Juan José Laborda

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Un jurista amigo mío me envió hace unos días este mensaje, cargado de humor, referido al ya famoso auto del Tribunal Constitucional (TC): «Artículo 1.3, nuevo, de la Constitución Española: La forma política del Estado es la Monarquía judicial». Me temo que esa humorada sobre la forma política del Estado judicial sea, en realidad, adónde ha llegado el Estado de los partidos que padecemos.

La mutación al Estado judicial de los partidos se inició cuando la mayoría socialista aprobó una enmienda del diputado de Euskadiko Ezkerra Juan María Bandrés por la que el Consejo General del Poder Judicial pasaba a ser elegido enteramente por las dos cámaras parlamentarias.…  Seguir leyendo »

Desde años vengo compartiendo correos con Miquel Iceta sobre libros y política. El pasado 8 de mayo le escribí lo siguiente: “Esa noticia que acabo de oír será una buena noticia para la reforma del Senado”. Cuando Iceta me respondió vino a decirme que poseía la voluntad reformista que tuvimos algunos antiguos presidentes del Senado, aunque ya entonces desconfiaba de la mayoría independentista del Parlament a la hora de elegirle senador de la Generalitat. Una semana después, los votos de los diputados independentistas han impedido que Iceta sea senador, buscando así evitar que un relevante representante del pueblo de Cataluña se convierta en el primer catalán presidente del Senado desde 1977.…  Seguir leyendo »

La edad contemporánea se ha terminado. Empezó en 1789 con la Revolución Francesa y concluyó en 1989 con el hundimiento de la Revolución Soviética y del comunismo, que dejó de ser alternativa a la democracia liberal. Como los hechos históricos nunca son racionales y tampoco exactos, el final del “mundo contemporáneo” no se mide por fechas precisas; es un proceso que se acelerará con la presente crisis “sistémica” o global.

Revolución y soberanía nacional definen los tiempos contemporáneos, ahora terminales. La decadencia de esos dos conceptos se siente más en la Europa continental, la Europa del euro. Mientras los países del continente consagraron la soberanía de monarcas y Estados, los ingleses se orientaban en sentido contrario: en lugar del Estado se impuso como soberano su Parlamento.…  Seguir leyendo »

Lo más importante de las elecciones del 9 de marzo ha sido la confianza de los ciudadanos en nuestro sistema político, traducida en una alta participación electoral. Como en ocasiones anteriores, al barruntar la posibilidad de una crisis en su estabilidad, la gente ha acudido más a las urnas, y no se ha dejado arrastrar, como en otros países, por el pesimismo abstencionista. Una muestra de la salud del sistema democrático en España es el hecho de que la mayoría de las personas estiman que su voto decide efectivamente los dilemas. Posiblemente, el recurso a las urnas para superar el desafío del golpismo y del terrorismo etarra en los años ochenta está en el origen de esa confianza en las elecciones, lo que constituye algo muy valioso.…  Seguir leyendo »

La reciente visita de Teodoro Obiang Nguema a España ha estado acompañada de polémica. La Junta de Portavoces decidió a las nueve de la noche suprimir su visita al Congreso, oficialmente prevista para la mañana siguiente. Dar un plantón semejante a un jefe del Estado no sólo es una falta de consideración con los que mantuvieron las entrevistas de trabajo o protocolarias con él, sino que nos debilita, y mucho, ante otros países que estarán encantados de ocupar nuestro puesto en Guinea Ecuatorial. Al parecer, el presidente del Congreso suprimió la visita cuando varios portavoces le anunciaron que pensaban leer un comunicado contra Obiang durante su permanencia en la Cámara.…  Seguir leyendo »