Lorenzo Abadía

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Tanto nos hemos acostumbrado los europeos a no tener que tomar ni sufragar decisiones en relación con nuestro papel en el mundo que hemos somatizado esa rutina en servidumbre.

Ya somos cinco generaciones culturales de europeos occidentales, todos nacidos después de 1945, los que hemos entendido la paz y la prosperidad como un maná proveído desde el oeste a cambio de vasallaje. Y han tenido que ser los estruendos del Este los que nos hayan despertado de este sueño de la razón.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, durante su reunión en Bruselas en junio de 2021.…  Seguir leyendo »

He llegado a la conclusión de que la política es demasiado seria para dejarla en manos de los políticos (Charles de Gaulle)

He disfrutado leyendo el artículo El dictador demócratico de mi amigo Marcos Peña publicado el pasado jueves 6 de enero en EL ESPAÑOL sobre los problemas inherentes al parlamentarismo. Especialmente, por la calidad intelectual que rezuma el texto.

Ojalá pudiéramos encontrar en el Parlamento español a gente como Marcos. Pero, precisamente él, persona apasionada por la política, con mucho talento y una gran formación, es la prueba de que, en el sistema político actual, su perfil no tiene cabida.…  Seguir leyendo »

En vez de especular sobre cómo influiría una hipotética candidatura del nuevo partido España vaciada en el escenario político español, quizá debiéramos analizar lo conveniente de su existencia.

Existen dos objeciones que la cuestionan.

La primera, de naturaleza socioeconómica, está relacionada con la dificultad que muestran sus promotores para comprender lo que, en palabras de Eugenio d'Ors es el sino de los tiempos o el fenómeno que ha ido marcando la historia humana desde hace al menos 200 años y, en especial, de los últimos 30: la globalización.

A menudo, tratamos sus dos distintas fases como si hubiesen tenido los mismos efectos, cuando estos han sido diametralmente opuestos.…  Seguir leyendo »

De todos los tópicos extendidos desde la Transición, el de la responsabilidad política es probablemente el más recurrente, junto al del consenso. Los españoles oímos tantas veces hablar de responsabilidad política a nuestros gobernantes que ni siquiera reparamos ya (para eso están los mantras) en si la expresión responde mínimamente a la realidad.

No ocurre así en otros países. Este martes, los californianos están convocados a las urnas para votar a favor o en contra de la destitución de su gobernador Gavin Newsom antes de que expire el mandato de cuatro años que le habían otorgado las elecciones de 2018.

La revocatoria de mandato forma parte del sistema político californiano desde 1911 y está recogida en su Constitución.…  Seguir leyendo »

Es sólito en una oligarquía, que suele estar basada en la mentira oficial, fingir cambios transcendentales cuando estos no pasan de accidentales. Trocar regularmente la apariencia de lo político para que no cambie su verdadera esencia es moneda habitual cuando la democracia se encuentra ausente.

Sólito y lógico, en clave maquiavélica y spinoziana, porque en el blindaje radica la conservación irresponsable del poder y la perseverancia en el impúdico parasitismo de la clase política que ha logrado sustraer la libertad política a la sociedad civil.

La partidocracia española no iba a registrar excepción. Lo insólito, sin embargo, es que, durante 43 años, los ciudadanos hayamos vivido como si nada.…  Seguir leyendo »

Defenderse del independiente

Buscar un acuerdo que haga más clara y transparente la acción política es siempre una positiva aproximación a la gran actualización pendiente.

A los propios problemas de nuestro sistema electoral por dicha falta de adaptación a las dinámicas sociales y la inherente oxidación de la maquinaria por no renovarse, se suma un escenario de participación política mucho más líquida, que choca con el actual formato, encorsetado, de partidos políticos.

Así, bajo la fórmula jurídica y conocida de los partidos tradicionales, se presentan desde hace tiempo a las elecciones siglas que en realidad son partidos instrumentales, a caballo entre la coalición y la suma de independientes que –por no tener otra forma de participación– deben integrarse en candidaturas cerradas.…  Seguir leyendo »

La plaza de Sol, en Madrid, durante el 15-M de 2011.

Cuando un movimiento social ve la luz, varios factores le otorgan, con el tiempo, probabilidades de éxito. Si tras el velo de la espontaneidad existe una dirección política que, además de reivindicar su causa, se plantea objetivos concretos, cabe la posibilidad de triunfo.

Si, por el contrario, se limita a protestar y a tener como objetivo un paradigma ideal, lo lógico es que se quede en espuma vistosa o que sea fagocitado por algún grupo de oportunistas. Grupo que, manteniendo viva la apariencia de su espíritu, travista su idealismo genérico en un proyecto de poder concreto.

