Lluís Orriols

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Del bipartidismo a la política de bloques

El pasado sábado culminó un proceso de polarización que se ha ido gestando en la política española durante los últimos años. La constitución de los Ayuntamientos nos ha dejado la imagen de una política de bloques, de dos orillas ideológicas incomunicadas, sin puentes que unan la ribera derecha con la izquierda. Con el veto de Ciudadanos impuesto a Pedro Sánchez y el pacto global PP-Ciudadanos-Vox rubricado el pasado sábado se entierra definitivamente cualquier proyecto de transversalidad ideológica.

Inicialmente, tanto Podemos como Ciudadanos llegaron a la política española con una vocación de romper con las lógicas clásicas de izquierda-derecha que caracterizaban el viejo bipartidismo.…  Seguir leyendo »

Nos encontramos ante unas elecciones generales con altas dosis de imprevisibilidad. Puede que las encuestas coincidan en algunos pronósticos, como la victoria del PSOE, el descalabro del PP o la irrupción de Vox, pero gran parte de lo que nos depara el 28-A sigue aún en el aire. Creemos saber quién ganará pero no quién gobernará y, sobre todo, en qué condiciones. Los españoles acudiremos el próximo domingo a las urnas con más incógnitas que certezas. Y lo que acabe ocurriendo el próximo domingo dependerá, a mi entender, del desenlace de las tres grandes batallas que están teniendo lugar en la política española.…  Seguir leyendo »

Es frecuente escuchar en el debate público el argumento de que uno de los principales responsables de la crisis catalana es el sistema educativo catalán. Según esta tesis, los distintos gobiernos nacionalistas habrían usado la educación pública como una fórmula de fomentar la identidad nacional catalana y la adhesión al separatismo. Desde esta perspectiva, el proceso soberanista sería fruto de una estrategia planeada desde hace décadas con el fin de poner las aulas al servicio de la construcción de una mayoría independentista.

Quienes avalan esta tesis consideran que la mejor fórmula para afrontar el reto independentista es intervenir la educación catalana y acabar especialmente con el modelo de inmersión lingüística.…  Seguir leyendo »

Hasta hace pocas semanas, el debate en torno al llamado “problema catalán” provocaba entre la opinión pública española más sensación de desafecto que de preocupación. Sin embargo, tras los acontecimientos del 1-O se ha puesto de manifiesto que la cuestión territorial es, de entre las distintas piezas que componen la crisis política, la de mayor gravedad y trascendencia. Y así parece haberlo entendido la sociedad española. Según el último barómetro del CIS, la independencia de Cataluña se sitúa ahora como el segundo problema más importante de España, sólo por detrás del paro. Se trata de un cambio sustancial, pues hace apenas dos meses prácticamente nadie incluía esta cuestión como una de sus principales preocupaciones.…  Seguir leyendo »

Desde el inicio del proceso soberanista catalán en septiembre de 2012, el Gobierno de Mariano Rajoy se ha limitado a afrontar la crisis territorial apelando a la Constitución y a la legalidad vigente. Según el Ejecutivo español, no ha existido margen para tomar la iniciativa y alcanzar soluciones políticas pues la negociación con los partidos independentistas es inviable. Ciertamente, no parece fácil establecer vías de diálogo con un Ejecutivo catalán que se siente sujeto a un mandato irrenunciable de ruptura con España tras las elecciones plebiscitarias de 2015.

Sin embargo, no es cierto que el único interlocutor posible para lograr una solución política a la crisis territorial sea el actual Gobierno independentista catalán.…  Seguir leyendo »

España se encuentra inmersa en una grave crisis política cuyos dos principales síntomas son la quiebra del bipartidismo y el conflicto territorial en Cataluña. En el debate público se ha tendido a enfatizar excesivamente el primer síntoma a la hora de explicar la parálisis que ha sufrido durante el último año la política española. Ciertamente, el ascenso de Podemos y Ciudadanos ha alterado de forma muy sustancial la lógica de competición partidista de nuestro país, hasta entonces dominada por el duopolio de PP y PSOE. Entonces, España contaba con uno de los Parlamentos menos fragmentados de toda Europa y, hasta la llegada de la Gran Recesión, el bipartidismo gozaba cada vez de mejor salud.…  Seguir leyendo »

En las elecciones generales del pasado diciembre el Partido Popular sufrió una de las más severas derrotas electorales de un partido gobernante desde el colapso de la UCD a inicios de la década de los ochenta del siglo pasado. El PP perdió la confianza de algo más de tres millones y medio de españoles, un tercio de su electorado, y el porcentaje de ciudadanos que aseguran en las encuestas que, con toda seguridad, nunca votarían a ese partido se ha disparado hasta alcanzar máximos históricos.

