Keyu Jin

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La reciente enmienda constitucional aprobada en China, que eliminó los límites a la cantidad de mandatos para el presidente y el vicepresidente, causó espanto en gran parte de Occidente. Los críticos temen el surgimiento de una nueva e incontrolable dictadura, en la que el presidente Xi Jinping se convierta en un “Mao 2.0”. Pero es una reacción cuando menos inadecuada.

Los mandatos largos no son exactamente una rareza en Occidente. Por ejemplo, la canciller alemana Angela Merkel acaba de comenzar su cuarto período cuatrienal, y el resto de Europa recibió este hecho mayoritariamente con agrado en vez de críticas.

Claro que un occidental podrá replicar que Merkel, a diferencia de Xi, tiene un mandato electoral.…  Seguir leyendo »

La mayor parte de la prensa occidental presentó el reciente 19.º Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCC) como un mero ejercicio de poder en el que el presidente Xi Jinping fortaleció su posición. Pero en este caso, la acumulación de capital político es un medio para un fin. El fin que busca Xi es una transición fluida hacia la modernidad, que cimiente la autoridad del PCC a largo plazo, y preserve su propio legado como líder más importante de la China moderna.

Xi sabe que la prosperidad futura de China en un mundo que cambia a pasos acelerados lo obliga a guiar con destreza una gran transformación social y económica, mejorando al mismo tiempo (y sobre todo) la gobernanza pública.…  Seguir leyendo »

Dentro de unos días, el presidente chino Xi Jinping encabezará una reunión con muchos de los líderes de los 65 países que participan de la iniciativa “Cinturón y ruta de la seda” (OBOR, por la sigla en inglés), un revolucionario programa que canalizará inversiones por miles de millones de dólares a proyectos de infraestructura en Asia, África y Europa. El proyecto se apoya en sólidos argumentos económicos, pero ha generado reacciones ambiguas.

El principal motivador de la iniciativa OBOR es la conectividad física: una infraestructura eficiente mejora la productividad, alienta la inversión y reduce los costos del comercio. La existencia de canales eficaces de intercambio de bienes y redes de información bien conectadas acelera el crecimiento, aumenta las oportunidades económicas y reduce la desigualdad.…  Seguir leyendo »

China exporta más a Estados Unidos de lo que EE.UU. exporta a China. Eso enfurece al presidente de EE.UU. Donald Trump – lo enfurece tanto que, en verdad, pudiese estar dispuesto a iniciar una guerra comercial por ello.

Trump ha lanzado amenazas proteccionistas contra China. Mientras trate de consolidar su presidencia, es poco probable que se retraiga de las mismas. Y, ya que el XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China se celebrará en Beijing el próximo mes de noviembre, es poco probable que los líderes chinos cedan a la presión de Estados Unidos.

Una guerra comercial indudablemente haría daño a ambos países.…  Seguir leyendo »

El anuncio en octubre de que China está poniendo fin a su política de hijo único marca la culminación de una aberración histórica de 37 años que aceleró el envejecimiento demográfico del país durante décadas. Las consecuencias sociales y económicas de los controles drásticos de la población por parte de las autoridades, que redujeron la tasa de fertilidad promedio en los hogares urbanos de unos tres hijos en 1970 a apenas por encima de uno en 1982, han sido dramáticas. El interrogante ahora es si la nueva política de dos hijos del país mitigará esas consecuencias y, de ser así, en qué medida.…  Seguir leyendo »

El primer ministro chino, Li Keqiang, señaló recientemente que la creación de empleos es un punto crucial del “objetivo último de crecimiento con estabilidad” de su país. Su comentario es de lo más acertado. De hecho, una de las características más impresionantes del ascenso de la economía china es que incluso en un contexto de crecimiento del PIB de dos dígitos, el empleo creció a una insignificante tasa anual promedio de 1.8% de 1978 a 2004. Los hogares, parece, no han recibido muchos de los beneficios del desarrollo económico en China.

La explicación superficial de la brecha entre el crecimiento del PIB y el aumento del empleo atribuye este resultado a la reestructuración de empresas estatales ineficientes (SOEs, por sus siglas en inglés), que contribuyó al desplome  del empleo en el sector público, de 112.6 millones a 67 millones entre 1995 y 2004.…  Seguir leyendo »

Al principio parece difícil de entender: el capital mundial fluye de los países pobres a los ricos. Los países con mercados emergentes generan superávits de cuenta corriente y las economías avanzadas, déficits. Uno esperaría que los países (jóvenes) en desarrollo, con rápido crecimiento y escasez de capital lo importasen del resto del mundo para financiar su consumo y su inversión. ¿Qué hacen entonces enviando capital a los países más ricos en lugar de importarlo?

China es un claro ejemplo. Con un superávit de cuenta corriente que promedió el 5,5% de su PBI en 2000-2008, China se ha convertido en uno de los mayores prestamistas mundiales.…  Seguir leyendo »