El 15-M surgió como reacción a la crisis iniciada con el estallido de la burbuja inmobiliaria, que luego evidenciaría muchas más fallas estructurales en nuestro sistema político y productivo.…  Seguir leyendo »

Tras procrastinar durante 40 años la reforma de una ley electoral "provisional" y de haber incluido repetidamente la promesa en sus programas políticos, a nuestras señorías no se les ha ocurrido mejor actualización (más allá de la necesaria pero menor cuestión de la eliminación del voto rogado) que el refuerzo de su poder oligárquico mediante un pacto antitránsfugas.

Pacto, no ley, porque esta sería inconstitucional.

El art. 67.2 de la Constitución deja claro que los diputados no están sometidos al mandato imperativo. El constitucionalismo europeo ha venido reflejando en su acervo jurídico el triunfo de las tesis de Burke y Sieyès sobre Rousseau para otorgar al representante una mayor libertad y autonomía.…  Seguir leyendo »

Con independencia de quién se lleve el soul of America a la Casa Blanca, en las próximas elecciones estadounidenses confluyen dos importantes cuestiones. Una de ellas refleja una tendencia aparentemente insoslayable que viene desarrollándose desde el inicio del milenio y que, conforme pasa el tiempo, se va imponiendo. La otra es una mera convención, perfectamente evitable.

La dialéctica identidad vs. universalidad que reflejan las dos cosmovisiones que están dividiendo a Occidente mucho más que cualquier otro patrón, tiene en EEUU un marco territorial de una exactitud sorprendente.

Desde hacía décadas, las opciones políticas no venían marcadas, como a veces se dice, por la línea divisoria entre el mundo rural y el urbano.…  Seguir leyendo »

Debido a los efectos colaterales de la globalización, existe desde hace tiempo en Europa una tendencia de rasgo nacional-identitario cuya base romanticista crea distancias insalvables con el conservadurismo de raíces ilustradas.

Entre los objetivos de este movimiento se encuentra el levantar barreras físicas contra la inmigración, fronteras culturales contra lo extranjero, la negación del proyecto europeo y la atribución de derechos a la nación como cuerpo orgánico -en lugar de a los de los individuos que la forman- con la transversalidad que implica clamar contra la globalización y sus élites. Por eso sus defensores son capaces de negarles los derechos a los inmigrantes mientras crean un sindicato para la clase trabajadora.…  Seguir leyendo »

Todo parece haber saltado por los aires. El avance de la pandemia advertida en 2015 por Gates está transformado el orden mundial teorizado por Kissinger, basado en el equilibrio entre el poder y la legitimidad. De las tres creaciones humanas que dieron forma al mundo de los últimos tres siglos, según Stephen Heintz -Rockefeller Foundation-, la democracia va a requerir un gran esfuerzo para consolidarse, el capitalismo para perfeccionarse y la nación-Estado para ser superada sin traumas.

Mi percepción es que el ingenuo apoteosis del fin de la historia ha durado, a lo sumo, tres décadas, dando pie a un teórico multilateralismo posmoderno que, en realidad, está evidenciando la lucha comercial entre dos titanes con economías maltrechas, China y EEUU, que tratarán por todos los medios de salvaguardar sus intereses nacional-imperiales, controlando las cadenas de valor y de suministro.…  Seguir leyendo »

Es ya una obviedad que esta crisis y, sobre todo, su forma de afrontarla va a esculpir con cincel de acero el duro mármol que dará forma a nuestras vidas en las próximas décadas. Y lo va a hacer, pese a la dureza de la roca que intenta moldear, en tan solo unos pocos meses, quizá semanas.

Decía Yuval N. Harari en un reciente artículo que casi toda gran emergencia precipita el curso de los acontecimientos históricos. Creo que esta no va a ser una excepción. Por eso, lo que la prudencia habría aconsejado en condiciones normales, aplicar la templanza, hoy puede suponer una temeridad.…  Seguir leyendo »

Atravesamos tiempos difíciles, quizá críticos, en España. Tras abandonar las mejores décadas de nuestra historia, nos hallamos al pie de distintas encrucijadas respecto a cuyas decisiones finales el futuro nos madrugará en versiones muy distintas.

No parece necesario intentar cambiarlo todo para que nada cambie, como le sugerían al príncipe de Salinas en la Sicilia pre-burguesa. Pero sí convendría modificar algunas cuestiones fundamentales para asegurar las conquistas que el espíritu de la Transición, con todos sus defectos, nos dejó como legado. Cuanta más perspectiva logramos respecto de aquella época, más aleccionadora parece.

Nuestra sociedad ha cambiado tanto en los últimos cuarenta años que resultaría anacrónico contemplar con excluyente nostalgia esos tiempos pretéritos.…  Seguir leyendo »

Al margen de las que provienen de parte interesada, no se comprenden bien las críticas al discurso navideño de Felipe VI. Administrar dosis de gravedad tan hondas con el optimismo necesario para animar a la voluntad requiere mucha inteligencia política.