En las segundas elecciones de junio, el PP consiguió recuperar parte del terreno perdido. Esta mejoría en las urnas ha dado alas a la tesis de que la crisis electoral del PP ha tocado a su fin y que los españoles han exonerado políticamente el comportamiento del PP durante los últimos años.…  Seguir leyendo »

Resulta tentador atribuir toda la responsabilidad del fracaso de las negociaciones para formar Gobierno a la incompetencia y la poca talla política de nuestros líderes. El actual clima de desafección política convierte a los partidos y a sus dirigentes en un blanco fácil del enojo ciudadano. Sin embargo, cualquier análisis desapasionado debería reconocer que nuestros políticos se encuentran ante un escenario excepcionalmente complejo. Durante las negociaciones para la investidura no sólo ha estado en juego el próximo inquilino de La Moncloa, como ha sido habitual en anteriores legislaturas. De haber sido así, muy probablemente España ya contaría con un nuevo Gobierno desde hace meses.…  Seguir leyendo »

Y si hubiera elecciones en junio

Las elecciones generales del pasado diciembre dejaron un arco parlamentario altamente fragmentado y sin mayorías claras. Cualquier posible coalición está formada por piezas de muy difícil encaje. Por un lado, un eventual Gobierno de izquierdas no es viable sin la connivencia de los nacionalistas periféricos, algunos de los cuales con un mandato inequívoco de ruptura con España. Por el otro, cualquier Gobierno “mestizo”, ya sea una gran coalición o bien un Gobierno socialista respaldado por Podemos y Ciudadanos, pasa por poner de acuerdo a partidos que, por el momento, prefieren presentarse como incompatibles.

Este complicado sudoku ha provocado que una parte considerable de la opinión pública vea como inevitable la convocatoria de nuevas elecciones generales.…  Seguir leyendo »

Tras tres largos años de permanente y masiva movilización en las calles y en las urnas, el independentismo se resiste a ser ese soufflé condenado a desinflarse con el mero paso del tiempo. Las encuestas no parecen indicar que el apoyo a la independencia sufra ningún síntoma inequívoco de agotamiento. Debido a ello, el proceso soberanista parece estar llamado a ser una de las principales turbulencias políticas que marcarán la próxima legislatura.

Aun así, sería un error considerar el independentismo como un bloque monolítico e inquebrantable. En realidad, este colectivo está formado por una coalición en la que conviven dos grupos: los independentistas incondicionales y los federalistas desafectos con el statu quo.…  Seguir leyendo »

El 31 de marzo de 1990 unos 200.000 británicos se concentraron en Trafalgar Square en protesta por la instauración del poll tax,un nuevo impuesto local que obligaba a pagar la misma cuantía tanto a ricos como a pobres. Las protestas gozaron del apoyo de la opinión pública y la popularidad del Gobierno conservador se vio seriamente dañada. A pesar de ello, el Gobierno decidió pasar por alto las advertencias y optó por desatender el descontento ciudadano. Pocos meses más tarde, algunos destacados dirigentes del partido conservador acordaron no esperar el veredicto de las elecciones generales y organizaron una conspiración contra su primera ministra.…  Seguir leyendo »

El escándalo no podía llegar en un momento más desafortunado para el nacionalismo catalán. A escasos días de la reunión Mas-Rajoy y en la antesala de un eventual referéndum sobre la independencia, Jordi Pujol se vio obligado a admitir que fue titular durante décadas de cuentas secretas en paraísos fiscales. El terremoto político que vive Cataluña estos días deja en el aire la incógnita sobre si el escándalo Pujol puede acabar perjudicando el proceso soberanista catalán. A tenor de la enorme conmoción que sufre la opinión pública, podría pensarse que efectivamente ocasionará unos efectos de gran calado. No obstante, existen indicios de que el escándalo Pujol no acabará representando un revés mortal al proceso.…  Seguir leyendo »

Desde la Diada del año pasado, Cataluña se ha situado en el epicentro del interés mediático de nuestro país. En cierto modo es comprensible que Cataluña se haya erigido como el gran protagonista de la actualidad, especialmente a tenor de las multitudinarias manifestaciones populares que hemos vivido en las dos últimas Diadas. Sin embargo, si queremos comprender la verdadera magnitud del “problema catalán” no podemos limitarnos a poner el foco de atención en Cataluña. Es necesario ampliar el ángulo del objetivo y prestar también atención a lo que está ocurriendo en el resto de España.

Y es que, al igual que ocurre en Cataluña, la opinión pública española está inmersa en unos profundos cambios en sus preferencias territoriales.…  Seguir leyendo »

La histórica derrota del PSC en las elecciones del pasado 28-N obliga a los socialistas catalanes a abrir un debate interno para trazar un nuevo rumbo político. Y muy probablemente, en ese debate, las cuestiones identitarias cobrarán un especial protagonismo. El PSC deberá decidir si reforzar o no su perfil «catalanista», lo que es sin duda un verdadero hándicap para el partido. En efecto, se trata de un tema especialmente complicado para el PSC, pues en él conviven dos electorados claramente diferenciados en su nivel de nacionalismo. Por un lado, el sector «españolista» (mayoritariamente castellanohablante y de origen no catalán) se caracteriza por unas actitudes hostiles hacia las políticas nacionalistas y, en especial, hacia algunos elementos de la política lingüística catalana.…  Seguir leyendo »