Luis Arroyo

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Abril de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

El relato dice más o menos así:

«Cataluña, formada por gente responsable y austera, paga lo que otros gastan, y cuando pide su parte en reconocimiento de su identidad, se la ignora o se la humilla. Los catalanes ya no aguantan más ni el ninguneo ni la ofensa de España. Y quieren decidir sobre su futuro. Punto».

El resto de España cree que esta sencilla narrativa es una mera argucia para la secesión. Pero lo cierto es que en Cataluña ocho de cada 10 catalanes quiere una consulta, aunque quizá sólo cuatro o cinco de cada 10 querrían vivir en la República de Catalunya.…  Seguir leyendo »

El enfermo está grave y la familia escucha al nuevo cirujano, al que ha visto llegar desde el fondo del pasillo, con su bata aún impoluta: “No sé qué podré hacer. Está muy grave. Habrá que tocar órganos vitales. Quizá sobreviva pero no volverá igual. Tenían que habérmelo traído antes…”. La familia está en sus manos. Algún familiar no está seguro de que ese nuevo doctor vaya a hacer un buen trabajo, pero ni lo dice. Cuando la angustia es tan profunda, el riesgo es quedar como un agorero que entorpece el trabajo del esforzado médico. Incluso cuando alguien objeta —los sindicatos, por ejemplo— el doctor Rajoy y su equipo saben que los críticos serán tomados por insolidarios y egoístas frente a la inmensa tarea que parece que tienen por delante.…  Seguir leyendo »

De: Imaginario Departamento de Estrategia del PP.

A: Presidente electo.

Asunto: ¿Y ahora qué?

Qué gozosa esta sensación de haber arrasado cuando solo tenemos medio millón largo más de votos que en 2008. Qué curioso que hace cuatro años te diéramos incluso nosotros por amortizado y hoy veamos en ti al hombre de Estado que salvará a España de la crisis. Caprichos y espejismos implacables de la opinión pública. No hay líderes buenos o malos per se. El liderazgo es contextual: depende del momento y de la competencia. Que se lo pregunten a Obama, el líder perfecto hoy denostado; a Lula, el persistente perdedor que luego pasó a la historia dorada de Brasil; o más cerca, a Artur Mas… o a ti mismo.…  Seguir leyendo »

Tercer memorando imaginario.

A: Mariano Rajoy.

De: Ficticio departamento de Estrategia del PP.

Asunto: ¿Y ahora qué?

En los dos apuntes previos que te enviamos (EL PAÍS, 3 de marzo y 7 de julio de 2010), te advertimos del difícil equilibrio que buscamos desde hace tres años: no desvelar nada que asuste a los centristas o enfade y active a los progresistas, y mostrar al tiempo que somos gente fiable con ideas para gobernar. ¡Lo que nos está costando, Mariano, no decir nada comprometido y aparentar que decimos algo interesante a la vez! El problema que tenemos desde el sábado es que, al anunciar que no competirá por un tercer mandato, Zapatero nos ha cambiado el guión, nos ha puesto el contador a cero, ha comenzado una partida nueva.…  Seguir leyendo »

Los conservadores ponen un precio a su alma 14 veces superior al que le ponen a la suya los progresistas. Literalmente. El profesor Jon Haidt mantiene desde hace meses una investigación en la que pregunta a miles de personas por cuánto dinero firmarían un papel que dijera «vendo mi alma a quien encuentre este papel después de mi muerte». Los progresistas exigen 35.000 dólares y los conservadores 500.000.

El pintoresco hallazgo de Haidt se completa con otros: los progresistas exigirían sustancialmente menos dinero que los conservadores por cocinar y comerse a su propio perro muerto por causas naturales o por someterse a una transfusión de sangre de un abusador de menores.…  Seguir leyendo »

Segundo memorando imaginario

De: Ficticio departamento de Estrategia del PP

A: Mariano Rajoy

Asunto: A La Moncloa en 2012

Te dijimos por este mismo conducto (el pasado 3 de marzo) que estos socialistas son listos y podrían darnos sorpresas. Mariano, el que se examinaba en el debate del estado de la nación eras tú, y no has aprobado. Haber ganado o perdido por poco, según qué encuesta lo diga, es una derrota en toda regla, porque se esperaba que salieras por la puerta grande como Aznar en 1995, con su «Váyase, señor González». Según los datos, Zapatero fue más comunicativo, más convincente, más líder y más preocupado por el país, aunque resultara menos realista.…  Seguir leyendo »

Un fenómeno político recorre el mundo y ha marcado la campaña electoral británica. Es la movilización de los sofisticados: un grupo nada despreciable de aproximadamente un 5-10% del electorado, de entre 18 y 35 años, desencantados con la política tradicional. Desprecian a los partidos convencionales, aunque no necesariamente la política. Están dispuestos a movilizarse si se les seduce con maneras nuevas. Internet es su punto de encuentro prioritario y allí defienden sus posiciones. Participan con emoción y contagian su activismo al resto de los votantes.

