Juan Van-Halen

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

El título es de una película del director alemán Wolfgang Becker. Rodada en Berlín se estrenó en 2003 y narra con maestría y humor las ingeniosas argucias del joven Alexander Kerner para ocultar a Christiene, su madre, fervorosa comunista, la caída del muro en 1989 y la reunificación alemana con la llegada de la democracia, tras su despertar de un coma de ocho meses. Todo en lo que creía se ha venido abajo. La mujer descubre la verdad al ver como una estatua de Lenin es apeada de su pedestal.

Aquella divertida ficción tiene no poco que ver con algunos aspectos, nada divertidos, de la realidad española que a menudo se ha convertido en una tramoya de argucias y engaños para hacernos creer lo que no es; en el caso catalán incluso para hacernos creer lo que nunca fue.…  Seguir leyendo »

Cicerón y antes Platón, con un largo etcétera posterior, nos han enseñado a través del tiempo que debemos entender la amistad como uno de los regalos fundamentales que nos otorga la vida, y ello por encima de las diferencias, entre ellas las ideológicas. La honestidad, la consecuencia entre lo que se proclama y lo que se hace, la bonhomía, la confianza, son valores, entre otros, que fundamentan y enriquecen la amistad. La familia nos viene dada y a los amigos los elegimos. Como hijo único lo sé bien, cuando ya han desaparecido muchos amigos que acompañaron buena parte de mi vida.…  Seguir leyendo »

Es una expresión extendida en la geografía del idioma castellano. Los hispanohablantes sabemos bien a qué nos referimos con ella, desde la sabiduría popular del Refranero a los versos del Martín Fierro. Se refleja en el refrán «La ley del embudo:/lo estrecho para otros, /lo ancho para uno». Denuncia situaciones que atentan contra principios como la igualdad, la equidad y, en definitiva, contra la verdad. Los anglosajones hablan de «double standard»: doble rasero o doble moral.

Su reflejo en la política, y singularmente en el relato de la Historia, resulta evidente. La mal llamada memoria histórica es un ejemplo de ley del embudo; un maniqueísmo sin matices inventado por Zapatero que Sánchez ha prohijado y potenciado hasta el esperpento.…  Seguir leyendo »

Los cuatro asaltos

«El cielo no se toma por consenso sino por asalto». La frase es del principal dirigente del leninismo redivivo y nos lleva a una opinión de Marx sobre la insurrección de la Comuna que ocupó por unos meses el poder en el París de 1871. Marx usó esa expresión en una carta a Kugelmann y se incorporó a la retórica comunista. «Asalto a los cielos» tituló sus memorias Irene Falcón, colaboradora de Dolores Ibárruri, «Pasionaria».

En el programa «Un país para la gente» que Podemos ofreció al PSOE en febrero de 2016 se invoca no pocas veces la necesidad de consensos en la izquierda; el poder, sin embargo, no se toma por consenso sino por asalto.…  Seguir leyendo »

A menudo la realidad política que padecemos me recuerda «Regreso al futuro», la celebrada trilogía cinematográfica de los años ochenta del pasado siglo. Precisamente por todo lo contrario de lo que supuso aquel título. Hoy nuestro día a día político es un avance al pasado; nuestros progresistas de catón protagonizan e imponen un progreso al pasado. Tratan de escribir la Historia hacia atrás.

El más prominente y contradictorio líder del leninismo redivivo es autor de un libro sobre el cine y la política y acaso su propensión a escenificar provenga de esa afición. Es en ese libro donde su autor sostiene que la diferencia entre un terrorista y un patriota es sencillamente la diferencia entre la victoria y la derrota.…  Seguir leyendo »

Es conocida la frase de Thomas McKean, uno de los firmantes de la Declaración de Independencia, presidente entonces del Tribunal Supremo de Pensilvania, cuando se ofreció por carta al presidente George Washington postulándose para ocupar una vacante en el Tribunal Supremo federal: A good judge cannot be very popular. Que un buen juez no pueda ser muy popular resulta razonable, aunque McKean no llegase al Supremo; en 1799 fue elegido gobernador de Pensilvania.

Hace años almorzaba cada sábado con amigos jueces y fiscales, casi todos ya más allá del tiempo. Entre juristas relevantes –algunos habían ostentado u ostentaban responsabilidades en el Gobierno, en el Parlamento o en la Justicia– me sentía como un cura de aldea entre un grupo de obispos.…  Seguir leyendo »

Algunos se identificarían hoy con esta frase latina; obviamente quienes no conozcan sus antecedentes y consecuencias. Asumirían lo que representa con tanta ceguera irresponsable como frivolidad. Con estas tres palabras concluía Ortega, siguiendo la reiterada sentencia de Catón el Viejo, su célebre artículo en «El Sol», el 15 de noviembre de 1930. Ortega adelantaba la caída de Alfonso XIII cinco meses y un día después. Quienes ven la Historia con un solo ojo no irán más allá de aquellas tres palabras pero Ortega siguió reflexionando sobre ellas. Sin finalizar 1931 el filósofo denunció los nubarrones que se cernían sobre el nuevo régimen.…  Seguir leyendo »

