Juan José Vijuesca

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de julio de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Quizás ustedes lo hayan experimentado, pero allí donde se instala un mercadillo, el resultado inmediato que provoca es la seducción. Es una invitación a hacer vida social y no se tiene en cuenta que los artículos que se exponen para su venta no son nada del otro mundo. Ropa, calzado, huevos, embutidos, salazones, bollería, frutas y verduras, y toda clase de baratijas permiten pasar unos momentos de solaz. En este tipo de mercadillos ambulantes nadie espera encontrar un chollo de alta gama, o sea, un Rembrandt ni por supuesto un traje de Armani o un vestido de Pedro del Hierro; de manera que exceptuando la falsa moneda de las imitaciones, el resto es comprar, manosear y matar el ocio.…  Seguir leyendo »