Son jóvenes bien educados, cosmopolitas, y no se dejan convencer con eslóganes simples. Tienen un punto irreverente, independiente e indisciplinado, pero agradecen que se valore su esfuerzo y prefieren un tono optimista en la comunicación.…  Seguir leyendo »

De: Ficticios estrategas del PP

A: Mariano Rajoy

Asunto: A Moncloa en 2012

Al menos, aquí estamos. Fue duro pasar de la mayoría absoluta a la oposición, pero llegamos fuertes a 2008. La estrategia funcionó. Recordemos qué le pasó al PSOE cuando González perdió frente a Aznar: cinco años de travesía del desierto y fallidos liderazgos de Borrell y Almunia. Fue la ausencia de una oposición sólida lo que nos permitió ir de centristas entre 1996 y 2000. Hacemos bien contando ahora con las palomas del partido (los Sáenz de Santamaría, Cospedal y Gallardón), pero es justo reconocer que la estrategia de los halcones (Aznar, Acebes, Zaplana, Aguirre) funcionó para llegar hasta aquí con nuestras bases intactas.…  Seguir leyendo »

Lula, Bachelet y Uribe son los presidentes mejor valorados del mundo. Hay un indicador homologable en muchos países para medir la apreciación pública de los gobernantes, una suerte de cotización por parte de los ciudadanos de sus respectivos países. Lo llamamos índice de aprobación, y es el porcentaje de población que responde «sí» a la pregunta «¿aprueba usted la gestión del presidente?», con ésta o similar formulación.

En los casos respectivos de Brasil, Chile y Colombia, sus presidentes logran un nivel de aprobación del 78%, una marca especialmente notable tratándose de líderes que han gobernado desde hace siete años, en los casos de Uribe y Lula, o cuatro en el de Bachelet.…  Seguir leyendo »

La mayoría de los ciudadanos, en España y en casi todo el mundo, prefiere las políticas progresistas, pero no se moviliza en su defensa. Según el último European Election Survey, un 58% de los europeos se autodefine de centro izquierda, pero en las elecciones del pasado 7-J los partidos conservadores han obtenido un 15% más de escaños que los socialdemócratas. ¿Cómo explicarlo?

La mayoría cree que el Estado debe actuar para proteger a los más débiles y que la religión no debe interferir en la política; defiende la promoción activa de las minorías y acepta nuevas formas de familia; otorga un papel importante al Estado en educación, sanidad, seguridad o dinamización económica, y sospecha de la capacidad de las grandes corporaciones para comportarse como deben sin controles públicos.…  Seguir leyendo »

Obama ha revolucionado la comunicación con un uso formidable de la web. Tiene una lista de correo con 13 millones de personas y dos más en MyBarackObama, y ha sido el primero en colgar mensajes semanales destinados directamente a los estadounidenses. Sin embargo, la retórica desplegada por el presidente tiene el mejor sabor de los discursos clásicos y utiliza técnicas milenarias.Poco ha cambiado en el plano de la retórica en estos 2.500 años, desde que las antiguas Grecia y Roma fijaran sus cánones.

Vemos en el discurso inaugural de Obama la apelación a la responsabilidad, trufada de realismo («Reafirmando la grandeza de nuestra nación, sabemos que la grandeza nunca es dada.…  Seguir leyendo »

Levantemos Europa!», arengaba Churchill tras la Segunda Guerra Mundial. Y añadía: «Si Europa se uniera, compartiendo su herencia común, la felicidad, la prosperidad y la gloria que disfrutarían sus 300 o 400 millones de habitantes, no tendría límites». Unos 62 años después esa unión soñada por Churchill y tantos otros es aún muy imperfecta. Aún hay mucho que hacer.

La lentitud del proceso de construcción de la Unión Europea, que ahora casi es letargo, tiene múltiples y conocidas causas. Pero también es el resultado de algo menos evidente: la ausencia de un relato compartido por los europeos. Europa tiene una larguísima historia común, pero los europeos no lo saben, porque en su memoria están frescos los enfrentamientos internos.…  Seguir leyendo »