El qué dirán

Dos filósofos que fueron contemporáneos, Aristóteles y Lao Tse –en el caso de que Lao Tse viviese cuando creemos, aunque su misma existencia se debate entre eruditos– reflexionaron sobre el qué dirán, sobre la repercusión que para nosotros puede tener lo que otros piensan de lo que hacemos. El sabio chino sentenció: «Preocúpate por lo que otras personas piensen de ti y serás su prisionero». El griego fue más allá: «Solo hay una manera para evitar las críticas: no hacer nada, no decir nada y no ser nadie».

Trasladando tales reflexiones al ámbito de la política, cuando gobierna la derecha el efecto del qué dirán alcanza un calado especial.…  Seguir leyendo »

N0 pocos han aceptado como normal una proclamada superioridad moral de la izquierda que se perdona a sí misma las mayores desviaciones en la convicción de que sus acciones conducen inexorablemente al bien común, a la felicidad del pueblo. Y esto ocurre de la categoría a la anécdota. Desde creer que posee una especie de condición singular para que de manera natural deba gobernarnos hasta considerar jauría a quienes no aceptan complacidos o en silencio sus errores.

Lo de jauría lo aventó un breve ministro quejoso de ser acosado por un conjunto de perros, señalando a los periodistas, en relación con una conducta suya censurable y sentenciada.…  Seguir leyendo »

No es preciso insistir, pues el tiempo grita, en mi mantenida relación de cercanía y gratitud con el anterior presidente del Gobierno. Él lo sabe bien. Por ello me amparo en el esclarecedor primer párrafo del célebre artículo «El error Berenguer», publicado por Ortega y Gasset en «El Sol» el 15 de noviembre de 1930. Cinco meses justos después se iniciaba la República. Aclara el filósofo que del título de su artículo no debe desprenderse que el error es de Berenguer, sino más bien lo contrario: que nace de un error cometido por otros. Por mi parte no me referiré al error Rajoy; sí al error de otros que repercutió en una decisión suya a mi juicio equivocada.…  Seguir leyendo »

Romper la Derecha

En su tercera del pasado 3 de junio el director de ABC incluye un rotundo e inquietante corolario: «Cuando se juega a romper la derecha, acaba gobernando la izquierda». Desde esta afirmación, que a mi juicio es cabal, debemos preguntarnos: ¿Quién juega a romper la derecha? ¿La izquierda? Parecería lógico ¿Sectores de la derecha? Resultaría suicida. Pero esta última opción es la correcta.

Surge otra pregunta: ¿Cuáles son los antecedentes de esa estrategia autodestructiva? Es obvio que detrás no hay que buscar movimientos en favor del interés general sino la defensa de intereses complejos y más o menos oscuros que tienen que ver con la quiebra de uno de los sueños de la transición.…  Seguir leyendo »

Golpismo parlamentario

Estrenamos séptimo presidente del Gobierno en democracia. Los suspicaces le acusan de ser veleta en sus convicciones, no de fiar, sin experiencia suficiente, y por ello poco adecuado para llevar el timón de España en momentos difíciles y en el contexto tan complejo y lleno de interrogantes de la Unión Europea. Sin embargo destaca en muchas cosas si se le compara con sus antecesores. Es el primero que llega por una moción de censura, el primero que nunca ha ganado elecciones al frente de una candidatura, el primero que al ser elegido no es diputado, el primero que en su toma de posesión prescinde de la Biblia y el crucifijo, y el dirigente que en dos convocatorias electorales sucesivas ha recogido los peores resultados de la historia de su partido.…  Seguir leyendo »

El sagaz Voltaire nos enseñó que «lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido», y nuestro Nobel Benavente desde su experiencia teatral no tenía duda de que «la casualidad es un desenlace, pero no una explicación». He recordado estos dos pensamientos en vísperas del debate de la moción de censura presentada por el principal partido de la oposición. Vivimos en la apoteosis de lo que se viene llamando posverdad, un curioso neologismo que no es otra cosa que otro sinónimo de mentira. No debe achacarse a la casualidad mucho de lo acontecido en los últimos meses en la atribulada política española.…  Seguir leyendo »

Moscardó, Neville, Reagan

Personalmente ya me ha afectado una de las iniciativas visibles del Gobierno municipal madrileño «del cambio». Entre más de medio centenar de calles ha cambiado el nombre de la mía. Pese al compromiso de un teniente de alcalde que decora su despacho con un póster de Lenin, no se han arbitrado ayudas para los gastos que supone a las empresas, comercios y particulares afectados, aunque el edil aseguró que «la partida presupuestaria está ya aprobada». Como para fiarse de su palabra. Previamente tampoco se había producido una de esas consultas ciudadanas a las que tan aficionada es la izquierda radical cuando cree que las ganará.…  Seguir leyendo »

Hace una veintena de años recorrí la viejísima aldea de Malula, a no muchos kilómetros de Damasco. Es el único enclave sirio con un 90% de población cristiana y uno de los tres en los que se habla arameo, la lengua de Cristo. Recuerdo aquella pacífica Malula luego doliente, y el proverbio arameo: «No tires piedras en el manantial donde has bebido», ante un artículo de Cayetana Álvarez de Toledo a quien leo siempre con gusto. Su artículo se titula «Cuéntanos por qué te afiliaste al PP».

