Juan José Toribio

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Se cumplen ahora ocho años desde que el Gobierno de los Estados Unidos, actuando selectivamente, permaneció pasivo ante la situación apurada del banco de inversión Lehman Brothers y permitió su quiebra. Con ello, se dio el pistoletazo de salida a una crisis que, por otra parte, habría sido inevitable, pues la economía financiera venía presentando síntomas alarmantes desde el año anterior.

No son estos el lugar ni el momento para analizar los elementos y causas de aquella crisis, ni siquiera para repasar sus efectos inmediatos. Se ha hecho ya hasta la saciedad. Puede ser oportuno, sin embargo, reflexionar sobre algunos cambios sociales y económicos profundos que desde entonces, y como consecuencia de la propia crisis, han tenido lugar no sólo en España, sino en la mayoría de los países avanzados.…  Seguir leyendo »

Quién teme a otra recesión

Desde principios del año actual, los mercados de valores han experimentado una volatilidad inusitada. A sesiones bursátiles con un desbordado impulso alcista, han seguido otras de colapso en las cotizaciones, y vuelta a empezar. Todo ello –se afirma– como consecuencia de la desconfianza de los inversores, los cuales son, a su vez, afectados por las dudas que ellos mismos generan.

¿Desconfianza hacia qué? ¿Qué es lo que los mercados financieros parecen temer en el momento presente? Una primera respuesta, muy superficial, equipararía la actual coyuntura económica con la vigente en los años inmediatamente anteriores a la crisis de 2008 y afirmaría, en consecuencia, que nos encontramos en el umbral de una nueva recesión global.…  Seguir leyendo »

La hora de la verdad

Una vez aparcadas –que no resueltas– las dificultades para acomodar a Grecia en las normas y procedimientos de la moneda común, la atención de los analistas se vuelve de nuevo a problemas más generales pero, en el fondo, más decisivos para el futuro de la Unión. Cabe así recordar que, durante los últimos años, el debate sobre la economía de la Eurozona, y en consecuencia sobre la economía española, estuvo centrado en decidir qué tipo de políticas podrían aplicarse para estimular la demanda y superar, por esa vía, los efectos de la larga y profunda crisis financiera.

Argumentaban algunos que la solución a los problemas residía en la política presupuestaria.…  Seguir leyendo »

Pocos serán los lectores que, a estas alturas, no hayan oído hablar del libro de Thomas Piketty «Capital, en el siglo XXI», aunque serán muchos menos quienes se hayan aventurado a leer sus casi setecientas páginas. Como idea básica, el libro defiende que, a largo plazo, las desigualdades económicas han de tender a gravarse, puesto que, en los países que el texto considera y en la mayoría de sus períodos históricos, la rentabilidad del capital parece haber superado a la tasa de crecimiento del producto nacional. Si ello fuera generalizable en el tiempo y en el espacio, los dueños del capital obtendrían permanentemente una renta superior a la del conjunto de los agentes económicos, ocasionando así profundas desigualdades sociales.…  Seguir leyendo »

Desde los inicios de la crisis, el crédito bancario ha experimentado en España una notable contracción. Todos los datos así lo avalan.

Según una visión parcial de los hechos, la banca sería responsable de las persistentes dificultades económicas, por su aparente inhibición a la hora de otorgar crédito a hogares y empresas. Desde su perspectiva, las entidades de crédito subrayan que —por el contrario— no existe suficiente demanda de financiación o, al menos, no la suficiente con garantías mínimas de solvencia.

La interpretación racional del fenómeno es menos simplista de lo que estas interpretaciones cruzadas sugieren. Actividad económica y crédito han seguido una tendencia descendente en paralelo, con una mutua dirección de causalidad.…  Seguir leyendo »

Los presupuestos generales del Estado, ahora en tramitación parlamentaria, han nacido quizá viciados de origen y, en lógica consecuencia, pocos efectos positivos cabrá esperar de su aplicación. Casi todos los analistas parecen de acuerdo en advertir que, un año más, las cifras presupuestadas parten de una previsión macroeconómica de dudoso realismo, como si el Gobierno estuviera dispuesto a tropezar de nuevo en la misma piedra que hizo tambalear su gestión presupuestaria durante el pasado ejercicio.

Como es de sobra conocido, todo presupuesto de las administraciones públicas constituye, en el lado de los gastos, un conjunto de autorizaciones administrativas, pero en la vertiente de los ingresos no pasa de ser una simple estimación de las recaudaciones que se esperan obtener por vía tributaria.…  Seguir leyendo »