Juan Pedro Quiñonero

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Mayo del 68 Olvídalo, porfa

Se presta a Emmanuel Macron la intención de «conmemorar» los acontecimientos parisinos del legendario mes de mayo de 1968. Si el presidente cediese a esa tentación, se cerraría un bucle esquizofrénico: el jefe del Estado que prolonga la tradición local que va de Luis XIV al general De Gaulle, pasando por el joven Bonaparte –la tradición del caudillo carismático con pretensiones reformistas–, el presidente que gobierna integrando a todas las familias del centro y la derecha reformista, celebrando unos acontecimientos cuya herencia mejor conocida son algunos grafitos de este tipo: «Sed realistas: pedid lo imposible».

Hace diez años, diez, Daniel Cohn-Bendit publicó un libro titulado «Forget 68» (Olvidaros del 68).…  Seguir leyendo »

LA Constitución de la V República y la eficacia implacable de sus maniobras tácticas comienzan a ofrecer a Emmanuel Macron un poder «absoluto» al que no pueden aspirar Donald Trump, Angela Merkel ni ningún jefe de Estado o gobierno democrático.

El equilibrio de poderes federales de la República imperial norteamericana (Raymond Aron dixit), acota y recorta el poder del presidente más ambicioso, que puede llegar a perder su cargo, como le ocurrió a Ricard Nixon, forzado a dimitir tras una larga batalla perdida.

El modelo federal alemán obliga a la Cancillería a tomar decisiones forzosamente equilibradas, favorables a grandes pactos de Estado, políticos y económicos, incluso sociales.…  Seguir leyendo »

Cuando Emmanuel Macron lanzó su minúsculo partido, ¡En Marcha!, en abril de 2016, subrayó que su embrión de proyecto no era «ni de izquierda ni de derecha». Dos días antes de ser elegido presidente de la República, el mismo Macron definía su proyecto presidencial de este modo: «Quienes me acompañen como ministros deberán entrar en una nueva familia política: la familia de los progresistas republicanos».

«Republicano», en Francia, es todo el arco iris de la política nacional: de Mélenchon (extrema izquierda) a Le Pen (extrema derecha), pasando por el PS y la derecha, todo el mundo es «republicano». La guinda de cualquier tarta política nacional.…  Seguir leyendo »

Francia sufre ataques graves de incertidumbre y angustia, cuyo tratamiento político afectará a toda Europa, de Atenas a Santiago de Compostela, de Hamburgo a Algeciras. François Hollande ha agravado todas las crisis culturales, sociales, económicas y políticas de ese «déclin» histórico, que puede traducirse por «declive», «ocaso» o «decadencia», precipitando nuevas fracturas y enfrentamientos fratricidas.

Cinco años de presidencia de Hollande pueden resumirse así: 550.300 nuevos parados; 1,1% de crecimiento (2016, con semejantes perspectivas para 2017); aparición del movimiento de los «nuevos pobres» (jóvenes y mujeres); entre 45.000 y 60.000 millones de euros de nuevos impuestos, soportados esencialmente por las familias, sin beneficio tangible para las empresas.…  Seguir leyendo »