En los tiempos convulsos y dicotómicos que corren, debería producirnos una cierta tranquilidad saber que alguien que, en principio, va a desempeñar durante muchos años un papel tan destacado en la vida pública española, profesa tan firmes convicciones sobre el proyecto ilustrado, que, a fuer de apostar por la ciencia y la globalización, continúe haciendo progresar a la sociedades, paliando las desigualdades que el desarrollo de la libertad genera; algo todavía tan caro a la mayoría de los ciudadanos europeos, pero en serio riesgo de recesión.…  Seguir leyendo »

De cuantas degeneraciones existen en el ámbito político, la transformación de un partido político en una facción es, probablemente, la más nefasta. Pues la raíz de sus causas tiene una naturaleza tan profunda que sus consecuencias no se advierten hasta que es demasiado tarde.

Todo partido surgido en el seno de la sociedad civil, como portador de un programa sujeto a una ideología, pretende transformar su visión concreta de la sociedad en una cosmovisión, es decir, dotarle de la cualidad de universal, y así ofrecer una solución global. Cuando ese proyecto social se pervierte y transforma su finalidad holística en beneficio de la oligarquía que como instrumento lo invoca, el partido se convierte en facción y el daño que se provoca a la sociedad puede ser irreparable.…  Seguir leyendo »

Hablar de la ley electoral es hablar de la constitución de un régimen de poder. Junto a la declaración de los derechos y libertades fundamentales y al diseño y control de las principales instituciones políticas, el modo en que se selecciona a lo que en su día fueron élites y hoy simplemente gobernantes constituye materia no solo constitucional sino constituyente.

Quizá no haya nada más determinante de la naturaleza íntima del poder que el modo en que se resuelve el binomio mando/obediencia sobre el que teorizó Carl Schmitt y desarrolló Julien Freund. Pues indica el tipo de legitimidad que el poder obtiene.…  Seguir leyendo »

Se van a cumplir cuarenta años desde la aprobación de la Constitución de 1978. Si a la decimonónica del 12 se le llamó la "Pepa", bien haríamos en tildar a ésta de "Juana", por ser la Carta otorgada de Juan Carlos I y porque quizá, para los que hemos dedicado algún tiempo a analizar la naturaleza íntima del poder, el espíritu del texto rezuma, siendo bien pensados, una cierta candidez.

En el pacto a favor de la libertad, la convivencia y la reconciliación en que se resumió la Transición, todos parecíamos salir ganando, como así se evidenció durante mucho tiempo. Es razonable pensar, sin embargo, que el franquismo dejó una sociedad relativamente homogénea y poco preparada políticamente, respecto a la cual la apuesta de la Transición pudo haber sido más valiente.…  Seguir leyendo »

Asomándose estos días a las secciones de opinión se puede constatar que hay varios conceptos que se entremezclan con frecuencia y que creo interesante contribuir modestamente a aclarar. Se habla de catalanismo para legitimar determinadas posturas y de nacionalismo catalán y español para deslegitimar, por igual, a otras. Es un error.

Existen -quizá convenga decir que existieron- dos concepciones del nacionalismo. La primera, el nacionalismo político, de vocación ilustrada, se instrumentalizó para lograr que las sociedades occidentales de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX que se habían emancipado colectivamente a través de las revoluciones burguesas, librándose del yugo y la marginalidad a las que el absolutismo y la sociedad estamental les habían sometido, pudieran consolidar sus históricas conquistas.…  Seguir leyendo »

Decía Madame de Staël que “no hay más democracia que sobre la plaza pública de Atenas”. Pero las sociedades han cambiado mucho desde la Atenas de Pericles. La imposibilidad física de convocar en el monte Phynx de cada sociedad posindustrial a millones de ciudadanos hizo de la democracia directa una quimera, que solo la sociedad posmoderna del conocimiento ha podido superar.

Sin embargo, existen razones de mayor hondura que han rebatido, justificadamente, lo acertado de su aplicación. Desde la misma antigüedad clásica, numerosos filósofos de la política y la moral han defendido que los asuntos públicos debían ser manejados por quienes dispusieran de la preparación necesaria.…  Seguir leyendo »

Aunque ambas se incardinan en el ámbito de lo que Julian Freund consideró lo político, existe una nítida distinción entre el ejercicio del poder y la lucha por su conquista o conservación. Apliquemos la navaja de Ockham y llevémosla al término de su simplicidad.

Definido por Weber como la “probabilidad de hacerse obedecer” y necesitado de una manifestación sociológica a la que llama dominación, el ejercicio del poder político tiene una base racional. El poder es voluntad, sin duda, pero ésta debe estar regida por una razón no instrumental, como habrían apuntado los utilitaristas, sino por una razón sujeta a imperativos categóricos o códigos morales.…  Seguir leyendo »