Katrina Karkazis

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Caster Semenya, corredora olímpica de 800 metros planos, en una carrera en abril. La sudafricana ahora no podría competir sin medicarse para reducir sus niveles naturales de testosterona. Credit Agence France-Presse — Getty Images

El Tribunal de Arbitraje Deportivo falló el 1 de mayo que las atletas con niveles de testosterona naturalmente elevados no pueden competir en pruebas para mujeres a menos que reduzcan el nivel de esa hormona en su cuerpo.

La resolución fue resultado de un caso presentado por la corredora Caster Semenya contra la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) que cuestionaba los mitos tradicionales acerca de la supuesta masculinidad de la testosterona y del efecto que tiene en el cuerpo. El hecho de que Semenya haya perdido su apelación demuestra lo arraigados que están esos mitos.

Durante un siglo, hablar de la testosterona como la “hormona masculina” ha entrelazado el folclore con la ciencia, de modo que afirmaciones supuestamente objetivas validan las creencias culturales acerca de cuál es la estructura de la masculinidad y cómo es la relación natural entre hombres y mujeres.…  Seguir leyendo »

Caster Semenya, corredora olímpica de 800 metros planos, en una carrera en abril. La sudafricana ahora no podría competir sin medicarse para reducir sus niveles naturales de testosterona. Credit Agence France-Presse — Getty Images

On Wednesday, the Court of Arbitration for Sport ruled that female athletes with naturally elevated levels of testosterone could not compete as women unless they made efforts to reduce the hormone in their bodies.

The ruling came in a case brought by the middle-distance runner Caster Semenya against the International Association of Athletics Federations that challenged longstanding myths about the presumed masculinity of testosterone and its role in the body. Her loss demonstrates just how entrenched those myths have become.

For a century, talk about testosterone as the “male hormone” has woven folklore into science, so that supposedly objective claims seemingly validate cultural beliefs about the structure of masculinity and the “natural” relationship between women and men.…  Seguir leyendo »