Es una reflexión vehemente y dura sobre cómo ve la realidad del partido al que perteneció, aunque la autora no responde a la pregunta que le da título.…  Seguir leyendo »

Hoy hace diez años fallecía Leopoldo Calvo-Sotelo, el segundo presidente de un Gobierno constitucional en la recuperada democracia española. Llegó a Moncloa tras el fallido golpe de Tejero, producido durante su investidura, y su primera preocupación fue serenar los ánimos de un país que había sufrido el temor a la involución, resucitado el zarpazo de las asonadas militares del XIX. Fui testigo aquella tarde, dentro del Congreso, de la zozobra de lo incierto. Muchos daban por quebrada la democracia naciente. Para el pueblo español el mensaje inequívoco del Rey supuso la recuperación de una tranquilidad abruptamente rota.

A recuperar la confianza del país en las libertades y a llevar un mensaje nítido de estabilidad y solidez de la democracia española al exterior encaminó sus primeros pasos el nuevo Gobierno.…  Seguir leyendo »

Resulta una obviedad para quien lleva tantos años escribiendo en los periódicos declarar respeto por la indiscutible libertad de expresión que, según Salman Rushdie, es un bien escaso, y probablemente por ello nos aclara: «Sería terrible dejar a los fanáticos marcar sus límites». Rushdie padeció a esos fanáticos. La publicación de su novela «Versos satánicos» en 1988 llevaría a su condena a muerte en un edicto religioso, o fatwa, que decretó el ayatolá Jomeini por su supuesto contenido blasfemo para el islamismo. El escritor vivió años escondiéndose y bajo protección.

En sus páginas sobre España, un desencantado Orwell, combatiente del trotskista POUM en el frente de Aragón durante la Guerra Civil, que estuvo a punto de morir asesinado por los comunistas, escribe: «Todos creen en las atrocidades del enemigo y no en las de su bando, sin preocuparse de las pruebas», concluyendo que «la verdad se convierte en mentira si la expresa el enemigo».…  Seguir leyendo »

Todos sabemos que san Mateo cuenta el dilema envenenado que los fariseos plantearon a Jesús al preguntarle si era lícito o no pagar tributo al César. De responder «sí» reconocería el poder romano rechazando el carácter de Israel como pueblo elegido y regido por Dios, además de desagradar a las gentes que odiaban a los publicanos, recaudadores de impuestos; de responder «no» sería acusado ante Pilatos como sedicioso al poder de Roma. Jesús pidió una moneda, un denario, que llevaba la imagen de Tiberio. Preguntó a los fariseos: «¿Quién es?». «El César», contestaron. Y Jesús concluyó: «Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».…  Seguir leyendo »

EL socialista Guy Mollet, primer ministro de Francia durante la IV República, obrerista y radical que no eludió alianzas con el centrismo, nos dejó una curiosa definición de las coaliciones: «El arte de llevar el zapato derecho en el pie izquierdo sin que salgan callos». En la España de la recuperación democrática no hemos sido capaces de ejercer ese arte.

Una vez aprobada la Constitución de 1978, en cuatro decenios no ha habido coaliciones de gobierno, fórmula que no resultó insólita en épocas anteriores, como no lo fue el turnismo acordado entre conservadores y liberales, nacido del llamado Pacto de El Pardo entre Cánovas y Sagasta que garantizó la estabilidad de la Monarquía a la temprana muerte de Alfonso XII gracias a la responsabilidad y a la talla política de sus dos protagonistas.…  Seguir leyendo »

Debo a la Tercera «Tiempo de resentidos» de mi hermano Luis del Val –los amigos con solera son hermanos que se eligen– una nueva relectura de «Tiberio. Historia de un resentimiento», de Gregorio Marañón, además de volver a deleitarme con su magnífica biografía canónica del también admirado Marino Gómez Santos. El «Tiberio» sufrió una fatal peripecia. Marañón olvidó un maletín con el original en un taxi parisino camino de la Gare d’Orsay a primeros de agosto de 1937; nunca apareció. Tuvo que rehacer completamente el libro según carta a su amigo Pérez Ferrero. La labor fue titánica por su extensión y su aparato bibliográfico.…  Seguir leyendo »