Lluís Boada

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Bastaría un recorrido por la Historia del Arte para encontrar suficientes elementos para sostener la afirmación que encabeza este artículo, pero no es el terreno que he elegido en esta ocasión. La inminencia de un Gobierno que se anuncia como progresista, por un lado, y la próxima celebración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP25) en Madrid, por otro, constituyen una oportunidad para reflexionar sobre la dificultad de las políticas medioambientales, o “verdes”, constatarla, advertir de la misma e insistir en su necesidad.

Hace 30 años, exactamente el 14 de septiembre de 1989, este diario publicó a doble página un extenso artículo mío titulado La selva del porvenir.…  Seguir leyendo »

El año 1977 Jorge Semprún presentó Autobiografía de Federico Sánchez al Premio Planeta de novela y lo ganó. He vuelto a tener el libro entre mis manos y desde el primer momento el asombro no me ha abandonado. Según se anunciaba en la portada, la primera edición era de 110.000 ejemplares. Después he sabido que, en sucesivas ediciones, la cifra, por lo menos, dobló. Concluida su lectura ahora, parece imposible.

La historia de Semprún, Federico Sánchez de “nombre de guerra”, como militante del Partido Comunista de España, no es una historia cualquiera. Transcurre desde mediados de los años cincuenta hasta abril de 1964, con algunas incursiones al pasado y otras al tiempo de escribir.…  Seguir leyendo »

A Joaquim Sabrià, Manuel Vázquez Montalbán y José María Vidal Villa, in memoriam.

Evoco un tiempo en el que para muchos hacer la revolución significaba luchar para disminuir la presencia del Estado hasta su extinción final y para aumentar la capacidad de administrar plenamente la propia vida, lo que puede llamarse propiamente utopía. El franquismo actuaba sin miramientos frente a las amenazas, aunque fueran leves. De modo que enfrentarse con vehemencia era jugarse el tipo y para afrontar ese riesgo era necesario sentir un fuerte anhelo de libertad, reforzado por la creencia en la posibilidad de realizar un sueño utópico.…  Seguir leyendo »