejo de la pérdida de credibilidad de la política ante los poderes financieros que no se presentan a las urnas, perjudicando a la izquierda ante su electorado. 3. Su manejo ha redundado no sólo en paro y estancamiento, sino en la exasperación de las desigualdades, entre los Estados miembros y dentro de estos, desagregando ante ellas a los partidos socialistas.…  Seguir leyendo »